La Mano Que Mece la Cuna: Un Thriller Psicológico Inolvidable

Bajo este título tan atractivo e interesante, es complicado evitar que uno se disponga a ver este film sin tener ciertas expectativas positivas. Expectativas que, por otra parte, suelen provocar que el espectador no valore en su justa medida (tanto por exceso como por defecto) la película que acaba de visionar. Esto se debe a que realmente el espectador está valorando dos películas: la película real, la que tiene ante sí, y la que se había imaginado, y por tanto se estaría apreciando el film de manera excesivamente relativista.

Estamos ante uno de los thrillers más populares de la década de los 90. A pesar del paso del tiempo y de que hayan surgido cientos de películas de este tipo en los más de veinte años que han pasado ya desde su estreno, la película sigue siendo un buen producto aunque no destacable en mi opinión. Posee bastantes buenos elementos a tener en cuenta en una película de este estilo pero, principalmente, se echa en falta una trama argumental menos simple y plana, ya que ésta no difiere mucho de la de cualquier película de serie B que podemos ver cualquier sábado o domingo en la sobremesa.

La mano que mece la cuna es la mano que domina el mundo. Rebecca de Mornay, tras perder a su marido y a su hijo, decide vengarse de Claire Bartel, la mujer a la que acusa de todas sus desgracias. Para ello consigue introducirse en su casa como niñera. Una pelicula que sin duda te dejara impactado, al ver lo que es capaz de hacer una mujer por vengarse e intentar recuperar lo que ella cree que la pertenece.

Interesante Thriller que nos muestra a la niñera más siniestra, oscura y del cine. Del director de "L.A. Confidential", Curtis Hanson, toda una garantía de éxito. Nunca antes una niñera había inspirado tanto miedo. Película que recuerda a Hitchcock (no hay nada más que fijarse en la prota Rebecca de Mornay).

Los thrillers psicológicos un género muy recurrido

Sinopsis

Los Bartel (Annabella Sciorra y Matt McCoy), un matrimonio con dos hijos, contratan como niñera a Peyton (Rebecca De Mornay). Se trata de una niñera servicial y bondadosa que pronto se gana la confianza de la pareja, que no sospecha nada de su oscuro pasado. El único que observa algo raro es Solomon (Ernie Hudson), un disminuido psíquico que trabaja para la familia.

Una mujer embarazada, Claire Bartel, denuncia a su ginecólogo por sobrepasarse durante un examen médico, lo que propicia que otras víctimas de supuestos abusos del doctor imiten su conducta y acaben por demandarlo. Incapaz de hacer frente a las acusaciones, el presunto abusador se suicida. Claire sigue con su vida y da a luz el que es su segundo hijo. Para poder cuidarlo contrata a una niñera, Peyton Flanders, la candidata ideal para el trabajo. Pero Peyton no es la eficaz cuidadora que parece, sino la viuda del médico denunciado por Claire, a la que culpa de la muerte de su esposo y, como consecuencia traumática de esta desgracia, de la pérdida del bebé que esperaba la propia Peyton.

Análisis y Crítica

Uno de los éxitos inesperados más notables de esta década, en el que se recrea la estructura del "psycho-thriller" con un considerable sentido de lo perverso. El brillantísimo guión explora con perspicacia los recovecos de una mente desquiciada y sus efectos sobre un microcosmos amenazado. Thriller psicológico perfectamente armado, con un final de lo más efectista (y efectivo), que esconde algunos zarpazos de incipiente buenismo contraproducente noventero (atención a ese afroamericano bonachón con discapacidad mental). El interesante guion de Amanda Silver (corresponsable, dos décadas después, de la excelente franquicia reboot de El origen del planeta de los simios) se levantaba, además, sobre una premisa algo errática, susceptible de malinterpretarse. Una mujer, en su segundo embarazo, sufre abusos sexuales de su ginecólogo, lo denuncia, este se suicida, y la esposa del susodicho (que pierde el bebé que esperaba a causa del disgusto) decide pagarlo con la víctima.

Así y todo, la cinta se construye sobre tres personajes femeninos tremendamente fuertes (y que contrastan, en este sentido, con los masculinos): Claire (Annabella Sciorra), la madre protagonista, su amiga Marlene, interpretada por una Julianne Moore a la que tengo en un altar desde entonces, y la reina absoluta de toda esta función: Rebecca De Mornay. Sin ser muy popular, ella era ya (casi) un mito erótico por Risky Business (1983), película, por cierto, mucho más buena de lo que recuerdas, pero el papel de la niñera psicópata Peyton, más inestable que La Toya Jackson, la encasilló para siempre. Y, sinceramente, el cine perdió la oportunidad de explorar todo el potencial de una gran actriz, que aquí estaba absolutamente sublime, logrando despertar sentimientos enfrentados en el espectador (miedo, deseo y compasión, a partes iguales).

Curtis Hanson demostraba ser un excelente artesano, aunque si por algo le juramos amor eterno es por obsequiarnos con una de las mejores películas de los 90, L.A. Confidential (1997), basada en la novela de James Ellroy, y uno de esos milagros que dignifican a todos sus implicados.

La frase. «La mano que mece la cuna es la mano que domina el mundo»

Lo mejor y lo peor

  • Lo mejor: El clímax, Rebecca De Mornay y Julianne Moore.
  • Lo peor: El poso que dejan las motivaciones de la primera, y la confrontación entre víctimas.

Sentimiento mayoritario ayer / hoy

  • Ayer: Tensión.
  • Hoy: Tensión por más motivos.

Otros datos

  • Exigencia neuronal: 50%
  • Grado de envejecimiento: Hay, todavía hoy, más pros que contras en el (bienintencionado) tratamiento de los asuntos más incómodos.

Puntuación

  • Filmaffinity: 6,3
  • Rotten Tomatoes (Crítica/público): 63% / 61%

El Impacto Cultural de la Película

Cybill Shepherd rechazó el papel guiada por sus convicciones feministas, pero se equivocó. La mano que mece la cuna no es un relato misógino, sino que retrata diferentes tipos de mujer con sus propios conflictos en un mundo en el que los hombres no se enteran de nada.

La mano que mece la cuna arruinó para siempre la vida de las niñeras de todo el mundo del mismo modo que Tiburón consiguió que nadie se atreva a nadar hasta la boya. Todo lo que El milagro de Anna Sullivan había hecho por la imagen de las niñeras fue destruido por La mano que mece la cuna. Eran los 90 y Mary Poppins ahora era endiabladamente sexy, no tenía escrúpulos y no estaba dispuesta a darlo todo por una familia sin recibir a cambio nada más que un sueldo en negro y una carta de recomendación.

El acierto de la película es ponerse de nuestra parte en todo momento. Los espectadores somos los únicos que sabemos que Peyton es una psicópata, ventaja que disfrutamos rabiosamente con cada nueva fechoría de la niñera. Desde la tranquilidad de nuestro sofá insultamos a esa mala pécora y nos escandalizamos con su insaciable sed de venganza. Pero también admiramos su creatividad y en el fondo es nuestro personaje favorito.

El mayor error que comete Claire es no confiar en su mejor amiga, Marlene (Julianne Moore) , porque aún no había aprendido la lección de que siempre hay que fiarse de Julianne Moore. Su muerte en el dichoso invernadero es una muestra de que ser buena persona a veces no merece la pena, además de otro ejemplo de cómo Peyton prefiere orquestar asesinatos sofisticados que requieren horas de preparación con tal de conseguir el regocijo del espectador. Peyton es de las nuestras.

El director Curtis Hanson, tras dos décadas trabajando, alcanzó gloria efímera cuando en 1997 todos los que odiaban Titanic decidieron que L.A. Confidential iba a ser su película favorita para los Oscars. Sin embargo es La mano que mece la cuna la que ha trascendido en el imaginario colectivo. La originalidad y mala leche de la película, cuyo suspense es una montaña rusa de la que no queremos bajarnos, hacen que 24 años después millones de mujeres alrededor del mundo instalen cámaras para vigilar a sus niñeras o dejen dinero repartido por la casa para ponerlas a prueba.

Ficha Técnica

  • Dirección: Curtis Hanson
  • Reparto: Annabella Sciorra, Ernie Hudson, Julianne Moore, Madeline Zima, Matt McCoy, Rebecca De Mornay
  • Título en V.O: The Hand That Rocks the Cradle
  • Nacionalidad: USA
  • Año: 1991
  • Duración: 112
  • Género: Thriller
  • Color o en B/N: Color
  • Guión: Amanda Silver
  • Fotografía: Robert Elswit
  • Música: Graeme Revell

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