Hipotiroidismo e Infertilidad: Causas, Diagnóstico y Tratamiento

El hipotiroidismo es una alteración caracterizada por una escasa producción de hormonas tiroideas por la glándula tiroides. Esta patología es relativamente común y puede ser tratada con éxito. El hipotiroidismo es una de las endocrinopatías más frecuentes. Se caracteriza por la reducción de hormonas producidas por la glándula tiroides.

¿Qué es el Hipotiroidismo?

El hipotiroidismo es una patología caracterizada por una hipoactividad de la glándula tiroides, es decir, una menor actividad de la glándula. Esto provoca una producción insuficiente de hormonas tiroideas y una disminución de las funciones vitales del organismo. El hipotiroidismo es una afección presente en hombres y mujeres, aunque es más frecuente en la población femenina.

Las hormonas tiroideas, tiroxina (T4) y triyodotironina (T3), son las encargadas de la estimulación de los tejidos para la fabricación de proteínas, así como de aumentar la cantidad de oxígeno en las células. Estas hormonas son secretadas por las células epiteliales de la glándula tiroidea a través del uso del yodo contenido en los alimentos. La secreción de las hormonas T3 y T4 está regulado por la hormona estimulante del tiroides (TSH), la cual es producida por la hipófisis.

De este modo, si los niveles de hormonas tiroideas están bajos, la hipófisis estimula una mayor producción de hormona TSH para promover que la glándula tiroides produzca más cantidad de hormonas. En cambio, si los niveles de T3 y T4 están demasiado elevados, la hipófisis produce menos cantidad de hormona TSH.

Tipos de Hipotiroidismo

Principalmente, el hipotiroidismo se puede clasificar en dos tipos según el factor desencadenante:

  • Hipotiroidismo primario: es la forma más común de la enfermedad. En este caso, la afección está provocada por un fallo en la propia glándula tiroides. Además, los niveles de hormona TSH con elevados.
  • Hipotiroidismo secundario: causado por una alteración en la hipófisis, provocando una disminución de los valores de TSH.

Aparte de estos dos tipos de hipotiroidismo, también es importante tener en cuenta el hipotiroidismo periférico o terciario. Esta afección no es frecuente y suele estar provocada por la incapacidad de los tejidos a responder a las hormonas tiroideas o por la inactivación periféricas de las hormonas tiroideas. En este caso, la alteración se encuentra a nivel de hipotálamo.

Causas y Factores de Riesgo

El hipotiroidismo puede afectar a cualquier persona, independientemente de su edad y sexo. Entre las posibles causas más frecuentes que provocan alteraciones en la glándula tiroides se encuentra la destrucción de la glándula por la tiroiditis de Hashimoto, una enfermedad autoinmune bastante habitual en la población femenina. Esta patología está caracterizada por el ataque de los linfocitos T citotóxicos a la glándula tiroides.

Aproximadamente, 4 de cada 1.000 mujeres desarrollan esta patología autoinmune. En cambio, la prevalencia de la tiroiditis de Hashimoto en la población masculina es de 1 por cada 1.000 varones.

Además, existen diferentes factores que pueden aumentar el riesgo de padecer hipotiroidismo. A continuación, se enumeran algunos de ellos:

  • Tratamiento previo radiactivo de yodo al cuello o al pecho.
  • Cirugía de la tiroides.
  • Enfermedades autoinmunes como la artritis reumatoide, el lupus y la diabetes.
  • Trastornos genéticos como el Síndrome de Turner y el Síndrome de Down.
  • Administración de ciertos medicamentos, como la amiodarona y el interferón.
  • Después del parto.

Cabe destacar que estos son factores de riesgo y no significa que toda persona que se encuentre en alguna de estas situaciones vaya a desarrollar hipotiroidismo.

Síntomas del Hipotiroidismo

Los síntomas del hipotiroidismo dependen de cada persona y son difíciles de percibir, a veces incluso pueden confundirse con síntomas de depresión. En algunos casos, los síntomas del hipotiroidismo son sutiles y se pueden confundir con otras dolencias. Por ello, una persona puede estar sin diagnóstico durante varios años. En cambio, otras personas hipotiroideas señalan que sufren aumento de peso y disminución del líbido.

Entre las manifestaciones clínicas más comunes del hipotiroidismo se encuentran las siguientes:

  • Estreñimiento o heces duras.
  • Palidez o piel reseca.
  • Hinchazón de la cara, manos y pies.
  • Aumento del peso corporal.
  • Periodos menstruales abundantes y anormales.
  • Disminución del líbido.
  • Dolor en los músculos y las articulaciones.

Estos son los síntomas más frecuentes del hipotiroidismo, pero no quiere decir que una persona diagnosticada de esta afección vaya a presentar todas las manifestaciones clínicas. Además, es bastante habitual la presencia de elevadas concentraciones de colesterol en sangre en las personas hipotiroideas.

Diagnóstico del Hipotiroidismo

El hipotiroidismo puede diagnosticarse a través de los signos clínicos del paciente y pruebas de laboratorio. El especialista solicitará un análisis de sangre para estudiar los valores de hormonas tiroideas y hormonas estimulantes del tiroides (TSH).

Los valores de referencia para estas hormonas en personas adultas son los siguientes:

Hormona Valores de Referencia
TSH 0,4 a 4,5 muI/L
T3 3,5 a 7,8 pmol/mL
T4 9 a 25 pmol/L

Cabe destacar que estos valores pueden variar ligeramente según el laboratorio en el que se realice.

Además, la determinación de los niveles de TSH en sangre puede ayudar a diagnosticar hipotiroidismo subclínico, un tipo de afección que no genera signos ni síntomas en las personas. En el análisis sanguíneo de estas personas, los niveles de T3 y T4 son normales, pero la TSH está por encima de los valores de referencia.

En aquellos casos donde haya presencia de bocio en el paciente, el médico también solicitará una ecografía tiroidea.

Tratamiento del Hipotiroidismo

El tratamiento del hipotiroidismo es muy sencillo. La forma más habitual de tratar esta patología consiste en la administración diaria de una pastilla de tiroxina, ya que tiene una vida media prolongada y parte de ella se transforma en T3 en el organismo. El defecto de hormonas tiroides, se suple con la administración exógena de levotiroxina (Eutirox®) en dosis creciente hasta lograr un correcto funcionamiento del metabolismo.

El médico tendrá especial cuidado en personas con problemas cardíacos y en pacientes con edad avanzada, por lo que el tratamiento comenzará con bajas dosis de medicamento. Además, en situaciones de estrés, el especialista aconsejará el aumento de las dosis de hormonas tiroidea, al igual que ocurre en el embarazo.

Hipotiroidismo e Infertilidad

El hipotiroidismo afecta a la fertilidad masculina y femenina, aunque suele tener un mayor impacto para las mujeres. Por eso, es frecuente que las mujeres que padecen hipotiroidismo tengan dificultades para lograr el embarazo de manera natural. El aparato reproductor, tanto masculino como femenino, necesita una cantidad suficiente de hormonas tiroideas para que funcione correctamente. En caso de lograr una gestación, las mujeres hipotiroideas deben tener especial cuidado, ya que los bajos niveles de hormonas tiroideas se relaciona con un incremento en la tasa de abortos espontáneos.

En resumen, las mujeres hipotiroideas tienen elevadas tasas de infertilidad, fracasos de ciclos de fecundación in vitro (FIV) y un mayor riesgo de complicaciones en el embarazo si no se trata de forma adecuada. Es importante monitorear especialmente la hormona estimulante de la tiroides (TSH), la T4 libre y, en algunos casos, la T3. Los niveles de hormonas tiroideas deben estar dentro de rangos óptimos para promover un ciclo menstrual regular y una ovulación saludable.

Hipotiroidismo y fertilidad | Dra. Nereida Galajares

El hipotiroidismo puede afectar directamente a la eficacia de los tratamientos de reproducción asistida, y a la inversa, los tratamientos de reproducción asistida pueden agravar la disfunción tiroidea. Una vez alcanzados niveles en rango, es posible que el ciclo menstrual se reanude si había alteraciones. Si a pesar del tratamiento, no se consigue embarazo o no se reanuda con normalidad el ciclo menstrual, puede ser necesario algún tratamiento de reproducción asistida.

Problemas en el Embarazo

Como ya hemos comentado, el hipotiroidismo puede presentarse durante o después del embarazo. Por desgracia, muchos de los síntomas del hipotiroidismo se pueden confundir con los del embarazo y, como consecuencia, la enfermedad ni se trata ni se diagnostica.

En las mujeres embarazadas, el hipotiroidismo puede causar aborto espontáneo con una probabilidad cuatro veces mayor de lo normal. Por eso, es importante descubrir un posible hipotiroidismo antes del embarazo o muy en sus inicios.

Si no hay diagnóstico ni tratamiento para el hipotiroidismo, las mujeres embarazadas corren el riesgo de desarrollar hipertensión, tener un parto prematuro y los bebés pueden no alcanzar un desarrollo intelectual completo. En cambio, aquellas pacientes diagnosticadas como hipotiroideas, tomarán una medicación basada en una terapia de hormona de reemplazo de forma ordenada y correcta. Seguramente, habría que subir un poco la dosis, ya que el embarazo supone un sobreesfuerzo para el tiroides.

Recomendaciones

Cuando una mujer hipotiroidea se quede embarazada, ya sea de forma natural o mediante reproducción asistida, será necesario que acuda al médico tan pronto como conozca que se está embarazada. El especialista, dependiendo de los resultados de las analíticas realizadas, ajustará la dosis de mediación para que el embarazo tenga todas las posibilidades de éxito y no corra peligro.

Por otro lado, la medicación para el tiroides se debe tomar con el estómago vacío, por lo menos una o dos horas antes o después de las comidas. No se deben administrar estos fármacos junto con los antiácidos y/o las vitaminas.

Por último, una dieta rica en yodo es esencial para las personas hipotiroideas. Algunos alimentos aconsejados son la sal yodada, pescado blanco, azul y mariscos, entre otros. Además, se debe intentar evitar tomar ensaladas crudas de col, lombarda y rábano, así como la soja.

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