Una homilía es una reflexión o discurso que forma parte de la Eucaristía, cuya finalidad es explicar las lecturas bíblicas y acercar su mensaje al público. En el caso de las homilías dirigidas a niños, el enfoque se adapta para emplear un lenguaje sencillo, ejemplos cotidianos y narrativas que despierten su interés.
La Importancia de Adaptar el Mensaje
Explicar el evangelio a los niños y niñas, sea en la homilía de la misa o sea como explicación cuando se les separa de la asamblea para la Liturgia de la Palabra, es una de las tareas importantes a realizar por parte de los curas, diáconos o catequistas. Este libro quiere acercar la Palabra de Dios a la comprensión de los niños y las niñas, mediante actividades, comentarios, propuestas de compromiso y de oración para que puedan interiorizar, vivir y poner en práctica, a lo largo de la semana, el Evangelio de cada domingo del año.
El autor demuestra una profunda comprensión de las necesidades espirituales y emocionales de los niños. Cada homilía no solo busca transmitir conocimiento, sino también tocar los corazones de los más pequeños, sembrando en ellos valores como el amor, la empatía y el servicio. Este enfoque personal y empático es lo que hace que "Homilías para las misas con niños. Con este libro, se enriquece la experiencia litúrgica de las familias, creando un espacio donde los niños pueden sentirse plenamente integrados y comprendidos.
Preparación de Celebraciones con Niños
Las celebraciones con niños van a requerir de una preparación previa que adapte el lugar, el ambiente, los símbolos a su lenguaje. Es necesario adaptar el entorno a la iconografía propia de los niños, teniendo en cuenta sus gustos, y no lo que nosotros consideramos que son sus gustos. En internet encontramos cientos de recursos para ello.
También hemos de pensar en algún momento para el silencio interior y exterior. Que si bien en la actualidad se está trabajando en algunos ambientes escolares, las más de las veces no se abre al elemento Trascendental y desde estas celebraciones hemos de favorecerlo. El tiempo idóneo sería tras la homilía o, aún mejor, en el momento posterior a la comunión.
Otro elemento fundamental la rutina. Como nos dicen las investigaciones pedagógicas más recientes, la rutina es esencial en la asimilación e integración de conocimientos y experiencias. Este punto resulta fácil, nuestras liturgias son una especie de rutinas. Jugar con el elemento de la rutina nos va a permitir sorprender de vez en cuando.
Es conveniente que los cantos elegidos para este tipo de celebraciones se mantengan en el tiempo, respetando siempre los diferentes momentos del año litúrgico. Si elegimos unos cantos, los mantendremos durante todo ese tiempo litúrgico, de forma que los chavales acaben sabiendo qué canto se va a entonar en cada momento.
Elementos Clave para una Homilía Efectiva
- Lenguaje Sencillo: Utilizar palabras y frases que los niños puedan entender fácilmente.
- Ejemplos Cotidianos: Relacionar las enseñanzas bíblicas con situaciones que los niños viven a diario.
- Narrativas Atractivas: Contar historias que capturen su atención y les permitan visualizar el mensaje.
- Participación Activa: Invitar a los niños a reflexionar y compartir sus propias experiencias.
- Brevedad: Mantener la homilía corta y concisa para evitar que los niños pierdan el interés.
Ejemplo de Homilía para Niños
Tema: La Importancia de Compartir
Introducción:
¡Hola, niños! ¿A quién le gusta recibir regalos? ¡A todos, verdad! Pero, ¿sabían que dar también puede ser muy divertido?
Desarrollo:
Hoy, en el Evangelio, Jesús nos enseña sobre la importancia de compartir. ¿Recuerdan la historia del niño que compartió sus panes y peces para que todos pudieran comer? Ese niño fue muy generoso, y gracias a él, ¡muchas personas pudieron alimentarse!
Compartir no solo significa dar cosas materiales, como juguetes o comida. También podemos compartir nuestro tiempo, nuestra alegría y nuestro cariño. Cuando ayudamos a un amigo que está triste, cuando jugamos con alguien que está solo, ¡estamos compartiendo lo mejor de nosotros mismos!
Conclusión:
Así que, niños, recuerden siempre que compartir es un acto de amor que nos hace más felices y que alegra el corazón de Jesús. ¡Intentemos compartir algo cada día y verán lo bien que se siente!
¿Qué es la homilía y quién debe decirla? | Aprendiendo Liturgia
Participación de los Niños en la Eucaristía
El Ofertorio es otro de los momentos en los que los chavales pueden participar de forma activa, prepararemos con ellos unas ofrendas, con texto alusivo a aquello que presentamos, procurando que sean objetos, carteles… que tengan que ver con su realidad, pero sin caer en tópicos. Mientras uno o dos de ellos las leen, otros las llevan.
En el rito de comunión que comienza con el padre nuestro convocaremos a todos los chavales asistentes al rededor del altar (si lo permite el espacio) para que con el gesto de darnos la mano unan a todo el templo, abarcando, si es preciso, toda la iglesia. Así unidos de la mano, rezaremos o cantaremos la oración instituida por Jesús.
Permaneciendo así hasta el momento de la paz. En ese momento, el gesto de la paz, lo haremos con los chavales con un simple apretón de manos y les invitaremos a que vuelvan a sus lugares para dar la paz a los que les hayan acompañado. Retomamos la celebración con la fracción del pan que, para retomar un tono más sereno de cara a la comunión, podemos hacer cantando algún canto que tranquilice a la asamblea después del revuelo natural de la paz.
Recursos Adicionales
Existen numerosos recursos que pueden ayudar a los catequistas a preparar homilías efectivas para niños. Algunos de ellos incluyen:
- Libros de homilías para niños
- Sitios web con recursos litúrgicos
- Materiales audiovisuales
- Grupos de reflexión y formación
Ejemplo de Oración Universal o Preces preparadas previamente por los chavales con ayuda de los adultos
- Por el Papa, los obispos y sacerdotes. Para que en este Año de la misericordia sepan ser testigos del amor de Dios a todos los que se nos acercan.
- Por los religiosos y religiosas. Que sean presencia viva del amor la bondad de Dios en el mundo.
- Por los gobernantes. Que sean honrados y trabajen por el bien de los más débiles.
- Por los jóvenes y mayores que no encuentran trabajo. Que los responsables de la economía hagan lo que está en sus manos para cambiar esta situación dolorosa e injusta.
- Por los padres que traen a sus hijos ante el Señor.
- Por todos nosotros. Que no rechacemos a Jesús, que no se aleje nunca de nuestras vidas. Escucha, Padre, nuestra oración, y haz que tu nombre sea conocido en toda la tierra.
