Delos: El Mítico Nacimiento de Apolo en el Corazón de las Cícladas

Situada en el centro del archipiélago de las Cícladas, la isla de Delos era considerada por los antiguos griegos como el lugar mítico en el que nació Apolo.

Mapa de Delos

Allí tuvo el dios su segundo santuario después del de Delfos, sede de su oráculo. Aunque la isla quedó abandonada en el siglo VII, era bien conocida a través de las fuentes antiguas y desde el siglo XV fueron numerosos los viajeros que recalaron en ella y exploraron los restos de su antiguo esplendor.

En 1717, el botánico francés Joseph Pitton de Tournefort dibujó un plano marcando la posición de más de veinte monumentos de Delos, incluyendo el teatro. En 1753, los británicos Stuart y Revett tuvieron una impresión de desolación en su visita: «Esta isla, antaño tan celebrada, albergue de multitudes, sede de ceremonias religiosas y pomposas procesiones es hoy un desierto deshabitado», escribieron.

Un Viaje al Pasado: Descubrimientos Arqueológicos

La excavación sistemática del yacimiento no empezó hasta 1873; antes solo se habían llevado a cabo algunas prospecciones puntuales en 1772, por parte de un oficial del ejército ruso que ocupaba la isla, y en 1829, por los franceses que participaban en la Expedición Científica de Morea. El impulso provino de la Escuela Francesa de Arqueología de Atenas, que nueve años antes había obtenido el permiso del Gobierno griego.

J. Albert Lebègue dirigió las primeras intervenciones, centradas en la ladera del monte Cintos, donde se descubrió un pequeño espacio semisubterráneo dedicado al culto de Apolo. A partir de 1876, los trabajos quedaron bajo la dirección de Théophile Homolle, y su foco se trasladó al área del santuario de Apolo, cerca del puerto. Se localizaron la cimentación del templo principal y el témenos o muro de separación del conjunto.

En los años siguientes aparecieron en esa zona numerosas estatuas de excelente factura, entre ellas el Diadúmeno, hallado por L. Couve en 1894, copia de un original atribuido a Policleto, así como la Niké de Archermos o la Ártemis de Nikandre. Sin embargo, Homolle entendió que el interés del yacimiento de Delos iba más allá del santuario y sus tesoros artísticos.

En su opinión, había que explorar también los restos del conjunto urbano que se había desarrollado en torno al templo de Apolo. Como escribió en un informe arqueológico en 1894, era necesario «excavar la totalidad de Delos, puesto que ninguna otra ciudad puede proporcionar una imagen más completa, variada y vital de los antiguos griegos».

De este modo, a partir de 1881 llegaron otros arqueólogos, como Amédée Hauvette o Félix Dürrbach, que se encargaron de excavar las diferentes áreas urbanas de la antigua Delos, como el barrio del teatro, el gimnasio y el puerto.

Recreación del santuario y la ciudad de Delos en su momento de apogeo, el siglo II a.C.

En 1894 se dio por concluida la primera fase de la excavación de Delos. La Escuela Francesa de Arqueología había recibido del Gobierno griego la concesión para excavar otro importante yacimiento, el santuario de Delfos, y Homolle decidió dedicar los recursos disponibles a esta nueva misión y volver a Delos a su término. La nueva etapa de las excavaciones, bajo la dirección de Dürrbach, ofreció resultados aún más espectaculares que la anterior.

Contando con la financiación del duque de Loubat, Joseph Florimond, quien contribuyó con 50.000 francos anuales, el ingeniero Henri Convert creó un sistema de excavación muy bien organizado. Se tendieron tres kilómetros de raíles con 68 vagonetas para el desescombro de las zonas excavadas.

Gracias al diario de Convert, al que sus subordinados llamaban el «sargento mayor», se sabe que en 1903 se vertieron al mar los residuos transportados por 60.990 vagonetas. Los operarios, que llegaron a ser casi doscientos, arribaban en barco desde la isla de Miconos cada lunes y volvían allí los sábados para el descanso dominical. Sus condiciones laborales eran duras, pues debían dormir todos juntos y trabajaban prácticamente de sol a sol.

Eso hizo que en 1905 se declararan en huelga e impidieran que nadie partiera de Miconos a Delos. La protesta terminó con el despido de los «agitadores», pero sus quejas llegaron hasta el Parlamento griego. El trabajo fue extraordinariamente fructífero. En 1903 se destapó el ágora de los Delios, mientras que en 1904 se halló la sede de los Poseidoniastas, una asociación de comerciantes de Beritos (Beirut) bajo el patronazgo del dios Poseidón. Para 1907, la totalidad del santuario había sido ya explorada y documentada.

Durante las excavaciones aparecieron piezas escultóricas excepcionales, como el grupo de Afrodita, Pan y Eros o los célebres leones de mármol ofrendados por los habitantes de Naxos. Otro importante hallazgo se produjo en las casas que bordeaban la vía que conducía al teatro.

Afrodita, Pan y Eros.

En 1909 se publicaron los dos primeros volúmenes de la colección Exploration archéologique de Délos, que en nuestros días roza la cincuentena de tomos. Los trabajos prosiguieron hasta el estallido de la primera guerra mundial, para reanudarse al término del conflicto.

Durante el período de entreguerras destaca la labor de recopilación de las numerosas inscripciones halladas en el yacimiento, editadas por los especialistas en el corpus Inscriptions de Délos. Tras la segunda guerra mundial, nuevos equipos de arqueólogos continuaron las excavaciones en la antigua ciudad y en la adyacente isla de Renea, donde en 1898-1900 se descubrió una necrópolis (los delios la trasladaron allí para no contaminar su isla).

Pese a que aún falta mucho por excavar, lo descubierto hasta la fecha confirma la intuición de Homolle, que hacía de Delos el yacimiento más rico en información sobre el urbanismo y el arte de la antigua Grecia.

Delos Hoy: Un Tesoro Arqueológico

Delos es una isla cerrada a la población no científica en la que no está permitido pernoctar, y solo se puede poner pie en tierra si se llega con uno de los transbordadores autorizados. Las embarcaciones privadas tienen prohibido desembarcar a su pasaje. Al llegar a Delos hay que pagar la entrada, que da derecho a visitar el interesante museo del yacimiento y también las ruinas.

Por la estricta protección de la isla, no se puede pasar noche en Delos (por lo que tampoco hay infraestructuras propicias), de manera que hay que asegurarse de tomar uno de los últimos ferris de regreso a la bulliciosa Mikonos, a primera hora de la tarde.

La isla de Delos es una de las islas más pequeñas de las Cícladas y está deshabitada. Se sitúa enfrente a la isla de Rinia (también deshabitada) y a 2km al suroeste de Mykonos. Delos es una de las islas más pequeñas del Mar Egeo (3,5 km²), por lo que se recorre fácilmente. Hay caiques (Kaikia, barca-taxi) que salen todos los días del pintoresco puerto de Mykonos (el puerto viejo) y que les llevan a la isla sagrada de Delos.

Qué Ver en Delos

La visita a Delos es un viaje al pasado. Los restos cubren gran parte de la isla:

  • La Terraza de los Leones: La imagen más icónica de Delos. Una avenida flanqueada por leones de mármol de Naxos (siglo VII a.C.) que vigilaban el Lago Sagrado. Los originales están en el museo.
  • Santuario de Apolo: El corazón religioso, con restos de tres templos dedicados al dios y el altar de los cuernos (Keraton).
  • Barrio del Teatro: Una zona residencial de lujo de la época helenística. Destacan las casas con patios interiores y mosaicos exquisitos como la Casa de los Delfines, la Casa de las Máscaras y la Casa de Dioniso.
  • Monte Cintos (Kynthos): El punto más alto de la isla (113 m). Subir ofrece una panorámica espectacular de las Cícladas (el círculo de islas que rodea Delos).
  • Templo de Isis: Situado en la terraza de los dioses extranjeros, testimonio del carácter cosmopolita de la isla.

El museo en la isla alberga una impresionante colección de esculturas, mosaicos y objetos cotidianos hallados en las excavaciones, incluyendo los leones originales. Es fundamental para comprender la riqueza que acumuló esta isla como puerto franco y sede de la Liga de Delos.

Información Práctica para Visitar Delos

Se accede principalmente en barco desde el puerto de Mykonos. La visita suele durar medio día.

Aeropuerto más cercano: Aeropuerto de Mykonos (JMK) - 30 min en barco desde Old Port

Puerto más cercano: Solo muelle de desembarco - no pernocta permitida

Mejor Época para Visitar:

  • Primavera (Marzo - Mayo): Menos calor para recorrer el sitio. Flores entre ruinas.
  • Verano (Junio - Agosto): Muy caliente - llevar agua, sombrero. Madrugadores evitan multitudes.
  • Otoño (Septiembre - Octubre): Ideal. Menos turistas, clima perfecto.

Nota importante: Excursión de medio día (4-5h en la isla). No hay sombra ni comida - llevar todo. Guía recomendable para entender el sitio.

Alojamiento: No hay alojamiento en Delos - está prohibido pernoctar. Base en Mykonos obligatoria.

El Tesoro de los naxios

En torno a 600 a.C., los habitantes de la isla de Naxos construyeron en Delos un oikos o tesoro, un edificio para acoger sus reuniones y las ofrendas que hacían a Apolo. Con 24 m de largo (ampliado luego a 29) y 10 m de ancho, fue durante un tiempo la mayor construcción de Delos. Hoy sus restos más visibles son la parte inferior de las columnas del interior, que sostenían un techo enteramente de mármol, el primero de Grecia. Además, los naxios erigieron junto al oikos una estatua colosal de Apolo de 9 m de altura.

Delos era considerada la ya que, según la mitología, fue donde nacieron Apolo, dios de la música y de la luz, y su hermana Artemisa, diosa de la caza. Era una isla flotante que emergió agarrada por el tridente de Poseidón, pero Zeus la ató con cadenas al fondo del mar para que Leto, la madre de Apolo y Artemisa, pudiera dar a luz a sus hijos.

La isla fue colonizada por los Carios en torno al III milenio a.C., y después fue colonizada por micénicos y jonios. Durante el siglo VII a.C. seguía siendo un centro de culto y en la capital de las islas del Mar Egeo, por ser el lugar del nacimiento de Apolo, por tanto, un lugar sagrado. Había un palacio donde luego se construiría el primer templo de Apolo, y alrededor edificios sagrados. Y a lo largo del siglo VII y VI a.C.

Pero a mediados del siglo VI a.C. los atenienses pasaron a controlar Delos y las islas cercanas, y ordenaron remover las tumbas y trasladarlas, además de prohibir los nacimientos y las muertes, para evitar la profanación de la isla sagrada. Por otra parte, los atenienses organizaban magníficos festivales en honor a Apolo cada cinco años. A finales del siglo II a.C. Desde el siglo XVII los europeos visitaban la isla atraídos por sus ruinas. Y a finales del siglo XIX arqueólogos franceses comenzaron las excavaciones de un yacimiento, que se considera uno de los más importantes de Grecia. De hecho, la isla de Delos forma parte del catálogo de lugares culturales protegidos por la UNESCO.

Detrás del puerto había lugares de almacenaje y casas de los siglos II y II a.C. En la zona oriental del santuario habia una construcción gigantesca; el Monumento d elos Toros, cuya función se desconoce. Conjunto escultórico de mármol dedicado a Apolo (s.VII a.C.). Restos de una casa. Se aprecian las columnas y el mosaico. En la ladera del Monte Cynthus se encuentra el teatro (principios s.III a.C.), que tenía un aforo de 5000 personas. Yy en la cumbre hay restos de una residencia (III milenio a.C.).

Hay muchas casas excavadas de gran riqueza arquitectónica y decorativa. Están la Casa de los Delfines, la Casa de las Máscaras y la Casa de Dionisio, las tres con impresionantes mosaicos en el peristilo.

Delos fue uno de los tres lugares más sagrados de la antigua Grecia. Una roca alargada en sentido norte-sur que podría pasar inadvertida en la miríada de islotes del mar Egeo. Sin embargo, este fue especialmente tocado por los dioses, pues en su desnudo territorio nacieron los gemelos Apolo y Artemisa.

Se pueden invertir horas recorriendo el gran templo de Apolo, el ágora, la fuente de Minos o el teatro. Han pasado 4.500 años desde el momento álgido de Delos. Sin embargo, quien desembarca hoy en esta islita todavía puede apreciar su esplendor. El yacimiento arqueológico es excepcional. Ha desaparecido su estatua, pero no los mosaicos que decoraban el suelo. La colección de pavimentos de Delos se halla entre los más importantes de todo el país. Se puede observar en ellas que Delos no solo tuvo importancia religiosa para los griegos. También fue un destacado puerto comercial, que se beneficiaba de estar justo en el centro de las Cícladas, bien protegido. Y con la llegada de la dominación romana, al principio de nuestra era, su valor se incrementó.

Sin embargo, hacia el siglo III, coincidiendo con el auge de las nuevas religiones y con un cambio en las principales rutas marítimas, Delos fue entrando en decadencia.

Las excavaciones arqueológicas de Delos empezaron de forma metódica en 1825. Un siglo más tarde se procedió a desecar el pequeño lago natural relicto para eliminar los mosquitos y la malaria que estos comportaban.

La isla de Delos mide tan solo 5 km de norte a sur y 1,3 de este a oeste. En su centro se alza el monte Cintos, de 113 m de altura. Delos, la única ciudad de la isla, se extiende por la vertiente septentrional del monte hasta la costa oeste, ocupando una superficie máxima de 95 ha.

Con la terminología y la toponimia, los griegos clásicos eran inequívocos. Cientos de palabras que usamos todavía tienen su raíz en la precisión con que designaban las cosas. Cícladas, el archipiélago de más de 200 islas -aunque todas ellas muy pequeñas, hasta el punto de que en conjunto solo llegan a sumar 2.500 kilómetros cuadrados de superficie- situado a oriente del territorio continental, significa, sencillamente, “círculo”.

🍀Delos, la Isla Sagrada

Publicaciones populares: