A medida que avanza tu embarazo, experimentarás muchas sensaciones nuevas. Entre ellas, el hipo fetal, que incluso podrás observar desde fuera. Es un momento tierno para compartir los movimientos del bebé. Tu barriga se moverá de forma rítmica, con pequeños saltitos.
¿El bebé puede tener hipo en la semana 32 de embarazo?
¿Por Qué los Bebés Tienen Hipo Con Frecuencia?
Todos hemos tenido hipo alguna vez, y en los bebés es mucho más frecuente debido a que sus sistemas digestivo y nervioso aún están madurando. A partir del segundo trimestre de embarazo, puedes comenzar a sentir el hipo fetal. Notarás unas pequeñas sacudidas que se repetirán en tu barriga, aunque puede que al principio no sepas identificarlas.
¿Para qué sirve el hipo fetal?
El hipo fetal te indica que el desarrollo de tu bebé va viento en popa. El hipo tiene lugar cuando se produce una contracción involuntaria en el diafragma, y el diafragma interviene en la respiración. Por tanto, mediante el hipo fetal, tu bebé está entrenando sus pulmones para poder respirar cuando nazca. Parece ser que, además de entrenar los pulmones para la respiración fuera del cuerpo de su madre, a través del hipo fetal el bebé también está ejercitando la succión y la deglución, algo muy importante para su supervivencia cuando nazca.
¿Cómo se produce el hipo?
El hipo se debe a una contracción inesperada del diafragma durante la inspiración. Es un reflejo, pero no cumple con una función protectora conocida, a diferencia del estornudo y el reflejo de la tos. No debe considerarse como un simple espasmo del diafragma, pues constituye un movimiento complejo, en el cual intervienen también los músculos respiratorios intercostales y del cuello.
Existe un centro neuronal situado en el sistema nervioso central, en el que un conjunto de neuronas interconectadas emiten los impulsos necesarios para la generación del fenómeno, al igual que existe otro centro que controla la respiración y otros muchos procesos fisiológicos. El centro del hipo funciona mediante un mecanismo de intermitencia, es decir, emite señales periódicas que producen el fenómeno a una frecuencia determinada que oscila entre 4 y 60 por minuto.
El diafragma es un músculo fundamental para la respiración de los mamíferos. Cuando se contrae, el tórax se expande y el aire entra en los pulmones a través de la tráquea (inspiración). El nervio frénico controla la contracción y relajación del diafragma. Si el nervio frénico envía impulsos anómalos, el diafragma se contrae de forma repentina provocando una inspiración súbita anormal y el cierre brusco de la glotis, produciendo el hipo.
Como ya hemos nombrado, será durante el segundo trimestre del embarazo cuando puedes empezar a sentir el hipo de tu bebé.
Tipos de Hipo
- Agudo: También llamado hipo transitorio o autolimitado.
- Intratable: También llamado refractario, si persiste más de dos meses.
El hipo agudo, es decir, aquel que tiene una duración menor a 48 horas, corresponde a la inmensa mayoría de los casos, suele deberse a causas benignas, como: distensión gástrica, por ingerir alimentos sólidos o líquidos demasiado deprisa, cambios de humor, estrés, emociones fuertes, ansiedad, consumo excesivo de bebidas con gas carbónico, exceso de gases, tabaquismo, abuso de alcohol, cambios bruscos de temperatura o comidas demasiado calientes o excesivamente frías, embarazo, etc. En los niños pequeños, puede ocurrir durante o después de un ataque de llanto. En muchas ocasiones, se desconoce la causa que lo origina.
La mayor parte de las veces solo dura unos minutos, o incluso pocos segundos. Es una circunstancia inofensiva a la que no hay que darle importancia. Existe gran número de remedios caseros y tradicionales para su tratamiento.
Los hipos persistentes, intratables o refractarios son poco comunes, afectan únicamente a un individuo de cada 100.000. Suelen ser una manifestación de otra enfermedad que puede ser grave, por lo cual es recomendable consultar a un médico. Se habla de hipo persistente, cuando su duración es mayor de 48 horas y menor de un mes, y de hipo refractario, cuando dura más de un mes; en ocasiones, se prolonga durante varios años. Este tipo de hipo es muy incapacitante, pues dificulta actividades habituales como: dormir, respirar, comer y beber.
A largo plazo, puede provocar: insomnio, trastornos respiratorios, trastornos de la alimentación y deshidratación. Además, puede afectar a la comunicación y a la vida social y provocar trastornos psicológicos y depresión. Las causas pueden ser múltiples. En el 90% de los casos, está provocado por enfermedades que causan irritación del nervio frénico o del nervio vago.
Cuando una persona sufre de hipo crónico, es necesario realizar un examen médico para identificar el factor que lo causa. En Pediatría, habría que destacar afecciones varias como: el reflujo gastroesofágico, hernia de hiato, ulcus gástrico, meningitis, encefalitis, traumatismos, neumonía, tuberculosis, neoplasias, diabetes, hipocalcemia e hiponatremia, entre otras.
El Hipo Fetal y el Recién Nacido
Mediante ultrasonidos, se ha demostrado que el feto puede tener hipo a partir de las 8 semanas del comienzo de la gestación, antes de que aparezcan los movimientos respiratorios. Se ha comprobado que el feto hipa durante el último trimestre de la gestación, a razón de 6 veces por minuto. Según algunas hipótesis, los movimientos de hipo en el feto preparan los músculos respiratorios para realizar su función inmediatamente después del nacimiento.
El hipo es muy común en los recién nacidos y niños de menos de un año, en crisis que pueden durar hasta media hora. Al igual que ocurre en los adultos, el hipo pasajero no es peligroso ni doloroso. El hipo sucede más a menudo en el lactante, debido a que, por lo general, come o bebe demasiado rápido, lo cual provoca la dilatación del estómago y la estimulación del nervio frénico.
¿Es Peligroso el Hipo Fetal?
Recuerda que el hipo fetal no es dañino para el bebé, aunque si se alarga en el tiempo puede llegar a ser molesto para la madre y a veces dificultar el descanso a la hora de cómo dormir en el embarazo. Los episodios de hipo fetal pueden durar desde minutos hasta horas, si ves que dura mucho no te pongas nerviosa, entra dentro de la normalidad.
Nunca está de más recordar que, si notas algo extraño, la recomendación es acudir al ginecólogo y que se lo comentes. Una vez estés ya en el tercer trimestre de embarazo sentirás a tu bebé todos los días, no solo en episodios de hipo. Es normal, aunque la barriga vaya creciendo al mismo tiempo que él o ella, llegará un momento en que el espacio sea poco.
¿Cómo Quitarle el Hipo a un Bebé?
No hay nada que funcione en el 100% de los casos; hay que probar y ver qué pasa. Pero estos consejos suelen funcionar:
- Ayudar al bebé a eructar. Si liberan el aire retenido en el estómago, la menor presión estomacal puede relajar el diafragma, parando el ataque de hipo.
- Darle el chupete. El movimiento de succión puede ayudarles a relajar el diafragma.
- Acariciar y masajear la espalda. El movimiento puede ayudar a relajar al bebé, cortando los espasmos del hipo. Puedes hacerlo sobre la ropa o, si prefieres, hay productos con aceites vegetales o esenciales muy aptos para masajear la piel del bebé.
- Si hay gases, y el hipo parece asociado a ellos, la simeticona puede ser un buen aliado para eliminar el aire en el sistema digestivo. Existen presentaciones adaptadas para bebés.
¿Se Puede Prevenir el Hipo en los Bebés?
Si tu bebé tiene tendencia a hipar, es posible que estos consejos ayuden a reducir los ataques de hipo:
- Ayudarlo a eructar cada vez que se alimenta.
- Alimentarlo antes de que sienta mucha hambre, ya que esto facilita que coma con rapidez y trague aire.
- Si toma biberón, vigila que la tetina esté llena de líquido en todo momento. Si queda llena “a medias” es más fácil que el bebé trague aire.
- Si toma pecho, una buena posición de agarre al pezón evitará que ingiera aire.
- Hay infusiones digestivas aptas para niños muy pequeños, normalmente a base de manzanilla o hinojo, que ayudan a una buena digestión.
Cuándo Consultar a un Médico
El hipo generalmente no es motivo de preocupación, pero si tu bebé tiene alguno de los siguientes síntomas junto con el hipo, es recomendable que consultes a un médico:
- Hipo excesivo o prolongado: Si el hipo dura más de una hora o ocurre con mucha frecuencia, consulta a un pediatra.
- Negativa a comer: Si el hipo viene acompañado de una negativa a comer, podría ser un signo de un problema subyacente.
- Irritabilidad o agitación: Si el bebé está inusualmente irritable o agitado, podría requerir atención médica.
El Hipo en el Vientre Materno: Un Signo de Bienestar Fetal
Aunque al principio te da miedo y no sabes si es bueno o malo, es uno de los mayores signos de bienestar fetal que la madre puede percibir sin acudir al médico ni precisar ninguna prueba complementaria como la ecografía, al igual que los movimientos fetales. Aunque el hipo es un dato tranquilizador para la mamá, en algunas ocasiones, no aparece o no es bien percibido y eso no significa que exista algo que marche de manera incorrecta en la evolución de la gestación.
¿Y el hipo del bebé dentro del útero? ¿Cómo se siente? ¿Cuánto dura?
Los bebés tienen hipo incluso antes de nacer. Es frecuente que las embarazadas noten hipar a su bebé dentro de su vientre. Por norma general, el feto puede tener hipo a partir del segundo mes de vida. Hay muchas teorías acerca de por qué se produce hipo en el feto; la más aceptada es la inmadurez del sistema nervioso. El sistema nervioso controla los músculos de nuestro cuerpo y por determinadas causas podría causar movimientos no deseados del diafragma. El hipo fetal es un signo de salud y bienestar que se produce sencillamente porque el bebé necesita deglutir el líquido amniótico para su correcto desarrollo.
La frecuencia y la duración del hipo fetal es variable y no tiene ninguna relevancia. El hipo no daña al bebé y sí puede indicar a la mamá que está bien. Es a partir de la semana 28 de embarazo cuando es más frecuente que pueda empezar a notarse el hipo. La madre lo percibe como un movimiento rítmico que realiza el bebé que se puede percibir durante minutos e incluso en algunos casos durante horas. Este “toc-toc-toc” en el vientre de la embarazada se diferencia del resto de movimientos fetales porque es más rítmico, repetitivo y constante.
Son muchos los científicos que relacionan el hipo con la evolución del hombre y su adaptación al medio, y aunque este se da en muchos mamíferos la gran mayoría de los que presentan hipo son los bebés recién nacidos, cuyo mecanismo suele ser bastante similar al de los renacuajos.
Se considera que el hipo en el feto es una forma de preparar a los músculos respiratorios para poder respirar una vez fuera del útero materno. Tras el nacimiento casi todos los bebés tienen hipo, con más frecuencia durante los primeros seis meses de vida. El hipo en los bebés recién nacidos, además, suele durar más que el hipo de los adultos y desaparecer entre los primeros diez y quince minutos.
¿Qué hacer cuando tu bebé tiene hipo?
Cuando un bebé tiene hipo es recomendable colocarlo en una posición ligeramente erguida o vertical. Sostén al bebé sobre tu antebrazo o apoyado contra tu pecho, de modo que su cabeza quede más elevada que su estómago.
Remedios caseros a evitar:
- Tapar la nariz del bebé: no servirá de nada.
- ¡Truco de abuela!: Ponle un hilo en la frente.
Cuando se dé esta situación intenta ponerle solución de las formas que te hemos explicado.
- Después de alimentarlo, sostén al bebé en brazos en posición erguida (sobre tu pecho) durante 10 a 15 minutos.
- Apoya al bebé boca abajo a lo largo de tu antebrazo, con su barriguita contra tu brazo y su cabecita cerca del codo.
- Coloca al bebé boca abajo sobre tus piernas, apoyando su barriga, y dale suaves palmadas en la espalda.
