¿Te cuesta mucho pasar a tu bebé de los brazos a la cuna? Cuando lo vas a acostar, ¿abre los ojos y empieza a llorar porque no quiere quedarse ahí dormidito? No te preocupes, no estás haciendo nada mal. De hecho, suele pasar muy frecuentemente. Él quiere estar en contacto contigo y prefiere tus brazos a su cuna. Sin embargo, existen algunos trucos para evitar que esto pase.
En este post te traemos una serie de consejos para que pasar a tu bebé de los brazos a la cuna no sea misión imposible y también te contamos qué productos de nuestra web te recomendamos para que este proceso sea más fácil.
Entendiendo el sueño del bebé
Dormir a un bebé puede resultar una tarea difícil y muchas veces recurrimos a dormirlo en brazos porque es cuando más tranquilito se queda. Y entonces, pasarlo a su cuna sin que despierte es todavía más complicado. Necesita sentirse protegido y a salvo y tú eres su espacio seguro.
Pero esto no es para siempre, es una parte del proceso, por lo que no pienses que se va a acostumbrarse a dormir así. Para dejar a tu bebé en la cuna sin que se despierte es importante que tengas paciencia y confíes porque se trata de un proceso adaptativo y evolutivo y lleva su tiempo. Una vez interiorices esto, seguro que se te hace más llevadero y consigues que tu bebé se duerma tranquilito en su cuna o nido y consiga tener un sueño autónomo.
Fases del sueño en bebés
¿Sabías que los adultos tenemos 5 fases del sueño mientras que los bebés nacen solo con 2? Con el paso del tiempo, van apareciendo las otras fases que se van compenetrando con las necesidades biológicas del bebé. Las dos fases del sueño de los bebés son:
- Fase de SUEÑO PROFUNDO (No REM)
- Fase de SUEÑO LIGERO (REM)
Pero, ¿cómo saber si mi bebé sigue en fase REM o ya esta en la fase de SUEÑO PROFUNDO?
Haz esto para reducir los DESPERTARES NOCTURNOS del bebé 🌙 Señales de sueño o cansancio
Ahora que ya sabes diferenciar entre estas dos fases, es importante que esperes entre 20-30 minutos desde que el bebé se ha dormido, que es cuando entra en la fase de SUEÑO PROFUNDO.
Trucos para facilitar la transición a la cuna
Otras de las razones más comunes por las que nuestro bebé se suele despertar cuando lo tumbamos en su cuna o nido, es por la sensación de caída al acostarlo. Los bebés permanecen durante 9 meses en el vientre materno donde están flotando y no están expuestos a la gravedad, por lo que cuando nacen, la sensación de estar tumbados sobre su espalda les parece como si se cayeran al vacío. Cuando esto pasa, extienden sus brazos y se llevan un gran susto.
Muchas veces, cuando se quedan dormiditos en nuestros brazos y queremos pasarlos a la cuna o nido, esta sensación los despierta y lloran asustados. Cuando un bebé se duerme en brazos, se siente protegido y arropado. Sin embargo, cuando lo pasas a su cuna o cama, puede sentirse desprotegido y expuesto.
Utiliza una mantita o arrullo para arroparlo y que sea esa misma la que lo cubra cuando lo acuestas. Así tendrá esa sensación de protección todo el tiempo. Nuestras muselinas, mantas y arrullos son ideales para ello.
No lo tumbes en un espacio demasiado amplio, porque se sentirá desprotegido. Además, te aconsejamos que una vez lo has acostado, mantengas el contacto durante un rato poniendo tu mano sobre su pecho para que se relaje.
Cuando los bebés son muy pequeños tienen muchos despertares ya que sus ciclos de sueño son mas cortos, de unos 50-60 minutos. Este paso de sueño profundo a ligero es muy vulnerable por lo que es muy fácil que se despierten y reclamen cualquier cosa. Es decir que cada hora, tienen períodos de sueño más sensibles. Si en este momento en que se despiertan nos sienten cerca y podemos calmarlos, se dormirán más fácil y rápidamente.
El colecho, practicado de forma segura, es una muy buena forma de acostar al bebé cerca de nosotros y así promover el descanso de toda la familia. Nuestra cuna nido de colecho te permite tener a tu bebé siempre a tu lado, ya sea en el sofá, cama, alfombra… y es la solución ideal para asegurar su descanso. Mucho más confortable que la tradicional cuna, está diseñada para que el bebé pueda dormir cerca los padres de forma segura.
Productos recomendados para un sueño tranquilo
- Rulo de fibra hueca siliconada que después podrás utilizar aparte como cojín protector.
- Saco de dormir o Saco 4 estaciones: Te aconsejamos que junto con tu nido de colecho, adquieras también uno de nuestros saquitos, que abrigarán a tu bebé mientras duerme y sin que se destape.
- Cuña antireflujo: diseñada para proporcionar al bebé la inclinación ideal y ayudarle a dormir mejor. Muchas veces cuando los bebés son pequeñitos, tienen cólicos o reflujo. Nuestra cuña elevadora tiene una inclinación del 15%, tal y como recomiendan los pediatras.
- Sábana salvababas: diseñadas exclusivamente para nuestro nido, lo protegen de las manchas para no tener que lavar la funda al completo. También se pueden utilizar en el carrito o la cuna. Un producto imprescindible, ya que los bebés manchan mucho.
Estableciendo rutinas y hábitos de sueño
Uno de los principales temores que tienen los padres primerizos es el descanso de sus bebés. Los motivos que pueden causar este desvelo de los bebés son muy diversos. Desde cambios en las rutinas de la alimentación, falta de sueño durante el día o necesidad de contacto con el padre o la madre. La pregunta que cabe plantearse aquí es, ¿qué hacer cuando mi bebé no quiere dormir?
Durante los primeros tres meses de vida del bebé, hay que tener mucha paciencia. Los expertos dicen que a partir de los cuatro meses es cuando pueden desarrollar un buen ciclo de sueño. El sueño de los niños tan pequeños tiene solo dos fases, mientras que el de los adultos tiene cinco. Por ese motivo, hay un salto tan rápido para ellos entre estar despiertos y dormidos.
Existen diferentes técnicas que podéis aplicar dependiendo de la forma de ser de vuestro hijo. Para que este sistema pedagógico del sueño surta efecto, debes ser constante y mantener una rutina con tu bebé. Por ejemplo, acostarle después de cada comida y comer siempre a la misma hora le ayudará a identificar ciertas rutinas.
Otro aspecto importante es el de, enseñarles a diferenciar el día y la noche. Durante el día hay que fomentar la actividad: juega con él y pon música alegre para que se mantenga despierto. En cambio, durante la noche, la casa debería estar en silencio con una luz menos intensa.
Pero, ¿qué pasa cuando mi bebé no para de llorar durante la noche? Normalmente, se usan dos métodos para intentar que tu bebé no llore y descanse. El primer método es dejarlo llorar. Para muchos pediatras hay que dejar que el niño experimente con sus emociones. El otro método para conciliar el llanto del bebé es un punto intermedio. Es el llamado sistema fading o de extinción gradual. Consiste en eliminar, progresivamente, la presencia de los padres en la rutina de descanso del pequeño.
Otras recomendaciones que facilitaran que tu pequeño duerma toda la noche son: bañarlo con agua tibia y jabón perfumado (procurando que siempre sea a la misma hora) y, posteriormente, masajear su cuerpo con crema para bebé, abrigarlo bien, darle la cena antes de dormir (la lactancia materna ayuda al bebé por su composición y por el contacto con la madre) a conciliar el sueño, contar un cuento o poner música tranquila y, sobre todo, hacerle compañía y darle caricias.
Transición del colecho a la cuna
¿Y tú? ¿Qué trucos utilizas para que tu bebé duerma toda la noche? Si compartes cama con tu peque, puede que te preguntes “¿cómo hago para que duerma en su cuna/en su cama/en su habitación?”. O tal vez pensaste que dormir juntos era una buena idea en su momento y ahora sientes que es hora de hacer un cambio. Si es vuestro momento de decir adiós a compartir cama, puedes hacer la transición de varias maneras. Porque el proceso de cambios es diferente para cada familia.
- Relación positiva con su nuevo espacio de sueño. Es necesario hacer las presentaciones, sobre todo si habéis compartido cama durante mucho tiempo. Si no lo tiene, introduce un elemento de apego como un peluche o un doudou.
- Establece límites. Todos los niños funcionan mejor con expectativas claras y consistentes. Recuerda que todos los niños probarán los límites en algún momento. Ten un plan para tu rutina de sueño y piensa en cómo manejarás la resistencia sin que resulte en una pelea o una rabieta.
- Observa, entiende y acompaña de la manera más adecuada. Conoces a tu peque mejor que nadie y puedes distinguir entre sus necesidades y sus deseos. Esta transición puede ser complicada y habrá emociones (rabietas, llanto, resistencia,…). Ten un plan y valida los sentimientos de tu peque.
- ¿Gradual o rápido? De nuevo, depende. Hay peques que necesitan adaptarse a los cambios muy gradualmente y otros para los que funciona mejor una estrategia más ágil. Eso sí, elijas el camino que elijas, asegúrate de dar señales claras a tu peque.
Consejos adicionales para el sueño del recién nacido
Pongámonos en su lugar… ha estado 9 meses dentro del útero materno, contenidos, calentito, en movimiento constante y en definitiva… a salvo. Si la única forma en que tu bebé duerme es encima de ti o en porteo, no te preocupes y céntrate en que descanse sin importar el cómo o dónde lo haga. Te aseguro que tu bebé recién nacido crecerá más rápido de lo que imaginas y que sí, vas a poder lograr hacer cosas mientras duerme en su cuna… pero al principio no es el momento. Siéntate con él, relájate, descansa y disfruta de esas siestas en brazos.
Y ahora… a desterrar otro gran mito… Es NORMAL que un bebé recién nacido se duerma al pecho o con el biberón. La succión es una poderosa herramienta de calma, además de que la leche materna contiene L-Triptófano (que favorece el sueño). Si tu bebé tiene menos de 8 semanas, recuerda que su reloj biológico interno todavía no se ha desarrollado y puede que no distinga entre día y noche.
En el periodo de día, exponlo mucho a la luz del sol, sal a pasear y mantén una interacción enérgica cuando esté despierto. Lo sé, al principio solo queremos achucharlos y decirles lo mucho que les queremos a todas horas.. pero créeme que agradecerás este consejo más adelante. Cuanto antes relacione la noche con dormir, mejor para toda la familia.
Con un bebé recién nacido te va a resultar imposible no utilizar muletillas de sueño (brazos, pecho, biberón, chupete…) los bebés a esta edad no están preparados para dormir de forma autónoma y necesitan que les ayudemos a dormir. ¿Cómo podemos hacerlo?
Es muy sencillo y el sentido común y nuestro instinto nos van a ayudar mucho. Pero vayamos al grano…si nuestro peque ha dormido por el día lo que necesita (es decir, no llega muy cansado e irritable a la noche) trata de reproducir al máximo el entorno que tenía dentro del útero materno. Baja las luces, cógelo en brazos conteniéndolo (que se sienta apretadito), pon el ruido orgánico (o haz shhhh cerca de su oído) y muévete suavemente mientras le ofreces el chupete (si lo usa).
No te extrañes si al dejarlo en la cuna una vez dormido despierta; ¿te acuerdas que te dije que duermen mucho más tiempo en fase REM (o sueño ligero)? Pues lo que tiene este tipo de sueño es que no es profundo y cualquier cambio puede suponer que despierte. Así que prueba a pasarlo a la cuna a los 20 minutos de que se haya dormido y siempre apoya primero su culete, luego las piernas y por último su cabeza.
Solo tengo una tarea para ti en esta etapa: CONOCE A TU BEBÉ. Sí, parece obvio pero es clave.
Estrategias para calmar el llanto y facilitar el sueño
Si quieres saber cómo dormir a un bebé, te recomendamos adoptar algunas estrategias para calmar el llanto. Hemos recopilado nueve consejos y trucos con las que tu pequeño se relajará mucho. Si los aplicas de manera constante, lograrás que se tranquilice antes de irse a la cama por las noches (o a la hora de la siesta). Sigue leyendo para conocerlos todos.
- Mantener cómodo al bebé. Antes de poner a tu bebé en la cuna, comprueba que esté cómodo. ¿Hay que darle de comer o cambiarle el pañal? ¿Va vestido adecuadamente para el clima que hace? ¿La temperatura de la habitación es fresca pero agradable? Un ambiente tranquilo, acogedor y tranquilo contribuirá en gran medida a que tu peque se duerma.
- Envolver al bebé. Si te preguntas cómo poner a dormir a un recién nacido, usa el método de la envoltura. Muchos bebés se duermen más rápido y durante más tiempo cuando se sienten arropados. Dado que sus cuerpecitos aún se están desarrollando, los recién nacidos carecen de control motor, por lo que suelen agitar los brazos y las piernas involuntariamente durante el sueño. Esto puede despertarlos accidentalmente, pero envolverlos les dará una sensación de comodidad y seguridad.
- Fijar un horario de sueño. El ritmo circadiano tarda aproximadamente 16 semanas en madurar. Durante los primeros meses, el sueño de tu bebé será muy desorganizado. Dicho esto, te recomendamos fijar un horario.
- Prestar atención al bebé durante el día. Los expertos afirman que los bebés se sienten más tranquilos y seguros (y, por lo tanto, listos para dormir) si les prestas atención y les estimulas durante el día. Coge a tu peque, abrázalo, juega con él y háblale. Es más probable que se calme antes de dormir si le has dado todo tu cariño mientras estaba despierto.
- Establecer una rutina antes de acostarle. Entre las 6 y las 8 semanas de edad, puedes intentar establecer una rutina relajante a la hora de dormir con tu pequeño. El objetivo de la rutina de sueño es enseñar a tu bebé que se acerca la hora de dormir.
- Colocar al bebé en la cuna antes de que se duerma. A la hora de poner a dormir a un bebé, este consejo es uno de los más importantes. Cuando lo colocas en la cuna antes de que se duerma (si tiene sueño), le ayudas a crear una asociación positiva.
- Ofrecer un chupete al bebé. Las investigaciones han demostrado que los chupetes calman a los bebés por las noches y reducen el riesgo de padecer síndrome de muerte súbita del lactante.
- Ajustarte a las preferencias del bebé. Aunque en principio no te parezca una opción atractiva, ajustarte a las tendencias nocturnas o diurnas de tu bebé podría ser bastante útil. Considera adaptar su horario de sueño para aprovechar los períodos en los que se siente más somnoliento.
- Alcanzar un equilibrio al atender las necesidades del bebé por la noche. Si tu bebé está muy inquieto por las noches y se despierta después de quedarse dormido, evita acudir inmediatamente. En su lugar, dale la oportunidad de calmarse y volver a dormirse solo.
Lo que no debes hacer a la hora de dormir a un bebé
Ahora que ya conoces algunos consejos y trucos para poner a dormir a un bebé, también debes saber lo que no hay que hacer. Aquí tienes algunos ejemplos:
- Pensar que puedes obligar a tu bebé a dormir.
- Sostener a tu bebé hasta que se duerma.
- Mantener a tu bebé despierto todo el día para que tenga más sueño por la noche.
Consejos rápidos para mejorar el sueño del bebé
Aquí tienes algunos consejos para dormir que pueden mejorar el sueño de tu bebé (y el tuyo).
- Sigue una rutina agradable y constante a la hora de dormir. Ya sea si se trata de bañarse, leer un cuento o oír la misma canción de cuna una y otra vez, hacer las mismas cosas en el mismo orden cada noche ayuda a tu pequeño a sentirse seguro y listo para dormir.
- Aspectos básicos: pañal limpio y barriga llena. Recuerda comprobar que tu bebé tiene un pañal limpio y no está hambriento. Es más probable que el bebé se quede dormido plácidamente si está cómodo y bien alimentado.
- Mantén a mano chupetes adicionales. Si tu bebé utiliza un chupete, ten algunos de repuesto junto a la cuna. Cuando se despiertan en mitad de la noche (¡y lo harán!), será fácil ponerle uno y ayudarlo a reanudar el sueño.
- Tranquilízalo con sonidos relajantes. Prueba música suave o canta una canción de cuna. Los sonidos familiares pueden ayudar a indicar a tu bebé que es hora de dormir, creando un entorno de sueño tranquilo.
- Relajarse antes de dormir. Una, dos horas antes de ir a la cama debe ser un momento de relajación. Evita la estimulación excesiva y disfrutad de un momento tranquilo de juego o lectura. Esto ayuda a tu bebé a pasar de la energía diurna a la relajación nocturna.
- Mece y lleva a tu bebé en una mochila porta bebé. Llevar al bebé cerca de ti antes de acostarse puede proporcionarle la comodidad y el balanceo suave que necesita para relajarse y conciliar el sueño con mayor facilidad.
Recuerda que los bebés deben dormir siempre de espaldas en una cuna, así que coloca a tu hijo suavemente en la cuna mientras está somnoliento pero no duerme completamente.
Adaptando la cuna para un mejor descanso
¿No consigues que tu bebé duerma en la cuna? No desesperes y toma nota de nuestros consejos para conseguir que tu bebé se adapte a su nuevo ambiente, y disfrute de un magnífico descanso nocturno. ¡Y tú también! Aunque por supuesto, no te olvides de cada bebé tiene sus propias necesidades, y el proceso de adaptación será más fácil en algunos niños que en otros. Los cambios nunca son fáciles, sobre todo para los niños. Por lo tanto, para que tu hijo se adapte a este nuevo hábito, debes introducirlo en su vida de forma progresiva. Así conseguirás que el bebé duerma bien en la cuna.
- Tu hijo debe estar familiarizado con su nuevo entorno.
- No alimentes demasiado a tu hijo antes de dormir, porque se sentirá incómodo y tendrá problemas para conciliar el sueño.
- Prueba con alguna actividad que favorezca su descanso, como un baño templado.
- Crea un lugar de descanso que tu hijo encuentre agradable, cómodo y acogedor.
¿Cómo hacer para que tu hijo se adapte más fácilmente a su nuevo entorno? Puedes empezar colocando la cuna en vuestro dormitorio y después trasladarla a su habitación. Y otra opción puede ser quedarte con tu hijo hasta que se quede dormido. Comprueba también de que el niño está cómodo, limpio y el entorno favorece el descanso. Sin ruidos, luces fuertes o cualquier cosa que pueda dificultar el descanso del bebé.
Consideraciones finales
Tras pasar nueve meses en el acoger ambiente uterino, habituarse a la realidad no es nada fácil para los recién nacidos. Durante el embarazo, los bebés han estado en permanente contacto con su madre, sintiendo los latidos de su corazón, en un entorno seguro en el que se sentían protegidos. Por eso, la mayoría necesitan que esa sensación continúe después del parto.
En comparación con otras especies de mamíferos, los bebés son las crías que nacen con menor madurez, ya que la mayoría se pone en pie y maman por sí solos al poco de nacer. Quizás en los primates se encuentre el reflejo más cercano de la especie humana, y estos animales jamás sueltan a sus crías, estas se enganchan a su cuerpo y no se separan de ellas para dejarlas en cualquier lugar inhóspito. Por eso, puede que las expectativas de los padres, que buscan que los bebés duerman en su cuna toda la noche tranquilamente, pueden no coincidir con las necesidades reales de los niños.
No sirve de nada dejar a los bebés llorando desconsolados en su cuna, ya que ni duerme ni deja descansar a los, seguramente agotados, padres. Teniendo en cuenta que el método de dejarlo llorar en la cuna no funciona, y que a veces parece que esta tiene 'pinchos', te damos cinco trucos muy efectivos para que el bebé duerma en su cunita sin gran esfuerzo.
- Opta por colocarlo en la cuna mientras está despierto.
- Deja que juegue en la cuna.
- Ponle a dormir sus siestas en la cuna.
- Utiliza la cuna como espacio seguro.
- Evita esperar a acostarlo a cuando ya esté muy cansado.
