Fernando Jiménez del Oso: Biografía de un Pionero del Misterio y su Legado

Fernando Jiménez del Oso fue una figura clave en la divulgación de temas de misterio y parapsicología en España. Su trabajo inspiró a generaciones posteriores, incluyendo a nombres tan conocidos como Iker Jiménez y Javier Sierra. Este artículo explora su vida, su carrera y el impacto que tuvo en el periodismo de misterio.

Fernando Jiménez del Oso durante una entrevista en TVE en los años 70.

Primeros Pasos y Formación

Médico psiquiatra de profesión, Jiménez del Oso fue discípulo de López Ibor. Tras finalizar sus estudios, trabajó en un hospital y en la clínica de su mentor antes de abrir su propia consulta, la cual mantuvo activa hasta su fallecimiento. Su interés por el misterio y la parapsicología lo llevó a explorar estos temas en diversos medios.

El Salto a la Televisión con "Más Allá"

Si tienes menos de 30 años todo esto te sonará a chino. Pero hubo un tiempo, mucho antes del Cuarto Milenio y el Horizonte de Iker Jiménez, en el que los programas de misterio ocupaban la franja del prime time. Y eso que hablamos de una época en blanco y negro, sin plataformas, en la que solo había dos canales de televisión y las audiencias más ramplonas se movían entre los tres y los cuatro millones de espectadores.

Entonces hubo un programa mítico, Más allá, que ocupó la franja más importante de la programación de La 2 de Televisión Española desde 1976 hasta 1981. En él, lo mismo se adentraban en un caserón en el que ocurrían fenómenos extraños y captaban psicofonías (palabra que los niños de los años 70 aprendimos en este programa) que hablaban de los últimos avistamientos de ovnis, que entonces estaban en su máximo apogeo. De hecho, si tienes curiosidad, Televisión española, tiene colgados muchos de ellos en su app de streaming.

Su programa "Más Allá" fue un hito en la televisión española, explorando fenómenos paranormales y misterios sin resolver. Este programa inspiró a futuras generaciones de investigadores y divulgadores.

El doctor Jiménez del Oso en los años 70.

Influencia en Nuevas Generaciones

El legado de Jiménez del Oso se extiende a través de figuras como Javier Sierra e Iker Jiménez, quienes reconocen su influencia en sus carreras. Javier Sierra incluso dirigió la revista "Más Allá de la Ciencia" en su última etapa.

Iker Jiménez Elizari nació el 10 de enero de 1973 en Vitoria (Álava) en una familia de anticuarios. Hijo de Pedro Ramón Jiménez, galerista especializado en pintura flamenca, y de María Elizari, fue desde niño un gran apasionado de los dinosaurios, pero sería un suceso que vivió a los 11 años lo que marcaría su vida. Colaboraciones de temática paranormal en radio localesRendido admirador de Juan José Benítez -"Leer su '100.000 kilómetros tras los ovnis' me marcó el camino", ha dicho, y de Félix Rodríguez de la Fuente, al que considera el mejor comunicador que ha existido, con sólo 17 años se trasladó a Madrid para estudiar periodismo en la Universidad Complutense. Pero, antes de empezar la carrera, hizo colaboraciones de temática paranormal en emisoras locales como Radio Alameda, Radio Enlace u Onda Verde, a donde muchas veces llegaba haciendo autostop.

El fanzine que hacía con el también periodista Lorenzo Fernández, llamado 'La última hora', llamó la atención de Fernando Jiménez del Oso, que lo fichó para su revista "Enigma". Allí dio sus primeros pasos profesionales con reportajes, entrevistas y trabajos periodísticos de calado que hicieron que su nombre empezara a sonar en ese campo del periodismo, donde ha sido objeto tanto de alabanzas como de ataques y boicots. En el 2002, tras una historia en la que relacionaba al periodista Iñaki Gabilondo con los Reyes y un ovni, Antonio García Ferreras apostó por él y le dio un programa de radio propio que se tituló 'Milenio 3', con el que empezó a ganarse reputación a base de fenómenos paranormales y misterios sin resolver en horario de madrugada.

Iker Jimenez en su plató de Origen (Cuatro).

El Legado del Oso: Un Homenaje Familiar

En 2020, con motivo del decimoquinto aniversario de la muerte de Jiménez del Oso, su hijo Fernando López del Oso publicó "El legado del Oso". Este libro, más que una biografía tradicional, es una exploración novelada de los misterios que marcaron la vida de su padre, con la colaboración de amigos y colegas como Juan José Benítez y Javier Sierra.

Articulado a través de los temas y misterios que captaron la atención de su padre, el libro busca determinar cuál de todos fue el que más le marcó. Una tarea para la cual López del Oso recurre a la ayuda de algunos de los amigos y colaboradores del presentador, como Juan José Benítez o Javier Sierra.

El resultado es una apasionante novela que en ocasiones recuerda a los relatos de aventuras exóticas de Sax Rohmer, en otras a las historias sobre civilizaciones perdidas de Lovecraft y, en no pocas, a las narraciones de Philip K. Dick.“El libro tiene una estructura novelística porque yo soy novelista. Además, en la novela moderna cabe la ficción, la autoficción, la biografía, la autobiografía, el ensayo o la entrevista”, explica Fernando López del Oso, cuyo objetivo no era escribir un libro dirigido únicamente a los admiradores de la figura de su padre sino para cualquier tipo de lector.

“Mi intención era que la novela pudiera llegar a todo el mundo. Que gustase a los amantes de los temas del misterio, porque mi padre es un referente en ese campo, pero que también gustase a ese lector de mediana edad que viera su fotografía en la portada, que lo reconociera porque veía sus programas de pequeño y, sin saber de estos temas, coja el libro, lea la contraportada y le pueda parecer suficientemente sugestivo”.

En opinión del propio Fernando López del Oso, la mejor definición de este libro difícil de clasificar tal vez la haya dado Javier Sierra en el texto que aparece en la faja promocional que acompaña a cada ejemplar. El Premio Planeta 2017 y periodista experto en temas de misterio dice de El legado del oso que “no es una novela, pero tampoco un ensayo. Es el emocionante relato de un hijo que busca la verdad que su padre esconde. Una odisea entre el espíritu y la razón que a todos nos incumbe”.

Juan Antonio Cebrián y "La Rosa de los Vientos"

Aunque no directamente relacionado con la familia de Jiménez del Oso, es crucial mencionar a Juan Antonio Cebrián, otro influyente comunicador en el ámbito del misterio. Su programa "La Rosa de los Vientos" en Onda Cero Radio continuó la tradición de explorar temas alternativos y misteriosos.

Por su cuenta y riesgo decide hacer un programa de radio pirata. Se llama “Lunes te odio” en Onda Lateral. Sus referencias radiofónicas son Antena 3 Radio y la Cadena del Water. El 20 de abril de 1990, fecha emblemática en su trayectoria vital, firma su primer contrato como profesional con el programa “Bienvenidos al Club” de Radio Amanecer, programa que después emigraría a Cadena Rato Alcalá de Henares, su gran éxito propició su salto a Madrid. En agosto de 1990 es contratado por Onda Cero Radio donde hará de todo.: DJ con “Discos Cero”, su primer magazine “Hola Verano” o “Kilómetro Cero”, para los amantes del motor. En septiembre de ese mismo año comienza el mítico programa “Turno de noche” al que posteriormente llamaron los entendidos, “el programa de culto, oculto”, por emitirse de madrugada. Historia, misterio, ecología, aventura, cine, leyendas, entrevistas, debates, espionaje, humor, ciencia, temas muy alternativos que revolucionaron las ondas nocturnas y que fueron del agrado de los murcielaguillos, nomenglatura que recibieron los seguidores de Cebrián durante las cinco temporadas que duró Turno de noche(TDN). 1500 ediciones celebradas en junio de 1997, premios y reconocimiento.

El 5 de julio de 1997 Turno de noche emitía la mayor alerta ovni de la historia “La noche de los cazadores de ovnis” con todos los expertos en el mundo del misterio, en colaboración con la revista año cero y la participación de más de 450 grupos repartidos por España y el resto del mundo. Ese sería el colofón para despedir el éxitoso TDN y dar paso a La Rosa de los Vientos (LRV). En septiembre de 1997 comenzó su andadura el programa factótum de Juan Antonio, “La Rosa de los Vientos” con su inolvidable sintonía “El inglés que bajaba una colina y subía una montaña”. Diez temporadas permaneció Cebrián al frente de La Rosa de los Vientos. Nacerían los Monográficos, los Pasajes de la Historia, La Tertulia de las 4C, Materia Reservada, los Pasajes del Terror. Diferentes horarios pero con el mismo temperamento y la misma esencia. Durante un año también realizó La Red, un programa donde las nuevas tecnologías eran las protagonistas. En 2003 La Rosa de los Vientos dejó de emitirse por discrepancias con la emisora. Los rosaventeros, mejillones o guerrilleros denominaciones varias para los fieles oyentes de Cebrián se retiraron a los cuarteles de invierno esperando mejores tiempos para la justa emisión. Ese mismo año nació la Revista LRV con la intención del prolongar en una revista la temática del desaparecido programa. La revista se mantuvo en los kioskos seis números hasta que en septiembre de 2004 Juan Antonio volvía a comandar La Rosa de los vientos en Onda Cero Radio. El primer año, las noches entre semana y al siguiente en fin de semana. La Rosa de los vientos también recibió premios y reconocimientos como gran programa de comunicación.

En 2007 en pleno aniversario de la décima temporada de LRV, cuando apenas llevaba un mes y medio de emisión, el 20 de octubre Juan Antonio Cebrián fallecía inesperadamente de un ataque cardiaco de corazón. Los rosaventeros se quedaban huérfanos, pero su equipo y la jefatura de la Onda Cero que le había forjado como profesional y comunicador decidieron que el mejor legado que le podían dedicar a Juan Antonio era mantener La Rosa de los Vientos en antena. Desde entonces dirigiendo el mismo se encuentra Silvia Casasola, antigua coordinadora y subdirectora de LRV, cómplice en todos sus proyectos.

Javier Sierra: De Colaborador a Novelista de Éxito

Javier Sierra, otro nombre importante en el mundo del misterio, comenzó su carrera como colaborador de Jiménez del Oso. Su trayectoria lo llevó a convertirse en un novelista de renombre internacional, explorando temas históricos y enigmáticos en sus obras.

Es uno de nuestros escritores más internacionales. Ya son 225 las ediciones mundiales de sus obras. Su última novela, El maestro del Prado, ha logrado desbancar a Las sombras de Grey en las listas de los más vendidos en España. “Sabes lo extraño que me parece que tú me entrevistes, ¿no?”, me dice Javier Sierra, escritor y consejero editorial de esta publicación, justo antes de comenzar nuestra charla. Estamos en su casa del centro de Madrid, sentados en el salón frente a un par de coca-colas. Su nuevo hogar, que comparte con Eva, su mujer,y sus dos hijos, es un auténtico paraíso para los amantes de los libros, muy diferente -en cuanto a espacio y comodidades- a la primera casa que Javier tuvo en La Navata. No exagero si digo que allí encontré libros en el interior del horno e incluso en su nevera. Le confieso que a mí me resulta aún más raro ser yo quien le entreviste.

Quizá esto merezca una aclaración. Conozco a Javier desde finales de 1988 y hemos compartido tantos momentos que ahora me cuesta ponerme en este papel y olvidar que somos amigos. Por aquel año, ambos pertenecíamos a la Sociedad Española de Investigación del Fenómeno Paranormal (SEIP) (no confundir con la actual SEIP que dirige Pedro Amorós). Por esos azares económicos de la vida, los miembros de la sociedad no teníamos un local donde reunirnos. A aquellos encuentros acudían investigadores de diferentes lugares de España, pagándose el desplazamiento, el alojamiento y las dietas con el único fin de reunirse con otros como ellos y compartir información e inquietudes. Así que se me ocurrió que tal vez podríamos citarnos en el despacho que tenía mi padre, que disponía de una amplia sala de reuniones y a todos les pareció bien. Situémonos en aquella época: Internet no existía. Encontrarse con personas que compartieran tus mismos intereses no era tan fácil como ahora. El único punto de encuentro de entonces era la sección de “contactos” de la extinta revista Karma-7. La información circulaba a través de fotocopias, largas audiocartas grabadas en cintas magnetofónicas, boletines, congresos y encuentros a los que acudíamos con más ilusión y ánimo que dinero en los bolsillos. Sin embargo, la trayectoria de Javier había comenzado mucho antes.

“Cuando tenía 10 u 11 años, jugaba a hacer revistas, dibujos, periódicos y a escribir mis primeros cuentos. En 1985, con 14 años, Javier organizó en su Teruel natal, justo antes de dejarlo, un grupo llamado Seguimiento ovni (SEOV). “Tenía su escudo, su carné, su boletín, y se lo enviaba a todo el mundo sin rubor alguno, entre ellos a Antonio Ribera y J. J. Benítez. Es más, conocí a Ribera gracias al SEOV. Pero, fíjate cómo son las cosas: simultáneamente, quien había montado otro grupo infantil, haciendo un boletín en el que recogía casos ovni, fue Iker Jiménez -sonríe Javier-. Ni corto ni perezoso, Javier envió sus boletines a Antonio Ribera, una eminencia en el estudio de los ovnis, maestro de escritores, acompañados de una carta en la que le decía que le gustaría ser escritor e investigador de todos esos fenómenos. Le pedía consejo y le preguntaba qué debía estudiar para lograrlo. Para su sorpresa, Ribera le contestó justo el día de su decimoquinto cumpleaños. “Me dijo que estaba muy impresionado con el material que le había mandado y que veía madera de periodista en mí. Javier le hizo caso y se apuntó a una academia de inglés, a la que acudía tres veces por semana. Además, empezó a cartearse con gente de todo el mundo. Se hizo miembro de la Ancient Astronaut Society, la Mutual UFO Network o el Center for UFO Studies, y comenzó a recibir sus publicaciones. Desde que Javier creó el SEOV hasta que se marchó a Madrid para estudiar el curso 1987-1988, pasaron cosas importantes en su vida. Conoció a muchos investigadores, pero lo que le marcaría a fuego estaba por llegar…

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