Juegos de Yoga para Niños de 3 a 6 Años: Ideas Divertidas y Relajantes

Desde Brains Nursery Schools te animamos a practicar yoga con tus hijos para evadirte de todo lo que te rodea y pasar un buen rato. Las posturas que proponemos son para hacer yoga para niños de 3 a 6 años. Vosotros os podéis animar e ir modificándolas según vuestro nivel.

¿Por qué enseñar yoga a los niños?

Cuando hacen yoga, los niños adquieren conciencia de su propio cuerpo, aprenden a reconocer cada una de sus partes y a adoptar buenas posturas para evitar futuros problemas, por ejemplo, de espalda. Además, fortalecen los músculos y adquieren flexibilidad.

A nivel mental, gracias a los ejercicios de respiración consiguen relajar la mente y calmarse. El yoga ayuda a concentrarse mejor, estimula la creatividad y elimina el estrés y los complejos. Además, en el yoga para niños se fomenta el compañerismo y la amistad, ya que muchas veces se trabaja por parejas o en grupos. El respeto hacia el medio ambiente, la paz, o el amor son temas que juegan un papel importante en cada una de las sesiones.

Beneficios del Yoga para Niños

El yoga para niños es una forma divertida y efectiva de enseñarles a ser más conscientes de su cuerpo y de su respiración, a concentrarse y a relajarse. Además, les ayuda a desarrollar su fuerza y su flexibilidad. Algunos de los beneficios incluyen:

  • Respiración: Los niños aprenden a controlar su respiración y a relajar su cuerpo y su mente a través de ejercicios de respiración.
  • Posturas: Los niños aprenden a realizar posturas de yoga de manera segura y a utilizar su cuerpo de manera efectiva.
  • Equilibrio: El yoga también ayuda a los niños a mejorar su equilibrio y su coordinación.
  • Concentración: Los niños aprenden a concentrarse y a estar presentes en el momento.
  • Relajación: El yoga también puede ayudar a los niños a relajarse y a manejar el estrés.

Es valioso recordar que cada niño es diferente y que es importante adaptar la práctica de yoga a las necesidades y habilidades de cada niño. También es fundamental supervisar a los niños durante la práctica y asegurarse de que estén haciendo las posturas de manera segura.

Yoga en Familia

Los beneficios que ofrece el hacer Yoga en familia son muchos. A través del juego se fortalece el vínculo de los niños y sus familiares. Por lo que después de clase se pueden practicar algunas de las posturas de yoga en pareja para niños.

La postura de la abeja es una postura muy sencilla en la que el niño se sienta en el suelo y, manteniendo la espalda recta y las piernas extendidas, el niño baja tocando con sus manos las plantas de sus pies mientras inhala y exhala aire. Esto permite que el niño se mantenga relajado buscando la comodidad en la postura.

¿A qué edad pueden empezar los niños a practicar yoga?

Los niños pueden empezar a practicar yoga a partir de los 3 - 4 años. Normalmente, se hacen grupos en función de las edades para adaptarse a las necesidades de cada etapa. Debéis saber que “No es lo mismo trabajar con niños de 3 o 4 años, donde sobre todo estimulamos los sentidos y el movimiento, que con niños de 5 o 6 años, edad en la que ya empiezan a desarrollar sus habilidades: están en pleno crecimiento y conocimiento, razonamiento, responden a las correcciones, se pueden trabajar muchas visualizaciones…”, nos explica Almudena Ovejero, profesora de Hatha Yoga y fundadora del centro Universo Yoga.

Clases de yoga para niños

Una clase de yoga para niños no tiene nada que ver con una sesión para adultos. Queremos fomentar un espacio de bienestar y crecimiento integral para los más pequeños.

El catálogo de libros sobre yoga es extenso, pero hay menos títulos que puedan servir para enseñar a los niños a adentrarse en la práctica del yoga de una manera amena y divertida.

Libros recomendados de yoga para niños:

  • Sentados sobre un pollo: Un manual diseñado para motivar a los niños a que desarrollen sus habilidades de autocontrol, relajación o resolución de conflictos, mientras disfrutan de actividades lúdicas.
  • La ballena: Un libro protagonizado por los maravillosos habitantes del océano, bebés y niños pequeños se sumergirán en el yoga con instrucciones claras y sencillas para 10 auténticas poses.
  • El bichito: Exquisitamente ilustrado para que bebés y pequeñines empiecen a conocer los beneficios del yoga a través de 10 auténticas posturas que llevan el nombre de insectos.
  • El osito: Invita a los más pequeños a moverse, respirar y jugar junto a los animales de la jungla, mientras descubren lo divertido que puede ser el yoga.

El yoga ha demostrado ser uno de los métodos físico-espirituales más completos y eficaces. Elimina tensiones, agresividad, contracturas físicas, estrés, facilita la capacidad de concentración y de autocontrol… En una época en la que nuestros hijos viven constantemente bombardeados de “ruido”, con problemas de concentración, disfunciones en el sueño, hiperactividad, etcétera, el yoga demuestra ser una herramienta maravillosa para desarrollar la atención, la relajación y la buena forma física.

Mindfulness para niños

El mindfulness es una técnica que puede ayudar al niño a aprender y fortalecer sus habilidades y destrezas con el tiempo. Al practicar la atención, los niños aprenderán a ser más conscientes de sus propios pensamientos, sentimientos, sensaciones y del entorno que los rodea. Esto les ayudará a volver a centrarse en el presente en lugar de en el pasado o el futuro.

Aquí hay cinco estrategias simples para practicar la atención plena con los niños y los adultos jóvenes:

  • Las posturas de yoga: Practica durante 10 minutos posturas de yoga simples, como la postura del árbol, del perro o de la tortuga. Cuando termines de hacer las posturas, puedes proponer al niño de tumbarse, ¡es una forma ideal para la meditación!
  • Colorear en plena conciencia: Animar a los niños a colorear tranquilamente, con los colores que quieran. Si han cometido un error, una honda respiración y ¡a continuar!
  • La respiración del dragón: Los niños se sientan derechos, respiran profundamente, sacan la lengua y expiran como un dragón! Es muy útil transmitir esta idea de la respiración profunda al niño adaptándose a sus facultades de comprensión. Es una actividad excelente para hacer antes de los deberes, los exámenes o después del recreo.
  • Técnica del 5, 4, 3, 2, 1: Permite a los niños estar más presentes, más atentos, y vivir el momento presente al máximo. Deben mirar a su alrededor y encontrar cinco cosas que puedan ver, cuatro que puedan tocar, tres que puedan oír, dos que puedan sentir y una que puedan saborear.

Una actividad simple y rápida, puedes añadirla a su rutina diaria para ayudar a los niños a mejorar su concentración, desarrollar el autocontrol, ser más conscientes de sí mismos y sentirse mejor consigo mismos.

Juegos divertidos para practicar yoga y mindfulness

Si estás buscando ideas para hacer yoga y mindfulness con tus hijos, mientras os divertís y, al mismo tiempo, os relajáis, aquí os traemos unas propuestas frescas y divertidas para ponerlas en práctica en días de descanso, ¡toma nota!

  1. El clásico juego del escondite inglés: En vez de ‘un, dos, tres, al escondite inglés sin mover las manos ni los pies’ cantaremos ‘un, dos, tres, un árbol quiero ver’. Todos al quedarse inmóviles, deberán formar la postura del árbol y aquel que no la haga en el momento, quedará eliminado de esa ronda.
  2. El periódico musical: Colocamos las hojas de un periódico por el suelo (tantas como participantes vayan a jugar) y ponemos música para que los niños bailen. Cuando la paremos, todos deberán colocarse sobre una hoja formando una posición de yoga (que previamente habremos acordado). Según avanza la actividad, iremos retirando hojas del suelo, de modo que los menores tendrán que empezar a compartir las que quedan y apretujarse.
  3. Mindfulness con frutas: Se trata simplemente de preparar una fuente con diversas frutas cortadas en trocitos y dárselas a probar de una en una. Deberán tener los ojos vendados y saborearlas lentamente, como si nunca antes la hubiesen comido, y por supuesto adivinar cuál es.
  4. Trabajando la confianza: Un niño con los ojos vendados es guiado por otro en un agradable y tranquilo paseo, tal vez por un jardín o una senda natural. El participante que sí puede ver le irá descubriendo a su compañero diferentes olores, sonidos, sensaciones.

Ahora que ya conoces algunas ideas para practicar yoga y mindfulness, ¿a qué estás esperando para empezar? Puedes hacerlo desde casa o apuntándoles a alguna actividad extraescolar. Podéis ir a una clase de prueba para que el niño vea cómo es el desarrollo de estas sesiones dirigidas por profesionales y monitores.

Yoga para niños | La postura de la vela o Sarvangasana 🕯️

Recuerda que son múltiples ventajas que ofrecen los efectos positivos de mindfulness en niños, así como otras actividades relacionadas, como la meditación o el control de las emociones.

Más ideas para relajarse con niños

Cada vez existen más casos de niños con estrés, de pequeños sumergidos en un ritmo de vida acelerado que les obliga a vivir a toda prisa. Y por eso queremos hablarte de 9 juegos para relajarnos con niños. Porque se lo merecen. Porque lo necesitan. Todo niño tiene la necesidad de relajarse, de estar tranquilo.

  • El “test del spaghetti”: Deberemos pedir a los niños que se centren en los músculos de su cuerpo para descubrir aquellos que estén duros como “un spaghetti duro”.
  • El juego de la campana: Le tienes que decir al niño que vas a tocar una campaña. Una muy buena manera de experimentar el tiempo presente y de centrar la mente en un solo acto sin que las circunstancias externas nos absorban.
  • Pintar mandalas: Es una técnica perfecta para relajarnos con niños. Te recomendamos que pongáis de fondo una música suave o que disfrutéis del silencio.
  • El juego del hielo: Los niños pueden moverse libremente y cuando digas la palabras “hielo” tendrán que apretar fuerte todos los músculos del cuerpo hasta congelarse. El contraste de ambos estados ayudará a que los niños se relajen y noten lo diferente que puede percibirse un mismo cuerpo cuando tomamos conciencia del mismo y actuamos para modificarlo.
  • El “frasco de la calma”: Lo único que se tiene que hacer es agitarlo para que se empiecen a generar sus beneficios.
  • El juego “del silencio”: Los niños tienen que sentarse en círculo. Les puedes explicar que vamos a jugar al “Juego del Silencio”. Durante su transcurso, los niños tendrán que quedarse quietos y silenciosos (como si fueran una planta o una flor).

Estos maravillosos instrumentos producen una vibraciones que tienen la capacidad de afectar de forma positiva a todo nuestro organismo, tanto mentalmente como físicamente.

Yoga en casa: posturas y juegos

El yoga para niños en casa es una actividad sencilla y divertida que puede formar parte del día a día de muchas familias. Con juegos, posturas de animales y ejercicios fáciles, los niños pueden practicar yoga en casa y mejorar su bienestar mientras se divierten.

Practicar yoga en casa permite adaptar los tiempos y espacios a las necesidades de cada familia. No se necesita más que una esterilla, un lugar tranquilo y muchas ganas de pasarlo bien. Los niños pueden practicar en el salón, en su habitación o incluso en el jardín.

Posturas de Yoga para Niños:

  1. Postura del gato y la vaca: Ideal para calentar la espalda. A los niños les encanta imitar animales, y estas posturas son muy visuales.
  2. Postura del perro boca abajo: Una de las más conocidas del yoga. Fortalece los brazos, piernas y abdomen.
  3. Postura del árbol: Perfecta para desarrollar el equilibrio.

Juegos de Yoga:

  1. Juego “Imita al animal”: Uno hace una postura de animal (león, cobra, rana) y los demás la imitan.
  2. Yoga de la historia: Crea una historia con las posturas de yoga como protagonistas: un viaje en barco (postura del barco), una selva con animales (perro, cobra, gato), etc.
  3. Yoga con música: Elige canciones tranquilas o con ritmos infantiles. Pueden moverse libremente y, en ciertos momentos, adoptar una postura de yoga específica.

Recomendaciones por edad:

  • De 3 a 5 años: Juegos cortos, repetitivos y llenos de imágenes. Las posturas de animales son ideales.
  • De 6 a 8 años: Secuencias cortas de posturas de yoga como el saludo al sol.

Incorporar el yoga para niños en casa es una manera fantástica de fomentar un estilo de vida saludable.

El yoga para niños en casa no solo es posible, sino altamente recomendable. A través de juegos, posturas adaptadas y mucha imaginación, los más pequeños pueden iniciarse en una disciplina que mejora su salud física y emocional mientras se divierten.

Nuestra Maestra de Corazón, Belén Piñeiro, nos explica en este artículo qué es el yoga infantil y sus beneficios. Además, nos enseña una actividad sencilla para que los papás y las mamás puedan realizar en casa y los profes en el aula: el juego del silencio.

El juego del silencio

Cada vez son más las personas que se benefician de la realización de actividades que le ayuden a relajarse y conectar con el presente, como pueden ser el mindfulness o el yoga.

La edad más recomendada para empezar a practicar yoga en la etapa infantil son los cuatro años, aunque por supuesto, esto dependerá de cada caso. A estas edades, las actividades que realizamos se adaptan para que sean más motivadoras y los más pequeños puedan comprenderlas.

Normalmente, en las clases de yoga infantil y mindfulness con pequeños, solemos recurrir a figuras que representan animales. Es una manera motivadora y sencilla de introducirnos en el mundo del yoga a la vez que imitamos las posturas de nuestros animales favoritos.

Hoy, sin embargo, queremos ofreceros una actividad alternativa o complementaria al yoga infantil para entrar en ese estado de relajación y calma mental sin necesidad de realizar grandes estiramientos o adoptar posturas extrañas a las que no estamos acostumbrados.

En clase nos resulta muy útil para comenzar una sesión de yoga infantil o recuperar la tranquilidad tras un momento de agitación. En el juego del silencio nos ayuda a crear un clima de concentración y relajación.

Ayudar a los niños a descubrir la belleza que hay en el silencio es un gran regalo de valor incalculable. Éste le ayuda a conocerse, a valorarse y a tomar decisiones. En él conectamos con nosotros mismos.

El juego del silencio contribuye a que los niños aprendan a relajarse, a respirar, a tomar conciencia de sí mismos y también de la cantidad de sonidos que hay a su alrededor, muchos de los cuales ya pasan desapercibidos.

El juego del silencio “original” fue ideado por María Montessori,y a día de hoy cuenta con múltiples variantes.

Comenzaremos realizando el juego durante espacios muy breves de tiempo 2 ó 3 minutos sería suficiente.

Para realizar la actividad os recomendamos realizar las primeras sesiones con los ojos abiertos, manteniendo la mirada fija en el reloj de arena o la vela.

Instrucciones:

  • Comenzamos la actividad sentándonos en círculo y explicamos qué vamos a hacer: ¿Qué se escucha en el silencio? ¿Qué ruidos hay a nuestro alrededor? ¿Y dentro de nosotros?
  • Damos la vuelta al reloj de arena y miramos cómo cae la arena mientras guardamos silencio.
  • Cuando el reloj de arena termina, lanzamos la pregunta: ¿qué hemos escuchado? Los niños que lo deseen pueden contestar en voz alta, pero no les forzaremos a que lo hagan.
  • Hacemos sonar el instrumento que hayamos elegido.
  • Al terminar, abrimos los ojos poco a poco: ¿qué hemos escuchado?

Realizar la actividad en grupo puede ser más complicado, por lo que os sugerimos encontrar el espacio y tiempo adecuados para realizarla.

Toma nota: Si ves que los niños se distraen con facilidad y careces de material, siempre puedes invitarles a que centren su atención en la respiración: ¿Cómo respiramos? ¿por la nariz? ¿por la boca? ¿Lo hacemos rápido o despacio? ¿Dónde va el aire? A la barriga, al pecho… ¿El aire está igual de frío o caliente cuando entra por la nariz que cuando sale?

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