Cómo elegir el gorro perfecto para tu recién nacido en El Corte Inglés

Vestir bien a los bebés según la estación del año y la temperatura puede ser un reto para los padres, especialmente los primerizos. Elegir la ropa adecuada, incluyendo el gorro, es crucial para asegurar el confort y la seguridad del recién nacido.

En el caso de los recién nacidos o los bebés que aún no han cumplido los 4 meses de edad, hay que tener presente que su sistema de autorregulación de la temperatura corporal aún no es el correcto, todavía está por madurar. Por ello, se debe elegir bien el tejido de las prendas con las que vamos a vestirle para que no sude ni tampoco pase frío.

Importancia del gorro para el recién nacido

Cubrir con un gorrito la cabeza del recién nacido es esencial para mantenerlo cálido y confortable, ya que es precisamente por la cabeza por donde el bebé pierde la mayor parte de temperatura corporal. Cuando el pequeño esté fuera de la cuna puede verse expuesto a corrientes de aire o a la climatización del hospital.

Un sencillo consejo para mantener su grado de confort es cubrirlo con un arrullo. Puede ser más o menos cálido dependiendo del clima: de muselina de algodón, de perlé, de lana fría...

Factores a considerar al elegir un gorro

ESENCIALES DE TU BEBÉ DE 0 1 MES - Marilyn's Closet

Tener información precisa sobre el clima es imprescindible a la hora de preparar el equipaje del bebé. Conocer la temperatura y la probabilidad de lluvia será clave para elegir las prendas y accesorios adecuados sin cargar con cosas de más.

Tejidos naturales y transpirables

Elige prendas fabricadas en tejidos naturales y transpirables, como el lino o el algodón orgánico, fáciles de lavar y que no necesiten planchado (por si hay que poner alguna lavadora durante la estancia), sencillas de poner y quitar (sin botones, lazos…).

Tamaño y ajuste

Es fundamental que el gorro se ajuste bien a la cabeza del bebé sin quedar demasiado apretado. Un gorro demasiado ajustado puede ser incómodo y restringir la circulación, mientras que uno demasiado grande puede deslizarse y no cumplir su función.

Seguridad

Evita gorros con lazos, cuerdas o adornos que puedan representar un riesgo de asfixia. Opta por diseños sencillos y seguros.

Protección solar y climática

Además de los protectores externos (gafas, cremas, ropa, gorros...), nuestro organismo tiene un mecanismo de defensa para protegerse del sol. Se trata de la melanina, el pigmento natural que le da color y funciona como escudo impidiendo que los rayos del sol penetren.

A partir del sexto mes se permiten exposiciones breves, evitando las horas centrales del día y protegiendo la cabeza y ojos del pequeño.

Si protegerse del sol en las horas centrales del día ha de ser un credo para personas de cualquier edad, en los bebés la protección ha de ser aún más rigurosa, pues debido a la fragilidad de su dermis la radiación solar puede provocar fuertes quemaduras en muy poco tiempo de exposición.

Los pediatras y dermatólogos recomiendan no exponer a los bebés y niños menores de tres años directamente al sol. Dado que la piel del bebé no comienza a producir melanina hasta seis meses después del nacimiento, muchos pediatras y dermatólogos aconsejan evitar llevar a los niños menores de esta edad a la playa o a la piscina durante las horas de máxima radiación solar. Incluso en días nublados o debajo de una sombrilla, el reflejo de los rayos en el agua o en la arena puede incidir en la piel del pequeño.

Jugar y disfrutar de planes al aire libre en verano no es incompatible con la protección de los ojos. Las gafas de sol diseñadas para bebés a partir del nacimiento se ajustan a la fisonomía infantil para una protección segura y efectiva. Hay modelos ergonómicos y con lentes polarizadas súper ligeros, con patillas muy flexibles para una mayor adaptabilidad y con cinta de sujeción para evitar que se desplacen cuando el bebé se mueve.

Preparando la bolsa para el hospital

A partir de la semana 36 de embarazo el parto puede desencadenarse en cualquier momento. Preparar una bolsa para llevar al hospital en el momento del ingreso es esencial para tener a mano todo lo que la familia y el bebé puedan necesitar durante los primeros días. Se aconseja hacer una lista y tenerlo todo preparado antes de la semana 35.

Tras el período de contacto piel con piel nada más nacer hay que vestir al bebé con una prenda cómoda de primera puesta. Lo más práctico son los bodies, pijamitas o peleles sencillos, sin botones ni lazos, fáciles de poner y con abertura amplia para la cabeza.

Hay que tener en cuenta el clima en el momento del nacimiento para elegir prendas más o menos abrigadas, optando preferiblemente por materiales como la lana en invierno y el algodón orgánico en verano.

Cubrir con un gorrito la cabeza del recién nacido es esencial para mantenerlo cálido y confortable, ya que es precisamente por la cabeza por donde el bebé pierde la mayor parte de temperatura corporal.

Lista de imprescindibles para el recién nacido en la bolsa del hospital

Las siguientes listas de imprescindibles para el recién nacido y la futura mamá pueden servir como referencia.

  • Pañales (Talla 1 o recién nacido, de 2 a 5 kg)
  • Bodies o peleles sencillos (sin botones ni lazos)
  • Gorrito de algodón o lana (según la estación)
  • Arrullo o mantita
  • Esponja natural
  • Limpiador neutro sin detergente
  • Crema hidratante o aceite emoliente
  • Bálsamo para la irritación del pañal

Primavera: cómo vestir a tu bebé

Si sales con tu bebé de casa por la mañana y no llegas hasta bien entrada la tarde, ya te habrás dado cuenta del cambio de temperatura que hay: a primera hora del día hace mucho más frío que en torno a las dos de la tarde. Por eso, y para prevenir resfriados, toses y mocos, lo mejor que puedes hacer es vestir a tu pequeño a capas: body de primavera (corto), camiseta fina de manga corta o larga, jersey, chaqueta y pantalones largos. De este modo, según vaya haciendo más calor según avance el día, le podrás quitar prendas.

Es importante proteger a los niños de las condiciones meteorológicas. El frío suele entrar por los pies y por la cabeza, así que, a no ser que el tiempo de tu localidad se parezca más al pleno verano que a la primavera, deja las sandalias y los zapatos abiertos para más adelante.

Publicaciones populares: