Marco Ulpio Trajano, nacido en Itálica (cerca de la actual Sevilla) en el año 53 d.C., marcó un hito en la historia romana al ser el primer emperador no itálico en gobernar el Imperio. Su figura se revela como la de un hábil político, un comandante talentoso y el creador de la dinastía Ulpio-Elia. Fue reconocido por sus contemporáneos como Optimus Princeps, el "mejor emperador", un título que aún perdura hoy en día.
Busto de Trajano.
Orígenes e Influencia Familiar
Trajano provenía de una familia de estirpe turdetana romanizada. Según los historiadores romanos Dion Casio y Herodiano, Trajano era un alloethnés y un externus: es decir, un hombre de otra raza y un extranjero. Se cree que el linaje turdetano de los Trahii, o Traii, se integró en la ciudad de Itálica poco después de su fundación por los romanos en el año 205 a.C., junto a un enclave turdetano preexistente. En un pavimento de mosaico descubierto en el foro viejo de Itálica se menciona a un tal Marcus Trahius, que era pretor de la ciudad hacia 80 a.C., cuyo padre, llamado Gaius, ya era ciudadano romano.
Trajano también estaba emparentado con los Ulpios, un linaje procedente de Italia, que ya residía en Itálica en el año 143 a.C. Los Ulpios, a su vez, estaban relacionados con otra familia itálica instalada en la ciudad, los Marcios. El padre de Trajano se trasladó a Roma poco después del nacimiento de su hijo en Itálica, en el año 53 d.C. En la capital del Imperio, Marco Ulpio no tardaría en ser nombrado senador. Continuando con su fulgurante carrera, el padre del futuro emperador Trajano fue nombrado muy pronto pretor y procónsul de la Bética, su tierra natal.
Ascenso al Poder y Legado
La popularidad militar de Trajano y la influencia de los senadores del "clan hispano" influyeron en el emperador Nerva para nombrarle su sucesor. El 27 de enero del año 98 d.C. moría en Roma el emperador Nerva, cuyo reinado había durado poco más de un año. Anciano y sin descendencia, poco antes de su deceso adoptó como hijo a Marco Ulpio Trajano, que le sucedió como emperador.
Ruinas del anfiteatro de Itálica, lugar de nacimiento de Trajano.
Trajano fue un emperador justo, que respetó las leyes e instituciones romanas. Su administración fue eficaz y terminó por implantar un programa de asistencia social que había iniciado su predecesor Nerva, los “Pueri alimentari”, cuya finalidad era dar educación y socorro a niños pobres y huérfanos de todo el Imperio. En su tiempo vivieron el arquitecto Apolodoro de Damasco y los escritores Plutarco, Tácito y Plinio.
La memoria de Trajano permaneció en Roma durante las generaciones siguientes, principalmente debido a dos regalos que le dio a la ciudad, el Foro de Trajano y la Columna de Trajano. En Roma se levanta la columna de Trajano para conmemorar la victoria sobre los Dacios. Se compone de 18 enormes bloques de mármol de Carrara, cada uno de los cuales pesa aproximadamente 40 toneladas y tiene un diámetro de unos 4 metros. El arquitecto del foro, Apolodoro de Damasco, también había diseñado el Puente de Trajano sobre el Danubio, el puente de arco más grande del mundo hasta su destrucción en el año 275 d.C.
Durante su reinado, el Imperio experimentó una expansión sin precedentes, con la conquista de la Dacia (la actual Rumania) y la anexión de los reinos de Armenia y Mesopotamia. Trajano era un general popular y exitoso, con una sólida reputación entre las tropas.
Campañas Militares de Trajano:
- Campañas en Dacia (101-102 y 105-106): Resultaron en la conquista de Dacia y su conversión en provincia romana.
- Campaña Parta (114-117): Expedición militar para derrotar al Imperio Parto y anexar Armenia y Mesopotamia al Imperio Romano.
La vasta obra arquitectónica de Trajano, tanto dentro como fuera de Roma, sirvió como un poderoso medio propagandístico para sus hazañas militares, además de reflejar un complejo programa ideológico que le permitió fortalecer el imperio y garantizar casi un siglo de estabilidad. Este periodo es considerado por Gibbon como el más afortunado en la historia de la humanidad.
Columna de Trajano de Roma: historia, poder y hazañas
Otros emperadores hispanos
Desde su integración plena en el Imperio Romano, Hispania descolló como una de las más luminosas provincias, aportando a la grandeza imperial tropas, materias primas y personajes de alto calado social, incluidos dos emperadores que otorgaron periodos de bienestar a la potencia más impresionante del mundo antiguo: Trajano y Adriano.
- Publio Elio Adriano: También nació en Itálica. Fue nombrado emperador romano por su tío Trajano, al que sucedió. Cultivó el arte, la filosofía y también fue escritor.
- Flavius Theodosius (Teodosio I el Grande): Nació en Cauca (la actual Coca, en la provincia de Segovia). Teodosio fue un católico convencido, fiel al Concilio de Nicea. Buscó la unidad religiosa haciendo del cristianismo la religión oficial del Imperio, prohibió la adoración pública de los antiguos dioses y persiguió a los paganos.
En 117 d. C., Trajano se sintió enfermo mientras regresaba de Oriente. El 8 de agosto de ese año, falleció en Cilicia (en la actual Turquía). Sin lugar a dudas, el paso de Trajano por el trono de los césares transformó irrevocablemente al mundo romano -casi equivalente al mundo conocido en esa época-.
| Emperador | Lugar de Nacimiento | Años de Reinado | Logros Destacados |
|---|---|---|---|
| Trajano | Itálica (Hispania Bética) | 98-117 d.C. | Máxima expansión territorial del Imperio, construcción del Foro de Trajano |
| Adriano | Itálica (Hispania Bética) | 117-138 d.C. | Consolidación del Imperio, construcción del Muro de Adriano |
| Teodosio I | Cauca (Hispania Tarraconensis) | 379-395 d.C. | Adopción del cristianismo como religión oficial del Imperio |
