La piel del recién nacido juega un papel fundamental en la transición del medio intrauterino al aéreo extrauterino.
En este artículo, exploraremos las lesiones cutáneas benignas transitorias en el recién nacido y las reacciones específicas en las primeras semanas de vida presentes en casi todos los neonatos.
Nos centraremos en la importancia que tienen y los posibles diagnósticos diferenciales, incluyendo:
- Acrocianosis
- Ampolla de succión
- Callo de succión labial
- Cambio de color en arlequín
- Cutis marmorata
- Descamación fisiológica
- Eritema tóxico neonatal
- Hiperpigmentación genital
- Hiperplasia sebácea
- Hipertricosis
- Ictericia
- Melanosis pustulosa neonatal transitoria
- Quiste gingival
- Quiste miliar
- Quiste palatino
- Rubor generalizado
- Vérnix caseosa
Es vital no confundir estas condiciones con infecciones o signos de enfermedades internas o genéticas.
Lesiones más comunes en la piel del recién nacido
La diferencia principal con la piel del adulto reside en la dermis.
Esta es más fina, con fibras colágenas de menor tamaño, fibras elásticas inmaduras, estructuras vasculares y nerviosas desorganizadas, y glándulas sudoríparas ecrinas ineficaces.
Anatomía de la piel
Lesiones por Inestabilidad Vasomotora Cutánea
Cuatro de estas lesiones cutáneas se producen por inestabilidad vasomotora cutánea, y son más frecuentes en los prematuros.
Mejoran rápidamente tras el calentamiento del lactante y ceden con la edad.
Acrocianosis
Se caracteriza por una coloración azul-violácea de los labios, las manos y los pies. La exposición al frío induce vasoconstricción, lo que condiciona una congestión venosa en las zonas acras.
Es importante saber que la acrocianosis pronunciada aparece por hipotermia, policitemia u otros síndromes de hiperviscosidad.
Hay que diferenciarla de una equimosis y de la cianosis central o generalizada causada por una alteración respiratoria o cardiovascular en donde se destaca un tono azulado de la lengua y el área perioral.
Cutis Marmorata
Consiste en un reticulado eritematovioláceo en el tronco y las extremidades.
Se debe a la vasoconstricción capilar que genera la exposición al frío.
La cutis marmorata persistente se presenta en el hipotiroidismo y en síndromes como Down, Cornelia de Lange y trisomía 18.
No hay que confundirla con la cutis marmorata telangiectásica congénita, cuyas lesiones son más estables y parcheadas, y pueden asociarse con atrofia y ulceración.
Rubor Generalizado
También llamado eritema neonatal, se manifiesta por un eritema difuso.
Lo genera el exceso de hemoglobina y la vasodilatación de los capilares cutáneos secundario a la disminución del tono simpático.
Cambio de Color en Arlequín
Otro fenómeno fisiológico episódico es el cambio de color en arlequín, que consiste en una coloración más roja de la zona inferior del cuerpo bien delimitada en la línea media en posición lateral.
Cada episodio dura minutos y es rápidamente reversible con los cambios de posición o al incrementar la actividad.
Cede a las varias semanas de vida.
Cuando el cambio de color en arlequín es persistente o de aparición tardía hay que descartar una alteración neurológica o que la causa sea farmacológica.
A diferencia de estos fenómenos vasculares, las malformaciones vasculares (por ejemplo mancha salmón, mancha en vino de Oporto o cutis marmorata telangiectásica congénita) o los tumores vasculares (hemangiomas) son mucho más localizados y estables.
Otras Lesiones Comunes
Ampollas de Succión
Las ampollas de succión se localizan de forma unilateral o bilateral, en el borde radial del antebrazo, la muñeca, la mano o el dorso de los dedos pulgar e índice, y son causadas por la succión intensa repetitiva intraútero del feto.
El diagnóstico se confirma al ver al neonato succionando las áreas afectas. Son ampollas flácidas que rápidamente se rompen generando erosiones superficiales lineales u ovales, y que regresan en días.
En un recién nacido con una única ampolla en la mano o el antebrazo debemos sospechar de una ampolla de succión; si es única y recidivante, de mastocitoma. Si presenta múltiples ampollas y distribución blaschkoide hace pensar en una incontinencia pigmentaria; si están localizadas en las zonas de fricción como el área del pañal, las manos y los pies, en epidermólisis ampollar; y si el neonato está moderadamente enfermo y presenta ampollas con tendencia a crecer en las áreas periorificiales, la zona periumbilical y las flexuras, descartar impétigo ampollar y síndrome de piel escaldada estafilocócica.
Callo de Succión Labial
El callo de succión labial, también llamado cojinete de succión, se localiza en la zona media labial.
Puede ser congénito, en este caso indica succión vigorosa intraútero. Se presenta como un área oval edematizada habitualmente en la zona media del labio superior.
También puede ser adquirido más frecuentemente por neonatos negros con lactancia materna. Desaparece en semanas o tras suspender la lactancia.
El reflejo de succión primitivo se desarrolla en la semana 25 de gestación, y por tanto, la ausencia del callo de succión labial puede evidenciar una alteración neurológica o anomalías congénitas en la boca.
Eritema Tóxico Neonatal
El eritema tóxico neonatal es una erupción que aparece entre el segundo y el cuarto día de vida en la mitad de los recién nacidos, y cede en una semana.
Es menos frecuente en los recién nacidos prematuros o de bajo peso. Suele extenderse por el tronco, las nalgas, la zona proximal de las extremidades y la cara.
Se presenta como pápulas o pústulas sobre una base habonosa o eritematosa irregular.
Una de las teorías es que se corresponde a la respuesta inmunitaria frente a la colonización microbiana por microflora comensal de los folículos pilosos.
Melanosis Pustulosa Neonatal Transitoria
La melanosis pustulosa neonatal transitoria ya está presente al nacimiento, y es más prevalente en los recién nacidos negros.
Sobre todo, se localiza en la frente, el área retroauricular, el mentón, la nuca, la espalda, las manos y los pies. Tiene 3 fases, y por tanto, 3 tipos de lesión: una fase inicial en la que se aprecian pústulas superficiales sobre una base no eritematosa, posteriormente un collarete descamativo fino alrededor de las pústulas que están desapareciendo y por último unas máculas hiperpigmentadas residuales de pequeño tamaño que pueden persistir semanas o meses.
Como hay casos donde el eritema tóxico neonatal y la melanosis pustulosa neonatal transitoria se solapan clínica e histológicamente, algunos autores han propuesto agruparlos bajo el término pustulosis neonatal transitoria estéril.
En un neonato sano con una erupción vesículo-pustulosa debemos sospechar de un eritema tóxico neonatal si aparecen a los pocos días de vida pápulas eritematosas sobre una base eritematosa; de una melanosis pustulosa neonatal transitoria ante la presencia desde el nacimiento de pústulas sobre una base no eritematosa que evolucionan a collarete descamativo y después dejan hiperpigmentación residual; de una pustulosis cefálica benigna si tiene pápulo-pústulas en las mejillas a las semanas de vida; y de miliaria cristalina si observamos vesículas en la cara y el cuello. Si el neonato está enfermo y las pápulas y las vesículas están sobre una base eritematosa, habría que descartar una infección por virus de herpes simple o varicela zóster. Si las lesiones están localizadas en las palmas y las plantas, hay que pensar en la sífilis congénita y la escabiosis. Hay que recordar que existen muchos otros procesos vesículo-pustulosos como la acropustulosis infantil, la candidiasis congénita, la miliaria rubra y la foliculitis pustulosa eosinofílica.
Hiperplasia Sebácea
La hiperplasia sebácea aparece en la mitad de los recién nacidos a término, es rara en prematuros.
Se presenta en las zonas de mayor densidad de las glándulas sebáceas como el dorso nasal, las mejillas y la zona supralabial en forma de múltiples pápulas pequeñas blanco-amarillentas de superficie lisa.
Se considera que es secundaria a la estimulación intraútero por hormonas androgenéticas maternas. Regresan en semanas.
Quistes Miliares Primarios Congénitos
Los quistes miliares primarios congénitos aparecen en el 50% de los recién nacidos y suelen localizarse en la cara (la frente, las mejillas, la nariz y el mentón).
Consisten en quistes blanquecinos de menos de 2 mm de diámetro que desaparecen en varios meses.
- Quiste miliar de la aréola
- Quistes de la línea transversa nasal
- Quistes situados en la mucosa oral, tanto en el área gingival como en el paladar
Si los quistes miliares primarios congénitos son numerosos, de distribución inusual o persistentes, debemos descartar algunas genodermatosis como el síndrome de Bazex-Dupré-Christol, el síndrome orofaciodigital tipo I, la ausencia de dermatoglifos más hipohidrosis palmoplantar y el síndrome de Rasmussen.
Es importante no confundirlos con los quistes miliares secundarios tras lesiones, por ejemplo de epidermólisis ampollar distrófica o sífilis.
Quistes de Mucosa Oral
Dentro de los quistes de la mucosa oral los más frecuentes son los palatinos, también llamados perlas de Epstein. Son menos frecuentes en los recién nacidos prematuros y de bajo peso. Se presentan como quistes blanco-amarillentos en el rafe medio del paladar en la unión del paladar blando y duro. Desaparecen en los primeros 5 meses de vida.
Quistes Gingivales
Por otro lado, los quistes gingivales o alveolares, también llamados nódulos de Bohn, son quistes blanco-amarillentos que se localizan en el proceso alveolar sobre todo en la región anterior de la arcada maxilar. Son menos frecuentes en los recién nacidos prematuros y de bajo peso. Desaparecen en los primeros 5 meses de vida.
Los quistes gingivales deben diferenciarse de los dientes congénitos, que son mucho menos frecuentes (1 de cada 2.000 recién nacidos), sobre todo si son dientes caducos e incisivos centrales mandibulares que erupcionan en una etapa temprana y pueden aparecer en el contexto de síndromes polimalformativos.
Otros procesos que pueden confundirse con los quistes orales son la malformación linfática microquística, la ránula y el épulis congénito.
Hipertricosis Transitoria Difusa
La hipertricosis transitoria difusa, también llamada lanugo, aparece sobre todo en los recién nacidos prematuros y no blancos.
Suele desprenderse en el séptimo u octavo mes de gestación. Es más marcada en los pabellones auriculares, las mejillas, los hombros y la espalda.
Es un pelo fino de varios centímetros de longitud a veces no pigmentado. Desaparece en semanas.
Hay que diferenciarla de las hipertricosis localizadas como la cola de fauno, y de otras hipertricosis difusas como: la hipertricosis lanuginosa congénita, el síndrome alcohólico fetal, la inducida por fármacos maternos como minoxidil y neonatales como diazóxido; y la hipertricosis en el contexto de los cuadros sindrómicos como la mucopolisacaridosis, la lipodistrofia congénita generalizada, el síndrome de Cornelia de Lange y el síndrome de Rubinstein-Taybi.
Hiperpigmentación Genital
La hiperpigmentación genital aparece sobre todo en los recién nacidos del sexo masculino negros o asiáticos. Se localiza en el escroto de los varones, y los labios y vulva en los recién nacidos de sexo femenino.
Puede asociarse con hiperpigmentación transitoria en la parte inferior del abdomen (línea negra), alrededor de las aréolas, las axilas, los pabellones auriculares y la región periungueal. Es debida a la influencia de las hormonas maternas y placentarias. Desaparece en 2 o 3 meses.
No debe confundirse con la hiperpigmentación secundaria a la hiperplasia suprarrenal congénita u otras formas de insuficiencia suprarrenal, ni con las líneas pigmentarias transitorias, que es una hiperpigmentación no hormonal dispuesta en bandas horizontales, entre otras zonas, en los pliegues abdominales, la espalda y las rodillas.
Ictericia Fisiológica
La ictericia fisiológica aparece en más de la mitad de los recién nacidos en el segundo o tercer día de vida. Consiste en una coloración amarillenta de las mucosas y la piel de progresión céfalo-caudal.
Se presenta en el 80% de los recién nacidos prematuros pero de forma más tardía (quinto día) y más duradera.
La hipoxemia relativa en la vida intrauterina causa una policitemia en el recién nacido, al nacer la destrucción de los glóbulos rojos (sumada a la inmadurez hepática) genera un exceso de bilirrubina indirecta cuya acumulación cutánea origina la ictericia fisiológica.
Cuando se presenta en el primer día de vida o en formas persistentes (más de 2 semanas) habría que descartar otras causas de ictericia como infecciones (sepsis), hematomas, enfermedades hemolíticas o alteraciones hepáticas.
Descamación Fisiológica
La descamación fisiológica en el recién nacido a término comienza en el segundo o tercer día de vida, normalmente localizada en las manos, los pies y los tobillos.
Los postérminos ya nacen con descamación y esta es más intensa y generalizada; y en los prematuros tarda de 2 a 3 semanas en aparecer. Puede persistir hasta 3 meses.
No debe confundirse con algunas formas de ictiosis como la dermatitis seborreica, la displasia ectodérmica hipohidrótica o la sífilis congénita.
Vérnix Caseosa
La vérnix caseosa es una sustancia blanco-amarillenta, húmeda y grasienta que se localiza sobre todo en la espalda y en los pliegues del recién nacido.
Es menos frecuente en los postérminos y muy prematuros. Es el resultado de la combinación de la secreción de las glándulas sebáceas, la descamación y el lanugo (agua [80%], lípidos [10%] más proteínas [10%]). Se desprende en pocas horas o varios días.
