Resident Evil 8 Village nos sumerge en un mundo lleno de peligros y horrores. Más allá de los jefes finales obligatorios, existen minijefes y enemigos opcionales que pondrán a prueba nuestras habilidades de supervivencia.
Los Enemigos Opcionales y Minijefes de Resident Evil Village
A continuación, exploraremos algunos de los enemigos más destacados que encontraremos en nuestra aventura:
Las Hijas de Alcina Dimitrescu
Te enfrentarás a la primera de las hijas de Alcina Dimitrescu en las cocinas del Castillo Dimitrescu, tras volver de las mazmorras. Debes huir de ella en las mazmorras, cuando llegues a la cocina verás una secuencia. Te las verás con la segunda vampiresa en la Biblioteca del Castillo Dimitrescu. Debes atacar mientras la claraboya esté abierta. La tercera y última de las hermana estará en la Armería del Castillo Dimitrescu. Puedes usar el lanzagranadas, minas o granadas de tubo (encontrarás varias en esta misma sala) para romper la pared.
El Bebé Monstruoso de la Casa de Beneviento
El bebé aparece durante Casa de Beneviento. Esta sección es considerada como la zona que da más miedo de todo Resident Evil 8 Village. En esta zona, el juego cambia el ritmo y ofrece una experiencia nueva, camuflada dentro de una propuesta jugable muy diferente.
Desde que entras, la casa desprende un aura paranormal. El silencio es total, y sientes en todo momento la sensación de que alguien te está observando. Recuerdo estar atravesando un pasillo oscuro cuando escuché el llanto de un bebé. Lo que no me esperaba era que apareciese ante mí un feto gigante arrastrándose con la boca abierta. Cuando consigues escabullirte, el juego te presenta un puzle complejo, que debes resolver explorando la mansión mientras el bebé está al acecho. Es sin duda mi zona favorita de Resident Evil Village, y no tiene nada que envidiarle a juegos de terror completos.
Para superar esta aventura terrorífica, es crucial seguir una guía detallada. Inicialmente, no entres por la puerta principal. Luego, ve por la puerta del fondo al Salón y coge el ascensor. Al bajar, fíjate en la caja de fusibles junto a la puerta. Interactúa con el maniquí para obtener la llave de plata y la combinación del candado. Usa la llave para abrir la puerta sudeste y lava el anillo en el lavabo para revelar la combinación. Resuelve los puzzles y escapa del bebé monstruoso para completar esta sección.
La inquietante Casa de Beneviento.
Zombis Gigantes
Hay dos zombis gigantes en el juego. En ambos casos tienes que mantener las distancias y tratar de apuntar a la cabeza.
Varcolac Alfa
Hay un Varcolac Alfa en las Huertas, al volver del Fuerte de Urias. Lo reconocerás por encima del trigo porque tiene un montón de lanzas clavadas en el lomo.
Sturm
El Sturm es un jefe de la Fábrica de Heisenberg. Al principio solamente podrás huir de él, pero tendrás que derrotarlo después de usar la llave de Heisenberg en el B1.
Strajer
Strajer es el hermano de Urias. Te lo encontrarás al bajar por el agujero del suelo durante Convertirse en héroe. Tendrás que esquivar sus mazazos pegándote a su pierna izquierda y usar el marcador láser cuando esté disponible.
Estos son solo algunos de los desafíos que te esperan en Resident Evil Village. Cada encuentro requiere una estrategia diferente y un buen manejo de los recursos disponibles. ¡Prepárate para sobrevivir a los horrores de la aldea!
Resident Evil Village: Matar facilmente al gigante de la tumba de Claudia Beneviento
Análisis de Resident Evil Village
Al principio, el shock. Después, la curiosidad. A continuación, la negociación. Y, al final de todo, la aceptación con los brazos bien abiertos. Estas son las diferentes fases por las que han ido transitando los fans de la saga «Resident Evil» después de que se anunciara una octava entrega que parecía no tener absolutamente nada que ver con todo lo que se había jugado con anterioridad… Porque aquí estábamos acostumbrados a seres zombificados, grandes conspiranoias corporativas, virus letales y barra libre de survival horror.
Si no, no se entendería el éxito de ventas de «Resident Evil Village«, que se lanzó el pasado 18 de abril para PS5, PS4, Xbox Series X|S, Xbox One, Stadia y PC. La friolera de más de 4 millones de unidades vendidas ha ensalzado esta entrega como una de las favoritas de la saga de Capcom, algo que se palpa de forma menos cuantitativa pero igual de cualitativa en las redes sociales, donde las nuevas desventuranzas de Ethan Winters se han convertido en verdadero trending topic.
Pero, ojo, porque ni la vampiresa gigantesca sería capaz de justificar todo el fenómeno que se está formalizando con «Resident Evil Village«, una entrega que demuestra dos cosas: que la saga está en una forma excepcional y que en Capcom han dado con la fórmula pluscuamperfecta para mantener con vida lo que ya hace tiempo que podría ser un muerto nada viviente.
La ¿Trilogía? de Ethan Winters
Empecemos por lo más básico y, a la vez, también lo más complejo: el argumento de «Resident Evil Village» y cómo conecta con la saga. Antes de ello, sin embargo, hay que abrir un pequeño flashback hacia «Resident Evil Biohazard«, séptima entrega de esta celebrada serie y primera en no incluir numeración oficial en el título.
«Biohazard» supuso un antes y un después para «Resident Evil» por dos motivos fundamentales. El primero fue que el estilo de juego saltaba de la habitual tercera persona hacia una primera persona que muchos compararon inmediatamente con «Silent Hill PT». El segundo motivo por el que «Biohazard» rompió la baraja de la saga tiene nombre y apellidos: Ethan Winters.
La octava entrega vuelve a tener a Winters como protagonista, pero Capcom se marca un triple salto mortal narrativo y, ¡zas!, lo transporta a un argumento surrealista. Ahora, Ethan irá en búsqueda de su hija, que ha sido secuestrada por los habitantes de un pueblecito europeo que parece haberse quedado paralizado en el tiempo como un mosquito dentro de una bola de ámbar. No es Transilvania, pero podría ser Transilvania.
Aquí llega lo más interesante de «Resident Evil Village«: que en verdad son cinco juegos dentro de uno, ya que cada «hijo» de Madre Miranda te arrastrará a una aventura completamente diferente… Lady Dimitrescu te obligará a recordar al Nemesis de «Resident Evil 2» al perseguirte por un castillo draculesco mientras te enfrentas a sus tres hijas vampiras. Donna Beneviento te invitará al tramo más acojonante y pesadillesco del juego: una visita a una casa habitada por muñecas asesinas en la que tendrás que avanzar sin armas ni ayudas. Salvatore Moreau te obligará a pensar en el monstruo del Lago Ness en una odisea en la que la amenaza se esconde bajo el agua. Y Karl Heisenberg te arrojará a una espídica escapada por delante de un ejército de licántropos y, a continuación, te servirá en bandeja una buena ración de futurismo industrial con criaturas mecánicas a lo «Terminator» en versión terrorífica.
Y, finalmente, Madre Miranda. Pero aquí vuelvo a detenerme para no caer en spoilers y solo me permitiré un último apunte: párate a mirar con detenimiento la escena final de los créditos de «Resident Evil Village«, porque en ella está la pista que parece dar la razón a los rumores que dicen que la historia de Ethan Winters será una trilogía… y que «Resident Evil IX» será su espectacular cierre.
«Resident Evil Village»: ¿Desbarre o acierto?
Muchos ya contemplaron «Biohazard» como un salto mortal sin red. Y, de hecho, hay una especie de consenso a la hora de considerar que, ante la idea general de que daba mucho pero que mucho (¿a lo mejor demasiado?) miedo jugar la séptima entrega de la saga, en la octava se ha optado por dar un volantazo y llevar el estilo de juego hacia otro lugar. Un lugar, por cierto, muy parecido a la apuesta por rebajar el horror y acentuar los disparos que supuso «Resident Evil 4» (una de las entregas más queridas por los fans).
Ya ha quedado dicho: jugar a «Resident Evil Village» es como jugar a cinco juegos diferentes, cada uno de ellos con sus propias mecánicas internas, algunas más de acción, otras más de supervivencia, una de ellas tan terrorífica que probablemente no querrás volver a pasar por el trauma de volver a jugarla nunca más (en serio, creo que el monstruoso bebé gigante de la casa Beneviento va a perseguirme en muchas pesadillas). Pero todos estos juegos diferentes están hermanados precisamente por un gameplay aglutinador que, sí, pone el acento en los disparos, pero también en otros aspectos cohesionadores.
Porque está claro que en «Village» encuentras munición hasta debajo de las piedras, pero es que eso es precisamente lo que se necesita para encarar el juego menos con miedo a doblar la esquina y más con el jolgorio en el cuerpo para meterte en un fuerte a rebosar de licántropos, por poner tan solo un ejemplo. También contarás con la conocida habilidad de craftear nuevos ítems (munición, curaciones y otras ayudas) a partir de objetos que vayas encontrando por el villorrio europeo.
Y, sobre todo, contarás con la inestimable ayuda de El Duque, un misterioso señor con obesidad mórbida que aparecerá en los lugares más insospechados para abrir las puertas de su tienda solo para ti. Este personaje, además de ayudarte a avanzar en el juego con sus objetos y mejoras de armas (más adelante, incluso podrás llevarle comida para que te cocine platos que te proporcionarán mejoras permanentes de vida y fuerza), también te brindará otra ayuda de caracter más narrativo al explicarte qué está pasando exactamente el pueblo de Madre Miranda.
Todo suma a la hora de reconducir la jugabilidad de «Resident Evil Village» hacia la acción. Dicho de otra forma: esta entrega rebaja el «horror» y aprieta el acelerador del «survival». En esta ocasión, sin embargo, la supervivencia no se basa en la insidiosa dinámica de darte menos munición de la que necesitas, sino simple y llanamente en lanzarte a una carrera de fondo en la que vas todo el rato con el pie en el acelerador. En vez de pocos enemigos a los que tengas miedo enfrentarte, aquí encontrarás muchos enemigos que amenazan con sepultarte bajo su propio peso si no reaccionas a tiempo.
La experiencia es tremenda, obviamente, pero es más tremenda todavía gracias a un apartado gráfico magnánimo en el que Capcom ha sabido imprimir un carisma infinito que enamora de forma inmediatamente. Todos los personajes, paisajes e incluso enemigos son carismáticos, y eso se agradece.
Capcom parece haber dado con la fórmula pluscuamperfecta para alargar la vida de su saga. En las últimas entregas, ha demostrado que cambiar continuamente es algo que ayuda a mantener la atención y fidelidad de los jugones. Primero, desafía sus expectativas. Y lo más importante: después, supera esas expectativas con un juego sorprendente, adictivo y memorable que, obviamente, deja con ganas de más.
Tal y como ya he afirmado al principio de este artículo, Capcom parece haber dado con la fórmula pluscuamperfecta para alargar la vida de su saga. En las últimas entregas, ha demostrado que cambiar continuamente es algo que ayuda a mantener la atención y fidelidad de los jugones. Primero, desafía sus expectativas. Y lo más importante: después, supera esas expectativas con un juego sorprendente, adictivo y memorable que, obviamente, deja con ganas de más.
