Dolor de Útero Meses Después del Parto: Causas y Soluciones

Si estás leyendo este artículo, es probable que hayas dado a luz recientemente y estés experimentando algunos dolores postparto. ¡No te preocupes! En este artículo, te proporcionaremos toda la información que necesitas sobre los dolores postparto, incluyendo sus síntomas y cuánto tiempo suelen durar. Así que, siéntate, relájate y sigue leyendo.

Dolores Postparto Comunes

Después de dar a luz es normal sentir el cuerpo dolorido. Esto es porque el cuerpo acaba de hacer un súper esfuerzo durante las contracciones para dar a luz a tu bebé. Después de dar a luz, la mayoría de mujeres presentan dolor lumbar, lo cual no es sorprendente si tienes en cuenta el nivel de esfuerzo al que se somete el cuerpo durante las contracciones del parto, así como la intensidad física que vivimos durante horas. Además del dolor de espalda y dolor de cabeza después del parto, puedes tener molestias y rigidez entre los hombros, o dolor agudo en las caderas o la zona lumbar.

Cuando se trata de los dolores postparto, es importante estar informada para atender los síntomas comunes que puedas experimentar. ¡Probablemente uno de los dolores postparto por excelencia! De hecho, es posible que hayas escuchado sobre ellos.

Entuertos Postparto

Se conocen como entuertos y se deben a las contracciones uterinas producidas tras el parto. Estas contracciones garantizan la evacuación del útero de restos hemáticos (sangre) y de algunas membranas. El útero, como ya se explicó anteriormente, es un órgano de 70 gramos que al final del embarazo llega a pesar 1.100 gramos. Por tanto, la vuelta del útero a su tamaño habitual la conseguirá mediante las contracciones. Es el llamado proceso de involución uterina (este órgano vuelve a su ser, aunque será algo más grande que al principio).

Los entuertos son contracciones uterinas cuyo objetivo es devolver a su tamaño normal a este órgano en el que se ha desarrollado el feto hasta el momento del alumbramiento. El útero debe recuperar su tamaño normal, y además debe colapsar los vasos sanguíneos sangrantes que surgieron durante el embarazo para nutrir a la placenta después de su expulsión tras haber dado a luz. Esto hace que, aunque resulten molestos para la madre, los entuertos postparto resulten muy útiles para reducir el sangrado de forma progresiva hasta su total desaparición durante el puerperio o cuarentena.

Los entuertos son contracciones uterinas que ocurren después del parto para ayudar al útero a volver a su tamaño y posición normal. Los entuertos pueden ser más intensos durante los primeros días después del parto y luego disminuir gradualmente a medida que el útero se contrae.

Además, la mujer observará que cuando pone a mamar al bebé el útero se contrae, produciendo dolor abdominal y un pequeño sangrado. Las mujeres que ya han tenido más hijos (multíparas) o las que han tenido gemelos o trillizos tiene un útero más grande y más distendido y por tanto las contracciones serán más intensas y más frecuentes. También suelen doler más estas contracciones tras una cesárea. Si los "entuertos" son muy dolorosos se puede tomar un analgésico.

Es normal que muchas mujeres sientan este tipo de contracciones uterinas mientras amamantan a sus hijos, y la explicación es sencilla: el organismo libera oxitocina por estímulo de la succión mamaria. La oxitocina ayuda a la eyección de la leche y provoca contracciones uterinas que ayudan al útero a volver a su tamaño normal (involución uterina). Muchas madres primerizas no notan este tipo de molestias tras su primer embarazo, y las que lo hacen suelen sufrirlas durante los primeros días de cuarentena, pero notar un alivio tras ellos. Sin embargo, es común que los entuertos se vuelvan más dolorosos tras posteriores embarazos, y la causa de esto es que el útero está más distendido y, por tanto, requeriere de más contracciones para recuperar su tamaño original. Además, también es habitual que estos entuertos postparto sean más molestos si ha tenido que realizarse una cesárea, ya que a los dolores naturales de las contracciones uterinas hay que sumar el hecho de que ha tenido que realizarse una incisión en el tejido muscular del útero que está en pleno proceso de cicatrización.

¿Cuándo comienzan los entuertos postparto?

Este tipo de contracciones del útero suelen comenzar en torno a las 24 y las 48 horas después de dar a luz y suelen durar en torno a una semana. Por lo general, el útero recupera su tamaño original entre 20 y 40 días después del parto, algo que los obstetras del Hospital La Moraleja de Madrid podrán confirmar en la primera revisión tras la cuarentena.

Cómo aliviar los síntomas de los entuertos postparto

Algunas formas de aliviar las molestias provocadas por las contracciones uterinas postparto que recomiendan desde el equipo médico del Hospital La Moraleja son:

  • Masajear el útero con suavidad desde el exterior en los momentos en los que no estén dándose los entuertos postparto.
  • Aplicar las mismas técnicas de respiración y relajación que se aprenden para gestionar las contracciones del embarazo.
  • Procurar orinar de forma frecuente para que la vejiga no oprima al útero y ocasione aún más molestias.
  • Fomentar la lactancia materna para que aumente la producción de oxitocina y ayudar al útero en su involución natural.

Dolor Pélvico Postparto

El dolor pélvico es otro síntoma común de los dolores postparto. El dolor pélvico o dolor vulvar postparto es muy común entre las mujeres que han dado a luz por vía vaginal. En la mayoría de los casos, estas molestias están ocasionadas por algún tipo de desgarro producido durante el parto, aunque no necesariamente.

Para entender bien cómo puede afectar el trabajo de un parto vaginal a los genitales externos femeninos, es necesario conocer cómo es su estructura. Es común hablar de vagina cuando, en realidad, se hace referencia a la vulva. La abertura o vestíbulo de la vagina (vía del parto). Cómo te hemos comentado, los desgarros más habituales durante el parto son los perineales y por ello se utiliza un sistema de clasificación de la gravedad de la lesión según las estructuras a las que afecta.

Tipos de episiotomía:

  • Mediana: se realiza una incisión vertical desde la parte inferior de la abertura vaginal hacia el recto.
  • Mediolateral: en este caso, la incisión se realiza en un ángulo de 45º desde la parte inferior de la abertura vaginal hacia uno de los lados.

Complicaciones de la episiotomía:

  • Sangrado.
  • Infección. Es más habitual en mujeres tras un OASIS.
  • Dehiscencia. Sucede cuando las puntadas de sutura se separan y la herida se reabre. La posibilidad de que suceda es baja y solo una de cada veinte mujeres lo sufre.
  • Relaciones sexuales dolorosas. Tras un OASIS es posible sentir dolor e incomodidad al practicar sexo.
  • Falta de control intestinal. Es más frecuente cuando se da un OASIS. Mejora con el tiempo y suele resolverse cuando el desgarro se cura del todo.

Los desgarros de primer y segundo grado se reparan en la misma sala de parto y, en algunas ocasiones, no requieren puntos de sutura o solo unas pocas puntadas que se disuelven solas con el tiempo.

Cómo aliviar el dolor pélvico

  • Descansa adecuadamente: En los primeros días tras el nacimiento de tu bebé, es muy importante que descanses tanto tiempo como puedas en posición horizontal (tumbada). Asegúrate de descansar lo suficiente y evitar actividades extenuantes que puedan empeorar el dolor.
  • Aplica calor o frío: Puedes probar tanto compresas calientes como frías para aliviar el dolor pélvico.
  • Realiza ejercicios de fortalecimiento del suelo pélvico: Consulta con una profesional especializada en suelo pélvico para aprender ejercicios específicos que puedan ayudar a fortalecer los músculos pélvicos y reducir el dolor.

Dolor en los Senos

El dolor en los senos es otro síntoma común postparto, especialmente si estás amamantando.

Cómo aliviar el dolor en los senos

  • Asegura un buen agarre durante la lactancia: Si estás amamantando, asegúrate de que tu bebé esté enganchado correctamente al pecho. Un buen agarre puede ayudar a reducir la sensibilidad y el dolor en los senos. Si crees que tu bebé no se engancha bien a tu pecho, no dudes en pedir ayuda a una asesora de lactancia.
  • Aplica compresas frías o calientes: Utiliza compresas frías o calientes según tu preferencia para aliviar la sensibilidad y el dolor en los senos.
  • Sostén de lactancia adecuado: Utiliza un sostén de lactancia bien ajustado que de un buen soporte a tus senos.

Sangrado Vaginal (Loquios)

Durante las primeras semanas después del parto, es normal experimentar sangrado vaginal similar a un periodo menstrual abundante sumándolo a los demás dolores postparto.

Cómo manejar los loquios

  • Usa compresas posparto: Utiliza compresas posparto especiales que sean absorbentes y brinden comodidad.
  • Mantén una buena higiene: Lávate con cuidado el área vaginal con agua tibia después de cada cambio de compresa.
  • Evita actividades extenuantes: Durante el período de loquios, evita actividades físicas intensas que puedan aumentar el sangrado.

Dolor de Espalda

El dolor de espalda es frecuente después del parto debido al esfuerzo durante el trabajo de parto y a los cambios posturales.

Cómo aliviar el dolor de espalda

  • Mantén una postura adecuada: Asegúrate de sentarte y estar de pie con la espalda recta y los hombros relajados.
  • Realiza ejercicios de movilidad suaves: Prueba ejercicios de movilidad específicos para la espalda, para aliviar la tensión en la zona.
  • Fortalece tu zona abdominal: Realiza ejercicios de fortalecimiento del abdomen específicos para el postparto, para ayudar a estabilizar la espalda. Los ejercicios de Kegel y los ejercicios con el tronco propioceptivo pueden ser beneficiosos.
  • Aplica calor o frío: Utiliza compresas calientes o frías en la zona dolorida para aliviar la tensión y la inflamación.
  • Visita a tu osteópata: Pide cita con tu osteópata especializada en posparto.
  • Descansa adecuadamente: Asegúrate de descansar lo suficiente y aprovecha cualquier oportunidad para relajarte.

A partir de las dos semanas postparto, puedes empezar con tu recuperación, con ejercicios adaptados a la cuarentena y al tipo de parto. Esto te permitirá recuperarte antes y mejor!

Ejercicios para estirar la espalda en el posparto

Dolor Perineal

En algunos casos, después del parto vaginal, es posible que hayas tenido una episiotomía o experimentado desgarros en la zona perineal.

Cómo cuidar la zona perineal

  • Mantén una buena higiene: Lávate cuidadosamente el área perineal con agua tibia después de cada visita al baño y después de cambiar las compresas.
  • Sigue las recomendaciones del médico: Si te han dado puntos de sutura en la zona perineal, es importante seguir las instrucciones de cuidado postoperatorio proporcionadas por tu médico.
  • Realiza ejercicios de Kegel: Los ejercicios de Kegel suaves pueden fortalecer los músculos del suelo pélvico y acelerar la recuperación en la zona perineal.

Dolor Después de una Cesárea

La recuperación después de una cesárea requiere cuidados específicos.

Cómo aliviar el dolor después de una cesárea

  • Toma los analgésicos recetados: Es probable que tu médico te recete analgésicos para aliviar el dolor postoperatorio.
  • Descansa adecuadamente: La recuperación después de una cesárea puede llevar más tiempo que la recuperación después de un parto vaginal.
  • Mantén la incisión limpia y seca: Sigue las instrucciones de cuidado de la cicatriz proporcionadas por tu médico.

Endometritis

La endometritis consiste en la inflamación del endometrio, la capa interna que rodea y reviste el útero. Esta afección no debe confundirse con la endometriosis, ya que son términos diferentes.

La causa de la endometritis es una infección uterina por clamidia, gonorrea, tuberculosis o, incluso, por una combinación de bacterias. Además, el riesgo de sufrir esta inflamación del endometrio es mayor después de realizar procedimientos como una histeroscopia, una biopsia endometrial o tras un parto prolongado.

Existen dos tipos de endometritis:

  • Endometritis aguda: es poco frecuente, pero puede producirse tras un parto, cesárea, legrado... Los síntomas serían fiebre, tiritona, malestar general, dolor en la zona baja del abdomen, cambios en el flujo vaginal... y requiere tratamiento cuanto antes para evitar complicaciones.
  • Endometritis crónica: se refiere a una inflamación en el endometrio de manera crónica, es decir, persistente, y que habitualmente es asintomática. Este tipo de endometritis suele ser polimicrobiana (hay varios microorganismos presentes). Las pacientes que padecen endometritis crónica podrían tener problemas de fertilidad, fallos de implantación y aborto de repetición.

Síndrome de Atrapamiento del Nervio Pudendo

La neuralgia del nervio pudendo se define como un dolor de características neuropáticas producido por la afectación del nervio pudendo a lo largo de su trayecto desde su origen hasta sus ramificaciones terminales. Una de las causas es el pinzamiento o la compresión de dicho nervio, que se conoce como síndrome de atrapamiento del nervio pudendo. Este síndrome fue descrito por primera vez en 1987 por Amarenco, quien, tras diagnosticar una parálisis del territorio del nervio pudendo en un ciclista, lo denominó síndrome de la parálisis perineal del ciclista.

El nervio pudendo tiene su origen en las raíces de los segmentos medulares sacros S2, S3 y S4. Está compuesto por fibras motoras, sensitivas y autonómicas. Desde su origen progresa hasta la región presacra. Pasa por debajo del músculo piriforme por el canal infrapiriforme, cruzando el extremo final del ligamento sacroespinoso, y entra en contacto con el ligamento sacrotuberoso. De aquí pasa bajo el músculo elevador del ano en una vaina de la aponeurosis del músculo obturador interno, correspondiendo este segmento al canal pudendo o canal de Alcock. Finalmente, el nervio se divide en sus ramas terminales (nervio rectal inferior, nervio perineal y nervio dorsal del clítoris o del pene). Las ramas sensitivas de estos nervios terminales se encargan de la sensibilidad del canal anal, la zona vulvar y perineal, los labios mayores y menores, la uretra y el tercio inferior de la vagina. Además, poseen ramas motoras para el músculo elevador del ano, el esfínter anal externo y el esfínter estriado de la uretra, entre otras. Inerva también al músculo bulbocavernoso y el isquiocavernoso, y los músculos perineales transversos profundo y superficial.

Tras la investigación anatómica en cadáveres, se ha deducido que los puntos críticos para la compresión del nervio pudendo son la pinza entre los ligamentos sacrotuberoso y sacroespinoso, en el canal de Alcock, y en el proceso falciforme (inserción en isquion del ligamento sacrotuberoso).

La neuropatía del pudendo puede ser causada por diversas etiologías y mecanismos de lesión. Estas incluyen el traumatismo directo (ciclismo, hípica, cirugía pélvica), el estiramiento del nervio durante el parto o su lesión durante la episiotomía, u otras patologías orgánicas. Menos evidentes pueden ser causas como la inestabilidad de la articulación sacroilíaca, el estreñimiento crónico, el descenso perineal (como el prolapso rectal), etc. Los cuadros compresivos de nervio pudendo suelen ser unilaterales.

Para el correcto diagnóstico del síndrome de atrapamiento del nervio pudendo, es necesaria una buena anamnesis y una meticulosa exploración física. Será necesario interrogar bien al paciente para que describa las características del dolor y la clínica asociada que puede hallarse en estos pacientes. En la exploración física, existen diversos test que podemos realizar que nos harán sospechar el síndrome. De manera similar a lo que se observa en el síndrome del túnel carpiano, encontraremos dolor al presionar sobre el tronco del nervio pudendo en la localización anatómica afectada (lo que se conoce como signo de Tinel). Existe otro test, denominado test de la pinza rodada (o skin rolling test), que a menudo es positivo en estos pacientes. Consiste en desplazar la piel y el tejido celular subcutáneo sobre el trayecto de las ramas del nervio pudendo, desde el ano hacia el pubis. Esta maniobra reproducirá el dolor en la zona inervada. Otra prueba que apoya al diagnóstico es el alivio del dolor tras infiltración de lidocaína u otro anestésico local en la región afectada. Por último, las pruebas de imagen nos pueden ayudar para valorar patología orgánica que puede producir el atrapamiento del nervio, como es el caso del hematoma que produce compresión del nervio pudendo en el primer caso presentado. El diagnóstico se realizará al cumplirse uno de los siguientes: un criterio mayor junto con 2 criterios menores, o al cumplirse al menos 2 criterios mayores.

Los criterios mayores incluyen:

  1. Área dolorosa el trayecto del nervio pudendo o sus ramas.
  2. Reproducción del dolor al comprimir el tronco del nervio pudendo (signo de Tinel).
  3. Alivio o mejoría de al menos 12h de duración tras infiltración de lidocaína en el área afectada.
  4. Ausencia de reflejo anal y/o del reflejo bulbocavernoso en la electromiografía.
  5. Debilidad, atrofia o denervación del esfínter anal externo.
  6. Impotencia erectandi en el varón.
  7. Hipoestesia o síntomas sensitivos positivos en el periné y la región perianal.

Los criterios menores incluyen:

  1. Dolor de características neuropáticas en regiones propias del nervio pudendo.
  2. Existencia de una posición dolorosa y/o antiálgica (aumenta al sentarse y disminuye en decúbito).
  3. Existencia de un factor etiológico o desencadenante (traumatismo, parto, cirugía, etc.).
  4. Ausencia de otra causa que explique el dolor (endometriosis, miomas, etc.).

Ante un paciente con diagnóstico de atrapamiento agudo o subagudo del nervio pudendo, es importante descartar siempre patología orgánica. Los tumores de órganos adyacentes, las metástasis, la endometriosis, el estreñimiento de larga evolución, las varices pélvicas o, como en nuestro caso, los hematomas vaginales o perineales pueden desencadenar dicho síndrome.

El tratamiento del atrapamiento del pudendo abarca unas medidas médicas y unas quirúrgicas. El tratamiento debe ser progresivo, intentando realizar primero las medidas menos agresivas, pero teniendo en cuenta la etiología del síndrome. Como tratamiento sintomático del dolor neuropático se han usado diversos fármacos, siendo los antidepresivos los más utilizados con buenos resultados (entre ellos la amitriptilina). Otro grupo de fármacos usados en estos tipos de dolor son los anticomiciales (gabapentina o pregabalina), los ansiolíticos (clorazepam) o la lidocaína en gel o parches. El siguiente eslabón terapéutico lo componen las infiltraciones perineurales con corticoides o anestésicos locales. Estas pueden producir desde alivio de la sintomatología de duración variable hasta la curación completa en algunos pacientes. Estas se administran cada 4-6 semanas, normalmente hasta un máximo de 6 infiltraciones. Si no hay respuesta, se opta por otro modo de tratamiento, en este caso, pasando a la descompresión quirúrgica. Existen diferentes vías de abordaje para la descompresión del nervio pudendo: la técnica transperineal , la técnica transglútea, la técnica transisquiorrectal o vaginal en mujeres y la técnica laparoscópica. De todas ellas, la vía transisquiorrectal o vaginal parece la más eficaz, ya que es la única que permite acceder a los 3 segmentos del nervio pudendo.

Duración de los Dolores Postparto

Ahora que conoces los síntomas comunes de los dolores postparto, es natural preguntarse cuánto tiempo durarán. Cada mujer es diferente y la duración de los dolores postparto puede variar. Durante los primeros días, las contracciones uterinas pueden ser más intensas y frecuentes, pero a medida que el útero se va contrayendo y volviendo a su tamaño normal, los dolores deberían disminuir. En la mayoría de los casos, los dolores postparto deberían desaparecer por completo después de aproximadamente 6 semanas. Sin embargo, recuerda que cada cuerpo es único y el tiempo de recuperación puede variar.

Recuerda que el autocuidado y el descanso adecuado son fundamentales para tu recuperación. Esperamos que esta información te haya sido útil y te deseamos una pronta recuperación.

Tiempos de Recuperación Postparto
Síntoma Duración Típica Recomendaciones
Entuertos 1 semana Masajes uterinos, técnicas de relajación, orinar frecuentemente, lactancia materna
Dolor Pélvico Variable Descanso, compresas frías o calientes, ejercicios de suelo pélvico
Dolor en Senos Variable Buen agarre durante la lactancia, compresas frías o calientes, sostén adecuado
Loquios Varias semanas Compresas posparto, buena higiene, evitar actividades extenuantes
Dolor de Espalda Variable Postura adecuada, ejercicios de movilidad, fortalecimiento abdominal, calor o frío, osteópata
Dolor Perineal Variable Buena higiene, seguir recomendaciones médicas, ejercicios de Kegel
Dolor por Cesárea Varias semanas Analgésicos recetados, descanso, cuidado de la incisión

Recuerda que cada recuperación postparto es diferente, y es fundamental seguir las indicaciones de tu médico.

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