La implantación embrionaria es uno de los mayores misterios del embarazo, ya sea espontáneo u obtenido mediante técnicas de reproducción asistida. Si fracasa, no hay gestación posible.
Aunque el organismo materno sea capaz de liberar un óvulo maduro, aunque se produzca el milagro de la fecundación, aunque el embrión viaje sin problemas por la trompa de Falopio hasta el endometrio…, no hay nada que hacer si el embrión no anida en la pared uterina. Y en cada fase fértil de la mujer sólo se implantan de forma natural un tercio de los embriones.
Pero no solamente entra en juego el embrión, hay "otro jugador" como explica el Dr. Alex García-Faura, director científico del Institut Marquès que se llama endometrio, la capa más profunda del útero materno.
“La implantación es una de las fases más delicadas y desconocidas del embarazo. Además, llegar a las 12 semanas de gestación no es tan sencillo. Una de cada ocho pacientes va a tener una pérdida del embarazo entre las primeras 8 y 10 semanas del embarazo, que son las de más riesgo”, indica el Dr. García-Faura.
Los especialistas no pueden dar pautas a las mujeres para ayudar a la implantación embrionaria (o prevenir la pérdida del bebé). “Creemos que las embarazadas -explica- tienen que hacer vida normal en estos primeros compases de la gestación.
“La implantación embrionaria es nuestro caballo de batalla en los últimos 10 años de Medicina Reproductiva. Para ello necesitamos dos cosas: un embrión óptimo y un endometrio receptivo para que el blastocisto anide en este endometrio entre el 5º y 7º día de vida. Pasada esta fecha, no se produce el embarazo, ya se trate de una gestación espontánea o por fecundación in vitro”.
La primera piedra del embarazo es el ovario, que tiene que generar óvulos maduros aptos para ser fecundados. El proceso de ovulación de la mujer es condición “sine qua non” para que comience el proceso de gestación. De forma excepcional, algunos meses ciertas mujeres logran liberar dos óvulos maduros, incluso más, lo que podría acabar en un embarazo múltiple (mellizos o trillizos).
En la fecundación in vitro, se somete a la paciente a técnicas de estimulación ovárica; la fecundación se produce fuera del útero materno y después el embrión se deposita cuidadosamente en la cavidad uterina para que se implante de forma natural.
Sangrado de Implantación
“Es lo más normal y la mujer no debe preocuparse si no lo tiene. Lo más frecuente es que no haya ningún sangrado en el proceso de implantación embrionaria. Un 70% de las mujeres no notan síntomas de este tipo. Entre el 25 o 30% de las gestantes sí presentan este sangrado. Se produce cuando el embrión llega al útero entre el 4º y 5º día de desarrollo, al invadir la capa más interna del útero, que es el endometrio. El embrión tiene que ir rompiendo vasos capilares pequeños para introducirse en ese endometrio. esto es lo que produce el sangrado de implantación.
El óvulo liberado vive sólo unas 24 horas dentro del útero materno. En esta travesía a lo largo de la trompa de Falopio, el embrión tarda entre 2 y 5 días, vitales para la vida humana.
Problemas de Implantación
Que el ovocito fecundado salga de la trompa y caiga en una zona adecuada de la pared uterina en busca de un sitio donde anidar y desarrollarse. Que se quede dentro de la trompa, digamos "atascado". Entonces produce un embarazo ectópico, que hay que extirpar para madre no muera cuando estalla la trompa en la que está alojado. Todos ellos son inviables y suponen entre el 1 y 3% de las malas implantaciones embrionarias.
"La diferencia más importante -prosigue este experto- es la ansiedad por parte de las pacientes. Ellas ya saben que tienen más posibilidades de quedarse embarazadas porque han pasado por un tratamiento y están al acecho de cualquier síntoma. Por toda esta carga emocional, cualquier pequeño signo o síntoma se magnifica".
"Sí. Sabemos que una vez introducido el embrión dentro del útero empiezan a producirse una serie de movimientos uterinos que antes desconocíamos. El útero 'acuna' al embrión durante unas 4 o 5 horas y la implantación embrionaria depende de este proceso. Su objetivo es buscar el mejor sitio para que anide el blastocisto.
Transferencia embrionaria
Esos movimientos uterinos involuntarios que se producen en las madres constituyen un antes y un después en la investigación de la implantación embrionaria.
"Antes decíamos a las pacientes -indica este especialista- que guardaran reposo tras la transferencia embrionaria pero nos hemos dado cuenta de que esta recomendación no sirve. Los movimientos uterinos suceden siempre que introducimos el embrión en la cavidad uterina: hemos grabado todo este proceso en el curso de una investigación desarrollada por Institut Marqués y presentada en Londres en 2014. Su capa externa es el trofoblasto -de ahí se formará la placenta- y la cara interna es el amnioblasto, que forma el embrión.
En los tratamientos de reproducción asistida este proceso es más sencillo. El embrión se transfiere a la cavidad endometrial cuando está precisamente en la fase de blastocisto.
"El embrión, al crecer, logra romper su capa de protección, denominada zona pelúcida. El embrión llega a la pared del endometrio materno; este fenómeno suele producirse entre los 6 y 10 días desde la fecundación.
¿Y si el embrión no anida?
Entonces existen problemas de implantación: parejas cuyos embriones no consiguen implantarse. - Gestaciones sin prueba de embarazo.
"Es un flujo ligero, amarronado, acompañado de alguna molestia leve.
Este sangrado se produce cuando finaliza el proceso de implantación embrionaria, entre 10 y 14 días después de la fecundación. Como hemos comentado, no todas las mujeres tienen sangrado de implantación; los especialistas calculan que se da aproximadamente una de cada tres embarazadas.
Además del sangrado, ¿hay algún otro síntoma de implantación embrionaria? Según este especialista, "los síntomas premenstruales de la mujer son muy similares a los del embarazo (mayor sensibilidad y turgencia en la mama, abdomen más distendido….
A las 30 horas de fecundación, el cigoto completa su primera división y origina dos blastómeras. Las siguientes divisiones mitóticas son asincrónicas, por lo que una blastómera es mayor que la otra, pudiendo haber en un momento dado tres de ellas. Semana a semana, el embrión sigue creciendo. Si te hicieran ahora una primera ecografía y pudieras verle, comprobarías que de momento su aspecto difiere mucho del rollizo bebé que en unos pocos meses sostendrás en tus brazos.
¿Qué es y cuándo se produce la implantación embrionaria?
En la implantación embrionaria, el embrión se adhiere al endometrio para dar lugar a la gestación. La ventana de implantación se da cuando embrión y endometrio están preparados. La implantación del embrión es el proceso a través del cual el embrión (que ya tiene unos 5-7 días desde su fecundación) se aproxima y se adhiere al endometrio al que finalmente invade dando inicio a la gestación. A partir de entonces empezará la síntesis de la hormona beta-hCG y con ella los primeros síntomas de embarazo en la mujer.
Recordemos que el endometrio es la capa del útero que tiene como objetivo alojar al embrión en el embarazo. La implantación se produce cuando el embrión ha alcanzado el estadio de blastocisto y el endometrio es receptivo. Esta ventana de implantación normalmente se da del día 20 al día 24 del ciclo menstrual de la mayoría de las mujeres. Es entonces cuando, si se ha producido la fecundación, el blastocisto que ya tendrá unos 6-7 días, podrá implantar.
Fases de la Implantación Embrionaria
- Eclosión: Sobre los días 5 y 6 de desarrollo, el embrión comienza a eclosionar hasta que se desprende de su zona pelúcida, la membrana externa proteica que lo protege. Cuando el embrión consigue salir de ella, comienza a interactuar con el endometrio.
- Aposición: Alrededor del 7º día después de la fecundación, el embrión busca su posición sobre el tejido endometrial para permitir más adelante la adecuada formación de la placenta. En esta fase juegan un papel muy importante los llamados pinópodos que ayudan al blastocisto a entrar en contacto con el endometrio. Éstos solo aparecen durante la ventana de implantación y desaparecen sobre el día 24 del ciclo.
- Adhesión: El trofoectodermo del blastocisto se adhiere al epitelio endometrial y queda unido gracias a la acción de las moléculas de adhesión.
- Invasión: Llegamos al último paso de la implantación embrionaria. En la fase conocida como invasión, las células de la capa externa del embrión (conocidas como células del trofoblasto) crean unas raíces celulares que penetran en el espesor del epitelio, quedándose ancladas firmemente en el mismo.
Condiciones para la Implantación
La implantación embrionaria no se consigue en todos los ciclos menstruales aún habiendo mantenido relaciones sexuales sin protección durante los días fértiles. Es necesario que se cree el ambiente uterino adecuado, donde el endometrio y el embrión puedan interactuar.
Así pues, la implantación tampoco es 100% segura en los ciclos de reproducción asistida, aunque la fecundación haya tenido lugar en el laboratorio y se transfieran embriones de buena calidad.
A continuación, vamos a comentar los factores más importantes para que tenga lugar la implantación de un embrión y con ello se consiga el embarazo.
Factores Relacionados con el Embrión
Para que un embrión pueda unirse al endometrio, es necesario que se encuentre en estadio de blastocisto. En este momento de su desarrollo, cuenta con unas 200-400 células y está formado por dos partes bien diferenciadas:
- Masa celular interna: es lo que finalmente dará lugar al embrión.
- Trofoectodermo: son las células más externas que formarán la placenta y otros anexos embrionarios.
Además, antes de la implantación el blastocisto también debe haberse desprendido de su zona pelúcida, la capa externa que lo rodea, y haber alcanzado su grado máximo de expansión: el blastocisto eclosionado.
Otro factor muy importante que determinará si hay implantación es la calidad embrionaria, la cual solamente puede evaluarse en los pacientes que se someten a un tratamiento de fecundación in vitro (FIV).
Factores Relacionados con el Endometrio
El endometrio es la capa más interna del útero, la cual se renueva en cada ciclo menstrual con el objetivo de alojar al embrión en el transcurso del embarazo. Por esta razón, si no tiene lugar la implantación, el endometrio se descama y se elimina cada mes en forma de menstruación.
Para que pueda ocurrir la implantación embrionaria, es necesario que el endometrio se encuentre receptivo. Esto se consigue cuando su grosor endometrial se encuentra entre los 7-10 mm y su aspecto es trilaminar.
Además de esto, también es necesario que se expresen ciertas moléculas en el útero, como las citoquinas, integrinas, moléculas de adhesión y factores de crecimiento, que son las encargadas de mediar un estrecho diálogo con el embrión.
¿Cuándo Ocurre la Implantación?
Como ya hemos dicho, la anidación del embrión únicamente tendrá lugar cuando el endometrio sea receptivo. Este momento del ciclo menstrual se conoce como ventana de implantación y tiene una duración aproximada de 4 días.
En la mayoría de mujeres, la ventana de implantación comprende desde el día 19 hasta el día 21 del ciclo menstrual. En este momento, si ha habido fecundación, el blastocisto tendrá unos 6 o 7 días y estará preparado para implantar.
No obstante, hay mujeres con la ventana de implantación desplazada, lo cual puede dar lugar a fallos de implantación y esterilidad.
En definitiva, la implantación se produce en un momento concreto del ciclo menstrual, cuando el endometrio pasa de un estado no receptivo a receptivo bajo la influencia hormonal y existe una sincronía entre embrión y endometrio.
Fases Detalladas de la Implantación
Una vez establecido el diálogo entre el embrión y el endometrio materno, da comiendo la implantación o anidación embrionaria, que suele tener lugar en el tercio medio de la cara posterior del útero.
El proceso de implantación embrionaria no resulta doloroso para la mujer. Sin embargo, es posible que la mujer sienta molestias similares a la de la menstruación durante la implantación del embrión en el útero.
A continuación, vamos a describir cada una de las fases en las que se divide este periodo de implantación.
Eclosión y Precontacto
Sobre los días 5 y 6 de desarrollo, el embrión comienza a eclosionar hasta que se desprende de su zona pelúcida, la membrana externa proteica que lo protege en sus primeros días tras la fecundación.
A medida que el embrión va aumentando su tamaño, la zona pelúcida se va adelgazando hasta que finalmente se rompe. Finalmente, el embrión logra salir de ella a través de una serie de contracciones y comienza a interactuar con el endometrio.
Aposición
Durante esta fase, el embrión busca su posición sobre el tejido endometrial y permanece inmóvil mientras se orienta, de manera que su masa celular interna apunte hacia el endometrio para permitir más adelante la adecuada formación de la placenta.
Aquí juegan un papel muy importante los llamados pinópodos: unas proyecciones citoplasmáticas de las células epiteliales endometriales que ayudan al blastocisto a entrar en contacto.
Está comprobado que estos pinópodos son claros marcadores morfológicos de la receptividad endometrial y sólo aparecen durante la ventana de implantación, desapareciendo alrededor del día 24 del ciclo.
Adhesión
El trofoectodermo del blastocisto se adhiere al epitelio endometrial y queda unido gracias a la acción de las moléculas de adhesión: integrinas β1, β3 y β4, L-selectinas, proteoglucanos, fibronectinas, etc.
Esto sucede unos 7 días tras la fecundación, cuando el blastocisto ya tiene un diámetro de 300-400 µm.
Invasión
El blastocisto, más concretamente el trofoblasto o trofoectodermo embrionario, prolifera hacia el endometrio, desplaza a las células epiteliales y finalmente invade el estroma endometrial, haciendo contacto con la sangre materna.
Todo este mecanismo de invasión está controlado por las citoquinas, unas moléculas que actúan como mediadores de la implantación y permiten el diálogo entre el embrión y el endometrio.
En respuesta a este diálogo, el blastocisto se activa e inicia la diferenciación del trofoblasto en citotrofoblasto y sincitiotrofoblasto.
Concretamente, el sincitiotrofoblasto es el que adquiere la capacidad invasiva. Sintetiza enzimas proteolíticas como las serinproteasas, metaloproteasas y colagenasas que rompen la membrana basal del epitelio endometrial y permiten la entrada completa del blastocisto.
Esta destrucción del endometrio durante la penetración del sincitiotrofoblasto es la causante del ligero sangrado vaginal que sufren algunas mujeres y que puede confundirse con una menstruación anormal. Es el conocido sangrado de implantación.
Aunque a simple vista puede parecer sencillo que un blastocisto se implante en el endometrio materno, este proceso es de gran complejidad y todavía no se conoce por completo.
Síntomas de la Implantación Embrionaria
Como hemos comentado, una vez que el embrión invade el endometrio y penetra en él, se produce un pequeño sangrado conocido como sangrado de implantación. Este manchado es más ligero que el propio de la menstruación y, además, su duración es más corta. Sin embargo, muchas mujeres confunden el sangrado de implantación con el de la menstruación.
Otro cambio que también sucede tras la implantación del embrión es el aumento de los niveles de hormona gonadotropina coriónica humana o hCG, así como los niveles de estrógenos y progesterona. Por ello, las mujeres pueden sentir náuseas, cansancio, sensibilidad en los pechos, etc. como consecuencia de la implantación embrionaria y de los cambios hormonales.
No obstante, la ausencia de síntomas tras la implantación embrionaria no significa nada malo. Cada mujer es diferente y no tener molestias no quiere decir que no se haya producido la implantación.
Preguntas Frecuentes
¿Qué importancia adquieren las citoquinas en el proceso de la implantación del embrión?
Las citoquinas son proteínas que regulan las interacciones entre distintas células del organismo y, por lo tanto, contribuyen al “diálogo” entre las mismas. Es lógico pensar que esa interacción o diálogo entre el endometrio y el embrión está modulado, entre otras, por ese conjunto de proteínas llamadas citoquinas. Su función es clave, y cada día se va entendiendo un poco mejor cuál es el papel que juegan y cuál es su auténtica relevancia.
¿Puede el estrés influir en el proceso de implantación del embrión?
Sí, el estrés puede influir en el proceso de implantación del embrión, aunque su impacto exacto sigue siendo objeto de estudio.
¿Cuál es la diferencia entre fecundación e implantación?
La fecundación es la unión entre el óvulo y el espermatozoide para crear un nuevo ser: el embrión, que se desarrollará a lo largo del embarazo. En cambio, la implantación es el proceso por el que el embrión entra en el endometrio (capa que recubre el útero internamente) para poder formar la placenta y así poder nutrirse y crecer durante el embarazo.
¿La implantación es del óvulo, del cigoto, del embrión o del feto?
El embrión es el que penetra en el endometrio durante la implantación. Una vez ocurre la fecundación, ya no hablamos de óvulo, sino de cigoto. Una vez formado el cigoto, éste se divide para dar lugar a lo que llamamos embrión. A partir de la semana 8 de embarazo, el embrión se denomina ya feto.
¿Se siente dolor en la implantación embrionaria?
Se puede notar una ligera molestia como en la menstruación, pero no se produce un dolor significativo. Normalmente, la mujer no nota nada y no se da cuenta de que se ha producido la implantación hasta que se hace la prueba de embarazo y da positivo.
¿El embrión puede implantar de forma anormal?
Sí, puede implantar en un lugar incorrecto fuera del útero. Esto es lo que se denomina embarazo ectópico y puede producirse, por ejemplo, en las trompas de Falopio.
¿Hay alguna manera de favorecer la implantación?
Existen una serie de trucos que pueden ayudar a mejorar las posibilidades de implantación. Tener un estado de ánimo positivo, reducir el estrés, mantener una dieta equilibrada, hacer ejercicio moderado y evitar sustancias nocivas como el alcohol, el tabaco y la cafeína puede favorecer en cierta medida la implantación.
¿Cuántos días tarda el óvulo fecundado en implantarse?
La duración de la implantación embrionaria es de aproximadamente 4-5 días. Este periodo de tiempo comprende desde que se produce la eclosión del blastocisto hasta que el trofoectodermo invade el endometrio completamente.
Por tanto, la implantación del embrión sucede entre el quinto y el octavo día del desarrollo embrionario.
Tabla Resumen de las Fases de la Implantación
| Fase | Día Aproximado | Descripción |
|---|---|---|
| Eclosión | Días 5-6 | El embrión se desprende de su zona pelúcida. |
| Aposición | Día 7 | El embrión busca su posición en el endometrio. |
| Adhesión | Día 7 | El trofoectodermo se adhiere al epitelio endometrial. |
| Invasión | Día 8 | El trofoblasto invade el estroma endometrial. |
