Este artículo explora la vida y el legado de personas que dejaron una huella imborrable en sus comunidades, así como la importancia de identificar y nutrir el talento en los niños. A través de historias personales y reflexiones sobre el sistema educativo, se destaca la necesidad de reconocer y apoyar a aquellos con altas capacidades.
El Legado de Josefa Sáez Páyer
Estamos en el sexto aniversario desde que fuiste llamada al cielo porque eras de las mejores y más maravillosas mujeres del mundo. Por eso, sigues estando presente en la mente de tus más allegados.
Fuiste una persona querida por todos y una apasionada de amor con tu familia, especialmente, con tu marido Alfonso, con el que estoy seguro de que te has reencontrado en el cielo, así como con tus vecinos y, en definitiva, con la gente humilde y sencilla con la que supiste codearte.
Nunca se me olvidará la gran cultura y formación educativa que siempre tuviste. Sirva como ejemplo que, cuando todavía no se habían inventado los ordenadores, tú fuiste la encargada de transcribir, con tu buena y legible letra, todo tipo de documentos que tu cónyuge necesitaba para su empresa de construcción y albañilería.
Y es que el amor tan especial que tenía Josefa en su interior y hacia los demás le hacía acercarse a la naturaleza a través de las plantas mediante un jardín que mantuvo con plena belleza en su hogar y que sigue manteniendo tu hija Adriana en su honor.
En Pepi, como la gente la conocía y llamaba, todo era bondad y alegría. Ahora estoy seguro de que descansas en paz en el reino de los cielos, porque amabas a Dios y a tu Virgen Milagrosa por encima de todas las cosas, cuya imagen tuviste la oportunidad de que visitara tu hogar, en una pequeña urna, numerosas veces a lo largo de tu vida.
Por eso, aunque estés ausente, estoy muy orgulloso de mi madre, doña Josefa Sáez Páyer. Por Silverio Fernández.
Antonio Herrera Barrero: Un Ejemplo de Humildad y Caridad
Para dar vida a este escrito sobre Antonio Barrero voy a empezar con estas cuatro palabras: corazón, humildad, entrega y caridad. Se preguntarán por qué he empezado de esta forma tan atípica. Lo he hecho porque estas palabras definen a Antonio.
Palabras breves, pero intensas, como ha sido su vida. Un hombre con un corazón inmenso. Todo lo que hacía y decía era de la misma manera, ¡con el corazón!
Nunca ha hecho las cosas por aparentar, por representar, como, en ocasiones, nos pasa a algunos de nosotros. En todo momento, ha sido una persona humilde. Siempre entregado a los demás, siéndole indiferente la persona, la nacionalidad, etcétera.
Atendía a esa persona igual que a sus amigos, aunque, para él, todo el mundo era su amigo y, ahora, seguro que también todos son sus amigos en el cielo. Como dice el Señor: “No he venido a ser servido, sino a servir”.
Antonio, en todo en momento, se ha entregado a los más desfavorecidos, a aquellas personas que, por limitaciones de la edad, lo han necesitado y él siempre ha estado ahí con su entrega y caridad.
Antonio junto con Anita “La Mulilla”, como la conocemos todos, fueron los pioneros en el comedor de Cáritas de nuestro pueblo. Ambos jugaban en el mismo equipo, “el equipo de la caridad”. Ambos hacían felices, aunque solo por unos días, a aquellas personas que huyen de su país en busca de un país soñado como el nuestro.
Una vez que el Señor llamó a Anita, Antonio, él solo, siguió con la tarea tan generosa y humilde de dar de comer a esas personas con muchos problemas, dificultades. ¡Qué tarea tan hermosa y gratificante!
Antonio, pese a su limitaciones -como todas las personas del mundo tenemos las nuestras-, se entendía con toda clase de personas, de distintos países, idiomas, culturas, etcétera. A todas ellas las trataba de igual manera y entendía un solo idioma, el idioma del amor, no el idioma del rencor, la disputa, el aprovechamiento de otros… Eso no.
Como he dicho, en todo momento, el único idioma que él sabía poner en práctica es el del amor. Siempre que terminaban los transeúntes de comer o cenar, Antonio les hacía la misma pregunta: “¿Estaba bueno?”. Y ellos les contestaban siempre: “¡Sí, sí, sí, todo bueno, todo rico!”.
De la misma manera, les decía a los voluntarios de Cáritas: “¡Cátalo nena o nene! ¡Verás que rico está!”. Siempre una sonrisa reinaba en su cara, aunque estuviese enfermo, cansado… Siempre estaba presente esa sonrisa.
Concluyendo, Antonio ha sido una persona que nos ha dejado huella a todos y todas y un gran ejemplo a seguir. Me gustaría terminar con las palabras con las que empecé, términos que definen a Antonio: un hombre con un corazón humilde, entregándose siempre, antes y ahora en el cielo, a los demás por amor a Dios.
(Texto leído en la celebración del Día de Andalucía en Sabiote, fecha en la que recibió la Medalla del municipio a título póstumo). Por Juan Luis Torres Solas.
Pedro Moya Daza: Un Camino de Anécdotas y Consejos
Ese fue el día en que te marchaste y, al fin, descansaste de esa pesada cruz que el Señor te envió para los dos últimos años de tu vida.
Aún recuerdo cuando me dijiste que no debemos guardarle rencor a Dios por los dolores que nos envía. Sin el sufrimiento y el dolor, la vida no tendría sentido, no lucharíamos por conseguir la felicidad. Tus 82 años de vida dejaron un largo camino de anécdotas, hazañas y consejos.
Nunca se me olvidarán tus chistes, tus historias de la guerra, los relatos de tus viajes por el mundo, tus travesuras de niño por los rincones de Alcalá...¡Cómo olvidar cada uno de los momentos que hemos vivido junto a ti! Nunca se me olvidará cuando mi madre se iba a la aceituna y tú nos hacías de comer a mí y a mis hermanos.
O cuando los sábados y los domingos por la mañana mis hermanos y yo nos íbamos contigo, a Consolación, a ver a tu queridísima Virgen de las Mercedes y, al bajar, nos comprabas chuches en la tienda de Carlos, en el Paseo. O cuando nos montabas en los cacharricos de la feria el Día del Niño. O cuando nos íbamos a la playa con el Imserso...
Lo mejor de ti, abuelo, era tu buen humor, tus ganas de vivir, tu gran sabiduría y esa sonrisa en la cara con la que hablabas siempre, incluidos los últimos días. No olvidaré el último día que te vi, cuando llegué a la residencia, te vi sentado en tu sillón y me reconociste. Solo me dijiste que te dejara dormir.
Ya solo querías descansar e irte con tu esposa. Gracias a ti hemos aprendido a levantarnos cuando nos hemos caído en más de una ocasión. Gracias a ti hemos aprendido a no odiarnos ni a sentir envidias. Gracias a ti hemos aprendido a sonreír a lo malo. Gracias a ti por enseñarnos a apreciar lo que tenemos. Gracias a ti por enseñarme a amar los libros. Gracias a ti por dejarnos este maravilloso libro de tu vida. Gracias a ti por lo que somos. Hasta siempre, abuelo.
(Publicado en el libro “A la patrona de Alcalá la Real”.
Tu nombre aparece, también, por tercera vez en este medio de comunicación que siempre leías. La primera fue, allá por los años 80, cuando un titular en este periódico anunciaba que eras el primer visitante de los Baños Árabes de Jaén. Todo esto fue debido a que eras una persona de gran inquietud intelectual.
Te interesabas por todo. Fuiste un hombre sabio donde los haya, conversador incansable y ameno, se disfrutaba de tu compañía, se apreciaba tu sabiduría, etcétera. La segunda vez, coincidía con una entrevista profesional en la que manifestabas que “tu familia funcionaba como un gran equipo”.
Tú eras el capitán, un trabajador intachable y honesto y luchador incansable. Y esta que te dedico es la tercera. Lo hago con mayúsculas, diciéndote papá, eras una buena persona. Te digo esto porque siempre llevabas por bandera inculcar a tus hijos ser buena gente, un valor especialmente diseñado por ti para guiarnos por el buen camino y te puedo asegurar, papá, que lo estamos intentando e, incluso, me atrevo a decir que lo estamos consiguiendo.
También te doy las gracias por enseñarnos a valorar la familia; era tu prioridad en la vida. Gracias por habernos querido tanto, gracias por tu, ahora, amor eterno. Fuiste sincero, humilde, cordial, amable, honesto y sencillo. No diste jamás ruido.
Has dejado huella en nosotros. Eres nuestro ángel de la guarda, nuestro amor, nuestra alegría y esperanza. Padre ejemplar e íntegro, un consejero y trabajador que nunca podré olvidar. Como supones, mamá te echa mucho de menos, te necesita a su lado después de sesenta años juntos, pero, entre todos, le hacemos mas llevadera su pena.
Decirte, papá, que no te olvidaremos jamás. Tu recuerdo siempre perdurará. Debes saber que es un honor haber formado parte de tu vida. Nuestro amor irá contigo allí en el cielo. Termino como empecé. Con tu cariño disfrazo mi llanto, mis lágrimas se secan, mis manos ya no están temblando, cuando me acuerdo de ti… Eres mi semilla, eres mi raíz.
Pulido: Un Defensa Elegante y Profesional
Su marcha supone un duro golpe para la afición, que, en menos de un año, ha visto cómo dos de sus futbolistas más emblemáticos dejaban de existir. La ausencia de Pulido se suma a la de Manolo Preciados, otro de esos profesionales que dejaron huella en el vetusto Estadio de Linarejos, en cuyos vestuarios compartieron vivencias y confidencias.
El exfutbolista del Sevilla FC y del Linares CF falleció, en la madrugada del martes, a los 56 años, víctima de una enfermedad degenerativa. Pulido era un defensa elegante, que rompió muy pronto. A los 17 años, ya había debutado con el primer equipo del Sevilla FC, con el que consiguió el ascenso y, luego, disputó tres campañas más en Primera.
Pulido integró la selección olímpica, que compitió en los juegos de Montreal 76, donde jugó un encuentro. No obstante, su periplo en el club nervionense fue corto, porque con 22 años, en el 78, marchó al Elche dado que Carriega no contaba con él.
A su vuelta tampoco Miguel Muñoz lo hizo, de modo que probó suerte en el Castellón, equipo con el que logró el ascenso en la 80/81 y jugó en Primera en la 81/82. De ahí pasó al Linares, en Segunda, militando cinco años y, más tarde, estuvo en el Ceuta y en el Écija.
En el club azulillo, formó parte de algunas de las alineaciones más míticas que se recuerdan en la ciudad de las minas. Era un defensa elegante, a los que le gustaba jugar el balón, nada de patadón y tententieso, tan común en la década de los 80. Su frialdad y su calidad técnica, para no ser un jugador de mucha envergadura, eran de muchísima calidad.
Le tocó jugar una época de fútbol recio, plagada de zagueros duros, pero él brillaba, precisamente, por lo contrario, por sacar los balones jugados desde el área haciendo gala de una técnica cuidada.
Jorge, de 27, siguió los pasos de su padre y se convirtió en futbolista. Jugó en el Sevilla y, en la actualidad, milita en las filas del Fuenlabrada. También está Sara, de 31 años.
El presidente del Linares, Pedro Sáez, elogia la figura de Pulido y asegura que el exdefensa central forma parte de la historia del fútbol linarense. “Demostró de sobra su profesionalidad, su humanidad y superó los cien partidos en un equipo en el que estaban también el desaparecido Manolo Preciado, Nizetic, Diosdado, Víctor, Omar, Soto y Torres, entre otros jugadores destacados en la etapa en Segunda División A”, indica el presidente del conjunto jiennense.
El Linares, como ya hizo con Tolo Plaza, Manolo Preciados e Ignacio Pardo Venteo, Carles, en su momento, guardará un emotivo minuto de silencio en el partido ante el Vélez CF, que se disputa esta tarde, a partir de las seis, en el Estadio de Linarejos, que tanta gloria dio a Pulido y compañía. Por Manuel Esturillo.
Estadio de Linarejos, Linares
Altas Capacidades en Extremadura: Un Talento por Descubrir
La maestra que el menor tuvo en primero de Infantil corroboró a Catalina lo que ya intuía, que su hijo iba por delante de los demás. «Y en primero de Primaria empezaron los problemas, porque el niño se aburría en clase».
Decidieron hacerle una evaluación privada que confirmó que su coeficiente intelectual (CI) estaba muy por encima de la media. «La presentamos en el colegio, le hicieron otra que confirmó los resultados y decidieron adoptar medidas», continúa Catalina. En concreto, sacarle del aula dos horas a la semana «para hacer otras cosas que le motivaran».
La medida se prolongó durante Primaria y el menor terminó rechazándola, «porque se aburría igualmente». Está realizando la Secundaria sin ninguna media ordinaria ni extraordinaria que atienda su alta capacidad. Pero en este caso, tanto sus padres como el propio menor conocen cuál es su realidad y cuentan con recursos para procurar su desarrollo, aunque fuera del aula.
En otros casos, sin embargo, no solo no se llega a potenciar la alta capacidad del menor, sino que fracasa en los estudios. Cuando ni padres ni entorno social ni escuela detectan su potencial. De ahí que la Asociación de Apoyo de Altas Capacidades de Extremadura (A3CEX) demande la puesta en marcha de un protocolo de detección que busque a esas mentes prodigiosas que son diferentes a los demás, porque aprenden de otra forma, habitualmente más rápido y en mayor profundidad. Algo que ya se está haciendo en otras comunidades autónomas.
Los últimos datos publicados al respecto por el Ministerio de Educación dicen que en Extremadura hay 266 menores que tienen alta capacidad. Este número representa el 0,14% de la población escolar extremeña, cuando el parámetro más restrictivo para estimar el número de superdotados, tener un CI superior a 130, establece que es un 2% de su población escolar. En Extremadura, por tanto, más de 4.000. Una cifra que nada tiene que ver con los reconocidos, aunque los datos facilitados por la Consejería de Educación elevan los del Ministerio.
Según el departamento que dirige Esther Gutiérrez, los alumnos identificados con necesidades específicas de apoyo educativo por altas capacidades intelectuales son 306. Son con los que se han puesto en marcha medidas extraordinarias o excepcionales de atención a la diversidad, habitualmente ampliación de los contenidos que tocan en el curso de turno, y 40 de ellos tienen aplicada la medida excepcional de flexibilización de curso, es decir, se ha escolarizado al alumno en un curso superior al que le corresponde por edad.
No obstante, el número no se aproxima al 2% y está muy lejos de los detectados en otras comunidades autónomas en las que se aplican protocolos de identificación.
«Un equipo de la Universidad de Murcia ha desarrollado planes de atención, formación y detección que la Administración está aplicando para llevar a cabo una identificación proactiva de los menores con alta capacidad». Fátima Murciano asegura que las pruebas se hacen a todos los niños de primero de Primaria. «Y aunque se trata de un método que tiene que ser mejorado, porque se dan tantos falsos positivos como falsos negativos, al menos se ha empezado a trabajar, igual que en Andalucía o Canarias, las comunidades que lideran el ranking».
Es lo que la entidad demanda en Extremadura. Una detección proactiva que haga posible destapar a los superdotados y que vaya seguida de una atención a sus necesidades educativas. «La alta capacidad es una necesidad educativa que hay atender, del mismo modo que se atiende la de aquellos que requieren ayuda para superar un curso», explica Catalina Pulido.
«Hay demasiados estereotipos que nos frenan a la hora de detectar a estos niños», dice María Fernández, madre de otro menor con alta capacidad. «El sistema educativo no está preparado, pero además hay mucho desconocimiento sobre cómo es un niño superdotado, de tal modo que solo se detecta a los brillantes, los que tienen alta capacidad y alto rendimiento».
Fátima Murciano es madre de dos niños con alta capacidad. El mayor de ellos es el único caso que hay en la región en que un niño ha sido acelerado en dos ocasiones, es decir, se le ha pasado de curso dos veces ya. Ahora tiene 11 años y en septiembre comenzará segundo de ESO. «Yo fui la que pedí la evaluación para mi hijo y las medidas educativas para atender su potencial», señala Fátima. El menor no hizo primero de Primaria y quinto y sexto los superó en un solo curso. Con 10 años, este curso pasado ha hecho primero de ESO. «Me dijeron que se iba a estrellar», recuerda. Pero su hijo ha superado el curso con sobresaliente, «y mi hijo está perfectamente con sus nuevos compañeros».
María Fernández no solo contó con el apoyo de docentes y orientadores, sino que fueron estos profesionales quienes detectaron el potencial de su hijo. «Yo veía que era un niño despierto, que hablaba desde pequeño mucho y bien, que antes de los 18 meses controlaba los esfínteres, que antes de los dos años montaba en bici, que con cuatro sabía leer sin que nadie le enseñara...».
Pero no fue hasta que su maestra de segundo de Infantil le dijo que su hijo tenía necesidad de aprender cuando María Fernández comenzó a intuir que su hijo tenía alta capacidad. Las pruebas determinaron que su CI está muy por encima de la media y, por eso, primero le ampliaron los contenidos y después le pasaron de curso.
La aceleración es, de hecho, la medida más extraordinaria que hasta el momento se está aplicando en Extremadura como respuesta educativa a la necesidad de aprender que tiene un menor con alto potencial. «Pero hay otras muchas formas, diversas alternativas para atender a estos menores, como pueden ser, por ejemplo, las aulas de desarrollo de capacidades, de las que no sabemos nada en Extremadura; lo cierto es que queda un largo camino por recorrer», resume Fátima Murciano.
Pero antes de todo, hay que saber detectar las mentes prodigiosas que hay en las aulas. «Debemos hacerlo en su favor y también en favor de la sociedad», deja claro la presidenta de A3CEX.
Desde su punto de vista, los resultados del Informe PISA «quizás lo que están poniendo de manifiesto es que el sistema se traga a los excelentes». Un sistema rígido que posibilita solo la atención a la homogeneidad y que hace por eso que escolares con mucho potencial se aburran, se desmotiven, se frustren y se depriman.
«Y que hablemos después de fracaso escolar, cuando deberíamos decir fracaso social». Porque recuerda, como señala el experto Javier Tourón, que «el talento que no se cultiva se pierde». En las aulas extremeñas lo hay, igual que en el resto de comunidades autónomas. Pero hay que ponerse a buscarlo, para avanzar en la complicada atención a la diversidad.
Mapa de Extremadura
Resultados del Informe PISA 2018
Tabla: Alumnos identificados con altas capacidades en Extremadura
| Fuente | Número de alumnos | Medidas aplicadas |
|---|---|---|
| Ministerio de Educación | 266 (0.14% de la población escolar) | - |
| Consejería de Educación de Extremadura | 306 | Ampliación de contenidos; flexibilización de curso (40 alumnos) |
