El mundo de la producción porcina se ha informatizado a pasos agigantados en los últimos 10 años. El manejo de la alimentación de las cerdas hiperprolíficas requiere de un ajuste nutricional en cada una de las fases del ciclo reproductivo para maximizar el número de lechones al destete, teniendo en cuenta las características de las actuales líneas genéticas porcinas.
Actualmente, las líneas genéticas porcinas producen entre 10 y 12 kg de leche al día, alcanzando el pico máximo de producción entorno al día 21-23 de lactación. Esta producción, dada la hiperprolificidad de las actuales cerdas, no es suficiente para cubrir las necesidades y maximizar el crecimiento de toda la camada. Para ello sería necesario que en el pico máximo de producción láctea la cerda produjera unos 18 kg de leche. A lo largo de la lactación la cerda pierde peso, principalmente en forma de grasa, aunque también puede llegar a perder músculo.
Ello es debido a que actualmente la cerda es incapaz de consumir la energía y los nutrientes suficientes para cubrir las necesidades y se ve obligada a utilizar sus reservas corporales. Cuando estas pérdidas son excesivas provoca una serie de problemas reproductivos como intervalos destete-celo excesivos, gestaciones con prolificidades bajas, camadas pequeñas e irregulares; aspectos que se agudizan especialmente, en las primerizas con menor capacidad de ingesta y menores reservas corporales.
El objetivo pues durante la lactación es alimentar a la cerda de forma que movilice las menores reservas corporales y pierda el mínimo peso, de manera que llegue al destete en las mejores condiciones corporales, habiendo alimentado a una camada numerosa que requiere cada vez un mejor aporte nutritivo para desarrollar su potencial de crecimiento. Los requerimientos nutritivos durante esta fase van a depender de: (i) la producción láctea de la cerda y de la composición de la leche, (ii) de la ingesta voluntaria de la cerda, (iii) del peso de la cerda, (iv) de la movilización de las reservas corporales (grasa o proteína) y (v) de las condiciones climáticas.
En líneas generales se recomienda que la cerda no pierda más del 10% de su peso vivo durante la lactación, si bien ello va a depender de su peso vivo en el momento del parto, de su nivel de reservas y la línea genética en cuestión. Para las cerdas hiperprolíficas intentaremos limitar la pérdida de espesor del tocino dorsal a 2 mm y limitar al máximo la pérdida de masa proteica.
La adición de grasas o aceites a las dietas de cerdas lactantes para incrementar su aporte energético es una práctica habitual para minimizar las pérdidas de peso corporal durante la lactancia, incrementar el peso del lechón al destete y mejorar la supervivencia del mismo. La composición de ácidos grasos de la leche va a depender de la nutrición energética de la cerda.
Indicadores Clave en la Producción Porcina
Si somos capaces de transmitir a nuestro personal la importancia de estos parámetros y mantenerlos entre unos números objetivo, podremos conseguir que la granja funcione dentro de unos límites realmente aceptables bajo una producción altamente sostenible y orientada al bienestar animal.
Es fundamental comprender y monitorear los siguientes indicadores:
- Porcentaje de fertilidad: Es el número de cerdas que quedan gestantes, expresado en porcentaje.
- Porcentaje de repeticiones: Es el número de cerdas que no quedan gestantes después de recibir su servicio (inseminación), expresado en porcentaje.
- Porcentaje de anoestros: Cantidad de cerdas que no ha salido en celo después de 10 días postdestete. Este término nos va a indicar la calidad de recela de la granja. Podemos diferenciarlos en 3: anoestros de menos de 21 días, de más de 45 y porcentaje de anoestros de cerdas de 2º ciclo.
- Porcentaje de vacías: Número de cerdas que aparecen como vacías durante el periodo de gestación y no se ha podido determinar el aborto.
- Porcentaje de gestantes muertas: Número de cerdas que no llega a parir. Aquí incluiríamos todas las pérdidas durante la gestación, sacrificios y cerda enviadas a matadero.
- Tasa de partos: Está directamente ligada al porcentaje de fertilidad. En este caso sería la cantidad de cerdas que llegan a parir después de todo el proceso de gestación.
- Promedio de lechones nacidos vivos por cerda al año: Es el promedio de lechones nacidos vivos por cerda en cada parto.
- Promedio de lechones nacidos muertos por parto: Son los lechones que mueren en el último tercio de la gestación o durante el parto.
- Promedio de lechones nacidos totales (prolificidad): Es la suma de los lechones paridos vivos + muertos + momias. Va de un rango de 14 a 18 lechones totales.
- Días de lactancia: La duración va a depender del manejo establecido.
- Porcentaje de nodrizas: Lo definiríamos como el número de cerdas “adoptivas” de una granja.
- Capacidad de crianza: Lo definiríamos como capacidad media de amamantamiento de lechones que tiene una granja.
| Indicador | Descripción |
|---|---|
| Porcentaje de fertilidad | Número de cerdas gestantes (%) |
| Porcentaje de repeticiones | Cerdas no gestantes después de la inseminación (%) |
| Porcentaje de anoestros | Cerdas sin celo después de 10 días postdestete (%) |
| Promedio de lechones nacidos totales (prolificidad) | Suma de lechones paridos vivos + muertos + momias (rango de 14 a 18) |
