Los 10 Pasos Cruciales para una Lactancia Materna Exitosa según la OMS

La lactancia materna es el mejor alimento que una madre puede ofrecer a su hijo, no solo por los componentes beneficiosos que contiene la leche materna, sino también por la creación del vínculo afectivo que se produce entre el recién nacido y la madre, considerado como una experiencia única e inolvidable.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) y UNICEF promueven la Iniciativa para la Humanización de la Asistencia al Nacimiento y la Lactancia (IHAN) para animar a los servicios de salud, y en particular las salas de maternidad, a adoptar las prácticas que favorezcan y apoyen la lactancia materna exclusiva desde el nacimiento. El contenido de este conjunto de consejos se basa en los ''10 pasos hacia una lactancia materna feliz'' que promueve la IHAN. Este decálogo está distribuido en todas las maternidades de los hospitales y en atención primaria, ya que forma parte de los requisitos para alcanzar la fase 2D de la IHAN.

Quirónsalud salud Hospital General de Catalunya, como institución sanitaria en pro de la lactancia materna y de acuerdo con la estrategia internacional IHAN, promueve y apoya el mejor inicio de vida, asegurando prácticas óptimas en atención al embarazo, parto y post parto, por este motivo, las personas que dirigen el mismo y los profesionales que trabajan en él, saben que la lactancia materna es la mejor forma de alimentar a los niños y reconoce los grandes beneficios para la salud que supone tanto para la madre como para su hijo.

La guía de protección, promoción y apoyo a la lactancia materna en los hospitales y centros de salud fue actualizada el pasado año 2018 por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y Unicef.

A continuación, se detallan los 10 pasos esenciales para establecer y mantener una lactancia materna exitosa, según la IHAN y la OMS:

Los 10 Pasos de la IHAN para una Lactancia Materna Exitosa

  1. Tener una política de lactancia materna y comunicarla de manera rutinaria a los trabajadores y colaboradores. Esta Normativa se pondrá en conocimiento de todos los profesionales sanitarios que tengan contacto con mujeres embarazadas y madres. La normativa estará colgada en forma de poster en todas las áreas del hospital donde se atienda madres e hijos y en catalán y castellano.
  2. Capacitar a todo el personal de salud para que puedan implementar esta política. Todos los profesionales sanitarios de este centro que tengan contacto con embarazadas y madres recibirán formación en el manejo de la lactancia a un nivel apropiado a su categoría profesional. El responsable de lactancia y el departamento de formación de Quirón salud Hospital General de Catalunya, se responsabilizarán de proporcionar la formación necesaria a todo el personal. Asimismo se encargaran de controlar la eficacia de la formación recibida y publicaran anualmente sus resultados.
  3. Informar a todas las mujeres embarazadas sobre los beneficios y el manejo de la lactancia materna. Las embarazadas que hacen seguimiento en nuestro centro serán informadas de forma individual sobre la alimentación infantil en su visita con la matrona del área ambulatoria. En especial el punto que insta a los hospitales a cumplir de manera íntegra el Código Internacional de Comercialización de Sucedáneos de la Leche Materna, éste fue adoptado por la 34a Asamblea Mundial de la Salud en 1981 como “un requerimiento mínimo” para proteger la salud que debería ser implementado íntegramente. En el punto número 3 se instaba a que las mujeres embarazadas tuvieran información de lactancia, pero en esta nueva versión se da un paso importante y se aboga a que la familia también esté informada y preparada para la lactancia.
  4. Ayudar a las madres a iniciar la LM en la media hora siguiente al parto. Se animara a todas las madres a tener a su hijo piel con piel tras el nacimiento sin tener en cuenta el método de alimentación elegido. En el punto 4 se habla, por primera vez, del contacto piel con piel como una práctica óptima para todos los bebés y no solo para los bebés prematuros o enfermos. Además el momento, temporal, en el que se aconsejaba empezar con la lactancia, ha desparecido.
  5. Mostrar a las madres cómo amamantar y cómo mantener la lactancia, incluso si se separan de sus bebés. A todas las madres se les ofrecerá ayuda con la lactancia durante las primeras seis horas del nacimiento. Los profesionales se aseguraran de que las madres reciban el apoyo necesario sobre la colocación correcta del niño al pecho para que haya un buen agarre y para que puedan extraer su leche manualmente. En el punto 5 se insiste en la capacitación y en la autoeficacia de las madres en los cuidados referidos a ella y su bebé.
  6. No dar a los recién nacidos más que leche materna, sin ningún otro alimento o bebida, a menos que esté médicamente indicado. No se dará ninguna bebida ni lactancia artificial a los niños amamantados, excepto en caso de indicación médica o elección materna informada. La decisión de ofrecer suplementos por razones médicas se hará por un pediatra. Cuando los padres sea los que solicitan suplemento, se evaluara la toma y el profesional se interesará por los motivos de preocupación de los padres. Si los suplementos no están clínicamente indicados, se debe informar a los padres de la fisiología de la lactancia y solucionar sus dudas además de informarles sobre la preparación de la leche de fórmula de forma individualizada Se respetará siempre la decisión de los padres.
  7. Practicar alojamiento conjunto. Cuando las madres se encuentren en la UCI por alguna complicación en el parto, el personal de neonatología fomentara el encuentro entre madre e hijo varias veces al día.
  8. Fomentar la lactancia materna a demanda. En todos los niños se apoyara la lactancia a demanda (cuando el niño dé muestras de que quiere comer) a menos que haya contraindicaciones clínicas. Los procedimientos hospitalarios no interferirán en esta norma. Se informara a las madres que es aceptable despertar a su hijo para alimentarlo si notan el pecho lleno.
  9. No dar chupetes o tetinas a los niños amamantados. El personal debe desaconsejar el uso de tetinas o chupetes mientras se establece la lactancia. Los padres que quieran usarlas deben ser advertidos de los posibles efectos perjudiciales que puede tener en la lactancia para que tomen una decisión informada. No se recomienda el uso de pezoneras, excepto en circunstancias extremas y sólo por periodos de tiempo lo más cortos posible. A cualquier madre que esté considerando el uso de pezoneras, se le explicará las desventajas antes de que empiece usarlas.
  10. Fomentar el establecimiento de grupos de apoyo a la lactancia materna y referir a las madres a estos grupos cuando sean dadas de alta del hospital o clínica. En el periodo post natal se les facilitara a todas las madres la manera de ponerse en contacto con todas las personas e instituciones locales que puedan apoyar su lactancia, para ello las direcciones, teléfonos y Web estarán en las áreas de maternidad y también en los documentos informativos que se les entrega a las madres. Y finalmente en el último punto, el punto 10, se ha eliminado la referencia directa a la importancia de los grupos de apoyo a la lactancia. En las versiones anteriores se hacía hincapié en fomentar que la madre recibiera a la salida del hospital el contacto con los grupos de apoyo de su zona. En la justificación del punto 10, de esta nueva revisión sí se habla de los grupos de apoyo a la lactancia, quizá es que las opciones de atención a la madre lactante han aumentado en los últimos tiempos, lo que sería muy buena noticia, pero a la vez se diluye un poco el trabajo crucial de la ayuda madre a madre en la lactancia.

Implementar estos diez pasos puede mejorar significativamente las tasas de lactancia materna en todo el mundo, protegiendo a los recién nacidos de infecciones y salvando vidas.

El primer año de vida es el período de crecimiento más rápido en todas las especies de mamíferos y, por lo tanto, las demandas nutricionales son mayores. La leche materna es el mejor alimento para cubrir las necesidades nutricionales del lactante y, además, favorece el establecimiento del vínculo madre-hijo.

Está demostrado que la lactancia materna reduce el riesgo de síndrome de muerte súbita del lactante (SMSL) y muerte durante el primer año de vida, disminuye el riesgo de padecer enfermedades gastrointestinales, respiratorias y urinarias y, de presentarse, que sean menos graves.

Según UNICEF, no hay ninguna otra intervención en la salud que tenga un beneficio tan grande para las madres y sus bebés y que cueste tan poco a los Gobiernos como la lactancia materna.

Se ha visto que la lactancia materna disminuye: el número y la gravedad de enfermedades infecciosas, algunas alteraciones metabólicas y el síndrome de muerte súbita del lactante, entre otras.

  • Infecciones de las vías respiratorias bajas (IVRB). El riesgo de hospitalización por IVRB, en el primer año, disminuye un 72% en los lactantes alimentados exclusivamente al pecho más de 4 meses.
  • Otitis.
  • Infecciones del tracto gastrointestinal.
  • Enterocolitis necrosante del prematuro (ECN). Un meta-análisis, desde 1983 hasta 2005, mostró que los prematuros alimentados con leche materna presentaron una reducción del 58% de incidencia de ECN.
  • Patología alérgica.
  • Enfermedad celíaca.Se ha encontrado una disminución del riesgo del 52% de presentar celiaquía en lactantes alimentados al pecho durante la exposición al gluten.
  • Enfermedad inflamatoria intestinal. La lactancia materna se ha asociado con una reducción del 31% de riesgo de enfermedad inflamatoria intestinal infantil.
  • Obesidad. A pesar de los complejos factores de confusión en los estudios de obesidad, se ha encontrado una disminución de la tasa de obesidad entre un 15-30% en adolescentes y adultos que fueron alimentados al pecho, comparados con los alimentados con fórmula.
  • Diabetes. se ha encontrado un 30% menos de diabetes mellitus tipo 1 (DM1) en lactantes alimentados exclusivamente al pecho. Se postula como mecanismo de desarrollo de DM1 la exposición a la beta-lactoglobulina, la cual estimula un proceso inmunomediado con las células b pancreáticas.
  • Síndrome de Muerte Súbita del Lactante (SMSL).
  • Prematuros. Los beneficios de la leche materna son también para los prematuros, que deberían recibirla, fortificada para los de menor peso.

Además, la lactancia materna:

  • Retrasa la ovulación.
  • Fomenta el desarrollo sensorial y cognitivo de los más pequeños.
  • Protege de enfermedades infecciosas y crónicas.

Asimismo, es importante saber también que la lactancia materna aporta multitud de beneficios, pero ¿los conocemos todos? La lactancia materna es beneficiosa tanto para los bebés como para las madres, y fomenta y fortalece el lazo emocional que los une.

5 posturas para dar el pecho

Técnica y Posturas para una Lactancia Materna Exitosa

Es importante repasar la técnica de lactancia para detectar y corregir errores. Una adecuada técnica es muy importante; de hecho, la mayor parte de los problemas de la lactancia materna son por una mala técnica. Siempre que surjan dificultades, es necesario observar una toma y corregir los defectos.

1. Agarre. Para un buen agarre, es importante que todo el cuerpo del recién nacido esté de frente a la madre, con la cabeza bien alineada al pecho. Hay que introducir gran parte de la areola en la boca del niño. Para saber que la postura es correcta, la barriga del niño debe contactar con la de la madre, posición de ombligo con ombligo, la boca debe estar abierta, el labio inferior hacia fuera, las mejillas aplanadas cuando succiona (no hundidas) y la nariz y el mentón pegados al pecho. No es aconsejable que la madre separe con los dedos la nariz de la mama ni que haga maniobras de “pinza” con el pecho.

2. Posturas. No hay una única postura adecuada, la madre debe elegir la que le resulte más cómoda y puede variar con las tomas y en el tiempo.

  • Posición de crianza biológica. Más indicada los primeros días o cuando haya problemas de agarre, la madre si sitúa recostada boca arriba y el bebé boca abajo.
  • Posición sentada. Puede ser más cómoda con elevación de los pies.
  • Posición acostada. La madre se sitúa acostada de lado, con el bebé también acostado de lado.
  • Posición invertida o balón de rugby. Con el niño por debajo de la axila de la madre, con las piernas hacia atrás y la cabeza a nivel del pecho.
  • Posición de caballito. Estando la madre sentada, se sitúa el bebé sobre una de las piernas y contactando el abdomen del bebé con el de la madre.

Es importante que el recién nacido sea colocado encima de la madre, en contacto piel con piel, lo antes posible y dejarlos como mínimo hasta que haya hecho la primera toma. Habitualmente, antes de los 20-30 minutos, el recién nacido ya ha realizado alguna succión. Las rutinas hospitalarias como la identificación y el test de Apgar pueden realizarse estando el bebé encima de la madre, el peso y las profilaxis pueden esperar tras las dos primeras horas de contacto piel con piel que es cuando el recién nacido está más despierto y activo, después pasan por una fase de sueño que puede durar entre 8 y 12 horas en las que no es conveniente forzarlo a comer.

A partir del primer día, lo habitual es que mamen unas 8-12 veces al día. Si permanecen adormilados, entonces conviene estimularlos colocándolos en contacto piel con piel con la madre.

El calostro constituye “la primera vacuna”, pues en las primeras 24 horas el recién nacido recibe unos 300 mg de IgA secretora. También, tiene un efecto prebiótico, favoreciendo el crecimiento de lactobacilos e impidiendo el de bacterias patógenas y favoreciendo el peristaltismo intestinal.

Los primeros 3 días hay que dejar que mame con frecuencia, porque el pecho aún está blando y le resultará más fácil aprender y porque se precisa estimular el pecho para que produzca leche.

La leche cambia de composición durante la toma, al principio es rica en agua y azúcar y gradualmente aumenta su contenido en grasa que sacia al bebé. Por eso, es importante que acabe un pecho y que lo suelte espontáneamente, antes de ofrecer el otro.

La alimentación al pecho debe ser a demanda y la duración de cada toma la determina cada niño. No se deben administrar suplementos de fórmulas lácteas ni agua los primeros meses, las necesidades hídricas con el pecho quedan cubiertas.

• Moja 4-6 pañales al día, a partir del 4º día.

Hay que identificar los factores de riesgo de fracaso, como son: prematuros, nacimientos múltiples, los que son separados de sus madres por razones médicas, mujeres con pezones planos o invertidos o malformaciones del bebé que afecten a su habilidad para mamar.

El recién nacido casi a término o de bajo peso tiene mayor riesgo de ictericia y deshidratación, porque no tiene las reservas de líquidos, electrolitos y calorías que protegen al recién nacido a término y de peso adecuado las primeras 72 horas, hasta la subida de la leche.

Alrededor de los 3 meses de vida, puede aparecer el bache de la lactancia materna, que se describe como el momento en qué el bebé reclama mamar más a menudo porque está creciendo y la madre no nota el pecho tan lleno, porque ya se ha ajustado a las necesidades del niño que vacía el pecho de manera más eficaz.

• La ingurgitación mamaria ocurre cuando los pechos producen más leche de la que el lactante extrae. Se soluciona ofreciendo más a menudo el pecho o usando un sacaleches para vaciarlo.

• La obstrucción de un conducto lácteo surge por un vaciado defectuoso o ineficaz, se manifiesta como un bulto doloroso y enrojecimiento de la piel, sin fiebre ni otros síntomas.

• La mastitis consiste en una inflamación de uno o varios lóbulos de la mama que puede acompañarse o no de infección. Se manifiesta por dolor intenso y signos inflamatorios, suele acompañarse de síntomas generales. La infección no se transmite al lactar, por lo que no debe suspenderse la lactancia materna. El tratamiento consiste en: aplicar calor local antes de las tomas, masajear el pecho, aumentar la frecuencia de las tomas, extracción manual o con sacaleches al final de la toma y aplicar frío entre tomas.

La mayoría de fármacos son compatibles con la lactancia. Es importante valorar el riesgo que presenta cada uno y saber elegir la mejor opción. Se recomienda utilizar fármacos de vida media corta y las dosis mínimas eficaces.

La nicotina a dosis muy altas puede disminuir la producción de leche, además de los numerosos efectos secundarios del tabaco. Se recomienda a las madres fumadoras que no fumen dentro de casa y que reduzcan la cantidad de cigarrillos.

Es recomendable no consumir alcohol o hacerlo de forma muy moderada, al menos, los primeros 3 meses. Más de 0,5 g/kg de alcohol por kg de peso (200 mL de vino, 500 mL de cerveza o 60 mL de licor) reduce la producción de leche y puede sedar al lactante.

La mujer que da el pecho no debe seguir ninguna dieta especial ni existe ningún alimento prohibido. Se recomienda una dieta equilibrada y variada.

Existen algunas contraindicaciones para la lactancia materna:

  • Madre con absceso mamario. Puede continuar con el pecho sano, una vez drenado el absceso y tratado con antibióticos se puede reanudar.
  • Madre con varicela 5 días antes o 2 días después del parto; según la AAP, debería separarse del lactante, pero puede extraerse leche.
  • Madre con enfermedad neurológica u orgánica grave.
  • Madre VIH positiva. En países desarrollados, hay que escoger la opción más segura, que es la alimentación con fórmula. No es una contraindicación la hepatitis B. La lactancia materna no supone un riesgo mayor de infección por VHB. Los hijos de madres HbsAg positivas deben recibir inmunoglobulina específica (IGHB) y vacuna contra la hepatitis B al nacer. La hepatitis C no es una contraindicación. Existe un mínimo riesgo teórico de transmisión que se relaciona con los títulos maternos de ARN del VHC. El riesgo es mayor en mujeres coinfectadas con VIH.

La lactancia materna es una medida útil para espaciar las gestaciones de forma global, pero no es en absoluto una medida efectiva a nivel individual. En caso de embarazo mientras se está amamantando, se puede mantener la lactancia materna excepto en embarazos múltiples o antecedentes de prematuridad. Es posible amamantar en tándem a los dos hijos, solo se requiere mantener las medidas habituales de higiene.

El colecho es una práctica habitual en países no desarrollados y, actualmente, está ganando adeptos y detractores en los países desarrollados.

La forma más segura de dormir para los lactantes menores de 6 meses es en su cuna, boca arriba, cerca de la cama de sus padres.

Debe evitarse el uso del chupete, en los niños alimentados al pecho hasta que la lactancia materna esté bien instaurada, generalmente, a partir de las primeras dos semanas de vida. La introducción temprana del chupete, en las 2 primeras semanas de vida, aumenta el riesgo de fracaso en la lactancia materna, mientras que no influye si se introduce pasado este tiempo.

Cuando la lactancia materna está consolidada, se puede ofrecer chupete, pero hay que recordar que esto puede reducir la duración de la lactancia materna. El chupete puede ser, además, un marcador de la existencia de problemas con la lactancia. Por otra parte, en los niños que se alimentan con biberón, puede ser de interés la utilización del chupete para la prevención del SMSL.

En general, se recomienda limitar el uso del chupete hasta los 12 o 14 meses, lo cual incluye las edades de máximo riesgo de SMSL y para evitar otros efectos adversos.

La anquiloglosia o frenillo sublingual corto se define como una membrana mucosa situada debajo de la lengua que dificulta o impide el movimiento normal de esta. La movilidad de la lengua es de gran importancia para una buena lactancia materna.

Las consecuencias de la anquiloglosia pueden ser para el bebé: un mal agarre al pecho, tomas largas y cansadas y menor ingesta con mala ganancia ponderal.

En caso de sospecha de repercusión en la lactancia por anquiloglosia, el pediatra debería observar una toma, fijándose en los movimientos que hace el bebé para succionar, los movimientos linguales que es capaz de realizar y la posición. Lo primero es intentar optimizar la postura, ayudando al bebé a que tenga gran parte de la areola dentro de la boca.

Cuando la anquiloglosia complica la lactancia y no mejora modificando la postura, el tratamiento es quirúrgico y debería realizarse tempranamente.

Escala de Valoración. La escala más utilizada para valorar la anquiloglosia es la "Escala de Evaluación del Frenillo de la Lengua para Bebés" (Hazelbaker Assessment Tool for Lingual Frenulum Function, o HATLFF). Esta herramienta fue desarrollada por Alison Hazelbaker y es especialmente útil para evaluar a lactantes. La anquiloglosia puede variar ampliamente en términos de severidad y no todos los casos requieren tratamiento. En la escala LATCH cada ítem se puntúa de 0 a 2 (de menos a más favorable).

Es conveniente explicar que la extracción manual es más laboriosa pero muchas madres la prefieren al estimular más fácilmente el reflejo de eyección por el contacto piel con piel. Suele ser más conveniente para extracciones ocasionales y para casa. Se colocará el pulgar y los dedos índice y medio formando una “C” a unos tres o cuatro cms por detrás del pezón evitando que el pecho descanse sobre la mano. Se empujarán los dedos hacia atrás (hacia las costillas), sin separarlos.

La glándula mamaria es un tejido muy receptivo a la influencia hormonal. Desde el 1.er trimestre de embarazo, el aumento de estrógenos, progesterona y prolactina hace proliferar el tejido glandular y favorece la diferenciación de células alveolares, encargadas de la producción láctea. La areola también aumenta su diámetro y la pigmentación, los pezones se vuelven más eréctiles y los tubérculos de Montgomery más prominentes.

Para obtener la leche materna, el neonato debe coordinar una serie de mecanismos complejos de succión-deglución.

La lactancia es beneficiosa para el bebé, la madre y la sociedad, en todos los países del mundo. Para ello, las mujeres precisan del apoyo de sus parejas, y de un entorno familiar, social y laboral favorecedor. La atención profesional a las mujeres ha de ser continua y respetuosa: desde los cuidados durante el embarazo, la atención al parto, acompañando en la toma de decisiones informadas, y favoreciendo el contacto y el vínculo inmediato madre-bebé tras el nacimiento.

Banco de leche materna. El Banco de Leche Materna es una unidad especializada del Servicio de Neonatología para promocionar en la Comunidad Autonómica del Principado de Asturias la lactancia materna y el uso del leche materna donada como única alternativa, cuando aquella no es posible utilizarla, en los recién nacidos hospitalizados más vulnerables.

Código internacional de comercialización de sucedáneos de leche materna. Acaba de ver la luz una nueva edición renovada de la “Guía de protección, promoción y apoyo a la lactancia materna en los hospitales y centros de salud” de OMS y UNICEF.

Coordinar el alta para que las familias tengan acceso adecuado a la asistencia y atención continua.

Fuente: Organización Mundial de la Salud (OMS)

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