Hoy día las mujeres pueden ser madres por diferentes vías: la biológica, la adoptiva, la maternidad subrogada o métodos de reproducción asistida. Criar a un hijo no es tarea fácil, requiere de mucho compromiso, dedicación, tiempo y sobre todo paciencia.
El Cerebro Materno: Una Transformación Fascinante
¿Sabías que durante el embarazo se encoge el cerebro de la madre? Diferentes estudios han demostrado que el tamaño cerebral se puede reducir hasta un 7% durante el embarazo (Oatridge, Holdcroft Saeed y otros, 2002). Esta transformación que se produce en el tamaño del cerebro materno es seguramente debida a los cambios hormonales que ocurren durante el embarazo.
Durante los primeros meses tras el parto, empiezan a aumentar de tamaño una serie de áreas cerebrales, entre las que se encuentra implicado el razonamiento y el juicio (corteza prefrontal), la regulación de la emoción (amígdala e hipotálamo), la empatía y el reconocimiento de las emociones (ínsula, giro temporal superior y tálamo) y el aprendizaje (sustancia negra).
Otro dato curioso, en relación con todo esto, es que muchas mujeres durante el embarazo notan que se vuelven “más despistadas”. Esto es debido a que el centro de su atención cambia. Ahora todo gira en torno a su futuro bebé y lo demás parece ser secundario.
El cerebro multitarea: La maternidad mejora la memoria espacial y el aprendizaje. El cerebro resistente: Una madre puede perder unas 700 horas de sueño durante el primer año de vida de su hijo. El cerebro sin miedo: Todas las hembras en la naturaleza se vuelven extremadamente agresivas y protectoras tras el parto.
El impacto que tiene la maternidad en la salud mental
Reproducción Asistida: Una Opción para Muchas Madres
En el Instituto Bernabeu no hemos permanecido ajenos a este fenómeno, desde un principio supimos entender las especiales circunstancias de estas pacientes. Siempre hemos comprendido que se precisaba dar algo más que un tratamiento de Reproducción Asistida con altas tasas de éxito. Estas mujeres llegan a la consulta después de un duro proceso de reflexión, no es una decisión fácil y requieren desde un primer momento apoyo y comprensión.
Además de los escrupulosos procesos de selección y elección de los donantes, ofrecemos a la futura madre la posibilidad de elegir entre técnicas de inseminación o de fertilización in Vitro. La confianza que depositan nuestros pacientes es una gran responsabilidad. Por ello, la selección de su donante es para nosotros un proceso de gran alcance en el que analizamos todos los aspectos posibles, más allá de los obligatorios por ley.
La gran mayoría de candidatos de semen no superan los estrictos controles psicológicos, genéticos y médicos a los que se somete su idoneidad. Los avances científicos y la tecnología ofrecen nuevos análisis adicionales para ofrecer la mayor seguridad. En los últimos años hemos incorporado, entre otros, el estudio de las enfermedades de transmisión sexual, el análisis genético de las 600 o 3.000 enfermedades más graves que son transmisibles a la descendencia o el análisis sanguíneo mediante PCR, lo que nos permite una segunda validación de serologías en el momento de la extracción por su inmediatez diagnóstica.
Técnicas de Reproducción Asistida
- IA (Inseminación Artificial): Consiste en la introducción de espermatozoides en el útero para lograr que el embarazo se consiga de forma natural en el interior de las trompas. No requiere de anestesia ni de analgesia, no es doloroso. En Instituto Bernabeu, el ginecólogo valorará previamente el momento óptimo para llevarla a cabo. No siempre es necesaria una estimulación ovárica farmacológica. En la IA se pueden solicitar pruebas para determinar la permeabilidad de las trompas de Falopio.
- FIV (Fertilización in Vitro): Es el procedimiento más habitual en medicina reproductiva. Instituto Bernabeu personaliza el tratamiento y a través de protocolos que consideran numerosos factores, entre ellos la edad, su reserva ovárica, los datos de su historial clínico, las exploraciones previas, e incluso en algunos casos con el estudio de la genética de las células ováricas. Todo ello encaminado a evitar excesos en la medicación y el diseño de las dosis óptimas hormonales para recoger el número adecuado de ovocitos. En el laboratorio se fertilizan los óvulos con el semen de donante anónimo y habitualmente se transfiere un único embrión. Congelando el resto de embriones si los hubiera lo que permitiría con un solo tratamiento tener varios embarazos. La FIV permite realizar el diagnóstico genético preimplantacional (DGP o también denominado PGTA), una prueba que permite conocer la dotación cromosómica del embrión y, por tanto, la selección de los embriones más aptos para la transferencia a la madre.
- Doble Donación: Es el uso de gametos que proceden de una donante de ovocitos y de un donante de semen. El embrión se implanta en la fase de blastocisto. Es otra opción para aquellas mujeres que tienen que recurrir a óvulos y semen donados. Habitualmente, el embrión procede de un ciclo previo de doble donación. Por lo que es menos gravoso económicamente. La preparación para recibir al embrión es sencilla.
El Síndrome de la "Mala Madre": Desafíos y Superación
Para algunas mujeres, el hecho de ser madre, puede suponer un constante sentimiento de culpa, duda, y autoexigencia. Desde mi punto de vista, me gustaría comentaros que hay una serie de factores que pueden influir para que aparezca el síndrome de la «mala madre».
Por otro lado, el bombardeo constante de imágenes idealizadas de la maternidad en los medios de comunicación y en las redes sociales nos puede crear expectativas poco realistas sobre cómo debería ser la vida de una madre y cómo debería comportarse. Otra cuestión muy importante, y que normalmente también ocurre, es que tendemos a compararnos con otras madres. En las redes sociales especialmente, es fácil caer en la trampa de comparar nuestras vidas con las de los demás.
De alguna manera, nuestra sociedad tiene una visión idealizada de lo que significa ser una «buena madre»: una figura que es cariñosa, paciente, siempre disponible y capaz de hacer malabarismos con múltiples responsabilidades. Además esta idea se une a la visión machista de la mujer que llevamos arrastrando en nuestra sociedad desde hace años, como sumisa, buena esposa, etc.
Por ejemplo, en las redes sociales, hay perfiles en los que vemos a madres en fotos cuidadosamente seleccionadas que muestran la maternidad de manera idílica. Desde las fotos perfectas de las comidas caseras hasta los momentos de juego aparentemente sin fin, estas imágenes pueden hacer que otras madres se sientan inferiores en comparación.
La culpa es una compañera constante para muchas madres que luchan con el síndrome de la «mala madre». Puede surgir por no pasar suficiente tiempo con los hijos, por perder la paciencia en un momento de estrés o por no cumplir con las ideas idealizadas de la maternidad. La maternidad es agotadora, tanto física como emocionalmente. El cuidado constante de los hijos, las noches sin dormir, el prestar atención constantemente, etc.
Superar el síndrome de la «mala madre» puede ser un proceso duro, pero es posible con el tiempo y el apoyo adecuado.
- Aprende a decir que no cuando ya no puedas más y no te sientas culpable por hacerlo.
- No tengas miedo a pedir ayuda cuando la necesites. Ya sea a tu pareja, a tu familia, amigos o profesionales.
- No existe una única forma «correcta» de ser madre.
- Tienes que cuidarte para poder cuidar a los demás.
Nadie somos perfectas, y que tenemos que luchar por ser nosotras mismas, sin imposiciones.
Embarazo de Alto Riesgo y Dinámica Familiar
El embarazo es una condición fisiológica que trae cambios generales en la vida de la mujer embarazada y su familia, ya que la nueva condición exige cambios y modificaciones al grupo familiar en su estructura y funcionamiento interno, así como en las relaciones con otros sistemas sociales1. Diversos factores, como uso de fármacos o de drogas, patologías previas como diabetes, hipertensión arterial, asma, fenilcetonuria, enfermedad tiroidea, epilepsia, y exposición a enfermedades infecciosas y el estado de inmunización, pueden tener un efecto significativo sobre el curso de la gestación y constituyen factores que llevan a un embarazo de alto riesgo4.
Por otro lado, el embarazo es un periodo de vulnerabilidad en el que puede surgir depresión y estrés emocional materno. Muchas madres aceptan y disfrutan los cambios propios del embarazo; algunas no comparten estos sentimientos y con frecuencia padecen algún trastorno psicológico que puede incluir desde una grave angustia reactiva hasta problemas psicológicos, físicos y sociales6,7. Ross y McLean estudiaron reportes acerca de embarazo y ansiedad (publicados entre 1996 y 2005), en que la prevalencia de ansiedad en el embarazo y post-parto se sitúa en 5-8 % de las mujeres11.
En la gestación de alto riesgo se considera que la madre, el feto y/o el neonato tienen mayor probabilidad de enfermar, morir o padecer secuelas antes y después del parto12,13. La aparición de emociones, sentimientos de culpa y fallas pueden complicar la evolución y contribuir al nacimiento de un bebé antes del término, lo que puede llevar a un momento de crisis para la familia16, que produce cambios psíquicos en el hombre y la mujer que serán padres.
Al ser importante conocer la dinámica familiar durante el embarazo, en nuestro medio contamos con instrumentos de medición de la dinámica familiar, la función familiar y el subsistema conyugal. Estos instrumentos han sido mejorados a través de su historia y avalados actualmente para su utilización. El subsistema conyugal en la familia se constituye cuando un hombre y una mujer deciden unirse con la intención de constituir una familia, que representa un refugio ante el estrés externo y la base para el contacto con otros sistemas sociales.
Se definió como alto riesgo toda patología que ponga en riesgo el embarazo, codificada en el expediente clínico (SIMF). Para la dinámica familiar se utilizó el test de APGAR familiar, calificando como altamente disfuncional, moderadamente funcional y funcional. El subsistema familiar se calificó como gravemente disfuncional, disfunción moderada y funcional.
Para el análisis de variables numéricas y de razón utilizamos un análisis descriptivo con medidas de tendencia central (media, moda, mediana) y dispersión (rango, desviación estándar). Para el caso de las variables evaluadas mediante frecuencias se utilizó la Chi cuadrada de Pearson. Para evaluar factores de riesgo se utilizó la razón de momios (Odds Ratio) con cálculo de IC 95 %. Una vez recolectados los datos se procedió a codificar las respuestas para efectuar el procesamiento de los datos y el análisis estadístico pertinente, usando el paquete Excel 2010 y SPSS 22.
Con el fin de determinar la posible relación entre el embarazo de alto riego y la dinámica familiar y el subsistema conyugal, se aplicó una encuesta a 30 mujeres embarazadas con factores de riesgo obstétrico y sus parejas. La tabla 3 muestra la asociación del embarazo de alto riesgo con las variables de la familia. Se encontró diferencia estadísticamente significativa en la tipología familiar (familia nuclear según su conformación), con una p= 0,023 (OR 0,016; IC 95 % 0,014-0,019 %). En esta población fueron más frecuentes las familias de conformación nuclear y el porcentaje más alto de presentación de embarazos de alto riesgo.
| Variable | Valor p | Odds Ratio (OR) | Intervalo de Confianza (IC 95%) |
|---|---|---|---|
| Tipología Familiar (Familia Nuclear) | 0.023 | 0.016 | 0.014 - 0.019 |
