Los cactus se han convertido en una de las plantas favoritas de los amantes de la jardinería. Una manera fácil de poder replicar esa planta que tanto nos gusta o, incluso, de aprovechar un tallo roto por algún percance. Propagar cactus es, por definición, multiplicar una planta.
Si quieres que algunos de tus cactus favoritos se reproduzcan para tener más, te interesará saber que hay más de una forma y que son sencillas para hacerlas tú mismo en casa.
En este artículo, exploraremos los métodos más efectivos para reproducir cactus y suculentas, desde esquejes hasta hijuelos, proporcionándote una guía paso a paso para que puedas multiplicar tus plantas favoritas con éxito.
Métodos de reproducción de cactus
Existen distintos métodos para reproducir los cactus y otras plantas crasas. Estos métodos son:
- Semillas
- Esquejes
- Hijuelos
- División de mata
- Injerto
Sin embargo, algunos cactus no se pueden reproducir por semillas porque no poseen flores o bien, porque son estériles y hay que aplicar algunos de los otros métodos.
Como reproducir cactus fácil y rápido / How to Propagate Cactus Easy and Fast CC English
1. Reproducción por esquejes
La reproducción de los cactus por esquejes es una forma de reproducción asexual (sin necesidad de fecundación) de la planta. Es una reproducción mucho más simple y corta que la realizada mediante semillas y consiste en quitar uno de los brazos o partes de la planta madre.
Este proceso debe realizarse con cierto cuidado para no ocasionar daños ni en los esquejes ni en la planta original.
Pasos para reproducir cactus por esquejes:
- Secar el corte: Una vez separado el esqueje, espolvorea ceniza sobre la herida o colócalo sobre una lámina plana con arena. Coloca el esqueje en un lugar con poca humedad y sin exposición directa a la luz solar durante al menos 5 días.
- Colocar sobre sustrato húmedo: Cuando la herida esté cicatrizada, coloca el esqueje sobre un sustrato húmedo con la cicatriz hacia abajo para fomentar el crecimiento de las raíces. Puedes acelerar este proceso con hormonas de enraizamiento, aunque no es indispensable.
- Plantar en maceta: Una vez que las raíces estén formadas, planta el esqueje en una maceta, abriendo un agujero de aproximadamente 3 centímetros de profundidad. Prepara la maceta de la misma forma que si fueras a sembrar semillas.
- Mantener la humedad: Procura mantener el sustrato húmedo utilizando un nebulizador.
- Regar adecuadamente: Riega el esqueje como si se tratase de un cactus normal.
Una alternativa es plantar el esqueje de cactus sin la aparición de raíces. En este caso, debe hacerse con sumo cuidado de no tener el sustrato demasiado compacto ni encharcado para impedir el desarrollo de hongos. Es aconsejable añadir cenizas de carbón y cáscaras de huevo triturado al sustrato, ya que ayuda a aportar nutrientes y dar salud a nuestros cactus.
Existen esquejes de hoja y esquejes de tallo. A la hora de efectuar todo tipo de esquejes, la mejor época va desde la primavera hasta principios del verano. Esto es debido a que en esta época la planta recupera su vitalidad y enraíza más fácilmente.
2. Reproducción por hijuelos
Los hijuelos son pequeñas plantitas que nacen de la base del tallo o en los laterales de la planta madre. Al igual que los esquejes, reproducir un cactus por hijuelos es un método de reproducción asexual.
Un método eficaz para generar hijuelos en una planta es tratar de inclinarlos en posición casi horizontal. Muchas plantas crasas producen tallos muy largos cuando están en una posición completamente erguida y no producen plantas hijas. En este caso, la disposición horizontal de la planta favorece la formación de hijuelos donde anteriormente había hojas o partes largas.
Pasos para reproducir cactus por hijuelos:
- Extraer los hijuelos: Utiliza instrumentos afilados y desinfectados para extraer los hijuelos del cactus. La calidad del corte realizado es muy importante para que no se produzcan daños en los tejidos ni en los futuros hijuelos.
- Secar y cicatrizar: Una vez extraídos, los hijuelos deben mantenerse protegidos del agua, plagas y otros factores durante una o dos semanas, para conseguir que la zona de la herida seque y cicatrice correctamente.
- Plantar en sustrato arenoso: Una vez hecho esto, se podrán plantar en sustratos arenosos y con buen drenaje.
- Regar adecuadamente: Durante el primer mes, el riego será más abundante, disminuyendo hacia el estado adulto. Después de un mes ya se deberían haber desarrollado las primeras raíces.
3. Reproducción por hojas
Es una de las maneras más habituales de propagar suculentas. Suele ser la forma perfecta para sedum, crassulas y otras suculentas de hoja. La parte positiva: que cada una de ellas se transformará en una nueva planta.
Esta técnica es perfecta para hojas que se han desprendido de la planta madre por un golpe pero, también, para las que quitemos intencionadamente. Para garantizar el éxito, es importante elegir con cuidado las hojas. De su estado dependerá que puedan tener la fuerza y los recursos necesarios para poder multiplicarse.
Pasos para propagar suculentas con hojas:
- Dejar secar las hojas durante dos o tres días. De esta manera, la herida que hemos infligido al cortarla se sellará. Para ello, lo ideal es colocarla en una zona de sombra.
- Cuando la herida esté seca, colocamos las hojas sobre el sustrato para cactus y suculentas. Esto es, literalmente, dejar nuestra hoja sobre el sustrato evitando que la parte del corte lo toque.
- Cada dos días, pulverizamos con agua nuestras hojas en reposo. No nos excedamos: basta con humedecer.
- Transcurrido ese tiempo, iremos viendo cómo en la base de la hoja se forman nuevas pequeñas plantas. Nuevamente, toca esperar un poco. Cuando estén completamente formadas, es momento de plantarlas en sustrato.
4. Reproducción por división
Es la técnica ideal cuando vemos que nuestra planta original tiene hijos. El nombre común que se dan a esas pequeñas plantas iguales a la original que surgen a su alrededor.
Para propagar suculentas mediante esta técnica, tendremos que dejar crecer los retoños hasta que tengan un buen tamaño.
Pasos para propagar suculentas por división:
- Sacamos la suculenta original con sus hijos de la maceta.
- En muchas ocasiones, retirarlos de la planta original es tan sencillo como girarlos suavemente. En muchas otras, las raíces pueden estar enmarañadas por lo que tenemos que tomarnos tiempo para separar unas plantas de otras.
- Con las plantas separadas, plantamos en un sustrato para cactus y suculentas. Una dosis de perlita en el sustrato nos ayudará a propagar suculentas, al mejorar la aireación y el drenaje del suelo.
5. Reproducción por esquejes de tallo
Llegamos a la técnica para propagar suculentas ideal para aquellas que tengan tallo. Y, en esta ocasión, tenemos dos formas de llevarlo a cabo: directamente en sustrato o en agua.
Pasos para propagar suculentas por esquejes de tallo:
- Cortamos un tallo de entre 10 y 15 centímetros de la suculenta que queramos propagar.
- Podemos regar con normalidad.
- Si lo que queremos es propagar suculentas desde un esqueje de planta en agua, los pasos son distintos. Buscamos un recipiente con suficiente fondo, como un vaso o frasco de cristal.
Sustrato adecuado para cactus
Un sustrato específico es clave para propagar suculentas. Para evitar que sus raíces se pudran por acumulaciones de agua es muy importante no regarlos en las siguientes semanas a su trasplantado.
Además, y también para evitar enfermedades o podredumbre por exceso de humedad, se hace vital preparar un adecuado sustrato para cactus.
Puedes comprarlo en cualquier tienda, o prepararlo tú mismo con:
- dos partes de turba
- dos partes de tierra
- una parte de arena sílice o de río
- una parte de roca volcánica
Cuidados esenciales para el cactus de Navidad
Si quieres tener en casa un cactus navideño, es importante que conozcas todo acerca de la planta para saber cuidarla. Así, podrás mantenerla viva durante el máximo tiempo posible. Además, si te interesa tener más de estas plantas a partir de la que ya tienes, es decir, si quieres multiplicar el cactus de Navidad, tendrás que aprender a hacerlo correctamente para tener éxito.
Consejos para cuidar el cactus de Pascua o Navidad adecuadamente:
- Si ubicas la planta en el exterior, debe estar una zona de semisombra en la que no tenga el contacto directo de los rayos solares. Si la colocas en el interior del hogar, ponla en una habitación luminosa y sin corrientes de aire.
- La frecuencia ideal de riego en invierno es de una vez por semana y 2-3 veces en el resto del año por cada semana. Aún así, procura que el sustrato esté completamente seco antes de regar de nuevo el cactus navideño.
- Los sustratos naturales como el pómice son los más recomendados si plantas el cactus de Pascua en una maceta, aunque también sirven sustratos universales combinados a partes iguales con perlita. Si se planta en un jardín, la tierra debe contar con un drenaje eficiente para que las raíces no se pudran.
- La planta debe ser abonada durante todo el año, pero especialmente cuando comienza el verano. El mejor abono es el líquido y específico para los cactus. Sigue las recomendaciones indicadas en el envase del producto para evitar una sobredosis de abono.
- Para podar el cactus de Navidad, usa tijeras desinfectadas con desinfectante o alcohol. Reduce los tallos tanto como creas oportuno. En caso de podar más de la cuenta no hay problema porque la planta brotará de nuevo. Primavera es la estación ideal para realizar la poda.
- El cactus de Pascua no tolera las heladas ni el frío. Al ser una planta de origen tropical, debe mantenerse en una temperatura mínima de 15oC. Si la proteges adecuadamente, podría resistir los 0 grados, pero seguramente sufrirá daños importantes.
- En cuanto a las plagas que ponen en peligro la salud de la planta, cabe destacar su resistencia aunque las babosas y los caracoles se comen los tallos y perjudican gravemente su salud. Usa remedios naturales y caseros, como la cerveza para alejar estos animales del cactus de invierno.
- Respecto a las enfermedades que puede sufrir, es importante llevar un control de los riegos y evitar la pulverización de las hojas. La humedad debilita la planta hasta el punto que cualquier hongo o virus sea capaz de acabar con ella. Si la riegas en exceso o pasa por una temporada de grandes lluvias, trátala con fungicidas como el azufre en polvo o el cobre aplicándolos sobre el sustrato.
Trasplante de cactus: Guía paso a paso
Hay diversos motivos por los que trasplantar un cactus. El más habitual de ellos es porque la planta ha crecido y la maceta que tiene se le ha quedado pequeña, algo que ocurrirá aproximadamente entre cada dos y cuatro años.
Sabemos que la maceta de un cactus es demasiado pequeña cuando:
- Las raíces de la planta son visibles por los agujeros de drenaje del fondo de la maceta.
- La copa del cactus ha alcanzado el borde de la maceta, especialmente en caso de que sea uno bajo y algo ancho.
Además, también será necesario trasplantar el cactus si acabas de adquirirlo en un vivero o tienda, ya que lo más probable es que no traiga un sustrato para cactus adecuado, o cuando simplemente queramos renovar la tierra de la planta.
Asimismo, se puede trasplantar un cactus cuando le aparecen hijuelos y queremos separarlos para que se desarrollen bien.
En cualquiera de estos casos, e independientemente del motivo, siempre será mucho mejor llevar a cabo el trasplante en verano o una época seca, en que las pequeñas lesiones que la planta pueda sufrir tendrán muchas menos probabilidades de resultar problemáticas.
Pasos para trasplantar un cactus correctamente:
- Soltar la tierra: Lo primero es soltar la tierra de la maceta para poder extraer el cactus sin provocarle daños. Si es una maceta de plástico puedes presionar la maceta en todo su perímetro. Si no, ayúdate de una herramienta sin filo para pasarla por los bordes internos de la maceta, removiendo la tierra en los bordes.
- Protegerse de las espinas: Antes de coger el cactus debes colocarte unos guantes gruesos de jardinería o cuero para evitar dañarte con las espinas. Adicionalmente, y asegurándote de que la tierra está bien seca, puedes rodear el cactus con varias hojas de papel de periódico antes de alzarlo.
- Limpiar las raíces: Se debe retirar entonces la turba y la tierra de las raíces, limpiándolas con las manos con mucho cuidado o con algo de agua, siempre con muy poca presión.
- Podar las raíces dañadas: Busca si hay raíces en mal estado para podarlas con unas tijeras de poda previamente desinfectadas. De la misma forma, si las raíces sufren de hongos o plagas, aplica el fungicida para cactus o pesticida correspondiente.
- Podar las raíces (opcional): Si quieres estimular el crecimiento del cactus, puedes podar sus raíces. De hacerlo, bastará con cortar las raíces de mayor longitud a la mitad de su tamaño.
- Trasplantar el cactus hijo: Extrae el cactus hijo con cuidado del cactus progenitor. A veces, los hijuelos caen o se separan por sí solos. Si no es así, puedes separarlos con mucho cuidado ayudándote de un tenedor. Normalmente, lo mejor es esperar a que este tenga algunas raíces algo largas, como en la imagen.
- Humedecer el cactus hijo: Humedece el cactus hijo con unas gotas de agua. A parte de todas las indicaciones ya mencionadas, cabe recordar que los cactus, sobre todo algunas especies, son especialmente sensibles al exceso de humedad.
Con estos métodos y consejos, ¡estarás listo para multiplicar tus cactus y disfrutar de un jardín lleno de estas fascinantes plantas!
