Descubre todo lo que necesitas saber sobre cómo agrandar el agujero de la tetina del biberón de forma segura y efectiva. Identificar el tamaño adecuado del agujero en la tetina del biberón es crucial para asegurar una alimentación cómoda y segura para tu bebé.
Importancia del tamaño adecuado del agujero
Comprobar si el tamaño del agujero es el más apropiado para tu bebé es esencial. Si es demasiado grande y sale mucha leche, puede que el bebé se atragante. Con un agujero muy pequeño puede que se frustre, por tener que succionar muy fuerte y conseguir poca leche.
Si ves que el bebé bebe muy poco pero aparentemente no hay ningún problema como el vacío que hemos explicado anteriormente, podría ser que el agujero de la tetina sea demasiado pequeño para el tipo de alimentación que le das.
¿Cuál es la tetina correcta para el biberón de mi bebé?
Preparación para dar el biberón
Antes de dar el biberón al bebé debes prepararlo. La temperatura ideal es de alrededor los 37 ° C. Deja caer unas cuantas gotas de leche en el interior de tu muñeca. La piel de esta zona es muy sensible así que puedes notar bien la temperatura.
Consejos para la preparación segura del biberón
A pesar de que al proceso de fabricación de las fórmulas infantiles en polvo se aplica un tratamiento térmico, no se puede considerar que sean estériles porque no se efectúa una esterilización final y, ocasionalmente, pueden contener microorganismos en pequeñas cantidades. Además, se pueden contaminar con una preparación incorrecta en el hogar.
El sistema inmunitario del lactante está todavía en desarrollo y es más susceptible a las infecciones. Añadir la leche en polvo necesaria siguiendo las instrucciones del equipo de pediatría, utilizando siempre el dosificador del envase. Llenar el dosificador con la leche en polvo y enrasarlo para eliminar el exceso.
Rechazar la leche que el lactante no haya tomado. Cuando se esté fuera de casa, hay que llevar biberones llenados sólo con agua. En casa, durante la noche, hay que preparar el biberón en el momento mismo que se le tiene que dar.
Si no es posible disponer de agua tibia, (entre 36 y 37º) no conviene reconstituir la preparación con agua caliente (40º o más) porque la leche contiene probióticos que quedarían inactivos. La proporción es de una medida rasa de leche por cada 30 ml de agua (las medidas van siempre incorporadas al bote de la leche).
Técnica para dar el biberón
Debe darse sin prisas, cómodamente, en un ambiente relajado, con afecto y cuidado (sosteniendo al bebé con cariño, mirándolo a la cara, hablándole, acariciándole), para favorecer el vínculo de unión, tan necesario para el bebé. Es conveniente colocar al niño semisentado sobre el regazo, con la cabeza apoyada en la concavidad del brazo. Este ligero ángulo asegura que la cabeza queda ligeramente elevada respecto al resto del cuerpo. Así el bebé podrá tragar mucho mejor.
Para que el bebé pueda estar completamente cómodo, no debes llevar jerseys de manga larga de materiales que piquen ya que podrías irritar su delicada piel. Si es posible por temperatura podrías llevar una camiseta de manga corta, que tenga contacto directo con tu piel, así sentirá también tu calor y tu olor, cosa que favorecerá la experiencia. Mantén también el contacto con los ojos para darle seguridad y transmitirle que estás a su lado y que procuras por él.
No pongas directamente la tetina en la boca del bebé, no se lo pongas tan fácil, rózale la mejilla con ella para que su propio cuerpo entienda lo que tiene que hacer, que reaccione. Así activamos su reflejo de búsqueda, como si quisiera encontrar el pecho de la madre. A continuación, toca suavemente los labios del bebé con la tetina. Esta es otra manera de potenciar su reflejo neonatal, el reflejo de succión. El bebé, sólo con el contacto de la tetina en los labios, tratará de succionar. Cerciórate de que abre suficientemente la boca y que tiene la lengua por debajo de la tetina.
Problemas comunes al dar el biberón
Dar el biberón a un bebé es fácil pero a veces pueden surgir pequeños problemas. Si el bebé se atraganta debes quitar de inmediato el biberón. Endereza el bebé para que pueda toser mejor y pueda escupir o tragar la leche que se le ha puesto mal.
A veces, el bebé succiona tanto que se produce un pequeño vacío dentro del biberón o en la tetina. Esto conlleva que el bebé tiene que succionar muy fuerte y sale poca leche. Si ves que la tetina se aplasta, sólo tienes que tirar un poco de ella para eliminar el vacío. También podría ser que la tetina estuviese taponada por algún grumo de leche.
Si tu bebé te indica moviendo la cabeza o empujando la tetina con la lengua que no quiere beber más o si sencillamente se ha terminado el biberón, es el momento de terminar la toma.
Después de la toma
Así pues, después de dar el biberón has de coger a tu hijo en brazos para que eructe. Lo más práctico es colocarlo apoyado en tu hombro para que sus vías estén completamente erguidas y el aire pueda salir con un eructo. No olvides colocarte el paño encima del hombro para evitar que si devuelve un poco, completamente normal, no te manche la ropa. Dar leves palmaditas en la espalda del pequeño es un buen truco para ayudar a que salga el aire.
¿Qué pasa si el bebé se queda dormido durante la toma?
¿Te preguntas si despertarle para que eructe? Sobre esta pregunta lamentablemente no hay una respuesta concreta sino distintas opciones. Puedes sostener al bebé dormido erguido apoyado en tu hombro y esperar que aún durmiendo expulse el aire. Si no sucede y pese a no eructar el bebé duerme bien y tranquilo no hace falta que le despiertes, déjale dormir.
Higiene y seguridad
Hay que lavarse las manos antes de preparar el biberón y utilizar agua potable (del grifo o envasada) bacteriológicamente pura y poco mineralizada. No debe utilizarse agua procedente de fuentes o pozos aunque hayan sido analizadas y no contengan gérmenes, porque pueden tener otras sustancias, como por ejemplo nitratos, que son toleradas por los adultos pero perjudican a los lactantes.
Si el bebé no se ha terminado el biberón en la toma, es importante que la tires. Si la guardas para más tarde, puede que durante este rato se reproduzcan gérmenes y bacterias en el recipiente y la tetina, aunque le mezcles leche nueva, cosa que podría provocarle una infección al bebé. Al dar el biberón a tu hijo no se debe asumir ningún riesgo.
