Maternidad: Información esencial para un embarazo saludable

La maternidad es la experiencia personal que vive una mujer al dar a luz y convertirse en madre. Es una creencia común y muy arraigada en la sociedad que tener al primer bebé marca el inicio de la maternidad. No se da de un momento a otro. Se va desarrollando y construyendo día a día. Al hablar de ella, es común y frecuente imaginar a un hombre y a una mujer en un momento dado queriendo tener un hijo.

Este proceso trae consigo cambios físicos y emocionales que se desarrollan durante el embarazo y que pueden resultar intimidantes para algunas mujeres. Además, esta etapa trae situaciones impredecibles que pueden tomar por sorpresa a la futura madre.

Es importante contar con alguien que apoye emocionalmente en todo el proceso. Siempre van a llegar nuevos retos y situaciones con experiencias y emociones.

Desde la etapa de la gestación, la maternidad va orientada al cuidado y al bienestar del hijo o hija. Esta etapa ofrece un crecimiento y desarrollo óptimos, asegurando oportunidades para el desarrollo integral de sus hijos. La mujer debe cuidarse en todas las etapas de la maternidad. Sin embargo, los cuidados siguen después de que ha nacido el bebé.

Si estás pensando en quedarte embarazada debes cuidarte como si ya lo estuvieses. Los cuidados que recibas durante el embarazo, el parto y el puerperio, deben tener en cuenta tus necesidades y preferencias personales. La ley de autonomía del paciente se expresa en el plan de parto como documento de instrucciones previas, pero se debe aplicar durante todo el proceso asistencial. Cualquier prueba o técnica a realizar debe ser previamente informada y contar con tu expreso consentimiento.

La información y las recomendaciones contenidas en esta página se basan en la evidencia científica, y en las guías de buenas prácticas disponibles en este momento.

Recomendaciones para una madre primeriza en el embarazo y postparto

Atención Prenatal

Acude cuanto antes a tu Centro de Salud para comenzar con los controles prenatales. La atención del embarazo normal se realiza de forma habitual por la matrona y/o el médico de familia de tu Centro de Salud. Si todo evoluciona normalmente 8 o 10 consultas suelen ser suficientes, aunque en ocasiones puede ser necesario alguna más. Cada consulta se realiza en un momento concreto del embarazo y con una finalidad determinada.

El Servicio Cántabro de Salud ha elegido la denominada Prueba Combinada del Primer Trimestre, por ser la que aúna mejor eficacia y seguridad. Esta prueba consiste en:

  • Un análisis de sangre en el que se mide la cantidad de dos sustancias que aparecen de forma natural en la sangre de la gestante. Son sustancias que han pasado del bebé a la madre.
  • Una ecografía para valorar lo que se denomina la translucencia nucal, que mide la cantidad de líquido que hay bajo la piel de la nuca del feto.

Este es un Programa de Detección Prenatal de Anomalías Cromosómicas.

Alimentación y Cuidados durante el Embarazo

La alimentación sana y nutritiva y la hidratación son muy importantes en la etapa de lactancia. Los cambios hormonales en el embarazo pueden producir cambios en la piel. Por esta razón, hay que mantener la piel bien hidratada. Existen en el mercado una variedad de cremas indicadas para el cuidado y prevención de estos cambios durante el embarazo y durante toda la vida de una madre.

Es clave recordar que buscar el tiempo para compartir con la pareja y familiares es muy importante y recibir apoyo en esta nueva etapa estrecha los vínculos con amigos y familiares.

El Contacto Piel con Piel

¿Cómo recibir al recién nacido? El contacto estrecho entre la madre y su bebé tras el parto es la norma biológica de la especie humana. Tradicionalmente ha aportado afecto, protección, calor, estimulación social y nutrición al lactante. Se conoce como el contacto piel con piel, al contacto precoz piel con piel entre el bebé y su madre después del nacimiento.

El contacto piel con piel se realiza colocando al bebé desnudo boca abajo sobre el pecho desnudo de su madre y ambos deben estar cubiertos por una manta o paño tibio. Lo ideal es que el bebé permanezca en contacto piel con piel con su madre al menos durante las dos primeras horas de vida o hasta que se complete la primera toma y finalice el periodo de "alerta tranquila".

Desarrollo del Embarazo por Meses

Primer mes de embarazo

Si se mantienen varias relaciones sexuales durante los días fértiles de la mujer para buscar el embarazo, es habitual que no se conozca con exactitud cuándo ha ocurrido la concepción y el inicio exacto del embarazo. Sin embargo, es más fácil que la mujer sepa cuándo le bajó la última regla (fecha de última menstruación o FUR). Por ello, la FUR es la fecha que se suele tomar como referencia y, por tanto, la primera semana de gestación, en realidad, se corresponde con la semana en la que la mujer tuvo la última menstruación.

La segunda semana da paso a la selección y dominancia folicular, donde un conjunto de folículos ha comenzado a crecer en el ovario, pero, finalmente, solo uno será el seleccionado, el folículo dominante. Más tarde, en la tercera semana, el óvulo sale del folículo ovárico que lo contenía (el folículo dominante). Esto es lo que conocemos como ovulación.

El óvulo es recogido por las trompas de Falopio, donde será fecundado por un espermatozoide y comenzará su desarrollo, ahora ya como cigoto (una célula) y, posteriormente, como embrión. El embrión proseguirá su camino hacia el útero, donde implantará, aproximadamente, unos 7-9 días después de la ovulación. En este momento, el embrión tiene entre 6 y 8 días de desarrollo. Empezará así la liberación de la hormona hCG, que es la hormona detectada por los test de embarazo.

Es posible que, debido al aumento de la hormona hCG (la hormona del embarazo), la mujer empiece a notar algunos síntomas en este primer mes, pero de forma muy suave. No será hasta la ausencia de la menstruación cuando verdaderamente sospeche el embarazo.

Segundo mes de embarazo

Tras la implantación, se producirá la gastrulación, mediante la cual las células del disco embrionario darán lugar a 3 capas diferenciadas: ectodermo, mesodermo y endodermo. Estas tres capas embrionarias formarán todos los tejidos y órganos del bebé. Posteriormente, en este segundo mes de embarazo se origina el sistema nervioso central y el corazón primitivos del bebé. También empieza a formarse el intestino, los ojos, las orejas, las piernas y brazos y, en definitiva, la mayoría de órganos primitivos del bebé.

Es un mes de mucha evolución en el que el corazón primitivo, incluso, comienza a latir en la semana 6 de gestación. Por otro lado, los cambios en la madre todavía no son notables externamente. La barriga todavía no se nota, aunque es posible que la mujer empieza a sentir ya algunos síntomas como náuseas, vómitos, cansancio o sensibilidad mamaria.

También puede ocurrir que la gestación avance sin demasiados síntomas, pero ello no es indicativo de complicación: simplemente significa que hay mujeres que padecen los síntomas de forma más suave.

Tercer mes de embarazo

A partir de este mes finaliza el periodo de embrión y comienza el periodo fetal, por lo que el embrión pasa a denominarse feto. En el tercer mes de embarazo, el futuro bebé forma todos sus órganos, aunque, por el momento, no están desarrollados del todo. Falta que maduren y acaben de evolucionar correctamente.

A pesar de que se irán formando también los genitales, aún es pronto para poder determinar con exactitud el sexo del bebé en una ecografía. A lo largo de estas 4 semanas, el feto crece hasta los 7 cm y llegará a pesar unos 8-14 gramos, aproximadamente.

En cuanto a la embarazada, es habitual que ya empiece a coger peso y que la barriga comience a aumentar su tamaño. Además, al finalizar este mes, es habitual que comiencen a reducirse los molestos síntomas causados por la hormona hCG, como las náuseas. El motivo es que la concentración de esta hormona alcanza un pico en la semana 12, pero luego comienza a descender paulatinamente.

Cuarto mes de embarazo

En este cuarto mes de gestación, el feto se cubre de lanugo, un vello muy fino que recubre su piel y que actúa de conservador del calor corporal. Sus ojos son particularmente grandes, aún los mantiene cerrados y están muy separados entre sí. Sin embargo, la forma de la cara ya está definida y se puede distinguir perfectamente el cuello que separa la cabeza del resto del cuerpo.

Los músculos del feto ya son capaces de realizar el movimiento de succionar y, por eso, ya puede comenzar a chuparse el dedo. El intestino fetal comienza a acumular una sustancia espesa denominada meconio, que constituirá las primeras heces del bebé que expulsará tras el nacimiento.

Además, en la semana 16 de embarazo, aparecen los pliegues epidérmicos en las palmas de las manos y en los dedos del bebé, lo que serán sus huellas dactilares. El tamaño del feto cuando finaliza el cuarto mes de gestación puede ser de unos 18 cm y su peso será de unos 100 g.

El volumen del vientre materno seguirá aumentando, así como el peso corporal, lo que hará que comiencen ciertas molestias relacionadas como una mayor frecuencia de micción. Notar al bebé puede ser algo ya habitual al finalizar este mes, especialmente entre las mujeres que no son primerizas, pues por su tamaño y desarrollo sus movimientos son frecuentes.

Quinto mes de embarazo

Uno de los primeros cambios en este periodo de gestación es la aparición de la vérnix caseosa, una sustancia grasa y blanquecina que protegerá la piel del bebé. Por otro lado, el feto empieza a percibir sonidos como la voz materna, por lo que puede ser interesante estimular esta capacidad. Además, las 4 cavidades cardíacas (2 aurículas y 2 ventrículos) se delimitan en este mes y el corazón fetal ya late con fuerza.

Al finalizar el quinto mes de gestación, el bebé puede llegar hasta los 25 centímetros de longitud, aproximadamente, y a los 300 g de peso. Es posible que la embarazada note que, cuando se tumba, el feto se mueve mucho más y con más energía. Esto se debe a que el bebé se encaja mejor en la pelvis materna cuando la mujer está de pie. Por esta razón, sus movimientos pueden disminuir considerablemente, mientras que aumentan cuando la embarazada está en posición horizontal (tumbada).

Puede que el ombligo de la mujer se aplane o empiece a salirse hacia afuera. De este modo, se puede comprobar cómo el feto se mueve cuando escucha música, como respuesta al estímulo sonoro que está recibiendo.

Sexto mes de embarazo

En cuanto al pelo del futuro bebé, ya se le han formado las cejas, el cabello y las pestañas. Su piel empieza a volverse más opaca, cogiendo consistencia. El bebé puede abrir y cerrar los ojos, además de hacer gestos como sacar la lengua. Las proporciones de su cuerpecito empiezan a igualarse en relación a su cabeza. Cada vez está mejor formado y se parece más al futuro recién nacido.

En cuanto a la embarazada, se termina el segundo trimestre y el estado de gestación ya se evidencia. La barriga ya debe ser bastante voluminosa, por lo que es probable que la mujer se sienta cansada, tenga dolores de espalda, molestias o incomodidades en ciertas posturas y algo de hinchazón en piernas, tobillos y pies.

Séptimo mes de embarazo

Empieza el último trimestre de embarazo y el desarrollo fetal es ya avanzado. Por ello, es normal que la mujer sienta mayor cansancio y pesadez. Además, a la embarazada le costará más dormir, hacer ciertos movimientos como atarse los cordones o agacharse a recoger cosas del suelo. Adicionalmente, es probable que haya más hinchazón en pies y tobillos.

En este periodo de gestación, el esqueleto fetal se hace más consistente. La grasa ya empieza a acumularse debajo de la piel del bebé, lo que le permitirá controlar la temperatura tras el nacimiento. En este mes, la longitud del feto alcanzará los 40 cm, aproximadamente, y puede llegar a sobrepasar ligeramente los 1100 gramos.

Debido a este aumento considerable de peso y longitud, el espacio en el útero comienza a ser más limitado. Además, el útero presiona a la vejiga por su evidente aumento de tamaño, por lo que las ganas de orinar serán frecuentes.

Octavo mes de embarazo

El bebé comienza a perder el lanugo que cubría su cuerpo y sigue aumentando de peso y tamaño, por lo que se siguen limitando sus movimientos y, al mismo tiempo, no deja de presionar, cada vez más, la vejiga materna. A lo largo de este mes, el bebé alcanzará cerca del 50% del peso total que tendrá al nacimiento.

Además, seguramente en este mes de embarazo los movimientos del bebé ya sean visibles por fuera del abdomen materno, lo que será realmente especial. Por otro lado, su piel va adquiriendo cada vez un aspecto más liso y sonrosado, debido a que sigue la acumulación de grasa subcutánea. Pese a que el bebé está prácticamente formado, sus pulmones aún no están maduros y, si tuviera lugar un parto prematuro, no podrían respirar por sí mismos.

Es muy posible que la mujer sienta acidez o que esté estreñida durante esta fase del embarazo. Todos estos síntomas son muy habituales y se deben a que el aumento del tamaño del útero hace las digestiones más difíciles, lentas y pesadas.

El cansancio durante este último período del embarazo también es bastante normal. Esto ocurre no solo por el aumento de peso, que suele fatigar mucho, sino porque las dificultades para dormir y descansar ya serán notables.

Se recomienda tomar mucho calcio, hierro, ácido fólico, proteínas y vitamina C. El estado de gestación es muy avanzado, así que la embarazada debe cuidarse mucho.

Noveno mes de embarazo

Al finalizar el noveno mes de embarazo, el feto puede medir cerca de 50 cm y, su peso, será de unos 2500 g de media. Durante este periodo, el bebé encaja su cabecita en la pelvis materna, preparándose para el parto.

La piel del bebé ya no está arrugada y es más suave, debido a la grasa que se ha ido acumulando debajo de ella y a la desaparición, casi completa, del lanugo. El color de la piel ya no es tan rojo, sino que empieza a sonrojarse y se asemeja más al color definitivo que tendrá en el momento del parto.

Como hemos comentado, desde hace ya algunas semanas, los movimientos del bebé son menores debido a su aumento de tamaño y de peso, pero esto no significa que la embarazada no sienta la presencia de su futuro hijo. De hecho, no debe pasar ni un solo día en que no se sienta al bebé. No obstante, es habitual que ahora los movimientos se sientan más bruscos, como si fuesen patadas, ya que el bebé tiene muy poco espacio para moverse.

Este mes puede hacerse especialmente largo y molesto para la madre, aunque lo vive con mucha ilusión: el parto se acerca y son muchas las ganas de verle la carita al bebé.

El final del embarazo

En esta última etapa del periodo de gestación, el bebé tiene las uñas más largas de lo que miden sus deditos, por lo que puede rascarse e, incluso, arañarse a sí mismo. Sus órganos son completamente autónomos y está listo para salir del vientre de su madre.

Es habitual que la mujer note unas fuertes contracciones, conocidas como contracciones de Braxton Hicks, que son contracciones diferentes a las de parto y que se producen como preparación del organismo para cuando llegue el momento de dar a luz. Estas contracciones son indoloras (aunque pueden ser molestas), irregulares y no aumentan su frecuencia e intensidad, por lo que pueden distinguirse de las contracciones de parto verdaderas.

La rotura de aguas y, con ello, el parto, puede producirse en cualquier momento. La mujer debe tener lista la bolsa de maternidad (con todo lo necesario para ella y para el bebé durante los días de ingreso) y acudir al hospital.

Si, a partir de la semana 42, el bebé no ha visto la luz, lo habitual es que el especialista encargado del seguimiento del embarazo provoque el parto, ya que el futuro hijo o hija está listo para nacer y puede suponer un riesgo que se quede más tiempo del necesario en el vientre de la madre.

Preguntas Frecuentes

¿Cómo puedo saber cuántos meses de embarazo tengo?

Como hemos comentado más arriba, es complicado establecer el momento exacto de la concepción y, por ello, generalmente, se cuentan las semanas de embarazo desde la última menstruación. Así, la primera semana correspondería con la semana de la regla.

Aunque esto es lo común, puede haber especialistas que consideren el momento de la ovulación como el el inicio del embarazo, es decir, dos semanas después de la última menstruación.

En cualquier caso, es importante tener en cuenta que el embarazo no es algo matemático, por lo que no es posible alcanzar la máxima exactitud en cuanto a las fechas. Por ello, es probable que el parto no se produzca a las 40 semanas de gestación, sino un poco antes o incluso un poco después.

¿Es común el aborto a los 2 meses de embarazo?

El primer trimestre de embarazo es en el que existe una mayor probabilidad de aborto natural. Pasado el segundo-tercer mes, la tasa de pérdida gestacional se reduce considerablemente.

Aunque el hecho de haber tenido un primer aborto natural puede aumentar la probabilidad de tener un segundo aborto, necesariamente no tiene por qué pasar, en especial si la pérdida no tiene causa exacta.

¿Qué cuidados son esenciales en los primeros meses de embarazo?

Los primeros meses del bebé son los más importantes para el desarrollo del bebé, ya que es cuando se forman todos los órganos. Por ello, es durante estos meses cuando la futura mamá debe cuidarse más.

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