Cambiar el pañal al bebé es una habilidad importante a la que cogerás el truco en poco tiempo. Después de todo, tendrás que cambiar el pañal muy a menudo. A no ser que hayas tenido hermanos pequeños o que hayas sido tía y ya te haya tocado cambiar pañales, la primera vez que te enfrentas a este reto te puede resultar difícil. No te preocupes, tan solo debes coger un poco de práctica, ¡seguramente llegue un día que puedas hacerlo incluso con los ojos cerrados!
A continuación, te ofrecemos una sencilla guía para saber cómo cambiar un pañal fácilmente. Cambiar el pañal es uno de los rituales que harás más a menudo con tu bebé. Es una experiencia multisensorial para tu pequeño, en la que le limpias suavemente y le espolvoreas el suave aroma del talco para bebé, envolviéndole con el poder del tacto y del olfato.
El contacto físico regular ayuda a que tu bebé desarrolle confianza en sí mismo y la capacidad de relacionarse con otras personas, mientras que los aromas deliciosos y familiares mejoran su estado de ánimo y su nivel de atención. Si no sabes cómo cambiar un pañal, te contamos cómo hacerlo para que no tengas desastres. Como hemos dicho, vamos a ver cómo cambiar un pañal paso a paso. En un principio y, si sobre todo nunca has visto cómo hacerlo o no te has fijado, puede que te agobies.
¿Qué necesito para cambiar pañales?
Antes de saber que necesitas para cambiar pañales, debes estar preparado o preparada: debes tener las manos limpias y secas y escoger un lugar caliente, limpio y seco. Puedes cambiar el pañal de tu bebé en un cambiador o en cualquier superficie cubierta con una toalla o una colchoneta. El cambiador es una pieza esencial de mobiliario para los primeros años de vida del bebé.
Permite cambiar el pañal y realizar otros cuidados de forma cómoda tanto para el pequeño como para el adulto. Hay diseños muy diversos, desde cambiadores portátiles o independientes hasta modelos que se adaptan a la cuna, a la bañera u otros muebles infantiles. Tienen una superficie acolchada sobre la que se tumba al bebé cómodamente y, en la mayoría de los casos, bordes antivuelco para evitar posibles caídas.
Es importante que tengas a mano todo el material necesario antes de comenzar a cambiar un pañal:
- Un pañal limpio
- Toallitas húmedas
- Una bolsa de plástico para tirar el pañal sucio
- Crema para el culito
- Para los niños, un trapito extra por si gotea
- Ropa limpia
Muchos padres primerizos se sorprenden al ver cuántos pañales gasta un bebé al día; ten siempre muchos en casa. Recuerda: no dejes nunca solo al bebé en el cambiador, ni siquiera un instante. A la hora de quitar el pañal al recién nacido debes estar pendiente de él.
Pasos para cambiar pañales
Lo primero que hay que hacer a la hora de cambiar el pañal al bebé es asegurarnos de tener a mano todo lo necesario: un pañal limpio, toallitas húmedas (o una esponja y agua) y una crema barrera antiirritaciones. Muchos cambiadores disponen de compartimentos para almacenar todas estas cosas. Como hemos dicho, vamos a ver cómo cambiar un pañal paso a paso.
- Coloca al bebé boca arriba en una superficie plana, mullida y segura. Debe estar desnudo de cintura para abajo.
- Abre el pañal levantando las tiras adhesivas. Dóblalas sobre sí mismas para evitar que se peguen en la piel de tu bebé.
- Con una toallita o una gasa humedecida con agua, limpia la zona genital de delante hacia atrás. En el caso de las niñas es importante que se haga de adelante hacia atrás para evitar contaminar con heces la zona genital.
- Coloca un pañal limpio debajo del bebé y sécalo bien con una ligera presión utilizando un paño limpio. Es aconsejable extender una fina capa de crema, para prevenir la dermatitis del pañal. Recuerda extender bien la crema, ¡protegerás su piel contra la humedad!
- Cierra el pañal limpio ajustando las tiras adhesivas desde la parte trasera hasta la delantera. Tiene que estar ceñido, pero sin apretar.
- Por último, coloca a tu bebé en un lugar seguro para que puedas tirar el pañal sucio y lavarte las manos.
- Pon al bebé boca arriba: siempre que cambia un pañal, esta es la posición correcta para hacerlo.
- Quita el pañal sucio: y una vez que lo hayas quitado, ciérralo para tirarlo a la basura.
- Hidrata su piel: si es necesario, antes de ponerle el pañal nuevo, ponle crema o polvos de talco en las zonas que puedan estar irritadas.
- Pon el nuevo pañal: pon el pañal limpio. La parte que tiene tiras adhesivas siempre va en la parte de atrás. Para poder hacerlo, baja las piernas del bebé y lleva la parte delantera del pañal hacia arriba, cubriendo completamente la zona genital.
- Lava tus manos: el último paso es que puedas lavar tus manos.
Consejos para saber cómo cambiar un pañal
- No dejes nunca solo al bebé en el cambiador, ni siquiera un instante
- Asegúrate de lavarte bien las manos antes y después de cambiar el pañal
Una vez retirado el pañal sucio hay que limpiar escrupulosamente toda la zona con una toallita húmeda. La delicada piel del área del pañal está expuesta a humedad permanente que puede irritarla y alterarla. Las cremas bálsamo para el cambio del pañal están formuladas con óxido de zinc, un ingrediente que crea una barrera protectora que no obstruye los poros y absorbe la humedad, evitando las molestias e irritaciones. Cera de abejas nutritiva, rosa de mosqueta regenerante y cicatrizante, caléndula calmante, pantenol suavizante, aloe vera antibacteriano o manteca de karité nutritiva son otros ingredientes habituales de estas fórmulas, que proporcionan elasticidad, calma y confort. Elige una crema barrera sin perfume.
Una vez la piel de la zona del pañal esté limpia, seca y protegida con un bálsamo antiirritaciones es momento de colocar el pañal limpio. Despliega el pañal, eleva cuidadosamente el culito del bebé sujetándole de las piernas y coloca el pañal limpio abierto sobre el cambiador, de manera que la cinturilla quede a la altura de la cintura del pequeño. Pasa la parte delantera del pañal entre las piernas del bebé y colócala de forma que el pañal quede centrado, con la parte delantera a la misma altura que la trasera alrededor de la cintura del bebé y bien ajustado en alrededor de los muslos.
Durante el cambio de pañales del recién nacido es normal que tu peque se mueva o se muestre impaciente o juguetón. Lo mejor es convertir esta rutina en un momento especial para compartir con tu bebé con mimos, cariños y juegos, creando un ambiente agradable. También evitarás infecciones y escozores manteniendo una ventilación regular de las partes del bebé, ya que la humedad, la poca ventilación y la fricción del pañal pueden provocar dermatitis. La mejor prevención es cambiar frecuentemente el pañal y dejar un rato al niño para que se airee y se seque solo.
Además, para evitar este tipo de fricción y poca ventilación, es aconsejable optar por la talla de pañales que se ajuste a la edad y el peso del bebé.
Sigue leyendo nuestra guía paso a paso sobre cómo cambiar el pañal de tu bebé y aprende las pequeñas diferencias que existen entre cambiar el pañal de un niño y el de una niña. También te explicaremos cómo cambiar el pañal de tu pequeño para que estés preparada para cuando tu hijo sea más activo y no deje de moverse.
Cómo cambiar un pañal de niño
Sigue la guía paso a paso a paso descrita anteriormente para saber cómo cambiar el pañal de tu hijo. Es conveniente que le cubras el pene con un pañal o una gasa mientras le cambias el pañal para evitar que el pis llegue a ti o a la pared.
Otro consejo es colocar el pene hacia abajo antes de cerrar el pañal, ya que así puedes evitar fugas.
Cómo cambiar un pañal de niña
Sigue la guía paso a paso a paso descrita anteriormente para descubrir cómo cambiar el pañal de tu pequeña, con especial cuidado de limpiarla de delante atrás. Esto reduce el riesgo de que contraiga una infección, como una infección del tracto urinario, que son especialmente comunes entre las niñas pequeñas. No olvides limpiar de una forma suave y correcta entre los pliegues de la piel.
Además, hemos enumerado algunas de las señales a las que debes prestar atención y que indican que tu pequeño debe usar un pañal de mayor tamaño. Así podrás evitar algunos de los indeseados reventones y fugas.
Recuerda que al principio tendrás que cambiarle el pañal a tu recién nacido unas 10 veces al día.
¿Cómo sabes que ha llegado el momento del cambio de pañal?
Algunos pañales tienen un indicador de humedad para que puedas ver si tu bebé necesita un cambio de pañal.
También podrás saber si tu bebé necesita un cambio de pañal si:
- Metes el dedo en el pañal y está húmedo.
- Hueles o ves pis o caca.
- El pañal está caído o la parte inferior del pañal está abultada.
¿Cuándo cambiar la talla del pañal?
Estas son algunas de las señales que te indican que tu bebé necesita un pañal más grande:
- Las cintas no llegan al centro de la cintura.
- No caben dos dedos debajo entre el pañal y la cintura.
- Hay marcas rojas en la barriga o en los muslos de tu bebé.
- El pañal no cubre el culito del bebé.
- Tu bebé parece estar incómodo (por ejemplo, tira del pañal).
Si empiezan a producirse fugas y reventones, quizá sea el momento de usar un pañal de una talla más grande. A medida que tu bebé crece, también aumenta la cantidad de pis y caca que hace. Un pañal más grande no solo se ajusta mejor, sino que también puede retener más líquido.
Aunque el pañal sea de la talla adecuada, podrían darse fugas si no se lo pones correctamente. Asegúrate de que no esté demasiado apretado ni demasiado holgado, de que las cintas estén colocadas simétricamente y de que los elásticos de las piernas estén hacia fuera.
Los bebés llevan pañal hasta los dos años y medio o tres años de edad, momento en que están preparados para controlar sus esfínteres y dejar de usar pañal. El dato está calculado: cada bebé utiliza entre 4.000 y 6.000 pañales a lo largo de su vida. No hace falta un máster en puericultura para adquirir rápidamente las destrezas necesarias para cambiar el pañal a un bebé, incluso sin ayuda.
Preparar todo lo necesario para tenerlo a mano antes de desnudar al pequeño y, por supuesto, no dejar jamás al bebé solo en ningún momento del proceso son recomendaciones que nunca hay que perder de vista.
Aunque no siempre te gusten los cambios de pañal, te encantará saber que tu pequeño está cómodo y seco. Además, a medida que te conviertas en una profesional de los pañales, cambiar un pañal te resultará cada vez más fácil.
Cambiar los pañales de tu bebé es tan importante como su crianza o su alimentación. Aunque cambiar un pañal requiere un poco de práctica, se convertirá en rutina cuando le hayas cogido el tranquillo.
Tabla de tallas de pañales
| Talla | Peso del bebé (aproximado) |
|---|---|
| Recién Nacido (RN) | Hasta 4.5 kg |
| Talla 2 | 3 - 6 kg |
| Talla 3 | 5 - 9 kg |
| Talla 4 | 8 - 14 kg |
| Talla 5 | 11 - 16 kg |
| Talla 6 | +15 kg |
Si estás esperando un bebé o te encuentras en las primeras semanas de crianza, esta guía está pensada para ti. Antes de lanzarte a la acción, es importante tener todo a mano. Un cambiador sobre el que apoyar a tu bebé. Es preferible que el cambiador sea plastificado, para que puedas limpiarlo fácilmente. Pañales limpios. Parece obvio, pero más de una vez se olvida reponerlos. Toallitas húmedas. Esponja con agua (lo que uso en casa). Me preparo un cubito con agua tibia si el cambiador no está en el baño. Es más respetuoso con la piel del bebé que las toallitas, cuidamos al planeta y ahorramos. Toalla de algodón para secar bien el culito si usas esponja. Un juguete, móvil, mordedor o cualquier distracción visual.
Coloca a tu bebé sobre el cambiador y asegúrate de que está seguro. Seca bien con una toalla suave si usaste esponja y agua. Recoge y limpia todo. Si puedes, aprovecha después de quitar el pañal sucio para dejar un ratito a tu bebé sin pañal, sobre una toalla. En un principio si solo ha hecho pis no es necesario retirar el pañal cada vez que haga ya que se absorbe rápidamente por el pañal y puedes esperar a que esté «lleno». La piel del bebé es delicada y propensa a irritaciones, por lo que es fundamental elegir una crema adecuada para protegerla y cuidarla.
Rica y protectora. Muy cacatrizante y reparadora. Rica y nutritiva. En 2012 creé con mucha ilusión Cestaland (regalos para bebés y embarazadas) y este blog Cestaland de maternidad y salud infantil. Este blog busca ser una ventana al mundo para dialogar sobre maternidad, crianza, embarazo, parto, bebés. Antes de ser madre o padre, nunca habíais imaginado que el pañal pudiera generar tantas preguntas, ¿verdad? Pese a tener que cambiar a tu bebé hasta ocho veces al día, sigues teniendo un montón de preguntas sobre cómo cambiar el pañal. Entre posibles escapes, irritaciones o incluso dermatitis...
Revisa que todos los productos y accesorios que vayas a utilizar te queden al alcance de la mano para poderle prestar al bebé toda tu atención. Una vez tengas limpia la zona del pañal, sécala dándole suaves toquecitos con una toalla. ¿Te parece algo más que pequeñas rojeces? Una vez tengas al bebé limpio y seco, puedes ponerle un nuevo pañal y ropa limpia. Juega al cucú con una toalla, dale besitos en el cuello, hazle cosquillas o incluso dale un masaje. Confía en tu instinto, pero, sobre todo, ¡pruébalo! En el peor de los casos, a tu bebé no le gustará, pero, no te preocupes, te quedan muchos cambios de pañal más para probar otras opciones. Y, ¿quién sabe?
La frecuencia de cambio será muy superior durante los primeros meses y se irá reduciendo según el bebé crezca. Hay que procurar que el culito del bebe esté el menor tiempo posible en contacto con el pis y las heces para evitar irritaciones e infecciones. Antes de empezar el cambio de pañal comprueba que tienes todo lo que necesitas preparado y a mano (pañal nuevo, toallitas, crema protectora, toalla o pañuelo de papel). Una vez retirado el pañal limpia toda la zona bien con una toallita o con una esponja húmeda, puedes utilizar un poco de jabón en caso de que sea caca, como el Gel Bebé de Caléndula 2 en 1. Después seca bien la zona prestando especial atención a los pliegues.
Una vez has retirado el pañal, limpiado y secado la zona, aplica una capa de la crema sobre la piel. Si tu bebé tiene la piel muy enrojecida e irritada, es mejor que apliques la crema en cada cambio de pañal.
