Gran Teatro Antonio Ferrandis: Historia y Legado Cultural de Paterna

Paterna, un municipio con profundas raíces históricas, alberga un rico patrimonio cultural y emocional. Desde sus orígenes en yacimientos arqueológicos hasta la figura del inolvidable actor Antonio Ferrandis, la historia de Paterna está llena de momentos significativos.

Los orígenes históricos de la villa de Paterna nos trasladan en el tiempo a varios yacimientos arqueológicos ubicados en su término municipal. Concretamente, es en las partidas de La Vallesa y Despeñaperros donde se documentan restos como hachas de sílex, cerámica cardial, agujas y arpones de hueso.

Estos mismos yacimientos evolucionarán y alcanzarán cierta relevancia en época ibérica, fácilmente constatable en el poblado de la Vallesa situado sobre un promontorio (lugar defensivo) y próximo al río Turia, donde se encontraron piezas de cerámica ibérica y molinos (piedras de rodeno) para triturar el grano.

Época Romana y Musulmana

Con la llegada de los romanos se inicia un lento cambio en las formas de vida. La documentación relativa a este período procede de fuentes literarias romanas que hacen referencia a acontecimientos político/militares de la zona (Valentia, Edeta, Saguntum, etc.) junto a datos epigráficos y numismáticos.

También debemos hacer referencia la importancia de los hallazgos que se han producido en la última década, referidos a este periodo de dominación romana. Esta presencia se corrobora con otro descubrimiento más reciente, y quizás de mayor relevancia. En efecto, en la zona de desarrollo urbanístico de la calle del Santísimo Cristo de la Fe, han aparecido los cimientos de lo que fuera una gran villa romana, con una serie de habitaciones bien marcadas, y un área de producción de la tradicional tríada mediterránea (vid, olivo, cereal).

Como complemento a lo anteriormente mencionado, la presencia romana en nuestro término también se constata en otros hitos. A destacar, por ejemplo, los restos de acueducto que se inician en las proximidades del Mas de Vélez, de donde tomaría las aguas del río Turia y, a través de unos tramos superficiales y otros subterráneos, finalizaría en Lloma Llarga para seguir hasta las proximidades de Sagunto.

A partir de la época musulmana, Paterna ya adquiriría un cierto esplendor, sobretodo a través de su actividad cerámica y manufacturera. Los restos arqueológicos vendrían referidos al cementerio, el acceso a la mezquita (en el lateral de la actual iglesia de S. Pedro), plantas de edificaciones y viviendas, etc.

Durante los siglos XIII al XV nuestra población tendrá a los Luna como señores feudales y se habla de este período como de un gran prestigio que quedará reflejado en su actividad cerámica, muy importante tanto por la elevada producción, constatada en testares, hornos y talleres, como en la calidad y variedad de estilos. Es así que nuestra cerámica figurará en distintos palacios y centros de poder europeos.

Siglos XVI al XIX: Transformaciones Económicas y Sociales

A partir del siglo XVI se inicia un lento deterioro económico: cese de la producción cerámica e interrupción del relativo prestigio en el que se encontraba la población. Unos años más tarde vendría el decreto de expulsión de los moriscos (1609) cuyas consecuencias serían el despoblamiento y la paralización económica de la que tardaría mucho tiempo en recuperarse.

En el siglo XVIII el acontecimiento más destacable sería el cambio en la titularidad de la posesión señorial de Paterna. Durante el siglo XIX la población desarrolla la agricultura como actividad única y se construirán una importante cantidad de cuevas al no necesitar material constructivo y encontrarse en terrenos de propios.

En la segunda mitad del siglo XIX se constata una lenta recuperación económica que tendrá como elementos a considerar la canalización de las aguas hasta la fuente de la Plaza en 1866 y la construcción del ferrocarril de vía estrecha en 1888. No habría que desdeñar, sin embargo, la importante actividad económica que venía desarrollándose desde siglos atrás en el ámbito de los molinos (harineros, de arroz,...).

Paralelamente se produce un inicial flujo inmigratorio a la que se une la construcción en la zona de Campamento de chalets y viviendas de segunda residencia para la creciente burguesía valenciana.

Paterna en el Siglo XX y el Legado de Antonio Ferrandis

Cuando se inicia el siglo XX Paterna está poblada por 3.500 habitantes. La rápida evolución hasta alcanzar los más de 70.000 actuales, es sintomático de los cambios operados a lo largo de dicha centuria. Tal es así que se están conformando verdaderos núcleos de población al margen del casco urbano.

El Gran Teatro Antonio Ferrandis cumple 20 años desde que fuera inaugurado en el año 2000. Durante estos 20 años, se han representado 834 funciones y por su patio de butacas han pasado más de 220.000 espectadores. Además, en el Gran Teatro se celebran cursos, exposiciones artísticas, eventos y todo tipo de actos, siendo referencia en la vida social de Paterna.

El Gran Teatro Antonio Ferrandis consta de una sala con capacidad para 535 espectadores y unos 388 metros cuadrados con un foso para la orquesta de 56 metros cuadrados y capacidad para 50 músicos.

El Gran Teatro inicia su andadura a partir de la instancia presentada por Don Vicente Brull Bayona en fecha 24 de junio de 1927, en la que es solicitada una licencia de obras de “edificio para café-cinematógrafo, dotado de escenario para funciones teatrales”. Las obras se encomiendan al oficial de albañil Sr. Era así como el Gran Teatro se iba a convertir en el edificio de referencia para el ocio y esparcimiento de los paterneros durante varias décadas.

En 1986 el inmueble fue catalogado para ser considerado edificio protegido de 2ª categoría. Al mismo tiempo se iniciarían desde el Ayuntamiento de Paterna las gestiones políticas y administrativas tendentes a que el recinto pasara a formar parte del Patrimonio cultural e histórico de la Villa de Paterna. El 14 de septiembre tendría lugar la firma de escritura pública entre los titulares legales y el Ayuntamiento.

Tres salas para reuniones, exposiciones, ensayos, etc. Fue inaugurado en febrero de 2000, siendo rotulado con el nombre del universal paternero Antonio Ferrandis.

Homenaje a Antonio Ferrandis

Con motivo del 95 aniversario del nacimiento de Antonio Ferrandis, el Ayuntamiento de Paterna decidió recuperar una exposición dedicada a su figura. Ferrandis, conocido por su papel como Chanquete en Verano Azul, trabajó con grandes directores como García Berlanga, Buñuel y Garci.

La exposición recorre la trayectoria de un actor que siempre llevó el nombre de Paterna por todo el mundo. Para el alcalde de Paterna, Juan Antonio Sagredo, Ferrandis es uno de los vecinos más queridos y el paternero más ilustre.

El alcalde también adelantó planes para crear algún tipo de certamen en honor del actor valenciano, fomentando así el patrimonio local.

La Exposición Permanente en el Teatro Antonio Ferrandis

Varias vitrinas muestran los reconocimientos que la familia donó al pueblo para preservar la memoria de Antonio Ferrandis: el documento que le reconoce como Hijo Predilecto de Paterna, el título de Hijo Adoptivo de Valencia, la Medalla de las Bellas Artes, entre otros.

La exposición se completa con paneles que recorren la vida del actor, del tío entrañable y del amigo. En la calle dedicada al actor, murales muestran la inolvidable apariencia de Chanquete, personaje que le dio inmensa popularidad.

Otros Lugares de Interés en Paterna

Además del Gran Teatro Antonio Ferrandis, Paterna ofrece una variedad de lugares de interés que reflejan su rica historia y cultura:

  • La Torre de Paterna: Símbolo histórico de la ciudad, posiblemente construida en época árabe y utilizada como parte del sistema defensivo.
  • Las Cuevas de Paterna: Viviendas excavadas en el terreno, introducidas por los moriscos y desarrolladas en los siglos XVIII y XIX.
  • El Parque de la Torre y el Palau: Un espacio que combina naturaleza y patrimonio, con recorridos que evocan la historia de la zona.
  • El Palau de los Condes de Villa Paterna: Construido en 1760, un ejemplo de arquitectura señorial.
  • La Iglesia Parroquial de Paterna: Originalmente dedicada a San Pedro y San Juan Bautista, un edificio con bóveda de cañón y pilastras.
  • La Fuente de Don Antonio Cortina: Inaugurada en 1923 en honor a un oficial de las tropas masacradas en la guerra de África.
  • Los Molinos de Paterna: Testigos de la actividad molinera que transformó Paterna en una potencia productora de harina.

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