Jacqueline Fraser Bisset, nacida el 13 de septiembre de 1944 en Weybridge, Surrey, Inglaterra, es hija de un médico escocés y una abogada francesa. Es una de las grandes damas del cine. Su presencia, todo elegancia y magnetismo, impone siempre en pantalla, aunque sólo cuente con un pequeño papel. Gran estrella internacional, Jacqueline Bisset se ha enfrentado a retos interpretativos de todo tipo, tanto dramáticos como cómicos, en las más de 50 películas en las que ha aparecido, con críticas muy favorables.
Inicios y Primeros Pasos en el Cine
Su trabajo como modelo la llevó a pequeños papeles en películas como The Knack en 1965 de Richard Lester, Arrividerchi Baby con Tony Curtis en 1966, y un pequeño papel en Cul-de-Sac en 1966 de Roman Polanski.
Con 21 añitos Jacqueline Bisset apareció por primera vez en una película -El Knack... y cómo conseguirlo, dirigida Richard Lester- aunque no salía acreditada. Fue Roman Polanski quien la acreditó por primera vez, en su película Cul de sac, y curiosamente Jacqueline Bisset se llamaba Jacqueline en el film.
Fue en1967 en la película de James Bond, Casino Royal que Bisset firmó un contrato a largo plazo con la 20th Century Fox. 1967 fue un gran año para ella, pues además de Dos en la carretera, rodó Casino Royale y también Intriga en la ciudad de El Cabo, junto a Claire Trevor. Tras ellos Jacqueline Bisset se convirtió en la perfecta mujer sofisticada que acompaña a hombres de acción y fuerte carácter. Así estuvo con el mítico Steve McQueen en Bullitt, de Peter Yates; y con el cantante y actor Frank Sinatra en El detective, de Gordon Douglas.
Ascenso al Estrellato Internacional
En 1972, Francois Truffaut la eligió para interpreter en La Noche Americana en donde encarnaba a una actriz inestable de Hollywood que se recupera tras una fuerte crisis emocional. Otros papeles suman su estrellato internacional, El Ladrón que Vino a Cenar, El Juez de la Horca, de John Huston, El Griego de Oro, en la que trabajó junto a Anthony Quinn y ambos interpretaban a Jacqueline Kennedy y Aristoteles Onasis, Asesinato en el Orient Express, de Sydney Lumet y Pero ¿quién mata a los grandes Chefs?.
Pero Jacqueline Bisset no olvidó su procedencia europea y al año siguiente se puso bajo la batuta de uno de los directores franceses más prestigiosos del momento, François Truffaut. La Bisset dio vida a una actriz en la gran película sobre el cine de Truffaut, La noche americana, todo un homenaje al cine donde Jacqueline Bisset estaba deslumbrante como diva cinematográfica.
Fue portada de Newsweek y People en una misma semana por su aclamada fama de estrella de cine más brillante a nivel internacional.
Éxitos y Reconocimientos
Más tarde se apuntó a la moda del cine catástrófico con Aeropuerto, junto a un amplio reparto internacional, y dos años después trabajó a las órdenes del gran John Huston en la película del oeste El juez de la horca, protagonizada por Paul Newman.
A partir de los treinta años la actriz inglesa fue eligiendo muchos papeles en filmes inquietantes, con algún punto de terror o intriga. Así, fue condesa en Asesinato en el Orient Express, de Sidney Lumet; acompañó a Charles Bronson en El temerario Ives (1976); y luchó contra bestias marinas en Abismo (1977). Fue tras este film cuando la revista Newsweek definió a Jacqueline Bisset como “la actriz más bella de todos los tiempos”.
Filmografía destacada
- Bajo el Volcán
- Anna Karenina
- Su Amor Prohibido
- Choices
- Más Fuerte que su Destino
Etapa Reciente
En 1981 participó en Ricas y famosas, el canto del cisne de uno de los más clásicos directores de Hollywood, George Cukor. Y destacó enormemente tres años después de la mano de John Huston en Bajo el volcán, adaptación de la novela de Malcolm Lowry. En ese film volvió a coincidir con Albert Finney, después de verse las caras casi veinte años antes en Dos en la carretera.
Sus más recientes proyectos cinematográficos han sido con jovenes e interesantes directores, en papeles provocadores y exigentes como Sleepy Time Gal, premiada en Sundance, y que luego se presentó en el Edinburgh Film Festival, en el Berlin Film Festival y en festivales en Nueva York y Chicago, siendo muy aclamada. Escrita y dirigida por Christopher Munch, el papel de Bisset encarna a una mujer que se enfrenta a una grave enfermedad mientras intenta arreglar las relaciones inacabadas de su vida. Tambien trabajó en Fascination que se rodó en Puerto Rico para el escritor/director Klaus Menze, y en la que interpreta a una mujer sospechosa del asesinato de su marido, al casarse de nuevo poco despues de su muerte. Ha trabajado asimismo en Later Days para el escritor/director A.J. Cox (Sweet Home Alabama). Bisset tambien trabajó en Más Fuerte que su Destino de Warner Bros. Ambientada en la Venecia de 1560, interpreta a una mujer que enseña a su hija a ser una exitosa cortesana.
Las 10 mejores películas de Jacqueline Bisset
A partir de mediados de los 80 la filmografía de Jacqueline Bisset se va haciendo más irregular, con fallidas elecciones de películas mediocres o telefilmes de tres al cuarto. No fue hasta una década más tarde cuando volvió a aparecer con toda su sofisticación en La ceremonia (1995), de Claude Chabrol.
Vida Personal y Relaciones
Antes de internet y las redes sociales, los famosos del mundo del espectáculo podían tener una vida pública con la pareja oficial y otra privada que poca gente conocía de verdad. Hoy día es imposible; son pocos los que escapan al control social de internet y los medios de comunicación. Incluso hay algunos famosos que fomentan su exposición al público porque de algún modo forma parte de su negocio, venderse y hacer de uno mismo una marca, un empeño para el que vale todo, desde un love affaire hasta un nacimiento para salir en los medios, ya sea una televisión, algún programa de chismes, un post o un tuit.
D.R.Bisset reconoció en People que sintió una atracción sexual inmediata por el bailarín Alexander Godunov: "Tenía un aspecto magnífico", y añadía; ""Tuve la sensación de haberlo conocido toda mi vida”. El exótico y salvaje Godunov era la novedad que todo el mundo quería en sus fiestas. Bisset, cinco años mayor, acababa de ser elegida pomposamente por Newsweek la mujer más atractiva de todos los tiempos y gracias al éxito de Ricas y famosas en la que compartía cartel con Candice Bergen, empezaba a consolidar una carrera que había permanecido demasiado tiempo a la sombra de sus partenaires masculinos.
Se convirtieron ipso facto en la pareja más famosa de Hollywood y en la favorita de un ejército de paparazzi con Ron Galella a la cabeza. Desinhibidos y conscientes de su atractivo exhibían una sensualidad en cada una de sus apariciones que bordeaba la parodia; el pelo revuelto de ella y el sempiterno pecho desnudo de él eran dignos de la portada de una novela erótica de Johanna Lindsey. En medio de aquel desenfreno de fiestas, estrenos y toneladas de alcohol, Godunov se recuperaba de su traumática ruptura con Vlasova y Bisset encontraba la estabilidad tras encadenar dos fracasos amorosos con el actor Michael Sarrazin y el productor Victor Drai.
Precisamente este último la había dejado por Kelly LeBrook, la protagonista de su última producción, La mujer de rojo, y los medios no dejaban de destacar que su nueva conquista era una nueva Bisset, pero... más joven, algo que en aquel momento a Bisset la traía sin cuidado. "Las mujeres se vuelven locas alrededor de Alexander", apuntaba orgullosa.
Eran la pareja más hermosa y enamorada de Hollywood y hacían gala de ello. Cuando Bisset cumplió 40 años Alexander envió a su hotel de Budapest champán, rosas y un trío de violinistas. Un escenario tan romántico o kitsch -va en gustos- como desde el que en 1986 felicitaron las navidades a los españoles.
No sólo había dejado de recibir llamadas de los productores, tampoco las recibía de Jacqueline. Su relación se rompió tras siete años de desenfreno, ella le había pedido que renunciase al alcohol y él le había pedido a ella matrimonio. Ninguno de los dos dijo sí. Jacqueline sabía que él seguía enamorado de Vlasova, tras la caída del Telón de Acero, la había llamado varias veces e incluso le había ofrecido ayuda para viajar a Estados Unidos. Para Bisset, sin embargo Alexander había sido el gran amor de su vida y ambos siguieron siendo buenos amigos.
