Después de nueve meses de espera, llega el momento deseado: el nacimiento del bebé. Uno de los miedos más grandes que tienen todas las mujeres al pensar en el parto, especialmente cuando se va acercando el momento tan esperado, es el dolor.
Existen diferentes métodos para aliviar el dolor durante el proceso de parto, pero la epidural es el único que lo elimina por completo. En este artículo, exploraremos en detalle qué es la epidural, cómo se administra, sus ventajas y desventajas, y cómo puede afectar el progreso del parto.
Administración de la epidural.
¿Qué es la Epidural?
La anestesia epidural, también conocida como anestesia peridural, consiste en la introducción de un anestésico local en el espacio epidural. De esta manera, las terminaciones nerviosas quedan bloqueadas a nivel de la médula ósea.
Por tanto, el efecto de la epidural tiene lugar en la parte inferior del cuerpo. No obstante, la persona no está dormida como en el caso de la anestesia general, sino que permanece consciente en todo momento.
El efecto de esta anestesia varía en función de la dosis administrada: a pequeñas dosis elimina el dolor y a grandes dosis puede producir un bloqueo muscular y parálisis. Además, su duración también va a depender de la dosis, ya que la anestesia epidural puede durar desde 15 minutos hasta 2 horas.
¿Cuándo está Indicada la Anestesia Epidural?
La epidural está indicada para las intervenciones de abdomen, especialmente a nivel infraumbical, como son los partos, las hernias inguinales, las intervenciones en vejiga o testículos, etc. Hoy en día, la epidural es el método preferido por las embarazadas para dar a luz, pues les permite disfrutar de la llegada de su hijo con todas las sensaciones, pero sin sentir dolor.
¿Cómo y dónde se coloca?
Para la administración de la anestesia epidural, se utiliza un catéter muy fino que se introduce en la zona lumbar de la columna (entre las dos vértebras lumbares) y, seguidamente, en el área que recubre la médula espinal.
La posición de la mujer en el momento de la inyección debe ser sentada o acostada de lado, con la espalda arqueada y la cabeza inclinada hacia adelante. Previamente a la punción epidural, un ginecólogo o matrona debe asegurarse de la dilatación de la mujer que está a punto de dar a luz, ya que al menos tiene que estar dilatada de 2 centímetros. También es importante que la dilatación no supere los 8 centímetros, pues el riesgo de complicaciones en esta fase tan avanzada es mayor.
Una vez introducida, la anestesia epidural va haciendo efecto gradualmente y en unos 10-15 minutos la mujer ya siente alivio del dolor.
Tipos de epidural.
Tipos de Epidural
Además de la anestesia epidural que ya hemos comentado, existen otros tipos de epidural que pueden utilizarse en función de cómo vaya transcurriendo el parto:
- Epidural Ambulante: También llamada walking epidural. Se encarga de reducir y controlar el dolor, pero sin impedir el movimiento de las piernas. Por tanto, la mujer puede caminar, participar más activamente en el parto y sentir todo lo que sucede en su cuerpo.
- Anestesia Epidural/Raquídea Combinada: Consiste en una combinación de ambas anestesias para proporcionar un efecto mucho más rápido. La anestesia raquídea es aquella que se introduce directamente en el líquido cefalorraquídeo y se utiliza cuando la mujer se encuentra en trabajo de parto muy activo o para realizar una cesárea.
Hoy en día, tanto los especialistas médicos como las mujeres embarazadas defienden cada vez más el establecimiento de protocolos para poder disfrutar de un parto sentido sin dolor y reducir en la medida de lo posible los partos instrumentales.
El Uso de la Epidural: Ventajas y Desventajas
Aunque en casi el 90% de los partos se utiliza la anestesia epidural actualmente, es necesario saber que tiene tanto ventajas como desventajas. La mujer debe conocer todos los aspectos relacionados con ella antes de elegir el modo en el que va a dar a luz y decidir si quiere la epidural.
Epidural en parto: ¿qué beneficios tiene?
Ventajas
Permanecer consciente durante todo el parto es la principal ventaja de la epidural. Por ello, es tan demandada por las embarazadas que están apunto de dar a luz. Además, este tipo de anestesia tiene otras múltiples ventajas que comentamos a continuación:
- Permite que la mujer participe activamente en la llegada de su hijo, ya que alivia el dolor por completo sin bloquear ninguna de las facultades mentales.
- Es posible ajustar la dosis de anestésico para reforzarse en caso de sentir dolor o hacer que su efecto desaparezca al acercarse la fase expulsiva para que la mujer pueda controlar por completo este último momento.
- La mujer siente todas las contracciones en forma de presión, pero sin dolor.
- La epidural tiende a hacer el parto más lento, lo cual puede resultar útil.
- Evita la necesidad de aplicar otro anestésico en caso de requerirse el uso de fórceps, ventosa o episiotomía.
- La epidural mejora el suministro de oxígeno al bebé.
- Reduce el esfuerzo que realizan los pulmones y el corazón de la mujer durante el parto, lo cual es beneficioso para aquellas que presenten alguna afección pulmonar o cardíaca.
- Disminuye la ansiedad y el temor que tienen muchas mujeres al parto debido al dolor.
Por tanto, la epidural ofrece una seguridad muy elevada tanto para la madre como para el bebé, por lo que el riesgo de complicaciones es mínimo. Además, en caso de tener que pasar de un parto vaginal a una cesárea, la mujer ya estará anestesiada si se ha utilizado la epidural.
Inconvenientes
La epidural también tiene una serie de desventajas o riesgos como los siguientes:
- Puede haber casos en los que no sea eficaz.
- La epidural provoca una pérdida de la fuerza muscular, por lo que la segunda etapa del parto es más lenta y la madre depende de las instrucciones de la matrona para saber en qué momento debe empujar.
- Hay un riesgo mayor de episiotomía y uso de fórceps, ya que la mujer pierde capacidad para pujar.
- Riesgo de tener una rápida bajada de tensión. Para evitarlo, es necesario mantener a la mujer bien hidratada mediante suero intravenoso.
- La epidural tiene los siguientes efectos secundarios: dolor de cabeza, mareos, náuseas, pérdida de sensibilidad en la vejiga, dolor en la zona de punción, etc.
No obstante, existen múltiples estudios al respecto y todos ellos concluyen que la anestesia epidural es segura tanto para la madre como para el niño. Por esta razón, la probabilidad de que surjan complicaciones en el parto es mínima.
Epidural Sí o No: ¿Qué Decidir?
Una vez conocidas las ventajas e inconvenientes de la anestesia epidural, la embarazada puede elegir si quiere o no ponérsela para dar a luz y así debe constar en su plan de parto.
Para tomar esta decisión, es importante también seguir el consejo médico del ginecólogo y/o la matrona que ha llevado el seguimiento del embarazo y tener en cuenta las condiciones de cada caso en particular.
Cabe destacar que esta decisión puede cambiarse en el momento del parto, es decir, que la mujer haya decidido previamente no ponerse la epidural pero finalmente cambiar de opinión, ya sea por el intenso dolor del parto o porque el médico recomiende hacerlo por necesidad.
Por otra parte, existen algunas circunstancias concretas en las que la epidural está contraindicada y no puede administrarse. A continuación, se enumeran algunas de estas situaciones:
- Pacientes con obesidad.
- Pacientes con cardiopatías.
- Pacientes con problemas de coagulación.
- Pacientes con hernias lumbares.
- Pacientes con tatuajes en la zona lumbar.
- Dilatación excesivamente avanzada en el momento del parto (más de 8 o 9 cm).
En cualquier caso, se recomienda analizar cada paciente de forma individual y personalizada. Además, es fundamental seguir los consejos de los médicos.
Efectos de la Epidural en el Progreso del Parto
La anestesia por sí sola no incide en los ingresos de los bebés en la Unidad de Cuidados Intensivos Neonatal. Como en toda anestesia, se pueden producir efectos secundarios, aunque los más graves, como problemas hemorrágicos, neurológicos, infecciosos o respiratorios, se dan en contadas ocasiones.
En su acción, la epidural puede disminuir algo el nivel de oxitocina y con ello, las contracciones y su intensidad, pero no ralentiza la dilatación. En todo caso, con objeto de ofrecer la máxima seguridad al bebé y la madre y minimizar los riegos todo lo posible, los profesionales monitorizan en todo momento las constantes vitales de la madre -la tensión arterial, el pulso o la oxigenación- y se controla el nivel anestésico durante todo el parto.
Se han descrito diversos efectos secundarios a la administración de analgesia epidural (AE) durante el parto. Está asociada con un segundo estadio del parto más prolongado y a un incremento de la posibilidad de parto vaginal instrumentado. Suele acompañarse de una monitorización y utilización de accesos intravenosos más intensa. Puede acompañarse con un incremento de la posibilidad de parto por cesárea y el uso de oxitocina.
Es importante destacar que, entre la analgesia regional y esos efectos, no ha sido establecida una relación de causa-efecto.
En un estudio retrospectivo con 506 gestantes, se compararon los efectos de diferentes tipos de analgesia en el progreso del parto. Los resultados mostraron que la duración total del parto fue significativamente más corta en el grupo control (sin analgesia) y en el grupo de sedación, en comparación con los grupos de analgesia epidural e intradural.
Además, los partos con terminación eutócica (parto vaginal espontáneo) fueron más frecuentes en el grupo control y de sedación, mientras que los partos vaginales instrumentales fueron más comunes en el grupo de analgesia (epidurales + intradurales). La cesárea fue significativamente más frecuente en el grupo de analgesia epidural.
| Grupo | Duración Fase Activa (min) | Duración Expulsivo (min) | Parto Vaginal Instrumental (%) | Cesárea (%) |
|---|---|---|---|---|
| Control (Sin Analgesia) | 164 | 23 | 8.7 | 8 |
| Sedación | 176 | 28 | 14.8 | 12 |
| Analgesia Intradural | 226 | 47 | 43.9 | 7.6 |
| Analgesia Epidural | 231 | 50 | 34.6 | 20 |
Walking Epidural: Una Alternativa para un Parto Activo
La Walking peridural es una combinación de la anestesia espinal y la peridural. La Walking peridural no está hecha para dejarte sin ninguna sensación. Su misión es darte un alivio suficiente del dolor durante el proceso del parto, de modo que te encuentres cómoda e incluso puedas notar las contracciones. Podrás andar.
Andar ayuda a que tengas más contracciones uterinas, y por lo tanto es bueno para el progreso del parto. Andar disminuye el dolor de las contracciones, hace que se acorte el período de dilatación y mejora las posibilidades de un parto vaginal.
Aun en el caso de no andar, con la Walking peridural eres capaz por lo menos de moverte alrededor de la cama, ir al baño o sentarte en un sillón para hacer más confortable el período de dilatación.
Toda medicación administrada a la madre puede tener efectos indeseables para la madre, para el parto y para el bebé. Pero al ser menores las dosis de medicamentos durante la Walking peridural, sus efectos son también menores que en el caso de la peridural clásica.
Como la presencia de tu compañero es muy importante para ti en el momento del parto, habla con tu médico y sigue las instrucciones de tu hospital para este supuesto.
