Astigmatismo: Causas, Síntomas y Tratamientos

El astigmatismo es un defecto de refracción ocular común que afecta la forma en que la luz entra en el ojo. Aunque no se trata de una enfermedad grave, puede generar visión borrosa y afectar de manera significativa la calidad de vida. Se calcula que afecta a alrededor del 25%-30% de la población. El astigmatismo es uno de los problemas visuales más frecuentes.

Representación gráfica de un ojo con astigmatismo.

¿Qué es el Astigmatismo?

El astigmatismo es un defecto de refracción en el que los rayos de luz vertical y horizontal tienen diferentes puntos de enfoque sobre la retina. En vez de ser redonda, la córnea se achata por los polos. Esto hace que el globo ocular no tenga la forma esférica habitual sino, más bien, ovalada.

Normalmente, la córnea y el cristalino presentan una curvatura regular y redondeada, lo que permite que los rayos de luz se enfoquen en un único punto de la retina y se genere una imagen nítida. Como resultado, los rayos de luz no convergen en un único punto, sino en varios, lo que produce una visión borrosa o distorsionada, tanto de cerca como de lejos. Un ojo con astigmatismo ve las imágenes distorsionadas ya que no consigue un enfoque adecuado ni de lejos ni de cerca.

El astigmatismo es un problema refractivo que se produce cuando la córnea (la capa externa y transparente del ojo que permite el paso de la luz a su interior y que protege el iris y el cristalino) no presenta la misma curvatura en todas sus zonas. En el caso del astigmatismo, los rayos de luz procedentes de los objetos y que entran en el ojo se enfocan en más de un punto de la retina.

El astigmatismo afecta a la calidad de visión, tanto cercana como lejana. Lo tiene alrededor de un 30% de la población y suele ir acompañado de otros defectos refractivos. Si aparece o aumenta repentinamente, es importante acudir al oftalmólogo.

Desde un punto de vista práctico, el astigmatismo se manifiesta en dificultades para leer textos, percibir objetos con nitidez o incluso reconocer rostros con claridad.

Tipos de Astigmatismo

Otra de las maneras de clasificar el Astigmatismo es hacerlo en función de la graduación del propio ojo. Para ello, se toma una medida como referencia: las dioptrías. Éstas se encargan de expresar el poder de refracción de una lente, o la potencia de la misma, y sirven para calcular las necesidades ópticas del paciente. Cuantas más dioptrías necesite la persona, más grave será su problema de visión.

Por otro lado, también se puede catalogar o definir el Astigmatismo como regular o irregular.

  • Astigmatismo regular: En el astigmatismo regular, los meridianos principales forman un ángulo de 90 grados entre sí. Los dos ejes principales se sitúan en ángulo recto. En el astigmatismo regular, los meridianos principales son perfectamente perpendiculares entre sí (forman un ángulo de 90 grados).
  • Astigmatismo irregular: en el irregular, los meridianos principales no son perpendiculares. Los dos ejes principales no se sitúan en ángulo recto uno respecto al otro. Se produce por falta de regularidad en la superficies refringentes, generalmente la córnea (cicatrices corneales) y, más raramente, el cristalino (opacidades incipientes, lenticono).

El astigmatismo también se puede clasificar en función de la graduación.

Además, el astigmatismo puede presentarse combinado con otros problemas de visión:

  • Astigmatismo miópico: aparece combinado con la miopía, es decir, uno o ambos ejes principales del ojo enfocan como miopes. Tanto la miopía como el astigmatismo son defectos de refracción por deformación de la córnea. El astigmatismo miópico se corrige con gafas o mediante cirugía refractiva láser.
  • Astigmatismo hipermetrópico: aparece combinado con la hipermetropía. En este caso si ambos ojos enfocan como hipermétropes lo hacen en diferente grado. Éste tipo de defecto refractivo produce visión borrosa a todas las distancias, pero principalmente en los objetos cercanos.

Causas del Astigmatismo

La causa más habitual del astigmatismo es la forma irregular de la córnea, que se asemeja más a un balón de rugby que a una esfera. Sin embargo, también puede deberse a alteraciones en el cristalino.

La causa fundamental del Astigmatismo es el factor hereditario ya que este problema puede estar determinado genéticamente. Que puede estar determinado genéticamente. Así pues, aunque su aparición científicamente aún se desconoce, la probabilidad de desarrollar astigmatismo es hereditaria.

Asimismo, se puede asociar a otras patologías de la córnea, como por ejemplo, el queratocono. Es importante descartar la presencia de queratocono, una patología que suele manifestarse con astigmatismos irregulares y elevados.

El origen del astigmatismo puede ser congénito, es decir, estar presente desde el nacimiento debido a factores hereditarios.

El origen del astigmatismo es desconocido y puede surgir en diferentes momentos de la vida de una persona: en algunas ocasiones debido a una lesión, traumatismo, enfermedad, intervención ocular o cirugía de cataratas.

Los médicos desconocen por qué la forma de la córnea varía de una persona a otra.

Síntomas del Astigmatismo

Los Síntomas del Astigmatismo son variados aunque, normalmente, el más frecuente es la percepción de imágenes borrosas y de áreas de visión distorsionadas. Percepción borrosa o distorsionada, tanto de los objetos lejanos como de los cercanos.

Esta visión nublada suele acrecentarse de noche o en condiciones en las que haya una baja luminosidad, por ejemplo, al conducir después del atardecer o caminando en interiores oscuros o con poca luz.

Los síntomas pueden variar según la edad, el tipo de astigmatismo que se padece o incluso la graduación que se tenga. Cuanta mayor sea la graduación, más se distorsionarán las imágenes para el paciente.

Los síntomas más habituales son la visión borrosa, la distorsión de las formas, la dificultad para enfocar a diferentes distancias, dolores de cabeza y cansancio visual.

También puede darse que perciban pequeños objetos o detalles a todas las distancias. Esto se debe a la acomodación de nuestro ojo, es decir, a la capacidad que tenemos para enfocar. Es decir, los procesos de cambios que hace el cristalino para la visión lejana y cercana, de la que depende su elasticidad y los músculos ciliares, se llama acomodación.

Es posible que una persona padezca un astigmatismo leve y no llegue a saberlo, sobre todo en el caso de los pacientes más jóvenes. Algunos pacientes adultos también pueden tener un astigmatismo leve sin presentar ningún síntoma.

Los síntomas más frecuentes de un astigmatismo sin corregir son fatiga visual y cefalea o dolor de cabeza, en especial después de leer o de realizar otras tareas en las que se requiera utilizar la visión durante un tiempo prolongado.

Infografía sobre los síntomas del astigmatismo.

Diagnóstico del Astigmatismo

Afortunadamente, diagnosticar el Astigmatismo es muy sencillo gracias a la realización de una prueba de refracción; algo que se puede llevar a cabo en cualquier consulta óptica. Afortunadamente, el diagnóstico es muy sencillo y fiable mediante un examen oftalmológico estándar que incluya una prueba de refracción y la revisión del fondo de ojo con las pupilas dilatadas.

El diagnóstico del astigmatismo es sencillo y se realiza mediante un examen ocular rutinario.

  • Refracción: Se usa para medir el grado de error refractivo en el ojo. En muchas ocasiones, sobre todo en niños y pacientes jóvenes, es necesario la instilación de gotas ciclopléjicas, para la dilatación de la pupila y relajación de la acomodación, para una graduación adecuada. Es por esto importante acudir al oftalmólogo, para una correcta exploración.

Los oftalmólogos calculan la graduación del astigmatismo con diferentes métodos. Uno de ellos es un test llamado retinoscopía, que consiste en proyectar un haz de luz que se mueve de manera vertical y horizontal en el ojo.

En caso de que se presente alguna de las mencionadas sintomatologías, es importante acudir a tu oftalmólogo para que éste lleve a cabo un examen de visión completo.

En el caso de los niños, siempre que los adultos a su cargo (padres o profesores) sospechen de algún síntoma o, simplemente, como medida preventiva, es importante realizarles regularmente exámenes oculares con el fin de asegurarse de que su visión es óptima.

Por esta razón, es muy importante realizarse revisiones oftalmológicas periódicas en las que se incluya un fondo de ojo para valorar el estado de la retina y de la parte posterior del ojo.

Tratamientos para el Astigmatismo

Merece la pena recalcar que, aunque no se puede prevenir, el Astigmatismo se puede corregir gracias al uso de gafas, lentes de contacto o diferentes tipos de opciones quirúrgicas como técnicas láser o incluso el implante de una lente intraocular.

El astigmatismo no se puede curar, pero sí se puede corregir mediante el uso de gafas o lentes de contacto. Sin embargo, hay diferentes técnicas quirúrgicas, que englobamos dentro de lo que llamamos cirugía refractiva láser para una operación de miopía y astigmatismo. Se trata de un proceso sencillo, rápido e indoloro que en Oftalvist realizamos con una plataforma láser de femtosegundo para que sea un procedimiento 100% láser más seguro.

Como se mencionó en la definición de astigmatismo, se trata de un problema de la vista causado por una refracción errónea de los rayos de luz sobre la retina.

La forma más común de corregir el astigmatismo es mediante el uso de gafas o lentes de contacto.

El astigmatismo se corrige con gafas, lentes de contacto o cirugía refractiva.

Para saber qué tratamiento es el mejor para cada persona, es necesario saber qué tipo de astigmatismo padece.

Opciones de corrección:

  • Gafas o lentes de contacto tóricas. En ambos casos, la graduación de la lente deberá ser la adecuada al grado de astigmatismo que presente el paciente.
  • Cirugía: existen opciones quirúrgicas para corregir el astigmatismo. Todas estas técnicas son seguras, indoloras y eficientes. Además, el astigmatismo puede ser corregido a la vez que se eliminan otros problemas refractivos, como la miopía, la hipermetropía o la presbicia.

Cirugía refractiva con láser de femtosegundo

Hoy en día, se dispone de varias técnicas. La más popular para los pequeños defectos refractivos, tanto la miopía, como la hipermetropía y el astigmatismo es el LASIK.

Sí, la miopía y el astigmatismo se puede operar al mismo tiempo, igual que en el caso de un paciente con hipermetropía y astigmatismo. La técnica más conocida es la llamada “Lasik”.

Los casos en que no se debe operar el astigmatismo son aquellos pacientes con astigmatismo irregular, o bien genético, cuando el paciente puede ver bien pero el resultado de la cirugía es incierto, o en aquellos pacientes con deformaciones en la cornea (queratoconos, ectasias etc) que son patologías que deben ser valoradas con otras técnicas quirúrgicas para evitar su evolución.

En general, el paciente operado de Lasik tiene una visión aceptable o cercana a su máxima visión, a las pocas horas.

Astigmatismo en Niños

En la infancia, el astigmatismo no corregido puede ser una causa de ojo vago (ambliopía). Esta situación se puede evitar corrigiéndolo con gafas antes de los 8 años.

El astigmatismo infantil es uno de los problemas visuales más comunes que puede desencadenar un niño. Tiene lugar porque la córnea, en vez de ser redonda, se observa como aplanada por los polos, razón por la cual aparece irregular por los ejes principales, al igual que en los adultos.

En la mayoría de las ocasiones, el niño ya nace con esta patología puesto que suele ser congénito. Suele corregirse con gafas con cristales o lentes tóricas o cilíndricas para atenuar la mala visión.

En el caso de los niños, es especialmente importante detectarlo a tiempo. El astigmatismo no corregido en los niños puede llegar a provocar ambliopía u ojo vago y pérdida de visión.

En niños, es esencial intervenir a tiempo si existe riesgo de ambliopía.

¿Se puede prevenir el Astigmatismo?

El astigmatismo en sí mismo no puede prevenirse, ya que está determinado principalmente por la forma del ojo. La clave está en realizar revisiones oftalmológicas periódicas, especialmente durante la infancia y en la edad adulta si se perciben cambios visuales.

El astigmatismo es un defecto refractivo que no se puede prevenir, pero que en la mayoría de los casos es operable. No obstante, para evitar su aparición los especialistas oftalmólogos recomiendan evitar frotarse mucho los ojos y hacerse controles anuales, principalmente en niños, ya que puede ayudar a frenar su evolución.

Evolución del Astigmatismo

Con los años, el astigmatismo puede variar, ya que la forma del ojo puede cambiar con el crecimiento o, posteriormente, por ejemplo, por un traumatismo. Según cambie el ojo, se pueden producir cambios en la graduación. A pesar de lo comentado anteriormente, el astigmatismo suele ser el más estable de todos los defectos refractivos (miopía, hipermetropía, astigmatismo y presbicia o vista cansada).

Imagen ilustrativa sobre la herencia del astigmatismo.

Preguntas Frecuentes

¿Es mucho tener 2 dioptrías de astigmatismo? Un astigmatismo de 2 dioptrías puede operarse en la gran mayoría de los casos.

¿Puedo tener astigmatismo y no saberlo? El ojo no tiene una forma cien por cien regular, por el contrario, las personas casi siempre sufren algún grado de astigmatismo, aunque muchas veces sea tan pequeño que no llega a afectar a sus actividades del día a día.

¿Qué pasa si no uso gafas y tengo astigmatismo? Es bastante habitual que las personas que tienen poca graduación de astigmatismo no usen las gafas tanto como deberían.

¿Cómo se mide el astigmatismo? El astigmatismo, como el resto de los defectos refractivos, se mide en dioptrías.

¿El astigmatismo es hereditario? El astigmatismo en la mayoría casos es hereditario, es decir, se nace con este error refractivo aunque sus síntomas se manifiesten años más tarde.

Información Adicional

Otra cuestión importante a tener en cuenta a la hora de hablar del astigmatismo es el eje del ojo. El eje es uno de los valores de graduación y la cifra que les indica a los médicos oftalmólogos en qué dirección colocar la potencia cilíndrica de las lentes necesarias para un ojo con esta anomalía visual. Por lo general, ese valor muestra el ángulo medido de 1 a 180 grados. 90 grados indica una posición vertical y 180 grados una horizontal. Que un ojo con astigmatismo cuente con un número de eje alto no tiene implicaciones negativas.

En la miopía, la luz que entra en el ojo se enfoca por delante de la retina, lo que provoca dificultad para ver de lejos. Una de las principales diferencias es, por tanto, el tipo de visión afectada: la miopía impacta sobre todo en la visión lejana, mientras que el astigmatismo distorsiona la visión en todas las distancias.

El queratocono se produce por un adelgazamiento de la zona central de la córnea, cuya forma esférica habitual pasa a ser en forma de cono, provocando un astigmatismo irregular que distorsiona las imágenes y disminuye la visión. El queratocono no se puede prevenir pero podemos frenar su evolución. Detectar precozmente esta enfermedad puede evitar casos muy avanzados que pueden llegar a requerir un trasplante de córnea (es la primera causa de trasplante en pacientes jóvenes). En casos leves, se puede conseguir una buena visión con gafas o lentes de contacto rígidas y en los que hay progresión, el cross-linking corneal ofrece un gran índice de éxito, impidiendo que el queratocono avance y mejorando la regularidad de la córnea.

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