La alimentación complementaria en bebés es una nueva fase del desarrollo del niño, por ello es importante hacer de este proceso una rutina placentera, en la que los padres tendrán que tener paciencia, estar tranquilos y disfrutar cada instante junto a sus bebés.
A partir de los 6 meses los bebés deben comenzar con la alimentación complementaria, es decir, además de la lactancia (materna o con leche de fórmula), podemos comenzar a alimentar a nuestros bebés con otros alimentos como complementarios, nunca sustitutos de la lactancia materna o leche de fórmula.
Aunque la teoría está clara, muchas mamás y papás (sobre todo cuando es el primer bebé) suelen tener algunas dudas a la hora de incorporar estos alimentos por primera vez, sobre todo en las relacionadas a las frutas y verduras y cómo prepararlas.
Entre las frutas que se pueden añadir a la dieta de los bebés, encontramos el kiwi. De un tiempo a esta parte podemos encontrar sin esfuerzo de productos originarios de otras partes del mundo y disfrutar de ellos, un ejemplo es el kiwi.
¿Qué es el Kiwi?
El kiwi es una baya de la planta enredadera Actinidia deliciosa, conocida como kiwi. Es originaria de China y su primera mención fue del año 1200 a.C. En los años 50 se le comienza a denominar por su nombre actual y en los 70 adopta este nombre a nivel comercial.
Esta baya tiene una forma oval, de unos 6 cm de largo y piel fina, de color parduzco y con vellosidades.
Beneficios del Kiwi para Bebés
El kiwi es una fruta rica en vitamina C, de hecho, tiene más del doble que una naranja. Pero el kiwi tiene muchos más beneficios para la salud y algunos sorprendentes, por ejemplo ¿sabías que ayuda a dormir bien…?
Hace no mucho, se publicó un estudio en el Journal of the American College of Nutrition, donde se valoraba el kiwi como la fruta más completa desde el punto de vista nutricional.
Por su aporte de vitamina C y ácido fólico está especialmente recomendado para personas que corren mayor riesgo de sufrir la carencia de estos nutrientes; ¿quiénes son estas personas?
Durante la etapa de crecimiento, el embarazo y la lactancia materna las necesidades de vitamina C y ácido fólico aumentan. Además ¿sabías que el kiwi ayuda a dormir bien?
Durante el embarazo, el kiwi está muy recomendado, ya que su riqueza en ácido fólico ayuda a prevenir la espina bífida, un trastorno del sistema nervioso que puede darse en el feto durante los primeros meses de gestación.
Un estudio realizado en la Universidad de Taipei en Taiwán, reveló que el consumo diario de kiwi ayudaba en la cantidad y calidad del sueño de las personas aquejadas de insomnio.
La vitamina C, como antioxidante, contribuye a disminuir el riesgo de contraer muchas enfermedades, entre ellas las cardiovasculares, las degenerativas y el cáncer.
Rico en polifenoles, estudios científicos han demostrado que sus reconocidas propiedades antioxidantes son más potentes que las de las naranjas y los pomelos.
Incluso se ha concluido que el kiwi amarillo tiene un poder antioxidante todavía mayor, y que como consecuencia su consumo puede ser útil en la prevención y el tratamiento de enfermedades causadas por el estrés oxidativo, como el Parkinson, Alzheimer y aterosclerosis.
Acción laxante: su alto contenido de fibra lo convierte en un laxante natural. Siendo sus fibras solubles e insolubles, su acción es completa. Las fibras solubles retienen agua y por lo tanto producen heces más blandas, y las insolubles añaden volumen a las mismas, facilitando su desplazamiento a través del intestino. Además, siendo rico en agua, ayuda a la digestión y mejora el tránsito intestinal.
Ayuda a la digestión: como mencionamos anteriormente, el kiwi ayuda a la digestión ya que contiene actinidina, una enzima natural propia del kiwi que descompone las proteínas alimentarias más rápidamente de lo que lo hacen las propias enzimas digestivas de nuestro cuerpo.
La vitamina C favorece la absorción del hierro, por lo que comer kiwi resulta beneficioso para combatir la anemia. Se aconseja en casos de anemia ferropénica, acompañando a los alimentos ricos en hierro o los suplementos de este mineral.
El consumo de kiwi es bueno para combatir el nerviosismo y la ansiedad. Gracias a su contenido de cobre, magnesio y potasio, mejora la salud de los huesos y dientes.
La vitamina C contribuye a la cicatrización de las heridas en la piel y evita los daños en sus células, por ejemplo cuando se exponen a demasiada radiación ultravioleta procedente del sol. También estimula la producción de colágeno, fundamental para la salud de la piel, los dientes y los huesos.
El kiwi contiene vitamina E y ácidos grasos Omega 3 y 6, por lo que ayuda a fluidificar la sangre y mejorar el estado general de las arterias. Esto contribuye a prevenir trombos y coágulos, y enfermedades como la trombosis, la angina de pecho, derrames cerebrales e infartos.
Algunos estudios demuestran que la ingesta de kiwi en el desayuno reduce la absorción de azúcares contenidos en los alimentos en nuestro flujo sanguíneo.
Gracias a su gran porcentaje de agua y su bajo contenido en sodio, tiene un alto poder diurético. Por ello es muy recomendable en personas obesas o con sobrepeso, como así también en casos de hipertensión arterial. En caso de retención de líquidos, es fundamental consumir al menos dos litros de agua a diario.
Cómo preparar puré de kiwi para bebés | Comida para bebés
Riesgos y Precauciones
Hay que tener en cuenta que es una fruta potencialmente alergénica, por lo que no se recomienda su introducción en los niños menores de un año.
Debemos llevar un control de todos los alimentos que introducimos por primera vez para que, en caso de aparecer alguna reacción, podamos identificar cuál es el alimento que la ha causado. Por ello, espera entre uno y dos días para introducir alimentos nuevos y siempre de uno en uno.
Introducción del Kiwi en la Dieta del Bebé
Como os decía, a partir de los 6 meses nuestros bebés ya pueden comer alimentos que van más allá de la leche, entre los que se incluyen las verduras y las frutas.
Pero, cuidado, no todas las frutas y verduras son recomendables para su alimentación en esta etapa.
Aún así, no debéis preocuparos, ya que vuestro pediatra también os dará las indicaciones necesarias en cuanto a la alimentación de vuestros bebés.
No obstante, podéis comenzar preparando papillas de verduras o frutas que, eso sí, nunca deberán sustituir por completo la leche materna o de fórmula, que siempre aportará más proteínas.
Si no, que serán un complemento de su dieta.
Podemos darles algunas en trozos pequeños y blandos, que tú bebé lo coja con la mano y muestre interés, lo suficientes para que no se atraganten.
El objetivo es que muestre interés, que aprenda a comer solo, nunca obligando y que se familiaricen con los sabores y texturas, tomándolo como una forma de juego más.
Recomendaciones de los Expertos
Tal como nos recomiendan los expertos en alimentación infantil, las primeras frutas que se introducen entre los 7 y 8 meses del bebé son las peras, manzanas y los plátanos.
Dejando para meses más tarde aquellas que suelen producir más alergias como es el caso de las fresas y los melocotones.
En el caso de las verduras, pasa lo mismo, debemos ir añadiéndolas poco a poco, según su tolerancia, y comenzando por las patatas, espinacas, la zanahoria, el brócoli, el calabacín o el puerro.
A medida que tu bebé vaya creciendo podrás ir añadiendo nuevas frutas y verduras en base a su nivel de tolerancia.
En los 9 meses podemos añadir yogures y queso tierno. Además de otras frutas como mango, uva, sandía, melón, kiwi, ciruelas, fresas, cerezas o melocotones.
Ideas de Papillas de Frutas y Verduras para Bebés
A continuación os dejo una serie de ideas para que os sea más fácil introducir las frutas y verduras en la alimentación de vuestros bebés.
Por suerte, ahora tenemos más a mano que nunca toda la variedad de frutas y verduras que necesitemos para nuestros bebés y en cualquier momento.
Las papillas multifrutas, sin duda, son una estupenda idea de merienda. Con ella, nuestros bebés tendrán todo el aporte de vitaminas y nutrientes diario que necesitan.
Ejemplos de Papillas
- Papilla de pera, plátano y naranja, recomendada a partir de los 5/6 meses de los bebés.
- Papilla de manzana y pera, dos frutas de fácil digestión y con contenido en agua y fibra, que será estupenda para los pequeños de la casa.
- Papilla de mandarina, plátano y pera: gracias a la mandarina, tu bebé tendrá la dosis de vitamina C necesaria para mantenerse sano.
- Papilla de patata y zanahoria: las zanahorias son un alimento muy importante en la alimentación de los bebés y muy recomendado por los pediatras. Por lo tanto, el sabor dulzón encantará a los pequeños. La zanahoria es un alimento que cuida la piel de los bebés, vigoriza el cerebro y ayuda en el desarrollo de la vista.
Beneficios de las Papillas de Frutas y Verduras
Conocemos los beneficios y propiedades nutritivas que tienen las frutas y verduras en cualquier alimentación (niños, bebés o adultos). Pero en el caso de los bebés, su preparación en papillas, además:
- Tienen sabor ligero y textura suave y agradable para su paladar.
- Cuentan con mucha cantidad de agua, importante para la hidratación de los bebés.
- Aportarán gran cantidad de antioxidantes y micronutrientes, que ayudarán a prevenir enfermedades y obesidad.
- También tienen mucha fibra para evitar y ayudar en el estreñimiento de los bebés.
- Son la forma más práctica para que el bebé descubra nuevos sabores y añadir variedad a su dieta.
Recomendaciones Finales
Por otra parte, para no tener agobios ante esta etapa de nuestros bebé, cosa que por otra parte es normal y lógica, ya que nos preocupa que nuestros pequeños puedan presentar intolerancias alimenticias que desconocíamos, lo mejor es llevar a cabo una serie de recomendaciones para alimentar al bebé, como:
- Lo mejor es comenzar a introducir alimentos en la comida de mediodía. De esta forma, si el bebé sufre alguna intolerancia o alergia tendremos más tiempo para identificarla e ir al hospital.
- Mientras estemos dando la papilla a nuestro bebé, debemos tener siempre a mano un biberón con agua. Así le ayudaremos a tragar las primeras veces que introduzcamos la comida.
- Aplica la paciencia, son sabores y texturas nuevas, por lo que seguramente tu bebé escupa o rechace en más de una ocasión el contenido de la cuchara.
- Ten a mano papel de cocina y servilletas para poder ir limpiándole las manos y la cara.
- Elige siempre las frutas más maduras y no las verdes.
- Retira siempre todas las pepitas, semillas y huesos antes de preparar la papilla. Además, lava muy bien todas aquellas que tengan piel.
- Prepara siempre las frutas y verduras al vapor o cocidas antes de triturarlas y dejarlas completamente sin grumos.
| Nutriente | Cantidad por 100g (Kiwi Verde) | Cantidad por 100g (Kiwi Amarillo) | Ingesta Diaria Recomendada (Adultos) |
|---|---|---|---|
| Vitamina C | 85 mg | 161 mg | 75-90 mg |
| Fibra | 3 g | 1.5 g | 25-30 g |
