Carles Costa, periodista polifacético de 47 años, ha sabido ganarse un lugar destacado en el panorama televisivo catalán. Su elegancia al presentar el TN vespre durante las vacaciones de Toni Cruanyes, vistiendo americana y corbata, contrasta con su habitual trabajo como redactor de tribunales, donde también destaca por su impecable estilo.
Una carrera polifacética
Costa es un "chico González" que ha triunfado, tras años haciendo Informativos en Telecinco y programas en directo de Jordi González en RNE (programa matinal El dia a la vista en Ràdio 4) y en TVE (programa La escalera mecánica de La 1 en castellano).
Además de periodista, es economista y jurista, y ha demostrado su vis cómica en el concurso Persona infiltrada. Es un profesional todoterreno, capaz de presentar un programa especial de 4 horas seguidas sobre la DANA de València.
En TV3, Costa compagina varios trabajos: se ha especializado en Tribunales en los TN, colabora cada sábado en Colapse y edita y presenta el TN Vespre cuando Toni Cruanyes está de vacaciones.
Según informó EN Blau, en TV3 se están produciendo reuniones para acabar de cerrar los nuevos Telenotícies y ya empiezan a grabar programas piloto, pruebas con los nuevos platós, grafismos, sintonías, formato y nuevos presentadores.
Cada vez que Costa presenta, la audiencia se mantiene altísima, gracias a sus maneras similares a las de Cruanyes. A los espectadores les gusta Costa, uno de los periodistas veteranos de la casa, aunque aparenta una juventud que ya no tiene.
Comenzó su carrera con Júlia Otero y continuó con Jordi González en RNE y TVE. Carles Costa: "Pues ya los hemos hecho. ¡Medio siglo! ¡50 años! La cifra da un poco de vértigo. Sobre todo, cuándo empiezas a mirar atrás y hacer números: 27 años del primer trabajo con mi maestra Júlia Otero, 25 años trabajando en TV3, 20 años de "Carles Costa, TV3, París", 15 años del "Carles Costa, TV3, Londres"…
El secreto de su éxito: comunicar con claridad
Recientemente, una señora en el Mercado de la Concepción le dijo: "Me gustan mucho tus crónicas. Se entienden". Para Costa, este es el punto clave de su trabajo: comunicar, que las cosas se entiendan. Tiene mucha experiencia y sabe que antes de todo va esto: que se entienda.
Costa se abre en canal, reconoce su carácter inseguro, perfeccionista, todo lo contrario de prepotente. Se prepara cada trabajo a conciencia sin dar nada por seguro. Mantiene su vida íntima en privado pero al hacer medio siglo se acuerda de amigos y familiares.
Uno de sus mejores amigos en la casa es Toni Cruanyes, que lo felicita y sin quererlo, revelan el mote que les dedican a TV3: son Pili y Mili: Cruanyes: "Felicidades, Carles!!! Gracias por tantas horas de trabajo juntos y tantas charlas... por muchos años más"!. Costa le responde: "Estimadísimo Toni!! Compañero de tantísimas vivencias personales y profesionales. Y lo que nos queda... ¡Por muchos años más de Pili y Mili! ❤️❤️❤️❤️".
De corresponsal a presentador de 'Els matins'
Tras 10 años informando a pie de calle desde París y Londres, Carles Costa (Barcelona, 1975) se unió a Lídia Heredia y Núria Solé en la presentación de Els matins.
La primera sensación fue de nervios buenos, de ilusión, porque Els matins es un programa complicado, de más de cinco horas. Es muy complejo: has de tener un ojo puesto en todas las cosas que están pasando y es, al mismo tiempo, un magacín en el que has de poder tratar los temas de ji, ji, ja, ja. Por ello, la primera reacción fue de nervios por el reto. Pero estoy muy agradecido, porque es una muy buena oportunidad para entrar en uno de los espacios más emblemáticos de la cadena, al lado de dos presentadoras excepcionales, que son muy amigas mías, y un gran equipo. Solo soy una pequeña pieza del engranaje.
Los matinales británicos son una pasada. En las televisiones inglesas tienen muy claro que la franja matinal se debe cuidar mucho. Y muchas de las cadenas tienen a sus grandes estrellas presentando en las mañanas auténticos espectáculos en la línea de los espacios estadounidenses. Yo he consumido muchos de estos programas y espero poder aportar un poco de ese aspecto más británico.
Costa ha vivido ajeno al agobio de las audiencias. Ahora que ha vuelto le preocupan? Es verdad que el tema no tiene nada que ver ahora. Las audiencias están mucho más fraccionadas. No le engañaré: lo primero que miras por la mañana es la audiencia del día anterior, pero mi incorporación a Els matins es una carrera de fondo: hemos de ir poco a poco y mirar qué cosas funcionan. No podemos pretender obtener resultados en dos días, sobre todo teniendo en cuenta que la competencia matinal va muy fuerte y que muestra un tono un poco diferente al nuestro.
En casi todos los magacines matinales españoles hay mujeres. Usted es la nota disonante. Es verdad. La franja matinal tiene un público muy femenino. Por tanto, poner a un hombre también es una buena idea. Es una apuesta arriesgada.
En Els matins ya presento la parte informativa. Me apetecía hacer un magacín. Es una cosa que no había hecho antes. Estuve de reportero en En directe, que en el fondo tenía un tono de magacín. Es un reto diferente. Hemos de salir de la zona de confort. A mí me gusta probar registros. He hecho informativos durante 20 años de carrera y de todo se aprende.
He entrado en un momento muy caliente, en el que están pasando muchas cosas. Desde fuera seguía mucho la actualidad, porque como corresponsal has de tener siempre un ojo puesto en el día a día de dad de tu casa, porque trabajas para el Telenotícies. Pero, ya le digo, me gustan los retos.
Al estar tanto tiempo fuera de Catalunya, habrá vivido ajeno al agobio de las audiencias. Ahora que ha vuelto le preocupan? Es verdad que el tema no tiene nada que ver ahora. Las audiencias están mucho más fraccionadas. No le engañaré: lo primero que miras por la mañana es la audiencia del día anterior, pero mi incorporación a Els matins es una carrera de fondo: hemos de ir poco a poco y mirar qué cosas funcionan. No podemos pretender obtener resultados en dos días, sobre todo teniendo en cuenta que la competencia matinal va muy fuerte y que muestra un tono un poco diferente al nuestro.
No lo descarto: tengo 41 años y la vida profesional es muy larga. Esa posibilidad siempre existe si TV-3 vuelve a confiar en mí.
Vida personal reservada
De su vida privada no se sabe nada, ni pareja ni hijos. Es reservado en su cuenta de Instagram, que tiene medio abandonada. Mantiene su vida íntima en privado pero al hacer medio siglo se acuerda de amigos y familiares.
Con la trayectoria y el carisma de Carles Costa, es comprensible el interés del público por su vida personal. Sin embargo, el periodista ha optado por mantener este aspecto en privado, centrando la atención en su trabajo y su profesionalismo.
Es extraño que la señora en el mercado no le diga aquello de las abuelas: "Si estás en la flor de la vida para encontrar pareja". Un placer que explique tan bien el mundo confuso de los tribunales.
La buena noticia que Cruanyes siga es que lo hará con su sustituto natural, Carles Costa, que quizás tendrá que esperar a los 60 años para ser el presentador titular del TN Vepsre. Da igual, siempre está igual.
Carles Costa es un claro ejemplo de profesionalidad, versatilidad y compromiso con la comunicación. Su trayectoria en TV3, desde sus inicios como corresponsal hasta convertirse en un rostro reconocido de los informativos catalanes, es un testimonio de su talento y dedicación.
