La compañía Walt Disney es responsable de grandes adaptaciones cinematográficas de cuentos clásicos, así como de impulsar sus propias ideas originales. Durante años, la factoría también se dedicó al lanzamiento de segundas partes de esos largometrajes para el mercado doméstico, es decir: no se estrenaron en cines. Producciones de presupuesto más bajo y con conceptos muy arriesgados que causaron sensación entre muchos niños deseosos de más historias relacionadas con sus dibujos animados favoritos.
En “El rey león 2: El tesoro de Simba” se nos muestra la vida de Simba como rey, asumiendo el rol que Mufasa tenía en la primera y centra la historia en Kiara, la hija de Simba.
Kiara conoce a un león renegado, Kovu, que resulta ser el hijo bastardo de Scar.
¿Qué PASÓ con KIARA y KOVU?
Kovu, el león renegado.
¿Quién es Kovu realmente?
Kovu es el hijo menor de Zira, mas no de Scar, a diferencia de sus 2 hermanos mayores (Nuka y Vitani). Sus planes son criar a Kovu para derrocar a Simba y convertirlo en rey de la sabana. Este hecho pondrá a prueba no sólo la relación de ambos cachorros a medida que maduren, sino también la relación del monarca, Simba, con su propia hija.
Scar lo eligió mientras aun era rey, para que al morir, Kovu ocupara el trono en su lugar, mas cuando Simba lo desterró junto con su madre y los demás "forasteros", los planes de Scar se vinieron abajo. Kovu es entrenado durante toda su infancia con el único propósito de vengar a Scar y tomar el lugar de Simba como rey.
En la secuela de la cinta, El orgullo de Simba (1998) (influenciada por otra obra de Shakespeare, en este caso Romeo y Julieta), conocemos a Kovu, hijo de la leona Zira. Kovu vive fuera del reino con su manada, que resulta ser un grupo de leones y leonas seguidores de Scar, y él era el supuesto sucesor (que no su hijo, aunque nació en algún momento durante el reinado de Scar).
La relación de Kovu con los personajes principales
Simba y Nala tienen una hija: Kiara. Timon y Pumba se encargan de hacer de niñeros de la cría, pero ella escapa fácilmente de su cuidado y se aventura en las tierras prohibidas. Allí conoce a un cachorro de león llamado Kovu y los dos se hacen amigos. Lo que ella y sus padres no saben es que Kovu es el hijo adoptivo de Zira, una de las más devotas seguidoras del ya fallecido Scar.
Si El Rey León era Hamlet, esta cinta sería Romeo y Julieta. Pronto el amor imposible entre ambos leones entra en juego, siendo uno de los ejes fundamentales de la película. De esta forma, a través de los ojos de ambos leones, podemos ver el estado del reino y de los diferentes personajes después de la muerte de Scar.
Si bien nunca se nombra, puesto que el filtro Disney no permitía que Kovu y Kiara fueran familia, lo cierto es que es bastante claro que tanto él como su hermano eran hijos de Scar. No solo el parecido físico es evidente, sino que la fijación de Zira con el villano deja bastante de manifiesto la relación entre ambos.
Kovu y Kiara, un amor prohibido.
El legado de Kovu
Ser la secuela de El Rey León es algo que podría haber salido muy mal. No en vano hablamos de una de las obras más reverenciadas de Disney y del mundo de la animación en general.
A esta cinta no solo le debemos saber qué pasó con personajes como Simba, Timón, Nala o Pumba, sino que para ella también se crearon otros nuevos muy interesantes. Vitani o Zira son dos ejemplos muy válidos.
Todo esto hace que esta película de menos de 1 hora y media de duración sea una continuación más que digna. Es cierto que cargaba con una gran responsabilidad y el éxito de El Rey León es difícil de superarse, (a no ser que sea con él mismo a través del live-action), pero cumple muy bien al plantear una historia interesante y al presentar unos personajes carismáticos.
Mantiene la esencia de la original, también a través de la música, y nos permite conocer lo que pasó después de la cinta original.
