Los cólicos del lactante, también conocidos como cólicos de los gases, se manifiestan en bebés sanos a través de llantos intensos, enrojecimiento facial y distensión abdominal, sin estar asociados a diarrea, vómitos o fiebre. El llanto puede prolongarse por más de tres horas diarias, varias veces a la semana. Entre los episodios de llanto, el bebé permanece tranquilo y sin otros síntomas. Generalmente, los cólicos aparecen en las primeras semanas de vida y suelen desaparecer sin intervención antes de los seis meses.
Un bebé sufriendo de cólicos puede ser una experiencia estresante para los padres.
La causa exacta de los cólicos es desconocida, pero se han propuesto varias posibles razones:
- Causas gastrointestinales: Inmadurez del sistema digestivo, problemas con la flora intestinal, estreñimiento y aumento de gases por mala digestión de los alimentos.
- Causas psicosociales: Mala técnica de alimentación (succión del pecho o uso del biberón), sobreestimulación del lactante.
- Alergias o intolerancias alimentarias: Alergia a la leche de vaca o anticuerpos contra la leche de vaca transmitidos a través de la leche materna.
Hasta un 40% de los niños pueden sufrir cólicos del lactante, lo cual puede ser más problemático para los padres que para el bebé. Es crucial recordar que, en la mayoría de los casos, los cólicos remiten solos y la etapa de llanto pasará. Sin embargo, en situaciones relacionadas con alergias a la fórmula o mala técnica de alimentación, es necesario realizar ajustes. Se recomienda consultar al pediatra para descartar otras causas de llanto y molestias digestivas. Una vez diagnosticado el cólico del lactante, el pronóstico es bueno y se pueden tomar medidas para aliviar los síntomas del niño.
¿Qué son las Gotas Espaven?
Las gotas Espaven contienen trimebutina, un bloqueador selectivo de los receptores muscarínicos de acetilcolina en los órganos correspondientes. Este medicamento también tiene acción antidopaminérgica y muestra cierta actividad agonista hacia los receptores opioides intestinales y cerebrales.
Usos de las Gotas Espaven
- Vómitos del lactante y del niño.
- Tratamiento de refuerzo de diarreas en gastroenteritis en Pediatría (A).
- Tratamiento del dolor abdominal y otros trastornos abdominales, incluyendo el síndrome del colon irritable (SCI) e íleo paralítico postoperatorio (E: off-label).
- Niños con poco apetito y retraso del vaciamiento gástrico (E: off-label).
Dosificación de Gotas Espaven
Las siguientes son las dosis recomendadas para la administración oral de trimebutina en niños:
| Grupo de Edad | Dosis | Frecuencia |
|---|---|---|
| Niños < 1 año | 12 mg (2,5 ml) | Cada 8-12 horas |
| Niños de 1-3 años | 24 mg (5 ml) | Cada 8-12 horas |
| Niños de 3-5 años | 48 mg (10 ml) | Cada 8-12 horas |
| Niños > 12 años (dosis de adultos) | 300-400 mg/día (inicial), reducir a 200 mg/día tras alivio | Según necesidad |
Se recomienda administrar las gotas antes de las comidas. Es importante tener precaución en lugares muy cálidos, ya que existe riesgo de un rápido aumento de la temperatura corporal en niños.
Las gotas Espaven deben administrarse antes de las comidas para mejor absorción.
Efectos Secundarios de la Trimebutina
La trimebutina es generalmente bien tolerada, incluso en dosis elevadas. Sin embargo, se han descrito algunos efectos secundarios:
- Poco frecuentes: Sequedad de boca, diarrea, dispepsia, náuseas y estreñimiento (afectan al 3,1% de los pacientes).
- Sistema Nervioso Central: Somnolencia, fatiga y mareos (afectan al 3,3% de los pacientes).
- Ocasionales: Problemas menstruales, mastodinia, retención de orina y ligera sordera.
- Raros: La forma inyectable ha ocasionado hipotensión y se han descrito casos de alergia representados por urticaria y dermatitis de contacto.
5 técnicas de masajes para calmar los cólicos en recién nacidos y bebés |AAP
Interacciones con Otros Fármacos
No se conocen interacciones significativas de la trimebutina con otros fármacos. Sin embargo, si se administra por vía intravenosa, puede presentar incompatibilidades galénicas con ciertos medicamentos como la dihidroestreptomicina, pentotal, oxiferriascorbato sódico y pentiobarbital. Estudios en animales han mostrado que la trimebutina puede aumentar la duración de los efectos curarizantes de la d-tubocurarina.
Es importante monitorizar a los pacientes que reciben agentes bloqueantes neuromusculares, ya que la trimebutina puede afectar su efecto bloqueante.
Otros Remedios para el Cólico del Lactante
Además de las gotas Espaven, existen otros remedios y enfoques para aliviar los cólicos del lactante:
- Simeticona: Ayuda a disgregar los gases en el intestino, aliviando la hinchazón y el dolor.
- Eupeptin Kids®: Complemento alimentario que combina pepsina (enzima digestiva) con sales de sodio y magnesio para facilitar la digestión y la evacuación.
- Infusiones de hierbas: Preparados a base de manzanilla, hinojo y/o melisa para aliviar la digestión del bebé.
- Probióticos: Especialmente Lactobacillus reuteri, que puede ser eficaz en casos de cólicos relacionados con una flora intestinal inmadura.
- Masajes: Masajes suaves en el vientre del bebé para ayudar a mover los gases y relajar al bebé.
- Fórmulas anticólico: Para bebés alimentados con fórmula, se pueden utilizar fórmulas especiales con proteínas hidrolizadas y bajo contenido de lactosa.
Los masajes suaves en el vientre pueden ayudar a aliviar los cólicos.
Probióticos y Cólicos del Lactante
En niños con cólico del lactante, los probióticos, especialmente *Lactobacillus reuteri*, han demostrado ser eficaces para disminuir las horas de llanto. Un estudio comparó *L. reuteri* con simeticona o placebo y encontró que *L. reuteri* parece ser eficaz para reducir las horas de llanto en niños con cólico del lactante (CL).
Sin embargo, es importante tener en cuenta que las limitaciones metodológicas de algunos estudios no permiten establecer una recomendación firme para administrar preparados de *L. reuteri* como tratamiento del CL. Se recomienda proporcionar información a los padres sobre el CL para tranquilizarlos acerca de su evolución. El consejo adecuado proporcionado por un profesional sanitario es eficaz para disminuir la sintomatología clínica del niño.
Intolerancia a la Lactosa vs. Alergia a la Leche
Es crucial diferenciar entre intolerancia a la lactosa y alergia a la leche:
- Lactosa: Es un carbohidrato presente en la leche de los mamíferos, que aporta el 40% de las calorías totales de la leche materna.
- Lactasa: Es una enzima presente en el intestino delgado que se encarga de descomponer la lactosa en glucosa y galactosa.
- Alergia: El sistema inmunológico interpreta que un alimento es un invasor y se defiende, provocando reacciones alérgicas.
- Intolerancia a la Lactosa: No existe alergia a la lactosa, sino intolerancia. La lactosa es necesaria para el crecimiento del bebé y no se puede evitar en la leche materna.
- Alergia a la Leche Materna: No se puede ser alérgico a la leche materna, pero sí a algún componente presente en ella.
No es necesario suspender la lactancia materna en casos de intolerancia secundaria a la lactosa, que puede ser causada por enfermedades o situaciones que disminuyen temporalmente la lactasa en el intestino.
