El herpes labial es una infección viral común causada por el virus del herpes simple tipo 1 (VHS-1). Aunque suele ser leve en adultos, el virus del herpes simple (VHS) en niños puede causar síntomas y consecuencias graves, aunque poco frecuentes.
Existen dos tipos principales de Virus Herpes Simple que pueden afectar al recién nacido:
- VHS-1: Causa principalmente el herpes labial.
- VHS-2: Causa principalmente el herpes genital, siendo una enfermedad de transmisión sexual (ETS). Es el tipo de herpes que infecta con más frecuencia a los recién nacidos.
Riesgo de Contagio
El virus herpes puede contagiar al recién nacido en el momento del parto si está presente en el canal del parto durante el nacimiento. En algunos casos, el VHS también puede infectar al bebé si una persona con herpes labial besa al neonato.
La probabilidad de contagio al bebé es mayor si la mujer embarazada se infecta por primera vez con el VHS genital durante el embarazo, sobre todo en el tercer trimestre. Una madre recién infectada no ha producido aún anticuerpos suficientes contra el virus, por lo que no hay una protección natural para el bebé antes y durante el nacimiento.
Si la madre tiene brotes de herpes genital antes del embarazo, tiene muy bajo riesgo de contagiar al bebé, además, su sistema inmune ya ha producido anticuerpos que son pasados al bebé en la corriente sanguínea a través de la placenta.
Si estás embarazada y te infectas con el virus del herpes simple debes tener especial cuidado y consultar con tu médico el proceso del parto para evitar la infección del bebé.
Síntomas que Debes Vigilar
Los síntomas de la infección por herpes en el recién nacido pueden aparecer en el momento del nacimiento o bien, de manera tardía, hasta la cuarta semana de vida. Aparecen las ampollas o vesículas típicas de la infección por herpes por toda la piel del recién nacido, pueden afectar también a los ojos e inflamación del sistema nervioso central del bebé (encefalitis). El recién nacido tiene fiebre y mal estar general.
La infección neonatal por HSV afecta a aproximadamente entre uno de 3.200 y uno de cada 10.000 nacidos vivos. La infección por herpes puede diseminarse por todo el organismo del recién nacido, dañar órganos internos y producir la muerte.
Herpes Genital Durante el Embarazo: Riesgos y Tratamiento por Trimestre
La presencia de herpes genital en la gestación requiere un seguimiento médico especializado, ya que el momento en que aparece la infección puede influir en el pronóstico de la madre y del bebé.
Primer Trimestre
La primoinfección en esta etapa puede aumentar el riesgo de aborto espontáneo o de alteraciones en el crecimiento fetal. El especialista valorará el inicio de tratamiento antiviral - habitualmente con aciclovir - siempre ponderando el beneficio frente a los posibles riesgos. El control médico y las ecografías de seguimiento resultan esenciales.
Segundo Trimestre
Aunque el riesgo de malformaciones es reducido, la infección puede favorecer complicaciones como la inflamación de las membranas o el parto prematuro. El tratamiento antiviral y el seguimiento ecográfico ayudan a minimizar riesgos y a garantizar el correcto desarrollo fetal.
Tercer Trimestre
La infección adquirida en las últimas semanas de embarazo supone el mayor riesgo de transmisión neonatal durante el parto, ya que la madre no dispone de tiempo suficiente para generar anticuerpos protectores. En estos casos, además del tratamiento antiviral, se recomienda la cesárea programada si hay lesiones activas o síntomas próximos al momento del parto, con el objetivo de reducir la posibilidad de contagio al recién nacido.
En cualquier trimestre, el diagnóstico precoz, la supervisión por parte de un equipo médico especializado y el cumplimiento del tratamiento son clave para proteger la salud de la madre y del bebé.
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Prevención y Tratamiento
Si se detecta la infección por herpes en la madre antes del parto es posible que el médico decida realizar una cesárea para que el bebé no tenga contacto con el virus al pasar por el canal del parto. También se dan medicamentos antivirales para combatir la infección.
Además, es importante considerar las siguientes medidas preventivas y de tratamiento:
- No manipular las ampollas: Evitar reventarlas para prevenir la extensión del virus.
- Higiene de manos: Lavarse las manos después de tocar la zona afectada.
- Evitar el contacto ocular: Prevenir tocarse los ojos después de haber estado en contacto con el herpes.
- No compartir objetos personales: Evitar compartir toallas, utensilios y productos de higiene personal.
- Evitar el contacto directo con el bebé: No besar al bebé ni acercar el rostro a su piel si hay una lesión activa.
Cuidar de la salud durante el embarazo es crucial, y entender los riesgos asociados con el herpes es un paso importante para proteger tanto a la madre como al bebé.
El herpes labial, causado por el VHS-1, no suele representar un riesgo para el feto. Es poco probable que el virus atraviese la barrera placentaria o que agrave los síntomas por el hecho de estar embarazada.
Lo que sí conviene saber es que, si aparece un brote cerca del parto, hay que extremar precauciones para evitar el contacto con el recién nacido. El virus puede contagiarse por vía oral si hay lesiones activas. Por eso, en ese momento, es importante no besar al bebé y mantener una buena higiene de manos.
En la siguiente tabla, se resumen los riesgos y recomendaciones según el tipo de herpes y el momento del embarazo:
| Tipo de Herpes | Momento del Embarazo | Riesgos | Recomendaciones |
|---|---|---|---|
| Herpes Labial (VHS-1) | Cualquier trimestre | Bajo riesgo para el feto | Evitar contacto directo con el bebé, buena higiene |
| Herpes Genital (VHS-2) | Primer trimestre | Riesgo de aborto espontáneo, alteraciones en el crecimiento fetal | Tratamiento antiviral, seguimiento médico |
| Herpes Genital (VHS-2) | Tercer trimestre | Alto riesgo de transmisión neonatal | Cesárea si hay lesiones activas, tratamiento antiviral |
Además, es importante mencionar un estudio publicado en mBio, una revista digital de acceso abierto de la Sociedad Americana de Microbiología, sugiere que la inmunización de las mujeres embarazadas contra el HSV e infecciones similares podría prevenir graves enfermedades cerebrales relacionadas con estas enfermedades en los fetos y los recién nacidos.
"Nuestros resultados subrayan el papel previamente subestimado de los anticuerpos maternos en la protección del sistema nervioso fetal y del recién nacido contra la infección. Lo que esto nos dice es que las mujeres que se quedan embarazadas que tienen una infección de herpes preexistente registran una respuesta inmune madura a ese virus y pasarán esos anticuerpos a su bebé. Si ese bebé se infecta durante el parto, estará protegido porque los anticuerpos de la madre entran en su sistema nervioso antes del nacimiento", explica Leib.
