Inflamación del Pecho Durante la Lactancia: Causas, Tratamiento y Alivio del Dolor

Muchas madres experimentan dolor en los pechos durante la lactancia, especialmente en los pezones. Amamantar es una experiencia natural, pero el dolor en el pezón o en la areola durante la lactancia es un problema común que puede resultar incómodo y preocupante. Es importante que sepas que, al atender a ciertas señales y evaluar posibles causas, puedes identificar mejor qué está provocando esta molestia y encontrar alivio.

Causas Comunes de Dolor en el Pezón Durante la Lactancia

Identificar la causa del dolor es fundamental para encontrar una solución adecuada.

  • Mal agarre: La causa más común de dolor al amamantar es un agarre incorrecto del bebé. Si su boca no cubre suficiente areola, la succión se concentra en el pezón, provocando molestias, fisuras e incluso sangrado.
  • Frenillo lingual corto (anquiloglosia): También conocido como anquiloglosia, puede restringir el movimiento de la lengua del bebé, dificultando el agarre correcto al pecho y causando dolor en el pezón.
  • Dermatitis o eccema: La piel seca, irritada o agrietada de la zona puede causar dolor y malestar durante la lactancia.
  • Conductos lácteos obstruidos: Pueden causar dolor localizado, inflamación y un bulto palpable en el pecho. Un conducto obstruido es un área localizada de estasis de la leche que causa la distensión (aumento de tensión) del tejido mamario. Los síntomas incluyen un bulto palpable con sensibilidad. Un conducto obstruido se puede distinguir de la mastitis y el absceso mamario por la llamada ausencia de hallazgos sistémicos, es decir, la mujer no tiene fiebre ni mal estado general.
  • Mastitis: Es una inflamación del pecho que puede ir acompañada de infección o no. La mastitis es una inflamación de la glándula mamaria que puede o no acompañarse de infección. Normalmente, la mastitis se asocia con la lactancia, por lo que también se denomina mastitis lactacional o puerperal. Es una infección del tejido mamario que causa dolor, enrojecimiento, inflamación y calor en el pecho. Si durante la lactancia aparece la falsa sensación de que no se produce suficiente leche, hinchazón, dolor, calor en la zona o fiebre, es posible que tengamos mastitis. La mastitis es una patología de mama muy común entre mujeres, especialmente en aquellas que se encuentran en período de lactancia.
  • Congestión mamaria: Se produce cuando los pechos almacenan leche en exceso. La congestión mamaria sucede cuando el pecho está repleto tanto de leche como de líquido tisular. El drenaje venoso y linfático está obstruido, el flujo de leche obstaculizado y la presión en los conductos lácteos y en los alvéolos aumenta. Los pechos se ponen hinchados y edematosos. Esto produce la acumulación excesiva de leche en las mamas, por lo que la leche queda retenida dentro del pecho y fluye con muchísima dificultad. Es la que conocemos como ingurgitación mamaria. Se produce por una inflamación importante del pecho que impide la salida de la leche. El pecho está hinchado, caliente y duro. Hay que realizar un vaciado de la mama para poder solucionarlo.

Tipos de Dolor en el Pezón y su Significado

El dolor en el pezón durante la lactancia puede manifestarse de diferentes maneras. Comprender las características de cada tipo de dolor puede ayudarte a identificar la causa subyacente y buscar la solución adecuada.

  • Dolor superficial y de tipo punzante: Este tipo de dolor se localiza en la punta del pezón y suele ser más intenso al inicio de la toma, mejorando a medida que el bebé se agarra correctamente.
  • Dolor profundo y de tipo ardor: Este dolor se siente en todo el pecho, incluso entre las tomas.
  • Dolor agudo y lancinante: Un dolor agudo y lancinante que se irradia hacia el pecho puede ser un signo de espasmo del pezón (fenómeno de Raynaud).
  • Dolor acompañado de otros síntomas: Presta atención a la presencia de otros síntomas, como fiebre, enrojecimiento, inflamación, grietas o sangrado en el pezón.

MASTITIS - Tratamiento para superarla + cómo prevenir que vuelva a aparecer

Mastitis tratamiento durante la lactancia

Si la mastitis está causada por una infección, lo habitual es optar por antibióticos durante 10 días. Además, el especialista puede recetar ciertos analgésicos como, por ejemplo, paracetamol o ibuprofeno para aliviar las molestias del pecho hinchado. En el caso de que la mastitis esté provocada por la obstrucción del conducto de la leche, entonces la terapia consistirá en mejorar el vaciado del mismo. Para ello, habrá que seguir una serie de recomendaciones para cambiar la postura de amamantar y dar las tomas al bebé de manera más frecuente.

Factores de Riesgo para la Mastitis

Uno de los principales factores que predispone a las madres a tener mastitis postparto es el agarre al pecho. Si el bebé se agarra mal al pecho durante la toma, puede provocar también la aparición de grietas o fisuras en el pezón. Debido al dolor que estas provocan, muchas mujeres tienden a evitar la alimentación en ese pecho, lo que puede conducir a la mastitis.

Existen otros factores de riesgo que pueden conducir a la mastitis, aunque ninguno de ellos incrementa tanto el riesgo de la inflamación del pecho como lo hace una mala técnica durante la lactancia. A continuación, se enumeran algunos de ellos:

  • Edad: algunos estudios señalan que las mujeres de 21 a 35 años son más propensas a desarrollar mastitis que las menores de 21 y mayores de 35 años.
  • Mastitis previa: hay pruebas que indican que un primer episodio de mastitis predispone a la recurrencia.
  • Nutrición: se ha visto que los antioxidantes como la vitamina E, vitamina A y el Selenio, pueden reducir el riesgo de inflamación mamaria.
  • Estrés y fatiga.
  • Trabajo fuera de casa, ya que puede aumentar el tiempo transcurrido entre las tomas.

Las enfermedades autoinmunes, los traumatismos locales o la administración de ciertos fármacos también pueden incrementar el riesgo de mastitis. En definitiva, cualquier situación que propicie una alteración en las mucosas puede provocar un aumento del riesgo de mastitis.

¿Cuándo Aparece la Mastitis Puerperal?

La inflamación del tejido mamario puede aparecer en cualquier momento durante el periodo de lactancia, aunque lo más común es que ocurra en el primer trimestre postparto, especialmente en la segunda y tercera semana tras dar a luz.

Entre un 3% y un 33% de las mujeres que deciden dar lactancia materna a sus bebés van a sufrir mastitis según la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Debido a la inflamación del pecho, se puede producir pus en la mama generándose lo que se denomina absceso mamario. Esta complicación suele presentarse entorno a las primeras 6 semanas después del parto, pero también hay veces que surge después.

Síntomas de la Inflamación Mamaria

El aumento en la producción de prolactina durante el embarazo puede ser responsable de la inflamación mamaria. Los principales signos y síntomas que hacen sospechar la mastitis son los siguientes:

  • Fiebre.
  • Malestar y dolor general.
  • Endurecimiento y enrojecimiento cuneiforme de la zona del pecho.
  • Inflamación de uno o ambos pechos. Es más común la mastitis unilateral.
  • Aparición de grietas en el pezón debido al drenaje inadecuado.

Además, otras manifestaciones clínicas de la mastitis puerperal pueden ser el cansancio y la sensación de calor en el pecho.

¿Se Puede Prevenir la Mastitis Puerperal?

La mastitis y el absceso mamario pueden prevenirse en gran parte, si la lactancia materna se guía adecuadamente desde el principio. Con ello, se pretende evitar situaciones que produzcan estasis de la leche y tratar de forma eficaz los síntomas precoces como la ingurgitación, el conducto bloqueado y el dolor de los pezones.

Generalmente, no se recomienda dejar la lactancia por la aparición de la mastitis, pues el drenado de la leche puede ayudar a reducir los síntomas y evitar la formación de abscesos. Si se recibe orientación adecuada y apoyo clínico y emocional, debería recuperarse completamente y no experimentar problemas con subsiguientes lactancias. Por tanto, el pronóstico de la mastitis es bastante bueno, siempre y cuando se aplique el tratamiento oportuno. Si, por el contrario, se recibe escasa orientación y apoyo, entonces puede que nunca vuelva a tener la capacidad de amamantar o que conlleve a la inflamación crónica del tejido mamario.

Cómo Aliviar el Dolor de Pezón Durante la Lactancia

Si sientes dolor al amamantar, existen maneras de aliviarlo y favorecer la correcta cicatrización de tus pezones.

  • Asegúrate de un buen agarre: Un agarre correcto es esencial para una lactancia sin dolor. ¿El bebé está tomando una buena parte de la areola o solo el pezón?. Si tienes dudas sobre cómo lograr un buen agarre, busca la ayuda de un profesional sanitario especializado en lactancia. Observa el agarre del bebé: un buen agarre es fundamental para evitar molestias.
  • Evalúa tu postura: La comodidad de la madre es esencial.
  • Presta atención a la duración e intensidad del dolor: ¿el dolor es leve y transitorio o intenso y persistente?
  • Extrae un poco de leche antes de amamantar: si sientes los pechos muy llenos o duros, extraer un poco de leche materna justo antes de la toma.
  • Evita jabones y lociones perfumadas: evita jabones, lociones y productos perfumados o con químicos. Usa jabones neutros sin perfume ni colorantes y, si necesitas hidratar, aplica lanolina pura.
  • Repartir una pequeña cantidad de leche materna sobre el pezón después de cada toma. Si el dolor en los senos durante la lactancia es debido a que los pezones están agrietados, algunas recomendaciones serían las siguientes.
  • Lavar el pecho con agua caliente tras cada toma y secar bien. Si el dolor en los senos durante la lactancia es debido a que los pezones están agrietados, algunas recomendaciones serían las siguientes.
  • Aplicar aceite de oliva sobre el pezón mediante masajes circulares. Si el dolor en los senos durante la lactancia es debido a que los pezones están agrietados, algunas recomendaciones serían las siguientes.
  • Usar una infusión de manzanilla o aloe vera sobre el pezón. Si el dolor en los senos durante la lactancia es debido a que los pezones están agrietados, algunas recomendaciones serían las siguientes.
  • Si el motivo de las molestias durante la lactancia es un mal agarre del bebé, lo recomendable sería cambiar la postura para amamantar.
  • Las hojas de repollo también pueden ser útiles para aliviar los síntomas durante la lactancia, ya que reduce el dolor y la inflamación de los senos.

Cuándo Buscar Ayuda Profesional

Si el dolor en el pezón es intenso o no desaparece, es importante que consultes con un profesional de la salud. También debes buscar atención médica si tienes fiebre, ya que podría indicar una infección. El enrojecimiento y la inflamación en el pecho pueden ser signos de mastitis, mientras que las grietas o el sangrado en los pezones aumentan el riesgo de infección.

Una persona experta en lactancia puede ayudarte a identificar la causa del dolor en el pezón y a encontrar soluciones personalizadas. Con el apoyo adecuado y las estrategias correctas, puedes superar esta dificultad y disfrutar plenamente de la lactancia materna.

Tipos de Mastitis

No todas las mastitis son iguales ni presentan la misma gravedad.

  • Mastitis sin fiebre: En este tipo, parte del pecho puede estar rojo, endurecido o hinchado. Las mastitis subagudas son las más frecuentes y sin embargo las menos diagnosticadas. Este tipo cursa con dolor, inflamación local (pero sin enrojecimiento), sensación de pinchazos en una mama o de escozor, sin síntomas de gripe y normalmente es otro tipo de mastitis sin fiebre. A veces no tiene ningún signo externo visible y esto dificulta su detección y otras veces la madre tiene un dolor moderado pero constante.
  • Mastitis agudas: Son las clásicas que producen inflamación local (con dolor, enrojecimiento, etc.) acompañada de síntomas de gripe (cansancio, dolor muscular, escalofríos, malestar general o incluso fiebre). Este tipo es el más conocido, por tanto, es bastante sencillo de diagnosticar.
  • Mastitis crónicas: Es un tipo de mastitis que se mantiene en el tiempo, aunque presenta una menor intensidad en los síntomas.

Tratamiento de la Mastitis Infecciosa

Si la causa de la inflamación del tejido mamario es una infección bacteriana, entonces el tratamiento aconsejado para la mastitis es la administración de antibióticos. En este caso, lo recomendable es usar un antibiótico que sea resistente a las β-lactamasas si el agente causante es el Staphylococcus aureus.

En cambio, si el agente causante de la mastitis en la mujer es una bacteria gram-negatva, entonces lo mejor será recurrir a la cefalexina o la amoxicilina.

En cualquier caso, nunca se debe administrar ningún medicamento sin previa prescripción médica.

Tratamientos comunes para la mastitis infecciosa
Agente Causante Tratamiento Recomendado
Staphylococcus aureus Antibiótico resistente a las β-lactamasas
Bacteria Gram-Negativa Cefalexina o Amoxicilina

Recuerda, este artículo tiene un fin divulgativo y no sustituye la consulta médica.

Publicaciones populares: