Hijo de Caín es un thriller psicológico sorprendente e inteligente que obtuvo el Premio a la Mejor Ópera Prima de La Asociación de Escritores Cinematográficos de Andalucía (ASECAN) en el Festival de Málaga. Se trata del primer largometraje de Jesús Monllaó Plaza, basado en el best-seller "Querido Caín" de Ignacio García-Valiño.
La película, que cuenta con la participación de TVE, narra la historia de Nico (David Solans), un adolescente con una obsesión particular: el ajedrez. Sus padres, Carlos (José Coronado) y Coral (María Molins), preocupados por su comportamiento, contratan al psicólogo infantil Julio Beltrán (Julio Manrique). A través de la terapia y la afición compartida por el ajedrez, Julio se adentra en el mundo del joven y las complejas relaciones familiares.
Jesús Monllaó reconoce que el libro le impactó profundamente: "Me impactó tremendamente, lo leí en una noche de un tirón. Y a la mañana siguiente llamé a Sebas (Sebastián Neri, el productor) y le dije No busquemos más, nuestra historia está aquí, solo hay que rebuscar. Fue un impulso en el que me dije, vale la pena dejarse la piel por esto".
Un Thriller Psicológico con Dosis de Suspense
Hijo de Caín es un thriller psicológico con grandes dosis de suspense que se adentra en una familia al borde del colapso y enseña el lado oscuro de las personas. "Me gustan las historias que no son mojigatas -asegura Jesús- y me pareció un guion potente, que no intenta proteger al espectador de sí mismo, ni de la realidad que le envuelve. Y lo muestra con una crudeza y una epicidad íntima que explota dentro de nosotros, que tiene que ver con esos botones que tenemos dentro y que incluso a nosotros nos da miedo tocar. Fue una historia que me hizo emocionarme, me hizo temblar y me cambió. Y ¿a qué podemos aspirar los cineastas si no es a cambiar la vida de la gente durante ese tiempo que dura una película?. Esa reflexión sobre mi mismo es lo que me gustaría regalar al público que vea la película".
Según Monllaó, "La película transciende el género de niño malo y va mucho más allá. La novela es un drama famililar y nosotros lo hemos convertido en un drama, pero sin olvidar la parte familiar, de una familia que sufre. Más alla de las metáforas sobre el poder que pueda haber en la película, al final hablamos de personas. No se puede comparar esta película con otras como Tenemos que hablar de Kevin por una sencilla razón, porque no la he visto".
"Me dan grima las películas de buenos y malos porque al espectador no hay que tomarle por tonto- asegura el director- hago cine para un público que quiere ser apelado. Con personajes complejos, vivos y con los que empaticemos tanto en sus aciertos como en los errores".
El ajedrez, un elemento clave en la trama, representa la complejidad de la estructura mental de los personajes: "El ajedrez es otro de los regalos que estaba en la novela, aunque he intentado no caer en ese cliché del ajedrez como una especie de nido de frikys. El ajedrez representa la complejidad de la estructura mental de los personajes. De hecho, la película es una gran partida de ajedrez donde las piezas son seres humanos".
El Casting y los Jóvenes Protagonistas
La elección de los jóvenes protagonistas fue un proceso exhaustivo: "Descubrir a los jóvenes protagonistas fue una búsqueda a lo Indiana Jones -asegura Jesús Monllaó- hicimos tres castings en Cataluña, ya que la película es bilingüe en su versión original, empezando por 500 chicos. Yo me coloqué a observar y me deje impactar, primero por los rostros, porque no sabía si el personajes de Nico era rubio o moreno. Pero cuando ví a David, la mirada que lanzaba a la cámara, esa frialdad, ese acero, ese impacto visual... me dije: "Eso es lo que quiero". Y con Abril me pasó lo mismo, mi mujer la descubrió en la cola y me dijo: "mira que cosita tan frágil y tan bonita". Y cuando habló en cámara con su voz aterciopelada pensé: "Es lo que yo quiero".
David Solans, quien debuta en el cine con esta película, comenta sobre su personaje: "Me presenté al casting tras verlo en Internet. Y aunque nunca lo había pensado creo que tengo una mirada potente, por decirlo de alguna manera. Y como dice el director raja todas las ópticas de las cámaras" (bromea)
Para David, lo más desafiante fue transmitir sin actuar explícitamente: "Lo más difícil es hacer mucho no haciendo nada -asegura David-, porque el personaje tiene muchas secuencias así, en las que está presente y no dice nada. Entonces tienes que trabajar la mirada, los gestos, como anda el personaje, como se sienta, como rmira, como toca las cosas. Y este lenguaje corporal y gestual lo estuvimos trabajando durante un mes para darlo todo en esas secuencias en las que no había nada".
Un Pequeño "Hannibal Lecter"
David describe su personaje como un "Hannibal Lecter" de joven: "El director me dijo que mi personaje era un cínico y me preguntó que cómo lo entendía. Yo le dije: "Como un "Hannibal Lecter de pequeño". Y me contestó: "Lo has clavado".
Para prepararse, David recibió clases de un maestro de ajedrez: "Nos enseño como mover las fichas, como matar... Y lo más complicado es que las partidas que jugamos en la película son reales, sacadas de campeonatos de España, del mundo. Y era más difícil porque nos teníamos que aprender las partidas de memoria".
La relación con José Coronado fue fundamental: "La relación con José Coronado ha sido estupenda -asegura David- lo compartía todo, me enseñaba, me daba consejos e incluso antes de rodar escenas de tensión me insultaba para conseguir una mirada más de odio. En la película somos padre e hijo. Nos llevamos fatal. Mientras que mi madre (María Molins) me protege constantemente sin sospechar lo que tiene en casa. Mi única relación de verdad es con Julio (Julio Manrique) al que le cuento un poco mis sentimientos a través del ajedrez".
"Lo más difícil es hacer cosas muy sutiles pero reales, como trabajar las miradas y los gestos; y que funcionen sin pasarse y llegar a cansar" afirma David.
La Visión del Psicólogo Julio
Julio Manrique interpreta a Julio, un psicólogo con carisma e ideales: "Julio quiere saber y entender; y busca porqués. Y como en la película no siempre hay un porqué, acabará aprendiendo cosas de forma un poco dolorosa. Es un buen tipo, aunque tiene la vanidad de los listos y paternalistas. Es el personaje con el que viaja el espectador".
"Nico y Julio se encuentran por el ajedrez. Y le fascinan varias cosas de este chaval inteligentísmo y brillante, que es un poco cabrón pero piensa que lo puede arreglar. Pero resulta que además de un genio del ajedrez es el hijo de la mujer de su vida, a la que conoció en París y con la que vivió un romance inolvidable. Nico tiene a su alrededor todo lo que hace que Julio se sienta bien".
"Es una relación un poco paternal, Julio sustituye al padre con el que el chaval esta enfrentado (Coronado). Es el padre que a Nico le gustaría tener. David es un chaval muy brillante, un chaval de 15 años inteligentísimo, humilde, discreto, disciplinado, muy bien organizado y con el que es muy fácil trabajar. A David la inteligencia se le escapa por todos los poros y por eso encarna tan bien al personaje".
Julio elogia al director: "Es un tipo con una fuerza arrolladora, que contagia. No se si sabéis que fue boxeador y esta lleno de fuerza física interior y exterior".
Sobre la película, comenta: "Al espectador le va a sorprender todo, como en los buenos thrillers. Y por supuesto el final. Cuando leí el guion solo hacía que pensar ¡Coño!, ¡coño! y creo que la gente pica con la historia".
Coral: Entre el Pasado y el Presente
María Molins interpreta a Coral, esposa de Carlos, madre de Nico y antiguo amor de Julio: "Mi hijo tiene graves enfrentamientos con su padre y yo intento remediar lo que está pasando. Soy de esas madres coraje que luchar por su hijo ante todo. Y, como yo soy madre, comprendo que a veces no queremos ver cosas que pasan. Además tiene un pasado que va a aparecer en la película a traves del personaje del psicólogo, con el que tuvo una relación a los 17 años, de esas que no se olvidan. Y todavía tienen cosas que resolver".
"Toda la trama es como sifuera un tablero de ajedrez. Hay un cerebro, que no puedo desvelar quién es, que está manipulando los movimientos de todos los demás personajes, hasta que finalmente matan al Rey. El secreto y el éxito de la película es que está escrita para sorprender. Tienes que buscar lo que está pasando en esa parte oscura de cada uno de los personajes. Y tiene un giro final sorprendente".
Jack Taylor: El Maestro de Ajedrez con Intuición
El veterano Jack Taylor interpreta a un psicólogo jubilado convertido en maestro de ajedrez: "Mi alumno y amigo, Julián, me pide que le ayude con un chico inadaptado, Nico. Mi intuición es que es un caso perdido y al principio me niego, pero por mi amistad con él accedo y, por supuesto, debía haber hecho caso a mi intuición. Por cierto que el joven que interpreta a Nico, David Solans, tiene mucho talento, va a ser un gran actor".
Taylor describe su personaje como alguien que conquista al público: "Todo estaba en el guion, es un papel estupendo. El guion es el mapa, esqueleto, yo solo he añadido la carne, porque si tienes un buen esqueleto es muy fácil. Este es un buen personaje. Los hay grises y mediocers pero es un gran personaje secundario".
A pesar de interpretar a un profesor de ajedrez, Taylor confiesa: "Yo no juego al ajedrez ni a las cartas, tengo muy poca paciencia. Hay pensadores y hacedores y yo soy un hacedor.
Análisis de la Trama y el Giro Final
La película presenta a Nico como un adolescente problemático que desafía a sus padres. Sin embargo, su verdadera naturaleza se revela cuando los padres encuentran a su perro muerto. Para ayudar a Nico, contratan a Julio Beltrán, un psicólogo que utiliza el ajedrez para conectar con él.
El espectador descubre que casi nada de lo que se presenta inicialmente es verdad. Este giro inesperado es uno de los mayores logros de la película, transformando una narrativa aparentemente tópica en algo mucho más complejo. La película sorprende al espectador y lo vuelve a hacer después en una segunda ocasión, pillando al respetable, ahora ya sí, completamente desprevenido.
Monllaó ha limpiado los primeros 50 minutos de cualquier indicio, cualquier pista que nos permita anticipar o acaso estar alerta ante la sorpresa que se nos echa encima. Y lo consigue, sí, pero invierte demasiado tiempo en ello y, sobre todo, demasiados recursos. Hasta que ocurre el giro -y precisamente para que ocurra- Monllaó se pliega al tópico y nos cuenta la enésima historia machacona del niño difícil, su familia sufrida y su terapeuta enrollado, cuyos aderezos, además, elige como queriendo quedarse sistemáticamente siempre con lo más tópico y facilón.
A pesar de esto, María Molins destaca como la actriz más convincente, interpretando a la madre. Hijo de Caín logra sorprender al final, aunque su ejecución tenga algunas deficiencias. Con algo más de equilibrio aquí, sería una película redonda. Y sin ello se queda, sin más, en una cinta entretenida.
El Significado del Final
El final de Hijo de Caín es impactante y deja al espectador reflexionando sobre la naturaleza de la maldad y la manipulación. La película plantea preguntas sobre la motivación detrás de la conducta de Nico y la responsabilidad de los adultos en su vida.
El giro final sorprende al espectador, demostrando que la película no es una simple historia de superación personal, sino un thriller psicológico complejo con un final inesperado.
Ficha Técnica
- Título: Hijo de Caín
- Director: Jesús Monllaó
- Nacionalidad: España
- Duración: 116 minutos
- Reparto: José Coronado, Julio Manrique, Maria Molins, Jack Taylor, David Solans, Mercè Rovira, Abril García, Helena de la Torre
