El tabaquismo es un problema de salud pública mundial que causa graves daños a la integridad física, emocional y psicológica del ser humano. Datos mundiales indican que el tabaquismo ya es una pandemia de grandes proporciones: es la mayor causa evitable de enfermedades y de muertes en la actualidad. El abuso del tabaco es un hábito que ha ocasionado numerosas pérdidas, como la propia vida, muchas veces precoz a costa de sufrimientos y también innumerables perjuicios económicos.
Infografía de los CDC sobre los efectos del tabaquismo en la salud.
El Tabaquismo y la Dependencia
Al hablar de dependencia del tabaco, es importante distinguir entre los tres tipos de dependencia íntimamente relacionadas entre si:
- Dependencia física: Provocada por la nicotina, siendo la responsable del síndrome de abstinencia.
- Dependencia psicológica: Fundamentada en procesos de condicionamiento propios de cada fumador, por los que durante años el tabaco es amigo de la persona fumadora.
- Dependencia social: Basada en la aceptación social del tabaquismo y de las presiones ambientales que incitan al consumo como la publicidad, presión de grupo, etc.
Creencias de los Fumadores
Las creencias se entienden como la forma de percibir el mundo que nos rodea y las que junto a los valores se constituye en la principal motivación, siendo las que gobiernan el cerebro y hacen posible la acción. Es concretada como la aceptación de un conocimiento popular como verdadera. Constituye, además, una actitud mental del individuo que sirve de base para la acción voluntaria y posible connotación emocional.
Factores Motivacionales para el Consumo de Tabaco
- Aspectos emocionales, para contrarrestar la ansiedad, disminuir la tristeza y o la depresión, el desespero, la cólera, ira o el enojo; lograr tranquilidad, satisfacción y sabor agradable al consumir tabaco, así como estrategia de afrontamiento de duelo y pérdida.
- Aspectos sociales, asociados a una necesidad de ocupación o como actos repetitivos involuntarios relacionados con aspectos laborales, insinuándose en la verbalización como un escape del cansancio y de la rutina de la tarea.
- Factores de inicio en el consumo del cigarrillo, como sentirse grande por fumar, el fumar como actos de imitación y buscar aceptación y pertenencia de grupo.
El consumo relacionado con aspectos emocionales confirma la creencia muy antigua de considerar al tabaco como una droga hedonística: "Placer como doctrina de vida". Efectivamente, la nicotina favorece la producción de ácido glutámico, el cual estimula el sistema límbico, centro del placer en el organismo humano.
Consejos para dejar de fumar.
Factores Desalentadores para el Consumo de Tabaco
- Aspectos trascendentales.
- Manifestaciones de enfermedad.
- Motivos para dejar de consumir cigarrillo.
- Tiempo máximo que ha dejado consumir cigarrillo.
Tabaquismo y Salud Cardiovascular
El tabaco es consumido por muchas personas en el mundo, situación ésta que ocasiona grandes problemas de salud, especialmente en la salud cardiovascular y en detrimento de la calidad de vida. Las enfermedades cardiovasculares en Colombia constituyen la primera causa de muerte en las mujeres y la segunda en hombres en el grupo étareo de 45 a 64 años.
El Impacto Intergeneracional del Tabaquismo
Las consecuencias negativas para la salud derivadas del consumo de tabaco durante el embarazo son numerosas, tanto para la mujer como para el feto, pero ahora un equipo de investigadores de la Universidad de Bristol han ido más allá y han observado que fumar en estos nueve meses puede acabar condicionando además el crecimiento de los nietos.
En concreto, según los resultados del estudio publicado en el 'American Journal of Human Biology', vieron que los niños cuyas abuelas paternas fumaron durante el embarazo solían ser más altos y tener una mayor masa ósea y muscular. Y si la que fumaba había sido la abuela materna, los nietos presentaban un exceso de peso en la adolescencia.
Además, observaron que cuando fumaron tanto la abuela materna como la madre las niñas medían y pesaban menos que aquellas en las que sólo fumaba la madre, pero no la abuela. Estos posibles efectos intergeneracionales de fumar durante el embarazo deben tenerse en cuenta en futuros estudios sobre los efectos del tabaquismo materno en el crecimiento y desarrollo del niño.
Un estudio ha revelado que el hecho de que una abuela fume puede provocar que sus nietos tengan asma, que sugiere que los factores ambientales experimentados en el presente podrían determinar la salud de los miembros de la familia de generaciones venideras. Los resultados de la investigación, realizada por científicos de Los Angeles Biomedical Research Institute (LA BioMed), de EEUU, han aparecido publicados en la revista Review of Obstetrics & Gynecology.
Los hallazgos sugieren que la nicotina puede dejar marcas epigenéticas heredables en el genoma, que aumentarían la susceptibilidad de las futuras crías a problemas respiratorios. Los investigadores citan asimismo el Children’s Health Study from Southern California, que también ha señalado que el hecho de que las abuelas fumen durante el embarazo aumenta el riesgo de los nietos a padecer asma, independientemente de si sus madres fuman o no.
En base a todos estos resultados, los investigadores concluyen que los factores ambientales experimentados durante el embarazo afectan no sólo al niño que está en el útero, sino también a las futuras generaciones de la misma familia. Los investigadores afirman que la causa del asma de segunda generación sería consecuencia por tanto de una modificación epigenética (un factor ambiental que causa un cambio genético). Así, la nicotina afectaría directamente tanto a las células de los pulmones como a las células sexuales de los hijos.
Tabaquismo y Asma
El tabaquismo materno es la mayor fuente de exposición a los componentes del tabaco para los niños «in útero», así como durante la primera infancia. Los hijos de madres fumadoras, independientemente que desarrollen Asma o no, tienen unas pruebas de función respiratoria menores en el momento del nacimiento respecto a niños de madres no fumadoras. Además, múltiples estudios epidemiológicos han demostrado que la exposición del niño o del feto al humo de tabaco, especialmente si la madre es la fumadora, es un factor de riesgo independiente para el desarrollo de Asma infantil.
Este riesgo aumentado de padecer Asma en los hijos de fumadores está directamente relacionado con la dosis de tabaco que fuman los padres. Los hijos cuyas abuelas han fumado durante el embarazo de la madre del niño, tienen riesgo más elevado de padecer Asma Bronquial que si su abuela no hubiera fumado.
Por otro lado, en los últimos años se ha descubierto que una convivencia muy precoz, en los primeros años de la vida, con animales domésticos en el domicilio protege a los niños de padecer enfermedades alérgicas. Cuando los padres de estos niños fuman en el domicilio, este efecto protector desaparece. Por ello se puede concluir que el hábito de fumar de los padres, especialmente de la madre, facilita la aparición de Asma bronquial y de procesos alérgicos en los niños.
En niños asmáticos, al igual que en los adultos, la exposición a aire contaminado con humo de tabaco, es un desencadenante inespecífico de crisis agudas de asma bronquial. En los niños asmáticos el pronóstico es peor a largo plazo si los padres son fumadores. El asma es más grave en estos niños, con mayor necesidad de medicación, visitas a urgencias y hospitalizaciones, así como una menor respuesta al tratamiento habitual.
Cinco razones para dejar de fumar.
Dejar de Fumar: Un Beneficio a Cualquier Edad
La OMS considera que el tabaco causa graves perjuicios a la salud; por este motivo, a instancias de este organismo, el 31 de mayo se celebra el Día Mundial sin Tabaco. Se pretende así poner de relieve los riesgos del tabaquismo y apoyar medidas eficaces para reducirlo.
Con independencia de la edad, dejar de fumar es siempre una buena decisión. No hay duda de que entraña dificultad. Pero hay ayudas para quien asume el reto. No obstante, el éxito depende de uno mismo. La familia o los amigos y conocidos puedan servir de apoyo, pero solo en parte.
Si es usted fumador, plantéese dejar de serlo y busque razones de peso para dejar el tabaco. Fije una fecha de inicio razonable. Cuando abandone el hábito, cambie de rutinas; sobre todo las que se relacionan con él. Beba mucha agua y controle lo que come.
