La Hora Bruja en la Lactancia: Causas y Soluciones

Hace un tiempo hablamos de la hora bruja; ahora es el momento de abordar qué sucede cuando el bebé está en esas temidas horas.

La hora bruja o también conocida como llanto púrpura (PURPLE en inglés) son episodios de llanto que suelen darse en bebés recién nacidos hasta los 3 o 4 meses de edad. Si tienes o has tenido un bebé de tres meses o menos en casa, seguro que la situación que te vamos a describir te suena bastante. Llega la tarde-noche, sobre las 19:00, las 20:00 o las 21:00 y, de repente, el bebé entra en un estado de ánimo irritable, un llanto desconsolado que, aparentemente no viene a cuento.

Mientras tanto tú, desesperado, comienzas a preguntarte qué le puede estar pasando: intentas ponerle al pecho o al biberón y le falta arañarlo, le intentas poner el chupete y mecerlo y lo escupe. Nada, ni una luz, ni una canción relajante, ni un paseo, ni mecerlo… Nada consigue calmar ese llanto desesperado. Así que tú, que lo único que quieres es una solución, buscas las posibles causas: ¿estará sufriendo un cólico fuerte? ¿Le estará doliendo algo? ¿Tendrá sueño? Pero, ¿te has parado a pensar que lo único que puede pasarle es que está cansado y agotado después de todo el día?

A este periodo de tiempo inesperado, que no tiene duración media y que suele suceder por la tarde-noche se le conoce como la hora bruja.

Lograr calmar el llanto de un bebé es toda una aventura. Algunas veces parece que tengamos una conexión telepática y rápidamente detectamos la necesidad y la solución. Con la práctica y el roce con tu bebé, estas situaciones aumentan. Pero otras veces, en especial los primeros meses, puede volverse muy difícil. No sabes qué le ocurre, no logras calmar su llanto, y te desmoronas por dentro mientras te preguntas "¡¿por qué mi bebé no deja de llorar?!". Es el momento en el que odias todos los anuncios de pañales y colonias de bebé en los que la maternidad es dulce y maravillosa: la magia no existe y nunca es un camino de rosas.

A veces te desesperarás escuchando leyendas urbanas de madres perfectas cuyos niños no lloran jamás, pero tranquila, es todo mentira. Todos los bebés lloran, y todas las madres (y padres) pasan momentos de estrés agudo al no lograr calmarlos. Pero en esto quizá podamos ayudarte las que ya lo hemos pasado, y hemos encontrado formas de calmarlos. Y recuerda siempre: conocer a tu bebé será la mejor forma de ganar esta batalla contra el llanto.

Mientras pasan las semanas y los meses, la situación irá mejorando, y acabarás reconociendo los tipos de llanto, y con ellos, la solución para calmarlos. Salvo, claro está, que haya dolencia o enfermedad, en cuyo caso tocará ir al pediatra, ¡hablamos de llantos “normales”!

El problema de los bebés es que no saben hablar, y, por tanto, la única forma que tienen de comunicarse es reírse cuando se sienten bien o algo les gusta, y llorar cuando se sienten mal o algo les desagrada.

HORA BRUJA DEL BEBÉ

Causas de la Hora Bruja

¿Qué causa este llanto inconsolable? Aquí te presentamos algunas causas comunes:

  1. El sobre cansancio: puede ser porque están tan cansados/as que no saben cómo lidiar con esa falta de sueño y con esa sensación desagradable. Si este fuera el caso, la solución para poder prevenirla sería procurar que nuestro/a peque llegará descansado/a a la tarde.
  2. Saturación/estrés: aunque parezca mentira nuestros/as peques también pueden estresarse.

“Surge como respuesta al sobre cansancio y el estrés, a la sobre estimación y el conocimiento del mundo exterior, que puede ‘estresar’ a los bebés”, explica la pediatra Nerea Sarrión en su página web.

Pues, porque al igual que los adultos, a esas horas el bebé está agotado de todo el día, no puede más. Tiene sueño y está tan ansioso que no puede más. La succión les podría servir para dormirse pero están tan pasados de rosca que les resulta muy difícil relajarse y dejarse llevar.

Como decimos, es una hora que oscila entre las siete de la tarde y las nueve o las diez de la noche y que no responde a otra cosa que no sea el cansancio y el estrés del bebé durante todo el día. El principal problema es que, además de colmar la paciencia de los padres, la hora bruja puede influir negativamente en la lactancia. Por eso es muy importante intentar prevenirla.

Los bebés tienen reflujo y eso puede significar que tengan determinadas molestias digestivas. Estos son los llantos más difíciles de controlar. Cuando empieza a hacer la digestión puede tener algunos problemas con la leche.

El llanto púrpura es un fenómeno común en los bebés recién nacidos, especialmente en las primeras semanas de vida. Se caracteriza por un llanto inconsolable y repentino, acompañado de una coloración morada o violácea en la piel del bebé. Cuando un bebé llora de forma intensa y nada parece calmarlo, es normal que surjan dudas, nervios e incluso cierto sentimiento de impotencia. ¿Tiene hambre? ¿Le duele algo? ¿Será un cólico? Aunque parezca sorprendente, en muchos casos se trata simplemente de una etapa conocida como hora bruja o llanto púrpura, una fase completamente natural por la que pasan muchos recién nacidos.

El llanto púrpura hace referencia a una etapa del desarrollo del bebé que se manifiesta con episodios de llanto intenso, prolongado e inconsolable en bebés completamente sanos. Este concepto fue acuñado por el pediatra Ronald Barr con el objetivo de ayudar a comprender este tipo de llanto tan desafiante como habitual.

La explicación es sencilla y es que el bebé pasa el día recibiendo estímulos, como luces, ruidos y movimientos, y llega un punto en el que su sistema nervioso se satura. El acrónimo PURPLE forma en inglés la palabra ‘púrpura’, y cada letra describe un elemento de cómo se manifiesta este tipo de llanto.

  • P (Pain-like face) - Cara de dolor: a veces da la sensación de que al bebé ‘le duele algo’ porque frunce el ceño, aprieta los ojos o se retuerce.
  • L (Long lasting) - Larga duración: el llanto puede alargarse durante varios minutos o incluso horas.

En primer lugar, los cólicos suelen deberse a molestias digestivas, como gases o inmadurez intestinal, mientras que el llanto púrpura no tiene una causa física concreta. Aunque no tiene nada que ver con brujas ni con nada sobrenatural, lo cierto es que, para muchas familias, este tramo del día puede parecer casi hechizado.

En primer lugar, si el bebé ha sido alimentado y cambiado recientemente, y aún así llora y parece incómodo, puede ser un indicio de la hora bruja. Otro signo común es que el bebé se muestra inquieto y se retuerce en los brazos de sus padres.

Soluciones y Consejos para Afrontar la Hora Bruja

¿Cómo ayudar al bebé a no sufrir la hora bruja? Aunque si llega lo único que podemos hacer es armarnos de paciencia y entender que el peque no tiene nada en contra de nosotros y tampoco le pasa nada grave, sí que podemos hacer algunas cosas que nos ayuden a evitar que, llegada la tarde-noche, esté un poco más irritable. Son consejos destinados, sobre todo, a fomentar su tranquilidad y calma durante todo el día, a pesar de sus siestas, para evitar que llegue a la hora de dormir completamente agotado e irritado.

“Lo ideal sería intentar propiciar días relajados, poca gente en casa, que el bebé no vaya de brazos en brazos, evitar la excesiva estimulación visual y sonora,…”, explican las asesoras de lactancia de LactApp en su página web.

Otros consejos podrían ser:

  • Anticiparse a ese cansancio con actividades relajantes como un baño.
  • Mecerlo mientras le cantas una canción.
  • Masajes relajantes en el abdomen.
  • Poner una luz tenue en la habitación.
  • Practicar el piel con piel.

Aunque estemos en verano, intentad mantener las rutinas lo más intactas posibles. Si ya está sufriendo la hora bruja, puedes probar a ponerle ruido blanco, que suele relajarles mucho. Mantener la calma y, sobre todo, no desesperar.

Si esto te pasa todos los días a una hora habitual intenta adelantarte. Procura hacer cosas relajantes, nada de jugar con el.

Si ninguno de los preventivos ni sistemas de calma funciona, otra opción a probar es darle el "paseo calmante". Cada bebé tiene el suyo: algunos es pasear en la mochilita metidos, otros en el carro, otro en el coche con el ruido blanco del motor.

Si le gustan los baños calentitos, puede ser otro buen sistema para distraerlo y relajarlo.

Un chupete que le guste y empezar a moverlo, ya sea un balanceo con el cuerpo o con la ayuda de una hamaca, alivia muchos llantos.

Importante que estén a una temperatura adecuada. Los bebés quieren estar fresquitos en verano y calentitos en invierno.

A medida que vayas avanzando en este camino encontrarás qué funciona mejor y peor con tu bebé, y pasados los seis meses los cólicos rara vez vuelven a aparecer, así que la gestión del llanto se simplifica un poquito. Lo que te deja tiempo para enfrentarte a los siguientes desafíos, pero al menos ya no oirás ese llanto desesperante.

En primer lugar, es importante establecer una rutina diaria para el bebé, incluyendo horarios fijos para comer, dormir y jugar. En segundo lugar, es recomendable mantener un ambiente tranquilo y relajante durante este período de tiempo. También es importante ser paciente y comprensivo con el bebé durante la hora bruja. Es normal que se sienta más irritable y necesite mayor atención y consuelo.

Acompañar a un bebé en medio de un episodio de llanto púrpura no es fácil. Por mucho amor que haya, también hay cansancio y momentos en los que uno se siente completamente superado. Por eso, es fundamental que también cuides de ti mismo mientras atraviesas esa fase del bebé. Pide ayuda siempre que lo necesites, ya sea a tu pareja, a un familiar o a alguien de confianza. Habla de cómo te sientes. Piensa que todo pasará. Esta etapa de llantos no durará para siempre.

El Apego y la Hora Bruja

Es importante recordar que la crianza con apego puede ser una herramienta útil durante la hora bruja. La crianza con apego promueve el contacto piel con piel, el porteo y, en general, una respuesta sensible a las necesidades del bebé.

La definición de la crianza con apego (Attachment Parenting) que el Dr. “Es una forma de crianza en la que se promueve un fuerte lazo entre padres e hijo”. El punto 2 habla sobre la alimentación, para la crianza con apego lo más importante es hacerlo con amor y respeto. Ya sea si alimentas a tu bebé con pecho o con biberón, te animo a utilizarlo como un momento más de CONEXIÓN.

El punto 3 habla sobre la manera de responder a tu peque y sí, estoy completamente de acuerdo en dar respuestas sensibles. A la vez, como te comentaba antes, de ti espera orientación. Conviertete en una observadora y desde ese papel identifica qué es una verdadera necesidad.

El punto 4, sobre el contacto amoroso, es muy cierto que en un inicio, el establecer un apego seguro está muy relacionado a recibir el contacto físico. La crianza con apego promueve el contacto piel con piel, el porteo y ¡Sí! en mi experiencia es maravilloso, pero también sé de casos de bebés a quienes no les gusta el porteo y no por no hacerlo quiere decir que no vayas a crear un apego seguro con tu bebé.

Debo decir que en caso de querer practicarlo, es muy importante que te asegures de estarlo haciendo de manera correcta. Y si a tu bebé no le gusta el porteo, estoy segura que en el día habrá muchas ocasiones en que tengas que darle brazos.

Como verás estos puntos 2, 3 y 4 no tienen que ver con el dormir, pero sí tienen que ver con lo que haces en el día a día. El punto 5, ¡Ahora sí! La mayoría de los defensores de la crianza con apego se oponen al “entrenamiento para dormir” en el cual se entiende dejarle llorar a solas hasta que se duerma.

Lo que yo defiendo es que tú crees el entorno adecuado para promover que tu peque consiga dormir de forma cada vez más autónoma (según su edad). También es cierto que sea como elijas que tu bebé duerma, su seguridad es lo más importante.

¡De acuerdo! “El cuidado de niños es uno de los trabajos más exigentes del mundo y, para hacerlo bien, los cuidadores necesitan reponerse periódicamente a través de apoyo social, emocional y práctico. Estos recursos conducen al florecimiento de la familia y los niños, y su ausencia genera estrés y luchas que es más probable que se acumulen y sean ignoradas en lugar de resueltas.

Que tu bebé consiga dormir bien es resultado de una crianza en COHERENCIA y EQUILIBRIO con las necesidades de todos los miembros de la familia. Si actualmente no estás satisfecha con la forma en la que tu peque duerme ¡Es hora de hacer cambios! verás que yendo a a la raíz se puede encontrar la manera de satisfacer las necesidades de todos y en eso ¡Puedo ayudarte!

Es fundamental recordar que la hora bruja es solo una etapa transitoria en el desarrollo del bebé y que, con el tiempo, irá desapareciendo.

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