Cómo Dar el Biberón Como Si Fuera el Pecho: Técnicas y Consejos Esenciales

Cuando un bebé no se alimenta directamente del pecho o necesita suplementos de leche extraída o de fórmula, surge la pregunta de cómo suplementar de manera que no interfiera con la lactancia materna. En ocasiones, los métodos que utilizamos para dar leche extraída o de fórmula al bebé pueden generarle confusión, dificultando la extracción de leche cuando intenta coger el pecho. Por lo tanto, es crucial encontrar un sistema de alimentación que evite interferencias con la lactancia y que sea compatible con la vida cotidiana.

Existen diversos sistemas muy respetuosos con la lactancia que, sin embargo, requieren muchas manos o mucho tiempo para ser utilizados. A la hora de elegir un método de suplementación, es importante tener en cuenta nuestros objetivos y actuar en consecuencia. Los objetivos principales son:

  1. Alimentar al bebé: Esto es lo más importante.
  2. Facilidad de uso y limpieza.
  3. Evaluar el posible estrés en el bebé al alimentarse.
  4. Asegurar una ingesta suficiente en 20-30 minutos como máximo.
  5. Valorar si es para corto o largo plazo.
  6. Tener en cuenta las preferencias maternas.

Es fundamental que el personal que enseñe a los padres el uso del suplementador esté entrenado y familiarizado con el método elegido. Todos los sistemas tienen ventajas y desventajas que deben ser consideradas para poder explicárselas a los padres y que puedan elegir informados.

A continuación, exploraremos diferentes métodos de alimentación y suplementación, considerando sus ventajas y desventajas.

Métodos de Alimentación y Suplementación

1. Alimentación con Cucharilla

Alimentar con cucharilla puede ser útil los primeros días para administrar el calostro, ya que es adecuado para pequeñas cantidades. Sin embargo, administrar leche con cucharilla más allá de 5 o 10 ml puede resultar agotador. Es útil en bebés adormilados en los primeros días que no cogen el pecho. Existe en el mercado un biberón cuchara que puede servir cuando la cantidad que queremos suplementar es mayor de 5 o 10 ml. Habrá que pensar bien si merece la pena el gasto teniendo en cuenta que la cuchara la planteamos para suplementación a corto plazo.

2. Alimentación con Vasito

Al igual que la cucharilla, este método es muy pasivo. Por ello, es válido para los primeros días o para suplementos puntuales mientras continúa mamando. Para este tipo de alimentación nos servirá cualquier vaso pequeño de plástico o vidrio que esté limpio. La técnica consiste en colocar al bebé bien sujeto (especialmente los brazos) sentado en posición vertical y se le ofrece el vasito mediado de leche. Para sujetarlo puede servir envolverlo en una toalla. Colocamos el vaso en las comisuras y lo inclinamos de forma que la leche quede justo al borde sin llegar a caer. El bebé es quien extraerá la leche utilizando la lengua. Nosotros solo tenemos que sujetar el vaso para que la leche se mantenga en el borde. No vamos a echar leche dentro de la boca. La parte negativa es que es fácil que se caiga leche y se desperdicie una cantidad importante.

3. Alimentación con Jeringa

La jeringa sola, como sistema de alimentación, al igual que la cucharilla y el vasito, está indicada en el periodo neonatal. La técnica de administración consiste en introducir el cono de la jeringa por la comisura de los labios e ir introduciendo muy, muy lentamente la leche en dirección a la cara interior de la mejilla.

4. Alimentación con Succión al Dedo

Podríamos decir que es una mejora de la alimentación con jeringa. Consiste en utilizar la jeringa para suplementar mientras se le da a succionar el dedo. También ejercita los músculos linguales y se puede utilizar para reeducar la succión, haciendo masaje circular en la parte posterior de la lengua, justo debajo de la mandíbula, cuando queremos que succione. Cuando el bebé realiza una succión bien hecha, obtiene leche. Existe en el mercado un alimentador de dedo hecho de silicona que se conecta a una jeringuilla con conexión luer. En los hospitales encontraremos cánulas y jeringuillas con conexión Enfit. Otra opción es utilizar una sonda de nutrición o de aspiración del 5 o menor, y una jeringuilla.

Hay que tener en cuenta que, si la jeringa que utilizamos es de las especiales de nutrición, la sonda también deberá ser de alimentación para que puedan encajar las conexiones Enfit. Si la sonda de la que disponemos es de aspiración, la jeringa debe ser con conexión Luer.

Técnica para la Alimentación con Succión al Dedo

  • Es muy importante una buena higiene de manos haciendo énfasis en las uñas que deben estar cortas.
  • El dedo de elección para dar a succionar debe ser un dedo grande, no el meñique.
  • Se debe colocar la punta de la sonda encima del dedo o en un lateral, de forma que no sobresalga de la largura del dedo, y se fija con un esparadrapo de papel.

Es importante asegurar la velocidad del flujo al esfuerzo o capacidad del niño para evitar estrés o atragantamiento. Lo ideal es que sea el bebé quien succione y mueva el émbolo de la jeringa introduciendo así la leche, pero no siempre ocurre, sobre todo en bebés prematuros con poca capacidad para hacer vacío. En esos casos, le ayudaremos empujando el émbolo cuando está succionando. Si no succiona, no lo haremos, ya que debe aprender que primero tiene que succionar para que salga la leche. Si no, tratará de hacer lo mismo en el pecho.

Debemos vigilar signos de disconfort en el bebé mientras toma el suplemento. Los ojos extremadamente abiertos o los dedos abiertos y en tensión pueden ser signos de que no está cómodo comiendo. La cara del bebé debe parecer relajada mientras come.

Cuando la cantidad con la que vamos a suplementar es grande no debemos aumentar el tamaño de la jeringa ya que una mayor de 20 cc hace difícil controlar la cantidad que administramos y el bebé no puede mover el émbolo por sí mismo. Para que la toma sea fluida, puede ser útil dejar preparadas las distintas jeringas para poder hacer el cambio sin extraer la sonda de la boca del bebé de forma ágil. Otra posibilidad sería sustituir la jeringa por un tarro en el que se inserte el extremo de la sonda. En este caso, es el bebé el que debe extraer la leche.

Este sistema es protector de la lactancia si se realiza bien, aunque, si el bebé es capaz de coger el pecho, la succión al dedo no sería el sistema más indicado. En ese caso la suplementación debería realizarse colocando la sonda directamente en el pecho.

5. Suplementación al Pecho

Cuando el bebé es capaz de succionar del pecho, pero no toma toda la leche que necesita estaría indicado suplementar, en vez de al dedo, al pecho. Existen modelos comercializados en el mercado de diferentes marcas en los que el recipiente se cuelga del cuello de forma que puedes variar la altura para facilitar o dificultar la salida de la leche en función de las necesidades del bebé.

Técnica para la Suplementación al Pecho

El extremo de la sonda se debe colocar en el lateral del pezón, sin que sobresalga de la punta de este. Puede estar colocada en el lateral o en la parte inferior del pecho, de manera que cuando el bebé hace el enganche, la sonda queda o bien entre la lengua y el pecho o en la comisura. Algunos bebés pueden encontrar extraña la sonda al hacer el agarre y rechazarla. En esos casos, se podría permitir al bebé enganchar el pecho libremente y cuando ya esté mamando, introduciríamos la sonda por la comisura.

Este es un sistema de suplementación que requiere práctica. A algunas mujeres les resulta complicado utilizarlo y les lleva varios intentos conseguir que funcione de forma adecuada. En ocasiones, especialmente cuando la producción del pecho es poca, puede ocurrir que el bebé se quede sólo con la sonda en la boca y succione de ella en vez del pecho. Eso no nos interesa en absoluto ya que el agarre y el vacío no se hacen de la forma adecuada.

Cómo Dar el Biberón de Manera Similar al Pecho

Existen múltiples circunstancias por las que una madre decide diferir la lactancia, es decir, sacarse la leche mediante extracción ya sea manual o mecánica y ofrecérsela al bebé en un biberón u otro recipiente. Podríamos decir que es parecido amamantar y dar leche en diferido, pero no es exactamente lo mismo. Amamantar es algo más que ofrecer leche materna al bebé. El pecho como “recipiente” también aporta ventajas como la inmediatez, la temperatura, el calor corporal, el control por parte del bebé de su hambre y saciedad, entre otros.

Para simular la experiencia del pecho al dar el biberón, considera lo siguiente:

  • Selecciona una tetina que sea lo más blanda posible.
  • Respetar la saciedad del bebé: de la misma manera, usando el método Kassing podemos garantizar que el bebé tomará la leche a demanda en la cantidad que quiera.
  • Ofrece el biberón cerca de tu cuerpo. El pecho se da desde la proximidad, desde el cuerpo a cuerpo, y es algo a “imitar” cuando damos el biberón.
  • Intercambia al bebé de lado. Igual que ofrecemos un pecho por toma, ofrecemos el biberón alternando derecha / izquierda para garantizar el mismo desarrollo de la lateralidad cerebral del bebé.
  • Administra leche fresca siempre que sea posible. La leche materna es un líquido vivo y algunas de estas células se ven afectadas por la congelación y la descongelación. Así pues, si podemos ofrecer algunas tomas de leche fresca garantizamos que el bebé va a recibir el máximo de dichos nutrientes.

No es fácil determinar cuánto tiempo se va a poder mantener la lactancia en diferido. La glándula recibe la estimulación del sacaleches bastante diferente a la succión directa del bebé y suele ser habitual que cueste mantener la producción de leche durante muchos meses. Las primeras dificultades aparecen con la crisis de los tres meses, donde la producción se suele ajustar mucho y es probable que empieces a tener dificultades para sacarte leche con tanta facilidad.

Sin duda el agotamiento en estos procesos es un extra, ya que dentro de la atención y el cuidado del bebé hay que añadir tiempo extra para extraer, conservar y manipular la leche. Es probable que en algún momento del proceso de lactancia diferida sientas que es el momento de dejarlo. Todas las decisiones son válidas. Seguramente hayas invertido mucho esfuerzo en ello y puedes estar muy orgullosa de ti.

¿Qué Necesitas para la Lactancia en Diferido?

  • Apoyo: sin duda necesitas mucho apoyo y comprensión de todos los que te rodean. Muchas veces las madres reciben comentarios desafortunados sobre la no necesidad de extraerse leche. Contar con un ambiente que acoja y comprenda este deseo es importante a la hora de mantener la lactancia diferida.
  • Información: la conservación y manipulación de la leche materna, es un proceso más de aprendizaje en este tipo de lactancia.
  • Top de extracción: contar con un sostén que te permite colocar los dos embudos del sacaleches a la vez y tener las manos libres, es todo un acierto. Puedes comprar uno o tunearlo, lo que prefieras.

Y es que la estimulación del sacaleches es menos eficaz que la succión del bebé y eso puede producir que a partir de cierto momento, la producción de leche decaiga de manera importante y sea necesario plantearse qué hacer.

Estrategias para Mejorar la Producción de Leche

  • Mejorar el sacaleches: contar con un sacaleches eléctrico doble suele facilitar conseguir más leche en menos tiempo.
  • Usar una técnica de extracción diferente: aumentar las veces al día que te extraes leche o usar una técnica de extracción diferente, te puede ayudar a conseguir aumentar tu producción de leche.

Los galactogogos farmacológicos se han popularizado en los últimos años y es fácil que se recomienden a madres que están haciendo lactancia diferida, ya que lógicamente les puede ser más complicado mantener la producción de leche. En el caso de que quieras tomar alguno de estos productos, te recomendamos que hables con tu médico para que valore si no existe ningún riesgo para ti y te paute la medicación de la manera más adecuada.

Por otro lado, existen los galactogogos herbáceos, culturalmente muy extendidos en su uso y normalización en el periodo de lactancia. Existe poca evidencia de su efectividad, y a pesar de ello es comprensible que muchas madres quieran intentarlo. Os recomendamos siempre que reviséis ingrediente por ingrediente en la web de www.e-lactancia.org, ya que algunos pueden ser peligrosos para el bebé y deben ser evitados durante la lactancia.

Alimentación con Leche de Fórmula: Más Allá de la Nutrición

Pero si los motivos para llegar a la alimentación con leche de fórmula pueden ser variados, las necesidades de los bebés no lo son tanto. Y todos pueden tenerlo. Porque aunque no todas las madres queremos, podemos o logramos amamantar a nuestros hijos, todas las madres podemos darles esas otras cosas. Algunas las haremos por instinto, pero algunos aspectos quizá no sean tan instintivos; disponer de la información adecuada puede ayudarnos a alimentar a nuestros hijos con leche de fórmula sin renunciar o perder otros tantos beneficios que tiene la lactancia materna.

Todos los bebés necesitan comer según su necesidad en cada momento: por eso, olvídate de las tomas de xx ml cada 3 o 4 horas. Cuando tu bebé presente signos de hambre, ofrécele la leche y que tome lo que necesite. Todos los bebés necesitan vincularse: por eso, mejor si es siempre la madre quien le alimenta, como sucedería con la teta. La posibilidad de que sean otros quienes den de comer al bebé y disfruten de ese momento es un deseo de los padres y de la familia, de los adultos; no del bebé. Y son sus necesidades las que debemos tener en cuenta en primer lugar.

El porteo, el colecho o los masajes son también excelentes oportunidades de disfrutar del contacto con tu bebé, de disfrutar tiempo juntos, de ofrecerle el entorno cálido y seguro que necesita y reforzar el vínculo. En ocasiones parece que son prácticas que van unidas a la lactancia materna, pero obviamente no lo son.

El Biberón: Un Método de Alimentación que Requiere Atención

El mejor recipiente para que nuestros bebés tomen leche materna es nuestro pecho pero, en ocasiones, como cuando debemos volver a trabajar, no podemos estar a su lado. En realidad, el biberón es un método de alimentación o suplementación no recomendado ni por la OMS ni por UNICEF, por los riesgos de contaminación bacteriana que comporta. Aunque parece imposible, incluso los bebés prematuros se pueden alimentar en vasito.

Técnica para la Alimentación con Vasito

Para conseguir que puedan beber la leche y no se atraganten, en primer lugar el bebé debe estar sentado. Se le acercará el vasito o la cuchara en el labio superior, para permitir así que el bebé vaya lamiendo la leche. Es importante señalar que en bebés pequeños no se debe verter NUNCA la leche dentro de la boca ya que el bebé puede atragantarse o aspirar la leche.

Los vasos de inicio son fáciles de conseguir en cualquier tienda de alimentación o hipermercado. Existen dos tipos de vasos de inicio, los que tienen una válvula anti-vuelco que evitan que la leche se derrame accidentalmente. Si no tienen la válvula, este método es ideal para bebés de más de 6 meses que pueden agarrar el vaso y tragan sin dificultad. Para bebés mayorcitos, más de 8 meses, puede ser un gran método de alimentación nocturna cuando la madre no está en casa o quiere intentar destetar por las noches.

El Método Kassing

El método Kassing consiste en colocar al bebé sentado, el adulto debe mantener el biberón lo más horizontal posible a fin de que sea el bebé el que regule la ingesta de leche y no se estrese.

Conceptos Básicos para la Alimentación con Biberón

La alimentación es una parte muy especial e importante durante los primeros años de la paternidad, por lo que no es de extrañar que queramos hacerlo bien. Es un proceso natural, pero eso no significa que siempre sea fácil. Por tanto, no estás sola si te preguntas cómo conseguir que tu bebé tome el biberón de la mejor forma.

Tanto si has decidido dar el biberón desde el principio como si estás combinando el biberón y el pecho, tienes la información esencial que necesitas sobre cómo dar el biberón a un bebé. Si tienes cualquier otra pregunta o duda sobre la alimentación de tu bebé, no dudes en ponerte en contacto con un profesional.

Cantidad y Frecuencia de la Alimentación con Biberón

En lo que respecta a la cantidad y la frecuencia de la alimentación con biberón, ambas dependen del peso individual del bebé y de sus períodos de crecimiento, así como de su edad. Entonces, ¿cada cuánto come un recién nacido? La mejor forma de saber con qué frecuencia debes alimentar a tu recién nacido con biberón es dárselo cuando tenga hambre. La duración de las tomas puede variar en función de cada bebé, pero, por lo general, no suelen durar más de 20 minutos.

Estas son algunas pautas generales que debes seguir para alimentar a tu bebé según su edad:

  • Desde el nacimiento hasta los tres meses: cada dos o tres horas.
  • Desde el nacimiento hasta los tres meses: cada dos o tres horas.

Lo que Necesitas para Dar el Biberón a un Recién Nacido

Aprender a dar el biberón empieza por elegir el biberón adecuado para tu bebé, de modo que pueda alimentarse de forma eficaz y segura. Con tantas opciones de biberones y tetinas, sabemos que, en ocasiones, esta decisión puede resultar abrumadora. Te recomendamos que elijas un biberón que reduzca las molestias estomacales, como el biberón Philips Avent Natural Response Airfree, específicamente diseñado para una protección adicional frente a cólicos y reflujo. Si tienes pensado dar el pecho y el biberón a la vez, prueba el biberón Philips Avent Natural Response, con una tetina ancha, flexible y suave, que está especialmente diseñada para imitar la forma y la sensación del pecho.

Cómo Preparar un Biberón

El primer paso para aprender a dar el biberón a tu bebé es saber cómo preparar un biberón de fórmula. Antes de empezar a preparar el biberón, limpia y esterilízalo con un esterilizador o con un cazo y agua hirviendo. Una vez que hayas limpiado el biberón y la superficie que vas a utilizar, así como tus manos, sigue estos pasos para preparar un biberón:

  1. Hierve el agua. Si utilizas un cazo, asegúrate de que el agua hierve y no la dejes más de 30 minutos después de hervir.
  2. Lee las instrucciones del envase de la leche de fórmula. Si le das leche de fórmula a tu bebé, consulta las instrucciones del envase para saber cuánta agua y polvo necesitas.
  3. Añade la leche de fórmula y el agua al mismo tiempo. Añade el agua al biberón y, a continuación, la cantidad especificada de leche de fórmula en el biberón esterilizado y mézclalo bien agitando suavemente el biberón.
  4. Enfría inmediatamente el biberón. Una vez que hayas mezclado la leche de fórmula y el agua, coloca el biberón bajo el grifo de agua fría para que se enfríe hasta la temperatura de alimentación. Asegúrate de que el nivel del agua de refrigeración está por debajo de la tapa del biberón para evitar contaminar la leche.
  5. Comprueba la temperatura. Echa un poco de leche en la parte interior de la muñeca para comprobar la temperatura. El líquido debe estar tibio y, si no lo está, basta con pasarlo por un poco más de agua fría hasta que alcance la temperatura deseada.

Consejos para Dar el Biberón a un Recién Nacido

Como la mayoría de los padres, seguro que te preguntas cómo conseguir que tu bebé tome el biberón rápidamente. Estos son algunos consejos que puedes utilizar para ayudar a tu bebé a tomar el biberón:

  • Inclina la cabeza. Mantén la cabeza del bebé inclinada sobre su cuerpo para evitar que se atragante, regurgite o se alimente en exceso.
  • Introduce la tetina. Acerca la tetina a los labios del bebé e introdúcesela suavemente en la boca.
  • Elige un biberón con el tamaño de tetina/pezón adecuado. Para una mayor facilidad, comodidad y seguridad, asegúrate de que el biberón tiene el tamaño de tetina/pezón adecuado para tu bebé. Esto le ayudará a mantener un ritmo de alimentación constante.
  • Hazlo eructar durante y después. Haz eructar a tu bebé durante la toma, aproximadamente a la mitad, y después de que haya terminado el biberón.
  • Tira el resto. Cuando tu bebé empiece a apartar la cabeza del biberón o cierre la boca, significa que la toma ha terminado. Es entonces cuando puedes tirar la leche que quede en el biberón.

Posiciones para Dar el Biberón

Además de los consejos anteriores, ten en cuenta estas tres posturas populares para saber cómo dar el biberón a un recién nacido:

  • Posición de cuna. Coloca al bebé en el hueco de tu brazo y sujétale la cabeza mientras inclinas su cuerpo ligeramente hacia atrás. Asegúrate de que la barbilla del recién nacido no se inclina hacia el pecho antes de darle el biberón.
  • Sentado. En esta posición, mantén a tu bebé sentado sobre tu regazo con la espalda apoyada en tu pecho. Si tu bebé tiene síntomas de reflujo, esta también es una posición ideal para evitar que regurgite.
  • Piernas flexionadas. Si tu bebé y tú necesitáis pasar más tiempo frente a frente, esta puede ser la postura ideal. Coloca a tu bebé en tu regazo, mirando hacia ti y con los pies apoyados en tu vientre. Dale el biberón mientras disfrutáis de un rato más de intimidad.

Si sigues teniendo dificultades para que tu bebé tome el biberón, puedes ponerte en contacto con el pediatra si tienes dudas o preguntas, o si crees que tu bebé presenta síntomas de reflujo. Al fin y al cabo, tu médico sabe qué es lo mejor para las necesidades específicas de tu bebé.

Aprender a dar el biberón a un recién nacido puede parecer un poco difícil al principio. Sin embargo, con un poco de preparación y organización, descubrirás tus propios métodos para conseguir que tu bebé tome el biberón antes de lo que imaginas. Asegúrate de que tanto tú como tu bebé estéis cómodos y equípate con una provisión de biberones y tetinas, ¡y ya estás lista para dar el biberón!

Tabla Resumen de Métodos de Suplementación

Método Indicaciones Ventajas Desventajas
Cucharilla Primeros días, pequeñas cantidades Fácil de usar para calostro Agotador para grandes cantidades
Vasito Primeros días, suplementos puntuales Pasivo, fácil de usar Fácil de derramar
Jeringa Periodo neonatal Control de la cantidad Lento, requiere precisión
Succión al dedo Reeducación de la succión Ejercita músculos linguales Requiere higiene, no ideal si el bebé coge el pecho
Suplementación al pecho Bebé succiona pero necesita más leche Estimula la lactancia Requiere práctica, puede ser rechazado

¿Cuál es el biberón adecuado para mi bebé? | Tipos de Biberones | MegaBaby

Publicaciones populares: