Pedro Alonso, uno de los actores españoles más populares del momento gracias al éxito planetario de la serie "La Casa de Papel", ha conquistado al público con su interpretación de Berlín. Su fama alcanza todos los rincones del mundo: Argentina, Brasil, México, Italia, Reino Unido, el este de Europa, países árabes...
Su nombre de nacimiento es Pedro González Alonso y nació en Vigo en 1971. Tiene dos hermanos, uno de los cuales es su mellizo.
Decenas de millones de fans lo han visto capítulo a capítulo pegados a la pantalla. Lo han odiado y lo han amado, y ahora solo anhelan que ese personaje turbio pero sentimental, complejo y lleno de matices, que ha encarnado con perfección siga vivo en la tercera temporada que se rodará en breve.
Inicios en la Actuación
Debutó a los 25 años en televisión, en la serie ‘Todos los hombres sois iguales’, donde interpretó al personaje de Raúl durante 5 episodios. También formó parte del equipo de la serie ‘A las 11 en casa’, que protagonizaban Antonio Resines, Ana Obregón y Carmen Maura. Tuvo un papel secundario, pero permaneció en 28 episodios.
La Vocación Temprana
La vocación le entró a los 16 años, haciendo teatro en el colegio Salesianos. Estaba representando "O espantallo amigo", una versión de Neira Vilas, dirigida por su profesor Alfonso Sotelo, una persona determinante para que sea hoy actor, y en esa función dijo: "me quiero dedicar a esto". Fue la caída del caballo, el resplandor.
Y lo decidió sin ningún tipo de antecedente familiar ni referencias, con lo que en realidad era una marcianada.
Un Milagro Llamado Actuación
El actor considera que a estas alturas ser actor todavía le parece un milagro. Esta profesión es en muchos aspectos dura, la industria es cruel, el mercado laboral es inestable, tienes que acostumbrarte a vivir en la eventualidad perpetua, en algún momento te irá bien, en otros mal, en ocasiones estarás literalmente muerto... Pero si después de haber muerto, resucitas, resulta que llega un día, 23 años después, que sigues dedicándote a ser actor.
El Éxito de "La Casa de Papel"
Su papel de Berlín en "La casa de papel" -la serie de habla no inglesa más vista en la historia de Netflix- le ha propulsado al estrellato.
Berlín reaparece en la tercera temporada de La Casa de Papel
Tras tres temporadas y cuatro arduos años de trabajo, "La casa de papel" llegará este 2021 a su final definitivo. En septiembre se estrenó la primera mitad de la temporada y el próximo mes de diciembre los fans de la serie más famosa de los últimos tiempos, podrán ver los últimos capítulos.
Al fin sabremos si el profesor consigue escapar victorioso una vez más, si la banda de los monos rojos consigue su objetivo y si Berlín está de verdad muerto. Esta es una teoría a la que se agarran algunos fans, aunque Pedro Alonso, el actor que da vida al fascinante personaje, no ha soltado ni la más mínima pista.
Pablo Motos preguntó a Pedro Alonso por cómo había cambiado su vida el éxito de La casa de papel: "El meneo que nos dio fue bestial. A mí me ha movido el barco significativamente".
La Vida Después de la Fama
El actor afirma que este es un momento en el que le están pasando cosas buenas, inesperadísimas, algunas difíciles de creer. Pero a esto le da un valor relativo porque ya le han pasado suficientes cosas en la profesión como para mirarlo con distancia y distinguir el humo de la experiencia.
Hoy tiene la opción de participar en experiencias que hace solo unos años le parecían imposibles: ¡poder trabajar para un público potencial de 150 millones de personas!
Con el padre Casares se produce el punto de inflexión. Aquel era un personaje blanco, de comedia, y entonces le cogen los de Bambú, una empresa gallega que está compitiendo en todo el mundo, y le dan un personaje oscuro. Le ponen en un nuevo perfil y desde entonces hace otro tipo de personajes más maduros, turbios... Y para su sorpresa alguna gente le llama y le vuelve a llamar y le da confianza y empieza a trabajar de otra manera.
La Pintura como Clave
La pintura fue clave, porque le invitó a trabajar de una forma mucho menos intelectual, menos racional. La idea es recuperar el instinto, eso que al principio tienes pero que luego la vida, por la presión o las equivocaciones, te vas quitando. El actor está ahora en un viaje de recuperación del instinto. Haberse equivocado tanto, haber tropezado, le ha llevado a sentir que hoy tiene herramientas que le hacen disfrutar más que nunca.
Una Perspectiva Madura sobre el Éxito
Cuando hizo su primera película, "Alma Gitana", ya le reportó una popularidad circunstancial. Ha tenido otros momentos como ese, que inmediatamente pasan y que no significan nada más allá de su experiencia particular. Haber tenido esa perspectiva ayuda.
Recuerda que aquel éxito sí le movió un poco el barco. Nadie te prepara para ser conocido, para que cuando hagas un trabajo alguien te diga amo lo que has hecho o eso es la mierda más grande del mundo y además me das asco y me caes mal.
Al colocarte delante del foco, todo el mundo tiene derecho a decirte las salvajadas más grandes, positivas o negativas. La experiencia te enseña a mirar eso con perspectiva y a concentrarte en el trabajo. A él lo que diga la gente, en general, no le importa. Entiende el juego de la exposición y lo acepta. Pero es verdad que si no te pilla preparado el barco se te mueve.
El Futuro y las Redes Sociales
El actor se ve toda la vida haciendo esto. Ahora bien, esto es hoy un concepto más amplio. Lo puede hacer como actor pero también está pintando y escribiendo, y no quiere decir que sea pintor o escritor. Su forma de mirar tiene ahora un ancho de banda mayor que antes. Se ve haciendo algo creativo el resto de su vida.
Vivimos en la fase anal de las redes sociales. No tenemos ni idea. El actor está en Instagram desde hace meses. Recuerda que una chica de figuración de "La casa de papel" le dijo: "¡Tú vas a llegar a 15.000 seguidores!" Ahora mismo tiene 2,5 millones, pero, insiste, como todo lo demás, pasará.
Suele publicar en Instagram cosas asociadas a su proceso creativo, salvo el otro día que subió un desnudo, que formaba parte de una broma. Igual que con la popularidad, le gustaría ser lo suficientemente lúcido para utilizar las redes de una forma constructiva.
