Ismael, Hijo de Abraham: Una Biografía Detallada

La historia de Abraham es fundamental en el judaísmo, el cristianismo y el islam. Como personaje bíblico, Abraham es una figura muy importante en el libro del Génesis, siendo él uno de los primeros tres patriarcas del judaísmo. Dentro de su historia familiar, destaca la figura de su hijo Ismael, cuyo nacimiento y destino están entrelazados con eventos significativos y promesas divinas. En este artículo, exploraremos la biografía de Ismael, hijo de Abraham, y su impacto en las religiones judía, cristiana e islámica.

El Sacrificio de Isaac por Rembrandt

El Contexto Familiar de Abraham

Todo comenzó con nuestro padre el Profeta Ibrahim (sas). La historia de Abraham comienza cuando Dios le pide, a él y a su esposa Sara, viajar con todo su séquito hacia Canaán, dejando así las tierras de sus padres para marchar y poder establecerse en la Tierra Prometida. Desde este momento, Abraham pasaría a ser un nómada que busca lo que se le ha prometido.

Una época de hambre hizo que Abraham llegara a Egipto, lugar del cual salió rápidamente para establecerse en la llanura de Mamré, muy cerca de Hebrón. Ahí fue cuando Dios realizó su alianza con Abraham, prometiéndole la tierra de Canaán a él y a toda su descendencia que, según palabras sagradas, será tan extensa y prolífera como el polvo de la tierra.

El Nacimiento de Ismael

Para este punto, Sara no había podido tener un hijo de Abraham, aunque este ya tenía su primer hijo de una esclava de su esposa (este hijo es Ismael). Pasan diez años, pero Abram y Sarai siguen sin tener hijos. Siendo realistas, debido a su avanzada edad, la paternidad y la maternidad parecen un sueño inalcanzable. Sin embargo, las primeras palabras de Sarai en el relato del Génesis abren un nuevo camino para obtener ese hijo que, aunque prometido, se retrasa.

«Sarai, la esposa de Abram, no le había dado ningún hijo. Pero ella tenía una esclava egipcia llamada Agar. Sarai dijo a Abram: “Ya que el Señor me impide ser madre, únete a mi esclava. Tal vez por medio de ella podré tener hijos”. El atajo de una madre sustituta permitirá a la pareja tener ese hijo tan esperado.

«Sarai, su esposa, le dio como mujer a Agar, la esclava egipcia - después diez años transcurridos en Canaán -. Él se unió con Agar, y ella concibió un hijo. Y parió Hagar a un hijo (Ishmael) a Abram, y éste tenía 86 años. [Bereshit 16].

El niño se llamará Ismael, debido a la intervención del Señor, que escucha a la esclava Agar y cuida de ella y de su hijo. El Dios de Abram se une indisolublemente a Ismael con la bendición que ya había reservado para su padre, pero el oráculo incluye también a sus hermanos. En efecto, Ismael no será hijo único. Es cierto que se le augura una vida salvaje en lucha contra todos, pero al final vivirá cara a cara con sus hermanos, a la vez distante y cerca de su familia. En la tierra, por tanto, habrá sitio para todos y la posibilidad de que los hermanos vivan juntos.

El Nacimiento de Isaac y el Conflicto Familiar

Trece años después del nacimiento de Ismael, nacerá Isaac, el hijo de la sonrisa. De hecho, en hebreo el nombre «Isaac» significa «él reirá». Este nombre será dado por Dios a causa de la sonrisa de Abraham (cfr Gn 17,17) y de su esposa Sara (cfr Gn 18,12). Después de tanta espera, se cumple la palabra del Señor: «Sara dijo: “Dios me ha dado motivo para reír, y todos los que se enteren reirán conmigo”. Y añadió: “¡Quién le hubiera dicho a Abraham que Sara amamantaría hijos! Porque yo le di un hijo en su vejez”» (Gn 21,6-7). Isaac, el hijo de la sonrisa, viene por fin al mundo, y esta vez la risa es expresión de una alegría incontenible.

Durante una gran fiesta celebrada en honor de Isaac, la mirada de Sara se posa en Ismael y reacciona con dureza ante lo que ve: «El niño creció y fue destetado, y el día en que lo destetaron, Abraham ofreció un gran banquete. Sara vio que el hijo de Agar, la egipcia, jugaba con su hijo Isaac. El ambiente festivo por el destete de Isaac, se ve arruinado por la petición de Sara a Abraham de que expulse a Agar e Ismael por lo que este último está haciendo en el banquete.

El anciano patriarca no reacciona bien ante la pretensión de Sara, que, despreciando a «esa esclava» Agar, quiere apartar a Ismael y negarle su herencia y, junto con ella, la posibilidad de cohabitar y compartir con su hermano Isaac: «Esto afligió profundamente a Abraham, ya que el otro también era hijo suyo. Pero Dios le dijo: “No te aflijas por el niño y por tu esclava. Concédele a Sara lo que ella te pide, porque de Isaac nacerá la descendencia que llevará tu nombre. Según lo prometido por Dios, Abraham engendrará también una multitud de naciones a través de Ismael (cfr Gn 17,4-6.20). Los caminos de los dos hermanos, por tanto, se separan, pero ambos hijos de Abraham permanecen bajo el signo de la bendición divina.

Esto pasó con Ismael, el hijo de Abraham y Agar - (El profeta que construyó La Meca)

El Destino de Ismael y Agar

Perdida en el desierto tras ser expulsada por Abraham, Agar llora temiendo que su hijo muera de sed. Dios oye la voz de Ismael, que, estando próximo a la muerte, cumple el significado de su nombre - literalmente, «Dios escucha» - cuando es salvado por la intervención del Señor: «“¿Qué te pasa, Agar?”, le dijo. “No temas, porque Dios ha oído la voz del niño que está ahí.

Además, los dos hijos de Abraham cumplirán la palabra de Dios cuando encuentren esposa y formen su propia descendencia a través de sus padres. El primero en dar este paso es Ismael: «y su madre lo casó con una mujer egipcia» (Gn 21,21). Los dos caminos paralelos de Isaac e Ismael están marcados por el alejamiento de las figuras paternas y la bendición de Dios, que siempre acompaña el camino de los dos hijos de Abraham.

El Reencuentro Final

Sin embargo, aún hay tiempo para un último encuentro entre ellos, que se produce en el dramático momento de la muerte de su padre: «Sus hijos Isaac e Ismael lo sepultaron en la caverna de Macpelá, en el campo de Efrón, hijo de Sójar, el hitita, que está frente a Mamré. Es el campo que Abraham había comprado a los descendientes de Het. Allí fueron enterrados él y su esposa Sara.

A partir de este momento, sin la figura del padre que los unía por el vínculo de la sangre pero que los había dividido por la paz y la vida tranquila de la familia, los dos hermanos estarán cerca compartiendo la bendición más allá de los agravios humanos y los asuntos mezquinos. Lo que podría parecer una escena fúnebre estereotipada se convierte en la coronación de ser hermanos separados, pero no distantes.

El Legado de Ismael

«Esta es la descendencia de Ismael…» (Gn 25,12); «Esta es la descendencia de Isaac…». (Gn 25,19): pocos versículos separan a los hermanos y a sus descendientes, que en vida seguirán viviendo enfrentados como nos recuerda la Escritura: «[Ismael] se había establecido frente/contra el rostro de todos sus hermanos» (Gn 25,18). La partícula hebrea ‘al puede leerse como «frente a» o «contra».

En la historia de Abraham, como acontece de ordinario en los hechos que la tradición y la poesía toman por suyos para embellecerlos o sublimarlos, la ficción se halla mezclada y confundida con la realidad y es muy difícil en algunas ocasiones discernir con exactitud dónde termina lo acaecido y dónde comienza lo imaginado por la fantasía.

De Ismael, hijo, como se ha dicho, de la sierva Agar cuyas interesantes y conmovedoras aventuras en el desierto refieren los libros del antiguo Testamento, arranca el origen y el nombre mismo de las naciones ismaelitas. Uno y otro pueblo llevan el sello de su común origen, que es la ceremonia de la circuncisión.

Abraham contempla las estrellas (E. M. Lilien)

La Kaaba y Abraham

Ibrahim deseaba que hubiera un lugar específico donde la gente pudiera encontrar la paz y focalizarse completamente en alabar a Allah. Ibrahim y su hijo trabajaron juntos para construir la Kaaba. Después se ordenó a Abraham construir la Kaaba, y así lo hizo, con la ayuda de su hijo Ismael.

La Kaaba es el único santuario islámico que puede ser asimilado a un templo. Los primeros 10 días del último mes del calendario islámico, Dhul Hijjah, son los días del Hajj, Hayy o Peregrinación mayor, el quinto pilar del islam.

Abraham en el Islam

Si las iglesias griega y romana han colocado el nombre de Abraham entre sus más veneradas tradiciones, el Corán habla de este patriarca también con gran consideración y profundo respeto. Varios escritores mahometanos sostienen que Abraham había hecho el viaje a la Meca en una de sus peregrinaciones, y aún afirman que él mismo había comenzado la construcción de una mezquita o lugar sagrado en esta ciudad para ellos santa.

En el Corán, María es escogida por Dios de entre las mujeres de todos los mundos, para concebir al profeta Jesús. A este dogma fundamental, se añaden otros, como la inmortalidad del alma, la predestinación, la resurrección, el juicio final y la existencia de un premio.


PersonajeRolReligión
AbrahamPatriarcaJudaísmo, Cristianismo, Islam
IsmaelHijo de AbrahamJudaísmo, Cristianismo, Islam
AgarMadre de IsmaelJudaísmo, Cristianismo, Islam
IsaacHijo de AbrahamJudaísmo, Cristianismo
SaraEsposa de AbrahamJudaísmo, Cristianismo

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