¿Tu hijo está vomitando o con diarrea? Puede ser gastroenteritis. En niños es realmente frecuente, sobre todo en los más pequeños y en los que comienzan la escuela infantil. El contacto estrecho con más niños hace que la probabilidad de contagio de una gastroenteritis sea mucho más elevada. Descubre todos los síntomas de la gastroenteritis infantil, sus causas, cómo tratarla y qué dieta es la más recomendable durante esos días.
¿Qué es la gastroenteritis?
La gastroenteritis es un conjunto de trastornos producido por la inflamación de la mucosa gástrica que se manifiesta mediante vómitos, diarrea y en ocasiones fiebre o cólicos. La gastroenteritis consiste en la inflamación de la pared o revestimiento que cubre el estómago y de los intestinos. Esta hinchazón se traduce en la aparición de diarrea, normalmente de inicio brusco, y que puede ir acompañada de vómitos, fiebre o dolor abdominal.
A la gastroenteritis también se la conoce como diarrea aguda, cuando su duración es de entre 7 y 14 días. Se denomina gastroenteritis persistente cuando dura entre dos y cuatro semanas y crónica si dura más de cuatro semanas. En niños, suele manifestarse la gastroenteritis aguda (GEA), una inflamación de la mucosa gástrica e intestinal, producida por una infección vírica.
Es una de las primeras causas de demanda de atención sanitaria. Según los datos del Centro Médico Quirúrgico de Enfermedades Digestivas, en Europa, su incidencia es de entre 0,5 a 2 episodios al año en niños menores de 3 años.
¿A quién afecta?
Se trata del trastorno digestivo más frecuente en niños y, según la Asociación Española de Pediatría (AEP), causa de muchos ingresos hospitalarios y de pérdida de días de colegio. No suele ser una patología grave, al menos en nuestro entorno, pero sí muy habitual en niños menores de 5 años.
Causas de la gastroenteritis infantil
La mayoría de episodios de gastroenteritis en bebés y niños tienen un origen vírico o bacteriano. Las infecciones por virus, como el rotavirus son más comunes en invierno, mientras que las gastroenteritis por una bacteria, como la salmonella, se producen más en verano. Hay más virus y más bacterias que pueden provocar diarrea aguda infantil, vamos a conocerlas todas.
Virus
Los virus son la causa más común de la gastroenteritis en niños. Los principales virus causantes de este proceso son: el rotavirus, el norovirus, el astrovirus y el adenovirus. Atendiendo a los datos del Ministerio de Sanidad, Consumo y Bienestar Social el rotavirus es la causa principal de gastroenteritis en edad pediátrica, especialmente en menores de 5 años aunque gracias a las vacunas, su incidencia ha disminuido. Este virus puede transmitirse desde el comienzo de la fase aguda y mientras se elimine con las heces, de hecho, su transmisión es fecal-oral.
Bacterias
La mala conservación de los alimentos puede provocar la proliferación de bacterias. El consumo de agua contaminada y el contacto directo con algunos animales, principalmente reptiles, aves y anfibios, también puede provocarles gastroenteritis bacteriana. Las bacterias que comúnmente provocan gastroenteritis en niños son la salmonella, el estafilococo, la shigella, el e.coli y el campylobacter.
Causas farmacológicas o químicas
Además de los virus y las bacterias, la ingesta de ciertas sustancias químicas tóxicas presentes en plantas, como las setas venenosas y la administración o ingesta de algunos medicamentos, especialmente los antibióticos y los antiácidos también puede provocar gastroenteritis.
¿Qué la causa?
La causa de la gastroenteritis suele ser una infección, ya sea bacteriana, vírica o, en menos ocasiones, por un parásito intestinal. Otras causas, como las infecciones fuera del aparato digestivo (otitis o infecciones del tracto urinario en los primeros meses de vida) u otras de origen no infeccioso (intolerancias alimentarias, tóxicos u otras enfermedades), también pueden provocar diarrea, pero son mucho menos frecuentes. Como se describe en el contenido general de gastroenteritis, los rotavirus son los principales causantes de la gastroenteritis en niños menores de dos años y la primera causa de hospitalización en menores de cinco años.
Síntomas de la gastroenteritis infantil
Los síntomas más comunes de la gastroenteritis en niños son:
- Vómitos
- Diarrea
- Dolor abdominal
- Fiebre
- Inapetencia
- Malestar general
Lo más habitual es que la infección se manifieste con una combinación de estos síntomas. La diarrea es el síntoma más característico de la gastroenteritis infantil, que se manifiesta en forma de deposiciones blandas, llegando a ser incluso acuosas o líquidas, y en un número mayor de lo habitual. A veces, puede aparecer mucosidad e incluso sangre en las heces.
Además, la diarrea puede combinarse con otra sintomatología como: Vómitos. Inapetencia. Dolor abdominal en forma de retortijones. Fiebre.
¿Qué síntomas provoca?
La diarrea es el síntoma más característico de la gastroenteritis infantil, que se manifiesta en forma de deposiciones blandas, llegando a ser incluso acuosas o líquidas, y en un número mayor de lo habitual. A veces, puede aparecer mucosidad e incluso sangre en las heces. Además, la diarrea puede combinarse con otra sintomatología como: Vómitos. Inapetencia. Dolor abdominal en forma de retortijones. Fiebre.
Complicaciones de la gastroenteritis infantil
La deshidratación es la complicación más frecuente en los procesos de gastroenteritis infantil debido a la pérdida de líquidos por los vómitos y las heces. Los niños lactantes son más propensos a sufrir deshidratación que los niños más mayores. La deshidratación grave puede provocar apatía, irritabilidad y adormecimiento en los niños.
¿Cuál es la mayor complicación de la gastroenteritis en niños?
El mayor peligro para los niños afectados (sobre todo los más pequeños) por la gastroenteritis es que la diarrea líquida y los vómitos frecuentes desemboquen en un cuadro de deshidratación. Este puede producirse cuando el intestino no es capaz de tolerar o retener los líquidos y las sales durante días.
Ciertos signos de fácil identificación pueden alertarnos de que un niño está deshidratado: boca seca, llanto sin lágrimas, ojos hundidos, menor cantidad de orina… Puedes verlos todos aquí.
Heces blancas en niños
Es muy importante estar pendiente de las deposiciones que hacen nuestros hijos ya que nos pueden indicar problemas de salud. Las heces blancas o disenteria blanca puede ser algo usual en los niños muchas veces es debido a que leche o derivados no le han sentado bien pero en otras ocasiones puede significar algo mucho peor. Las heces blancas son causadas por la calidad, la cantidad y la oportunidad de lo que comemos, así como por el consumo de cosas frías. La diarrea blanca es también una de las características del empacho. Generalmente ese tipo de color indica que esta con un proceso de malabsorcion y eso se debe en los niños chicos más frecuentemente por culpa de un parásito microscópico que daña el intestino. Otra causa de las heces blancas en niños es la hepatitis es una infección del hígado. Al no funcionar correctamente, el hígado puede no producir la cantidad de bilis necesaria para una digestión adecuada y, por ende, puede producir heces pálidas o blancas.
Cuando los niños tienen heces blancas lo primero que debes hacer es acudir al médico de tu hijo. la diarrea se cura sola y que el ayuno o la dieta astringente únicamente la empeoran. Lo más adecuado es tomar muchos líquidos para no deshidratarse. Para evitar la deshidratación, el niño necesita agua y sales minerales. En las farmacias venden un medicamento de sales de rehidratación que se disuelven en agua, consulte a su farmaceutico.
Tratamiento de la gastroenteritis infantil
La deshidratación es uno de los peligros a combatir en un proceso de gastroenteritis infantil, por eso uno de los objetivos de los tratamientos es mantener la hidratación corporal. Para ello la recomendación es beber líquidos, preferiblemente líquidos ricos en sales (electrolitos) en pequeñas cantidades y frecuentemente. Los lactantes deben continuar con su lactancia. Si el niño tiene vómitos conviene probar que no vomite los sorbos de líquido, mientras que si tiene diarrea y vómitos habrá que aumentar la cantidad de líquido para rehidratarlo correctamente. Es solo a partir de los dos años cuando se puede tomar antidiarreicos siempre que sean recetados por un médico mientras que los antibióticos son efectivos cuando la gastroenteritis es debida a algunas bacterias.
Pautas para tratar la gastroenteritis en los niños:
- Hidrátale en cantidad adecuada, pero poco a poco. Durante los episodios más agudos de la enfermedad, asegúrate de que tu hijo repone los líquidos y sales que está perdiendo, pero no le hagas beber demasiado de golpe, pues puede provocarle nuevos vómitos.
- Apuesta por las soluciones de rehidratación y evita las bebidas isotónicas. Tomar sueros de rehidratación oral cada poco tiempo constituye una buena opción para evitar la deshidratación del niño. En cambio, las bebidas isotónicas están pensadas únicamente para adultos durante la práctica deportiva, por lo que no son recomendables en casos de gastroenteritis infantil.
- Inicia su alimentación habitual en cuanto sea posible. El niño debe comer en cuanto tenga apetito, no es necesario ningún periodo de pausa o ayuno ni una dieta astringente. Por eso, ofrécele alimentos de su dieta habitual que le resulten apetecibles e irá pidiendo más comida a medida que se vaya sintiendo mejor. Los únicos alimentos desaconsejados son los que contienen demasiada grasa o azúcares. No olvides continuar con la hidratación entre las comidas o tomas.
- No dejes de darle el pecho o el biberón. Si el niño todavía es lactante, debe seguir tomando el pecho; incluso puedes aumentar la frecuencia de las tomas y hacerlas más cortas. Si toma biberón, no necesitas cambiar la fórmula ni rebajar su concentración. Y si toma papillas y purés, puedes seguir con su alimentación habitual.
- Vigila ciertas señales de deshidratación. Sabrás si tu hijo está deshidratado si tiene los labios y la boca secos, lleva mucho tiempo sin orinar y tiene los ojos hundidos. En bebés pequeños, que la parte blanda que tiene en la parte superior de la cabeza esté hundida también es un signo de deshidratación. Además, pueden mostrarse faltos de energía, como aletargados.
- Consulta a tu farmacéutico sobre los probióticos. Tu médico o farmacéutico pueden recomendarte probióticos para ayudar a repoblar la flora intestinal y acortar algo la duración de la diarrea, de forma que el niño se recupere antes.
- Evita las medicinas, a no ser que te lo indique el pediatra. No existe medicación específica para la gastroenteritis vírica; los antibióticos no son efectivos y pueden alargar la duración de la diarrea. Siguiendo las indicaciones de tu médico, puedes dar a tu hijo antipiréticos para aliviar la fiebre. Pero no es necesario, salvo indicación específica, el empleo de antieméticos (fármacos para controlar el vómito) y antidiarreicos.
- Máxima higiene para prevenir el contagio. Enseña a tu hijo a lavarse las manos cuidadosamente con agua tibia y jabón, durante, al menos quince segundos, después de ir al baño y antes de comer. Por tu parte, procura predicar con el ejemplo y hacer lo mismo frecuentemente, sobre todo después de ir al servicio, tras cambiar los pañales o asear a tu pequeño y antes de cocinar y comer. Y tras un episodio de vómitos o diarrea dentro del hogar, limpia y desinfecta inmediatamente las superficies que se hayan podido contaminar, pues el contacto directo puede producir el contagio.
- No lo lleves a la escuela hasta que esté mejor. Aunque es mejor no limitar la actividad del niño y, pese a la mayoría de las gastroenteritis en nuestro entorno son leves, espera a que se encuentre mejor para llevarlo al colegio o la guardería, pues hasta entonces puede contagiar a sus compañeros.
- Acude al pediatra si observas ciertos síntomas. Pese a que la mayoría de los casos de gastroenteritis infantil ceden por sí solos a los pocos días, si aprecias signos de deshidratación en el niño, si presenta fiebre alta o no cede o si ves sangre en sus deposiciones, debes acudir inmediatamente al médico con tu hijo.
Probióticos
Los probióticos, microorganismos que se encuentran de manera natural en nuestro cuerpo y en algunos alimentos como el yogur o el kéfir, pueden reducir ligeramente la duración de la diarrea.
Dieta para niños con gastroenteritis
Es posible que el niño, durante los primeros días de la gastroenteritis se encuentre desganado y sin ganas de comer, en cualquier caso, no debe pasar más de 12 horas sin ingerir alimentos. La alimentación sólida debe iniciarse en pequeñas cantidades y con los alimentos adecuados. Los alimentos más recomendables para la gastroenteritis infantil son:
- El arroz hervido.
- La patata hervida, picada o en puré.
- La pasta blanca hervida con un chorreoncito de aceite de oliva
- La zanahoria hervida.
- Pan blanco tostado.
Una vez comprobado que el niño tolera bien estos alimentos se pueden ir añadiendo progresivamente otros como:
- Huevo, pasado por agua, cocido o en tortilla
- Algún pescado blanco cocido
- Carne de pollo cocida
- Manzana cocida o asada en el horno
Alimentos poco recomendables para la gastroenteritis infantil
Como ves, en la dieta recomendada para los niños con gastroenteritis hay más variedad que el clásico arroz hervido. Pero ¡ojo! hay algunos alimentos perjudiciales para la gastroenteritis infantil:
- Alimentos difíciles de digerir y con grandes cantidades de grasa como la leche y el queso.
- Alimentos con grandes cantidades de azúcares como la bollería, las chuches y los caramelos.
- Alimentos con muchos gases como las bebidas gaseosas.
Cuando nuestro hijo o hija tiene una gastroenteritis sabemos que no le apetece comer una amplia variedad de alimentos. Esto es porque el sistema digestivo se encuentra inflamado y no tolera adecuadamente todos los alimentos. A partir de aquí, será básico conocer qué alimentos son más adecuados durante la gastroenteritis en niños y niñas para que no aumente la inflamación del sistema digestivo con lo que comen nuestros hijos. Como muchas veces tenemos dudas, es habitual pensar y creer que solamente el arroz hervido o el pollo a la plancha son los alimentos que le van bien. La conocida dieta blanda para niños. Pero ¿es esto cierto? La verdad es que hay alimentos más allá de estos dos que hemos comentado.
A partir de aquí, será básico conocer qué alimentos son más adecuados durante la gastroenteritis en niños y niñas para que no aumente la inflamación del sistema digestivo con lo que comen nuestros hijos. Como muchas veces tenemos dudas, es habitual pensar y creer que solamente el arroz hervido o el pollo a la plancha son los alimentos que le van bien. La conocida dieta blanda para niños. Pero ¿es esto cierto? La verdad es que hay alimentos más allá de estos dos que hemos comentado.
Esta guía sobre la dieta blanda para niños con gastroenteritis y otros consejos para la gastroenteritis en niños te proporciona la información necesaria para cuidar de tu pequeño durante este episodio. Recuerda que la alimentación adecuada desempeña un papel crucial en la recuperación de la gastroenteritis infantil, pero también es importante tener variedad en el menú para mantener el interés y el apetito de tu pequeño. Si estás buscando recetas saludables y deliciosas que se ajusten a las necesidades de tu hijo durante este período, te invitamos a explorar nuestra amplia selección de recetas en Nutriplato.
¿Qué puede comer un niño con gastroenteritis? Sigue los consejos de CinfaSalud
Tabla de alimentos recomendados y no recomendados
A continuación, se presenta una tabla con alimentos recomendados y no recomendados durante la gastroenteritis infantil:
| Alimentos Recomendados | Alimentos No Recomendados |
|---|---|
| Arroz hervido | Leche y queso |
| Patata hervida | Bollería, chuches y caramelos |
| Pasta blanca hervida | Bebidas gaseosas |
| Zanahoria hervida | Verduras y frutas crudas (excepto las nombradas anteriormente) |
| Pan blanco tostado | Alimentos con alto contenido en grasas |
| Pescado blanco cocido | Alimentos con alto contenido en azúcares |
| Pollo cocido | |
| Manzana cocida o asada |
¿Cómo prevenir el contagio?
La gastroenteritis vírica se contagia con gran facilidad y de persona a persona. Generalmente, se propaga de la mano a la boca, pero también puede propagarse al estornudar y al escupir. En este sentido, los niños son especialmente proclives a contagiarse entre ellos, debido a su manera relacionarse y de jugar, en la que hay mucho contacto físico. Por todo ello, la mejor medida de prevención es extremar la higiene y sobre todo, lavarse bien las manos tras ir al baño, antes y después de comer y después de cambiar un pañal.
Para prevenir el contagio lo más eficaz es el lavado de manos. En caso de haberse contagiado de gastroenteritis, lo más importante es prevenir la deshidratación.
¿Cómo se diagnostica?
Para diagnosticar a un niño de gastroenteritis al médico le bastará con constatar que padece los típicos síntomas anteriormente expuestos y no hace falta realizar pruebas diagnósticas complementarias.
Recomendaciones adicionales
Si tu hijo está atravesando una gastroenteritis es posible que demande más atención de la habitual. Además, como ya hemos visto, hay que vigilar especialmente su dieta, para mantenerlo correctamente hidratado y alimentado, pero tranquilidad, seguro que en unos días lo tienes de nuevo dando guerra.
