Hipo en Bebés Recién Nacidos: Causas, Remedios y Cuándo Preocuparse

El hipo en los bebés es una ocurrencia muy común que, aunque suele inquietar a los padres, rara vez causa molestias al bebé. Es normal que si eres madre primeriza no sepas cómo actuar e incluso te agobies, pero no pasa nada, tu bebé está bien. En este artículo, exploraremos las causas del hipo en bebés recién nacidos, los remedios seguros y efectivos para aliviarlo, y cuándo es necesario consultar con un pediatra. Aunque no sea nada grave, es algo a lo que hay que poner remedio. En este blog te ayudaremos a que esos ¡Hip! desaparezcan.

¿Qué es el Hipo y Por Qué Ocurre?

El hipo en bebés es un reflejo natural causado por contracciones involuntarias del diafragma. La culpa es del diafragma. El diafragma casi siempre funciona a la perfección. Pero a veces el diafragma se irrita, cuando ocurre esto, el diafragma se contrae de manera involuntaria. Es muy común en recién nacidos y suele ser inofensivo, desapareciendo por sí solo sin necesidad de tratamiento. El hipo es la causa de que el diafragma del bebé se contraiga, esta contracción obliga a que el aire salga a través de las cuerdas vocales, lo que crea el sonido del hipo.

Causas Comunes del Hipo en Bebés

  • Sistema Nervioso Inmaduro: Los bebés tienen un sistema nervioso que aún está en desarrollo, lo que puede hacer que su diafragma se contraiga involuntariamente. El hipo ocurre debido a la inmadurez del diafragma, que se contrae involuntariamente. El hipo en los bebés es común y suele deberse a la inmadurez de su sistema nervioso, que provoca contracciones involuntarias del diafragma.
  • Alimentación: A menudo, el hipo en los recién nacidos y bebés está relacionado con la alimentación, especialmente si comen rápido o tragan aire durante la lactancia o la alimentación con biberón.
  • Sobrealimentación: Alimentar al bebé más de lo necesario puede hacer que su estómago se distienda, lo cual puede irritar el diafragma y causar hipo. La válvula que comunica el esófago con el estómago, aún no se ha desarrollado por completo, por lo que no se cierra bien. Si el bebé come demasiado, es muy fácil que esto le provoque el hipo.
  • Reflujo Gastroesofágico: Otra causa frecuente es el reflujo gastroesofágico, cuando el contenido del estómago regresa al esófago, irritando el diafragma. El reflujo es cuando el ácido del estómago regresa al esófago, causando irritación y hipo en algunos bebés.
  • Cambios de Temperatura: Además, los cambios bruscos de temperatura o los cambios drásticos en la temperatura ambiente, especialmente después del baño, pueden causar hipo. Los cambios bruscos de temperatura son una causa muy frecuente de la aparición del hipo.
  • Emociones Fuertes: La excitación o el llanto intenso pueden estimular el diafragma del bebé y causar hipo. Las crisis de llanto causan que el bebé trague mucho aire y además, contraen el diafragma, por lo que es muy natural que el bebé después de llorar mucho tenga hipo.

Cómo quitar el HIPO a un BEBÉ 👶🏼 REMEDIOS 💡

Remedios Seguros y Efectivos para Aliviar el Hipo

En la mayoría de los casos, el hipo en los bebés no requiere ningún tratamiento específico y tiende a desaparecer por sí solo. Sin embargo, si tu bebé tiene hipo y parece incómodo, aquí tienes algunos métodos simples para ayudarlo a aliviarlo:

  1. Ten Paciencia: El hipo generalmente desaparece sin intervención, así que el cuerpo del bebé se corregirá naturalmente.
  2. Hazlo Eructar: Si el hipo ocurre después de la alimentación, intenta hacer que el bebé eructe para liberar el aire atrapado.
  3. Postura Durante la Alimentación: Asegúrate de que el bebé esté en posición vertical durante la alimentación para minimizar la entrada de aire. Cuando un bebé tiene hipo es recomendable colocarlo en una posición ligeramente erguida o vertical.
  4. Chupete: A veces, ofrecerle un chupete puede relajar el diafragma y detener el hipo. Succionar un chupete puede ayudar a relajar el diafragma y detener el hipo de tu pequeño.
  5. Distrae al Bebé: Involucrar al bebé en actividades divertidas o calmarlo puede desviar su atención del hipo.
  6. Masajea su Espalda: Para ello, tendrás que recostarlo lateralmente sobre uno de tus hombros y practicar un masaje suave. Así el bebé se relajará y su diafragma también. Hacer un pequeño masaje en la espalda del bebé hacia adelante y hacia atrás. El masaje puede ayudar a relajar al niño, que podrá expulsar los gases acumulados y el hipo desaparecerá.
  7. Pequeños Sorbos: Dale pequeños sorbos, que pueden ser o bien de leche materna o bien de agua, dependiendo de la alimentación de tu bebé. Beber pequeños sorbos de agua o de leche materna ayuda a controlar la respiración del bebé y poder así deshacerse del hipo.
  8. Cambiar la Postura: Uno de los métodos que más ayudan a sincronizar el diafragma con la respiración del bebé es el cambio de postura. Éste es uno de los métodos que más ayudan a regular el diafragma con la respiración del bebé. Al cambiar de postura el bebé cambia el ritmo de su respiración y se estabiliza.

Cuando se dé esta situación intenta ponerle solución de las formas que te hemos explicado.

Qué NO Hacer para Quitar el Hipo

  • Tapar la Nariz del Bebé: No servirá de nada. Tapar la nariz del pequeño es un error muy frecuente en algunas mamás y papás cuando sus pequeños tienen hipo, este remedio no servirá de nada, de hecho, lo único que puede provocar es que el bebé se sienta incómodo y se ponga a llorar, lo que puede causar más hipo.
  • Bebidas con Gas: Las bebidas con gas tampoco son una buena solución. De hecho, estas suelen causar más hipo, incluso en los adultos.
  • Gotas de Limón: Gotas de limón en el agua es un remedio clásico que tampoco es nada recomendable porque el limón es un alimento muy ácido que puede perjudicar al bebé.

Consejos para Prevenir el Hipo en tu Bebé

Aunque el hipo es algo natural en el desarrollo de tu bebé, puedes tomar algunas medidas para reducir su frecuencia:

  1. Aliméntalo despacio y con calma: Evita apurar las sesiones de alimentación y haz pausas para hacerlo eructar.
  2. Crea un ambiente tranquilo: Trata de mantener al bebé relajado durante y después de la lactancia, minimizando la excitación o el llanto excesivo. Dale la toma cuando esté relajado, puesto que su respiración estará mucho más controlada y regulada. No dejar que el pequeño llore desconsoladamente, por el hecho de que en estas ocasiones suele tragar demasiado aire.
  3. Evita la sobrealimentación: Presta atención a las señales de hambre del bebé y evita alimentarlo en exceso.

Sigue nuestros consejos para evitar que a tu bebé le den ataques de hipo.

Hipo Fetal: ¿Es Normal?

El hipo en el vientre materno es un fenómeno completamente normal y habitual durante el embarazo, especialmente a partir del segundo y tercer trimestre. El hipo fetal es un fenómeno común y normal durante el embarazo, especialmente en el segundo y tercer trimestre, y generalmente no es motivo de preocupación. Es totalmente normal que el hipo fetal aparezca varias veces al día y, de hecho, suele ser un signo de que el desarrollo del bebé avanza de manera adecuada. Se produce cuando el bebé tiene movimientos rítmicos y repetitivos en el útero, que muchas madres perciben como pequeños «saltos» o contracciones suaves en el abdomen.

Desarrollo del Diafragma

El hipo ocurre cuando el diafragma del bebé, el músculo que ayuda en la respiración, se contrae mientras practica movimientos respiratorios. El hipo en el útero no suele representar ningún problema y es parte del desarrollo saludable del bebé. Sin embargo, si notas episodios muy prolongados o excesivamente frecuentes, consulta con tu médico para descartar cualquier anomalía en el flujo sanguíneo o la placenta. Aun así, si el hipo se percibe demasiado intenso, ocurre con excesiva frecuencia en las últimas semanas o coincide con una reducción de los movimientos habituales del bebé, lo recomendable es comentarlo con la matrona o el ginecólogo.

¿Cuándo Debes Consultar al Médico?

El hipo generalmente no es motivo de preocupación, pero si tu bebé tiene alguno de los siguientes síntomas junto con el hipo, es recomendable que consultes a un médico:

  • Hipo excesivo o prolongado: Si el hipo dura más de una hora o ocurre con mucha frecuencia, consulta a un pediatra. Si el bebé lleva más de tres horas y el hipo no cesa.
  • Negativa a comer: Si el hipo viene acompañado de una negativa a comer, podría ser un signo de un problema subyacente. Si el niño además de tener hipo, está inquieto, llora demasiado o aparece la fiebre.
  • Irritabilidad o agitación: Si el bebé está inusualmente irritable o agitado, podría requerir atención médica.
  • Vómitos o regurgitación: Si el hipo se acompaña de vómitos o regurgitación frecuentes, podría estar relacionado con el reflujo u otros problemas gastrointestinales. La Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria (AEPAP) también aconseja acudir al pediatra si el bebé rechaza el alimento o el hipo provoca vómitos frecuentes.

Siempre que notes algún síntoma que te preocupe o tengas preguntas sobre la salud de tu bebé, no dudes en consultar a un profesional de la salud para que te tranquilice y te brinde orientación.

Situación Recomendación
Hipo frecuente y prolongado Consultar al pediatra
Hipo con negativa a comer Consultar al pediatra
Hipo con irritabilidad Consultar al pediatra
Hipo con vómitos Consultar al pediatra
Hipo normal Aplicar remedios caseros y tener paciencia

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