Uno de los platos que triunfa en celebraciones familiares y especialmente en Navidad es el cabrito al horno. Desde hace muchos años, es el plato estrella del 25 de diciembre. No solo es una receta para preparar exclusivamente en ese día; el cochinillo al estilo segoviano con el clásico cordero asado son una de esas comidas o asados familiares de domingo para todo el año.
Además, es una receta sencilla en la que el producto es lo más importante: buena materia prima, un horno y un poco de paciencia. En cada casa seguro que se prepara de una u otra manera, esta es una más, una receta probada año tras año que os recomiendo, las combinaciones son muchas y siempre al gusto del consumidor.
Aquí tienes una receta fácil para preparar unas costillas de cordero al horno en su punto. Yo las he sazonado solamente con pimienta y sal pero una picada de ajo y perejil seguro que también les quedaría bien. O un alioli casero.
Las carnes de ovino y caprino asadas al horno son un clásico de las celebraciones por la sencillez de su elaboración y la excelencia del resultado. Una apuesta por mantener tradiciones de siempre que, además, contribuye al futuro de todos.
Ingredientes para 8 personas
- Un cabrito de unos 4 kgs. aproximadamente
- 1 vaso de agua
- 1 vaso de vino blanco (el agua el que vaya necesitando el cabrito)
- 70 g de sal
Preparación del Cabrito al Horno
Comenzamos preparando el medio cabrito que, como no nos cabe en la bandeja del horno, cortaremos en dos piezas, dividiendo el costillar y dejando una parte junto a la pierna y la otra junto a la paletilla.
Picamos los ajos, frotamos uno de ellos por toda la superficie del cabrito y salamos al gusto.
- Precalentamos el horno a una temperatura alta, unos 250º C durante 10 minutos, para que al meter el cabrito no tenga que cocinarse partiendo de un entorno frío.
- Colocamos el cabrito en una cazuela de barro o cerámica, si es un cabrito entero (si sois muchos) directamente a la bandeja del horno, con la parte interior hacia arriba. Si no disponéis de estos recipientes de barro o cerámica, cabría la posibilidad de cocinarlo sobre la bandeja metálica del horno, aunque en este caso te recomiendo poner un poco de manteca también en el agua.
- Vertemos un vaso de agua y el de vino blanco en la base de la cazuela o en la bandeja del horno y metemos todo en el horno. Durante el proceso podremos apreciar cómo va goteando la carne.
- Bajamos la temperatura del horno a 170º C, necesitamos el horno con temperatura arriba y abajo.
- En el horneado (de la dos caras del cabrito) cada 20 minutos abrimos la puerta del horno y vamos hidratando la carne del cabrito con la salsa que se va formando en la cazuela (durante el proceso de asado añadimos agua a demanda para que no se queme ni se quede seco el cabrito).
- Para este tamaño y peso hornearemos en total 1 hora y 40 minutos.
- Cuando queden los 10 últimos minutos, subimos el horno a 220º C y hacemos que las piezas de cabrito se doren por ambas caras.
- Si al pinchar la carne pone resistencia, asamos otros diez minutos más. Si la aguja entra con facilidad, es la señal de que ya estará listo.
- Finalizado el tiempo total retiramos del horno.
- En un cazo ponemos todo el líquido que ha soltado el cabrito y reducimos un poco para espesar la salsa y que se concentre aún más sus sabores.
En la bandeja del horno, colocamos la rejilla para que las dos piezas de carne estén en alto y no en contacto con los líquidos para que se asen sin cocerse. Agregamos el agua y el vinagre y cocinamos en el horno a 180ºC durante dos horas. En ese tiempo, vamos dando la vuelta a las piezas de cabrito para que se vayan dorando por las dos caras, y aprovechamos para regarlo bien con sus jugos.
Cuando el chivo tenga ya casi conseguido un bonito color, agregamos medio vaso de agua y otro poco de vinagre, dándole la vuelta a la carne por última vez.
Sacamos el cabrito disponiéndolo en una fuente y desglasamos rascando la bandeja con una cuchara de madera para que se integren con la salsa.
Si vais a preparar un cabrito para muchos y vuestro horno no es muy grande podéis ir cambiando las alturas de las bandejas del horno. Para que se hagan tanto por arriba, como por abajo. En este caso debéis tener cuidado que no se os queme. Por eso, os recomiendo que empecéis temprano a cocinarlo y lo apaguéis cuando esté casi terminado. Cuando al pinchar con un tenedor se desprenda con facilidad.
Prepararemos el cabrito tal y como se hace en un auténtico asador, salvando las distancias ya que no contamos en casa con un horno de leña. Yo he tardado casi 2 horas en asarlo.
Finalizado el tiempo total retiramos del horno. En un cazo ponemos todo el líquido que ha soltado el cabrito y reducimos un poco para espesar la salsa y que se concentre aún más sus sabores. Servimos la salsa por encima del cabrito y llevamos a la mesa.
Si quieres ponerte a elaborar algún plato principal más te puedo recomendar estas carrilleras de ternera guisadas, este osobuco, unas deliciosas albóndigas en salsa española o este jarrete de ternera delicioso. Y si sigues queriendo hacer recetas de asados, te aconsejo este pavo asado, pularda al horno o este clásico pollo asado con patatas, mi preferido.
El cabrito que podéis ver aquí es de la Comarca de la Vera, en Extremadura. Un producto de calidad magnífico para asar al horno y disfrutar en familia.
Guarniciones para Disfrutar el Asado Navideño
Por si aún no lo tenéis decidido, os propongo esta receta tradicional de cabrito al horno para que la sirváis como asado estrella en alguno de los banquetes familiares que con motivo de la Navidad nos reúnen a todos, como alternativa al cordero asado. La receta prácticamente consiste en preparar el cabrito tras sazonarlo, meterlo en el horno y dejar que se cocine hasta que esté en su punto, vigilando, eso sí, y dándole la vuelta cada media hora para conseguir una cocción uniforme y un bonito color.
Tenéis muchas opciones para servir con el cabrito asado. Por un lado unas patatas asadas, aprovechando que hemos encendido el horno, o una buena ensalada de lechuga, cebolla y tomate para equilibrar y desengrasar el menú. Es una combinación que nunca falla, para poder así llegar a un sorbete de limón para el postre.
Para acompañar este plato diría que las mejores cosas son las patatas panadera o las patatas a lo pobre, aunque podemos poner patatas fritas si estas no nos gustan.
Miguel Ángel de la Cruz, embajador del Programa Europeo del ovino y caprino de INTEROVIC, nos ofrece tres acompañamientos para las protagonistas de las fiestas:
Ensalada de escarola con granadas y aderezo de miel y aceite de oliva
Ingredientes (4 raciones):
- 100g de escarola fresca
- 1 granada
- 50g miel
- 100g de aceite de oliva
- Sal
Elaboración:
- Limpiar y cortar la escarola en pequeños trozos.
- Extraer los granos de la granada y reservar.
- Preparar un aderezo con miel fluida, aceite y sal.
- Disponer la escarola y granada en un bol apropiado y aliñar con la mezcla de miel y aceite.
Patatas panadera encebolladas con tomillo y vino blanco
Ingredientes (4 raciones):
- 200g patatas peladas
- 200g cebolla
- 50g aceite de oliva
- Tomillo fresco en hojas
- 100 g de vino blanco
- Sal
Elaboración:
- Picar las cebollas y las patatas en finas láminas.
- Disponer en una placa de horno y añadir el aceite de oliva por toda la superficie, añadir el vino blanco, las hojas de tomillo y sazonar.
- Introducir en un horno a 180ºC durante 45 minutos, hasta que estén bien tiernas.
- Disponer en un bol o recipiente. Servir caliente.
Cintas de calabacín, zanahoria y manzanas
Ingredientes (4 raciones):
- 200g calabacín
- 100g zanahorias
- 100g manzanas
- 30g AOVE
- Sal
Elaboración:
Con una mandolina o cuchillo grande, cortar las verduras y la fruta en láminas finas y regulares.
Uno de los mejores asados que tenemos son el cabrito al horno (también llamado chivo), que junto con el cordero asado y el cochinillo al horno, son lo clásicos asados de Navidad. Es una receta para Navidad perfecta, y no lleva mucho trabajo.
Al nacer los corderos se alimentan exclusivamente de leche materna, es a partir del tercer o cuarto día de vida cuando empiezan a mordisquear la hierba. Puesto que pastan libremente junto a la madre, la lactancia materna no se ve interrumpida en ningún momento como sí suele hacerse en la cría convencional de cordero.
Aquí tienes una receta fácil para preparar unas costillas de cordero al horno en su punto. Yo las he sazonado solamente con pimienta y sal pero una picada de ajo y perejil seguro que también les quedaría bien. O un alioli casero.
1.- Comenzamos pelando las patatas y la cebolla y la cortamos en juliana y las patatas en rodajas. 2.- Encima ponemos una rejilla para que suelten todos los jugos. 3.- Hacemos un majado con unos dientes de ajo y tomillo fresco. 5.- En la pierna hacemos unos cortes y en ella metemos un poco de manteca de cerdo. 6.- Colocamos encima de las patatas una rejilla y en ella el cabrito.
Engrasa una fuente o una bandeja para horno con unas gotas de aceite de oliva y extiéndelas con las manos o una servilleta de papel. Sazona las costillas con sal y pimienta al gusto por los dos lados y colócalas en la fuente o bandeja. Hornea durante unos 15 minutos a 225 ºC, calor arriba y abajo sin ventilador. Opcional: vuelve a sacar las costillas del horno y vuelve a darles la vuelta, la carne hacia arriba.
¡Disfruta de este delicioso cabrito al horno con tu familia y amigos!
| Plato | Porciones | Precio por persona (aprox.) | Calorías por 100g (aprox.) |
|---|---|---|---|
| Cabrito al Horno | 8 | €11 | 290 kcal |
| Pierna de Cordero al Horno | 4 | €8.3 | 278 kcal |
