En el corazón de Benidorm, el emblemático Benidorm Palace se encuentra de luto tras el fallecimiento de Vicente Climent Llorca, su propietario y figura clave en su historia. La noticia, comunicada a través de las redes sociales de la entidad, lamenta profundamente la pérdida del que fuera presidente, destacando su "entrega, humanidad y visión", que han dejado "una huella que perdurará para siempre".
En el mensaje de recuerdo, se expresó agradecimiento por todo lo que aportó Vicente Climent, acompañando a su familia y allegados en estos momentos de dolor, rindiendo homenaje a su memoria. La misa en su memoria se celebró el viernes 27 de junio de 2025 en el Tanatorio Marina Baixa (La Vila Joiosa). Vicente Climent Llorca, originario de Finestrat, dedicó su vida al sector turístico de Benidorm.
Era el propietario del Benidorm Palace, un símbolo turístico del municipio. A lo largo de su historia, el Benidorm Palace ha acogido a artistas de renombre internacional y nacional, incluyendo a Louis Armstrong, Gloria Gaynor, The Platters, The Drifters, Four Tops, Lola Flores, Carmen Sevilla, Isabel Pantoja, Rocío Jurado, Rocío Dúrcal, María Jiménez, Marisol, Paloma San Basilio, Peret, Pimpinela, Rafaella Carrá, Raphael, Héroes del Silencio o Alaska, entre muchos otros.
El Benidorm Palace es la única sala de fiestas que permanece abierta en Benidorm y una de las pocas de España. Abrió sus puertas el 12 de julio de 1977 y es gestionada por la familia Climent Llorca desde los años 90, primero alquilando la sala y desde 1997 como propietaria. Desde hace años, Vicente Climent estaba retirado y sus hijos son quienes gestionan el negocio actualmente.
Los Archivos de la Caridad: Pere Garro y la Valencia Medieval
El ejercicio de la caridad ha estado siempre presente en la Historia de la Iglesia y sus instituciones. El mandato evangélico caracterizó la vida de los cristianos desde sus orígenes. Sin embargo, muy pocas veces los historiadores de la Iglesia han tomado esta realidad como eje de su discurso.
Sí ha habido y hay estudios particulares sobre las principales instituciones de caridad en la Iglesia: cofradías, hospitales, instituciones educativas, almoines y otras obras pías, como los llamados bacins o platos limosneros de cada parroquia, destinados a ayudar a pobres, huérfanas o cautivos a redimir, pero no se ha construido una historia de la Iglesia que no tome en consideración solamente las estructuras jerárquicas, sino que se fundamente principalmente en la acción de caridad.
El estudio de la pobreza en la Edad Media si ha sido tratado tanto a nivel europeo (Mollat, 1988) o para España (Mitre, 1991; Martínez García, 2008; Riu Riu, 1980-1982) en general, como para Valencia en particular (Rubio Vela, 1995; Narbona Vizcaino, 1997; 2012; Cárcel Ortí y Pons Alós, 1997). Mollat (1988) define al pobre como aquel que “de manera permanente o temporal se encuentra en situación de debilidad, dependencia, humillación, caracterizada por estar privado de los medios de subsistencia, de potencia y de consideración social. No tiene ninguna posibilidad de levantarse sin ayuda ajena”.
Su definición de pobre recoge tanto a los individuos que practican la pobreza de manera voluntaria como a los que lo hacen involuntariamente. Sin embargo, este concepto de pobre no abarca a muchos que aparecen en la documentación como “pobres de parentela”.
- Pobres de solemnitat, pobres de Jesuchrist, aquellos que habían aceptado voluntariamente la pobreza, adscritos o no a una orden (pobreza evangélica).
- Pobres de parentela, integrados muchas veces dentro de los vergonzantes, eran los parientes venidos a menos, a quienes se daban donativos por parte de los familiares más ricos.
En la segunda mitad del s. XV, la indicación de eliminar cualquier tipo de boato de los entierros. Progresivamente descienden las menciones a los acompañamientos de pobres, a los que se les dan ropas y donativos, y al hábito de frailes pobres, sobre todo franciscanos, como mortaja. Las obras de misericordia, a las que hacen referencia directa los estatutos de la cofradía de Nuestra Señora de Belén, aprobados en 1404, están presentes en la voluntad de la mayoría de testadores.
La Almoina de la Seu de Valencia
El fondo más rico de documentación que conserva el Archivo de la Catedral de Valencia es, sin duda, el de la Almoina, institución fundada en 1303 por el obispo Ramon Despont y vinculada en su administración a la Seo más tarde. Entre las series del mismo destacan las ‘Señales de la Almoina’, registros del cumplimiento de las disposiciones de los que dejaban cantidades para esta institución. La mayoría de legados proceden de canónigos o nobles, pero también de miembros de la oligarquía de la ciudad, como Pere Garro.
Desde principios del s. XIV el testamento se convierte en un documento clave en la dinámica de la sociedad valenciana. Era la palabra prevista y las buenas obras programadas en las últimas voluntades, que se presentaba como un seguro y un pasaporte al Paraíso en palabras de J. Chiffoleau (1980), en la medida en que garantizaba ganar la vida eterna y la forma de morir que debía acompañar a todo buen cristiano.
Caridad
Pere Garro: Un Ciudadano Influyente
Pere Garro, ciudadano de Valencia, no era un personaje cualquiera, al menos entre 1450 y 1475, año de su testamento, fue lloctinent general del batle general de Valencia, conseller del rey y taulager de les pecunies del rei en lo present Regne (Narbona Vizcaino y Bernabeu Borja, 2021, p. 471). En el ámbito de las competencias de este último cargo l’honorable en Pere Garro fue el intermediario por el que Alfonso el Magnánimo encargó en 1444 a Van Eyck un tríptico de San Jorge, hoy perdido y el 23 de enero pagaba a Jaume Baço, alias Jacomart, pintor de la ciudad, 1000 sueldos reales, resto de los 2.200 por un retablo de Santa Catalina para la capilla real (Miralles, 2011, p. 192; Yarza Luaces, 2002).
Ya en 1435 era el capitán de una de las catorce naves del rey que participaron en la batalla contra los genoveses y el duque de Milán (Miralles, 2011, p. 192). Prueba evidente de su nivel social y adquisitivo lo supone la aportación que su matrimonio con Beatriu Mascó, viuda en primeras nupcias del Miquel Pujades, doncel, le supuso: 45.000 sueldos, 39.950 en censales cargados sobre el general del reino de Valencia y sobre Teulada, y 8550 restantes en oro, plata, perlas y otros bienes muebles.
Había emparentado con las familias de caballeros Ferrer y Mascó en sendos matrimonios, además su segunda mujer había estado casada con el doncel Miquel Pujades, linaje ennoblecido por el Magnánimo por sus servicios a la Corona. Finalmente casó a su única hija con el cuñado homónimo del batle general de Valencia: Berenguer Mercader, batle general de València, uno de los linajes de mayor prestigio del Reino, de quien él mismo fue lochtinent.
Testó ante el notario Mateu Yviça el 8 de abril de 1475, con dos codicilos posteriores del 15 de octubre de 1476 y el 15 de marzo de 1479, este último días antes de su muerte el 16 de marzo de 1479. A ninguna institución eclesiástica importante de la ciudad de Valencia: parroquias, monasterios, hospitales y cofradías, deja de citar y de concederle limosnas. Siguiendo la práctica acostumbrada nombra albaceas a personas de su entorno: en Pau Rosell, conseller y escribano de ración del señor rey, y a en Pere Capdevila, batle de la vila de Penaguila, del oficio de la batlia general del reino de Valencia, ambos ciudadanos de Valencia, a quienes legaba por sus trabajos 500 s.
Destina 4000 sueldos para su alma, es decir para todo lo concerniente a su entierro y oficios fúnebres. Quiere ser sepultado en lo vas dels pobres del cementerio de la parroquia de San Nicolás, “en aquella capella que novament es estada feta en lo enfront, a part de fora, de la dita ecclesia, appellada dels pobres”; que sean pagadas sus deudas documentadas, siguiendo el mandato evangélico; que intervenga la cofradía de la Mare de Déu de la Seu, además de celebrar en dicha parroquia, donde tenía su residencia en la calle de Cavallers, los oficios de sepultura, capdany y aniversari.
Deberá celebrarse una misa diaria, llamada anual, por los sacerdotes de San Nicolás, en la capilla de su sepultura por su alma y de su primera mujer, la de sus padres, la de su tio Paulo, parientes y pobres de la parroquia, con 1 d. de candelas encendidas mientras se celebre, y otro dinero de oferta, además de los 12 dineros de estipendio de cada misa, que suman un total anual de 420 s. 10 s. 100 s. 40 s. 10 s. 10 s. 20 s. 70 s.
Si la renta anual de los censales cargados sobre el general del reino de Valencia no llegará a cubrir la suma de 880 s., el importe faltante debería correr a cargo de su heredera, la cual no podía hacer cancelación -quitament- de los censales sin el visto bueno del clero de San Nicolás y obreros de su baci de pobres. Igualmente, prohibía fundar un beneficio en la capilla suya sepulcral sino un anual y misas a celebrar cada día.
Nombraba heredera universal a su única hija y de su primera esposa Úrsula Ferrer: Joana, la cual no podía dar nada a su marido Berenguer Mercader, doncell, hijo del batle general homónimo, el mismo que le había concedido un privilegio para amortizar un anual de 13.200 s. en obras pías. Al contrario que señalaba para su hija, si ésta era la heredera, si el interés de los censales no llegaba a cubrir la donación estipulada, se disminuirían porcentualmente las cantidades asignadas a conventos, hospitales y bacins.
De los dos codicilos realizados, en el primero en 1476, autoriza a su hija Joana, nacida de su primer matrimonio con Úrsula Ferrer, a testar de los 20.579 s. 6 d. con los que le había dotado en su matrimonio, siempre y cuando no dispusiera de ellos hasta su muerte. Si moría antes que su marido Berenguer Mercader puede dejarle 4000 s. anuales de un total de 60.000 s., con la condición de que vuelva dicha cantidad a la herencia tras la muerte de Berenguer, a quien además nombraba también albacea junto con Pau Rosell y Pere Capdevila, otorgándole 500 s.
- A su criada Isabel, mujer de Jaume Pardina, los 200 s.
- A ambos esposos 10 l.
- No olvidaba a los demás miembros de esta familia al servicio de su casa: a Esperanza, madre de Isabel, y a sus otras hijas: Usula, Yolant y Aldonza, casada con Miquel Casasus, notario, 100 s.
- A Dalfina, que está en su casa, hija de Arnau Luis d’Arinyo, 50 l.
- A sus esclavos Anrich y Julia los hacía francos tras permanecer 6 y 12 años a su servicio.
Si su testamento es una auténtica radiografía de su religiosidad personal y al mismo tiempo de la mentalidad de la época, su inventario post mortem nos da una idea de su inmenso patrimonio. El 20 de marzo de 1479 ante el notario de Valencia Mateu Iviça su única hija Joana, mujer de Berenguer Mercader, doncell, consejero real y ahora llochtinent del batle general de Valencia, hacía inventario post mortem de los bienes de su padre, entre los que destacan su casa principal en la calle Cavallers, parroquia de San Nicolás, lindante con el “carreró que va a Sant Nicolau e ab lo carrer dels cavallers e ab alberch dels hereus del noble mossen Rodrigo Diez, quondam”, a la que había ido uniendo otras dos casas unidas a esta adquiridas sucesivamente a Berenguer Bataller, alguacil de la Batlia, y a Miquel Morata, tejedor.
Inversión en Censales
La inversión en censales fue sin duda la base de la fuerte economía de Pere Garro, la mayoría vinculados a instituciones fiables, bien cargados sobre lo general del Regne de València, o sobre villas y ciudades importantes, especialmente Valencia. Solo un censal cargado sobre particulares aparece mencionado en su inventario post mortem. No era algo excepcional, como han demostrado J. V. García Marsilla y A.
Es a partir de 1515 cuando la voluntad de Pere Garro, de que su herencia en ausencia de herederos pasará a la almoina, se hizo realidad. La voluntad del testador de donar sus bienes a la Almoina tendrá dos dificultades. La primera fue la existencia de un hijo ilegitimo de su hermano Guillem y de “una serventa sua”, menor de edad y con el mismo nombre, Perot Garro. La causa pasó primero por el tribunal eclesiástico de la Rota, sentenciando los jueces apostólicos que éste era ilegitimo.
El otro conflicto acabo el 13 de enero de 1506, cuando Aldonça, hija de Pere Burges, ciudadano de Tortosa, viuda de su sobrino homónimo mossen Pere Garro, también ciudadano de dicha ciudad, e hijo de su hermano Guillem Garro, ciudadano de Tortosa, y de Catalina Segur, que a la muerte de su esposo había declarado estar en cinta, afirmaba ahora delante del cabildo y del síndico, no estarlo, aportando varios testimonios de los motivos que tuvo para afirmar lo primero y los que tiene ahora para negarlo.
Parece se trataba de un embarazo ficticio como el también documentado en 1462 de la esposa de Joan Mercader, hermano del batle de Valencia (Pons Alós, 2022). Un día después, en Tortosa, el 14 de enero, ante mossen Miquel Guiemet y mossen Pere Gil, canónigos de la catedral de Tortosa, declaran por separado las tres mujeres “madrines” que en el mes de septiembre acudieron a casa de Aldonça. Una de ellas, Caterina Barberana, mujer de Pere Calbet, labrador de Tortosa, “dix que ella era stada en los dolors ha tengut la dita senyora Garrona alguns diez e creya verdaderament que era prenyada e que eren dolors de dona prenyada e que aprés dillus passat de (matinada) fonch a la casa de la dita Garrona e veu que lo ventre lis (li’s) era molt calat e toqua-la e no li paregue tingués criatura ninguna. E ayxi l’an desenganà a la dita senyora Garrona, e aprés se’s seguit que ab dites dolors li s’es disolt tot lo ventre, de tal manera que no te senyals de dona prenyada ni menys es prenyada”.
El Aumento de Donaciones
El aumento de donaciones a los pobres de parentela en el contexto de la Almoina de la Seu de Valencia no responde solo a la voluntad de caridad a los pobres, también de mantener la memoria del legatario entre sus parientes más allá de su muerte. Hay que tener en cuenta que la cantidad de 7 libras, 12 sueldos y 6 dineros anuales de cada señal no solucionaba nada a los beneficiarios, cuya situación económica, al menos entre los parientes de Pere Garro, no era extrema.
Las personas de su parentela que van a recibir las primeras ayudas se pueden agrupar en seis familias, que deben justificar siempre a través de los registros de señales de la Almoina su parentesco con Pere Garro. Sorprende la condición profesional de algunos de estos beneficiarios, así Pere Sanç, es notario de Tortosa, y recibe de micer Gaspar de Pertusa, canónigo administrador de la herencia, 7 l. 12 s. 6 d.
En 1515 se registran las señales de la Almoina de lo que el registro denomina “primers parents nomenats”. Distribuidos entre Tortosa principalmente, Benicarló y Morella, pero también en Valencia y pueblos cercanos, como Tavernes Blanques. Todos ellos son descendientes de primos hermanos de Pere Garro, aunque ninguno de ellos lleva ya este apellido, agrupados en las familias Balaguer, Sanç, Barreda-Chies, Pinter, Forner y Gombau.
| Beneficiario | Profesión | Ubicación | Cantidad Recibida |
|---|---|---|---|
| Pere Sanç | Notario | Tortosa | 7 l. 12 s. 6 d. |
| Varios | Descendientes de primos hermanos | Tortosa, Benicarló, Morella, Valencia, Tavernes Blanques | 7 l. 12 s. 6 d. (anual por señal) |
