El Síndrome de Asherman es una condición que se caracteriza por la presencia de adherencias o sinequias dentro de la cavidad uterina. Estas adherencias pueden afectar la fertilidad y causar otros problemas ginecológicos.
¿Qué es el Síndrome de Asherman?
El Síndrome de Asherman se define como la presencia de adherencias patológicas (uniones) entre las paredes uterinas. Esta patología recibe su nombre del ginecólogo Israelí Josef Asherman, quien la describió por primera vez en 1948. Las mujeres afectadas por este cuadro médico presentan adherencias o sinequias en el interior de su cavidad uterina/endometrial.
Según el grado de afectación del endometrio, nos podemos encontrar con casos leves, moderados o graves de este síndrome. El Síndrome de Asherman son adherencias que se encuentran en el interior del útero, en la cavidad uterina, allí donde debe desarrollarse el feto en el embarazo.
Causas del Síndrome de Asherman
Aunque hay descritas un gran número de causas que pueden provocar esta enfermedad como infecciones endometriales, cirugía o embolización de miomas uterinos, etc, en más del 90% de los casos el origen está en los legrados uterinos, bien tras un aborto, bien tras un parto (puerperales). Las principales causas para desarrollar un Síndrome de Asherman son las intervenciones sobre el útero como pueden ser legrados uterinos ya sean recidivantes o realizados con intensidad excesiva ya que este legrado puede llegar a dañar la lámina basal.
Otras intervenciones uterinas que pueden originar un Asherman pueden ser las cesáreas, miomectomías etc, en general todo aquello que provoque un traumatismo en la cavidad uterina. Los legrados y las cesáreas a veces generan cicatrices en el útero que pueden afectar nuestra fertilidad. Las cicatrices que se producen en el útero tras procedimientos invasivos, como legrados o cesáreas, pueden generan pegaduras entre las paredes.
Cualquier procedimiento que manipule el útero y genere una cicatriz en el endometrio puede ser causante del síndrome de Asherman. Lo más importante, señalan los autores de la investigación, es prestar atención a las mujeres a las que se les ha realizado una intervención intrauterina durante el embarazo porque «el útero recientemente embarazado es particularmente vulnerable debido a la influencia hormonal, por lo cual es preferible evitar dilatación y legrado siempre que sea posible y utilizar alternativas médicas no invasivas, tales como tratamientos con medicamentos para evacuar los restos retenidos de un embrión abortado«.
¿Qué es el síndrome de Asherman? ¿Afecta a la fertilidad?
Síntomas del Síndrome de Asherman
La sintomatología en el Síndrome de Asherman puede ser muy dispar, puede ser asintomático (en casos muy leves) o bien en el otro extremo llegar a la amenorrea total es decir la ausencia de menstruación. La sintomatología es debido que, en las zonas de adherencias, el endometrio no crece y por lo tanto no se va a descamar en el momento de la menstruación.
Ese endometrio durante el ciclo va engrosándose para recibir un embrión y que se implante y embarace, pero en el caso de no embarazo se produce la menstruación que no es más que la descamación de ese endometrio engrosado, pues bien, en el caso del Síndrome de Asherman si no es total la paciente puede percibir una disminución de la cantidad de menstruación (hipomenorrea), sin embargo, si el Asherman es total la paciente suele consultar por ausencia de menstruación.
El diagnóstico de sospecha es claramente clínico y se debe sospechar ante una paciente que refiere ausencia o disminución de su sangrado menstrual asociado o no a alguno de los otros síntomas mencionados previamente. Sin embargo, y puesto que esta sintomatología puede relacionarse con otras patologías ginecológicas, normalmente es necesario realizar pruebas más precisas para su diagnóstico.
Diagnóstico del Síndrome de Asherman
La sintomatología de la paciente y su historia clínica (antecedentes de cirugías uterinas), puede hacernos sospechar un Asherman.
- Ecografía: Muy común en las consultas, rápida y poco invasiva, permite observar el interior de la cavidad uterina.
- Histerosalpingografía: Es una radiografía combinada con un líquido de contraste que «dibuja» la forma del útero y las trompas. La imagen es tomada mediante una radiografía.
- Histeroscopia diagnóstica: Si la ecografía y la histerosalpingografía no aportan datos concluyentes, los expertos harán una histeroscopia diagnóstica. O, lo que es lo mismo, introducirán una cámara hasta la cavidad uterina.
Tratamiento del Síndrome de Asherman
La base del tratamiento del síndrome de Asherman es la eliminación o liberación de las adherencias del útero, así como evitar que se vuelvan a producir. Durante la histeroscopia si existen adherencias debemos diseccionarlas (cortarlas) con tijera en el mismo acto, son unas tijeras muy pequeñas que se introducen por el histeroscopio.
Esta disección normalmente no conlleva ningún problema, pero lo más difícil es que no se vuelva a adherir, para ello hay varios procedimientos profilácticos (preventivos) como colocar un balón intrauterino, la instilación de sustancias antiadherentes intrauterinas, dar tratamiento antibiótico, colocación de un DIU etc. Existen varias opciones terapéuticas pero como ya se ha mencionado, debemos cortar las adherencias tantas veces como sea necesario, de tal manera que nos aseguremos que ya no existen, a partir de aquí si la pareja no tiene problemas de fertilidad pueden intentar quedar gestante en domicilio, pero si no lo consigue o hubiese otra causa que provocara disfunción reproductiva, entonces debemos hacer una técnica de reproducción asistida, normalmente en caso de fecundación in vitro y transferencia de embriones congelados debemos poner tratamiento alternativo para conseguir un engrosamiento endometrial suficiente para que se produzca la implantación embrionaria y dichos tratamientos pueden ser de varios tipos, desde tratamientos sencillos como vitaminas, estrógenos a dosis altas, aspirina etc.
Para prevenir que vuelvan a aparecer se pueden utilizar tratamientos hormonales, así como mecánicos, mediante la inserción de dispositivos intrauterinos. De cara a las pacientes con infertilidad o abortos de repetición, además de eliminar estas bandas fibróticas, puede ser necesario algún tratamiento posterior para facilitar la regeneración del tejido endometrial.
El tratamiento es la histeroscopia, principalmente mediante la utilización de histeroscopios diagnósticos ya que no se precisa realizar ningún tipo de preparación dilatación cervical, porque en los casos de sinequias puede aumentar el riesgo de perforación uterina. La sinequias leves se eliminan fácilmente por el efecto combinado de la distensión líquida y del histeroscopio. En el caso de sinequias moderadas necesitamos utilizar tijeras o minielectrodos bipolares. Se debe conseguir finalmente una cavidad uterina normal, con la visualización de las zonas de los orificios tubáricos en el mismo plano.
En el caso de sinequias uterinas complejas se requiere la presencia de un cirujano ginecológico experto, ya que se asocian con mayor riesgo de complicaciones, así como un alto riesgo de fracaso y de reincidencia. Al tratarse de una patología compleja, generalmente se requiere de más de una histeroscopia diagnóstica o terapéutica con el fin de normalizar la cavidad uterina. Nuestro objetivo es la corrección de estas adherencias sin que suponga un estrés económico adicional, por lo que ofrecemos la posibilidad de un «pack de tratamiento integral» en el que se incluyen todas las histeroscopias que pudieran ser necesarias con sedación anestésica, y el uso de gel antiadherencial que disminuye el riesgo de recidiva. En casos en los que es necesario, se utiliza tecnología Versapoint®.
En sus conclusiones, los autores del estudio remarcan que clasificar el síndrome de Asherman (AS) es importante, porque representa la base para comprender cómo manejar a una paciente de acuerdo con la gravedad de la enfermedad. El ensayo incluyó a 20 mujeres con síndrome de Asherman moderado o grave, todas ellas con antecedentes de fracaso tras cirugía intrauterina. Además, la terapia fue bien tolerada, sin que se registraran efectos adversos graves relacionados con el tratamiento durante el seguimiento clínico, que incluyó embarazo y parto. Las células utilizadas en la terapia corresponden a una subpoblación CD133+ derivada de médula ósea, previamente caracterizada por su capacidad regenerativa en el tejido endometrial, lo que refuerza su potencial como estrategia terapéutica en patologías uterinas complejas.
Tabla resumen de tratamientos:
| Tratamiento | Descripción | Objetivo |
|---|---|---|
| Histeroscopia | Procedimiento para visualizar y tratar adherencias en el útero. | Eliminar o liberar las adherencias del útero. |
| Tratamientos hormonales | Uso de hormonas para prevenir la reaparición de adherencias. | Evitar que las adherencias vuelvan a producirse. |
| Dispositivos intrauterinos | Inserción de dispositivos para evitar la formación de nuevas adherencias. | Prevenir la reaparición de adherencias. |
| Técnicas de reproducción asistida | Fecundación in vitro y transferencia de embriones congelados. | Lograr el embarazo en pacientes con infertilidad. |
