¿Quién no recuerda la cálida y dulce voz de Gisela cantando "Aquella estrella de allá" en Operación Triunfo? Y es que, aunque la catalana no fue una de las primeras clasificadas -quedó octava- en aquella primera edición del famoso talent, conquistó al público con su simpatía, su cómplice relación con Rosa López, la ganadora, y con Chenoa, la tercera clasificada, y con la tierna historia de amor que vivió con David Bustamante dentro de la Academia.
De aquello han pasado 22 años, en los que Gisela se ha hecho un hueco en el mundo de los musicales -ha protagonizado El diluvio que viene, Grease, Érase una vez…- y ha participado en la banda sonora de varias historias de la factoría Disney, entre ellas Encantada y Frozen. Gracias a esta última película, Gisela puede presumir de ser la primera española en cantar en una gala de los Oscar: lo hizo en 2020, donde se subió al escenario para interpretar junto a otras voces de Elsa la canción Mucho más allá, el tema central de Frozen 2.
"Es una oportunidad única, emocionante, especial y mágica. Es una gala estratosférica, es el escenario más importante del mundo a nivel artístico y mediático. Será un momento único y especial", aseguraba la concursante de Tu cara me suena antes de emprender el viaje a Los Ángeles. "Es el máximo regalo de la vida", llegó a decir sobre uno de los momentos más importantes de su carrera.
Si lo que ocurrió el 10 de febrero de 2020 sobre el escenario del Teatro Dolby marcó la trayectoria profesional de Gisela, cuatro años después, el 30 de marzo de 2024, la cantante vivió el gran momento de su vida personal a los 45 años. Ese día nació su primer hijo, Indiana, después de una dolorosa carrera de fondo para convertirse en madre.
"Ha sido algo tan esperado, tan deseado y tan luchado que parece mentira que ya haya llegado. Pero así es y no puedo ser más feliz", confesaba en la primera entrevista que dio tras su maternidad a la revista ¡Hola!
Fue en noviembre de 2023 cuando la cantante anunció que estaba embarazada y decidió abrirse en canal sobre lo duro que había sido conseguirlo. Llevaba más de cinco años intentando quedarse embarazada, había sufrido dos abortos y el tiempo corría en su contra, así que decidió comenzar un proceso de fecundación in vitro.
"Vino la pandemia y el tema se alargó. Mi reserva ovárica no era la idónea… Que para una chica de 25 es más viable, pero yo, con 44… Fue difícil. Tuve que hacer cinco estimulaciones, que eso también es un proceso de mucha hormona, con muchos pinchazos…, en el que tu cuerpo sufre muchos cambios. Y de todo ese proceso solamente me quedó un embrión viable. Imagínate. Entonces, fuimos a por ese uno, que es este que está ahora aquí mismo dando caña", relató en una entrevista.
Al mes y medio de ese positivo, un desprendimiento del saco gestacional puso en peligro el desarrollo de ese embarazo. "Fue un momento de crisis, porque después de todas las estimulaciones y todo el proceso... Colapsé. El médico me prescribió reposo absoluto. He tenido que estar casi dos meses en cama, con lo que todo eso conlleva a nivel físico, emocional y laboral: conciliar ya antes incluso de que el bebé nazca, fíjate qué complicado… Tenía compromisos profesionales que había estado batallando durante años, contratos que no habían sido fáciles de cerrar y, aunque todo lo que me estaba pasando era accidental, sentía mucha culpa", relataba sobre el proceso.
Lamentablemente, el resto del embarazo tampoco se desarrolló con facilidad, calificado de riesgo desde el principio. En el sexto mes, tuvo que acudir al hospital por un cólico nefrítico y le colocaron un catéter para evitar infecciones. A semanas de dar a luz, la piedra se reactivó y tuvo que ser ingresada de nuevo.
"El que lo ha pasado sabe lo que es, y más si no te puede medicar con opiáceos, que es lo que normalmente te ponen cuando tienes un cólico. Yo aguanté con un paracetamol. Entonces, claro, yo pregunté si el bebé era viable. Y me dijeron que sí, que era viable, pero 'solamente vamos a sacar a ese bebé si es una cuestión de vida o muerte, así que a aguantar como una jabata'. Esperamos aguantar hasta la semana 36-37", le contó a Sonsoles Ónega en su programa sobre ese ingreso semanas antes de ver la cara de su hijo.
Además de ese calvario físico, Gisela tuvo que hacer frente al dolor que generaban las críticas que sufrió durante todo el embarazo por su edad y que intentó dar por finalizada pocos días después de dar a luz con un contundente comunicado en sus redes sociales. "Nadie puede saber ni tan siquiera imaginar por todo lo que he pasado para llegar hasta aquí... en general en mi vida y en especial en mi maternidad. Así que llegados a este momento solo puedo decir que nada ni nadie va a poder ensombrecer lo más mínimo la felicidad que estoy sintiendo y viviendo al haber podido ver por fin la cara de mi bebé", zanjó el tema.
Lo cierto es que, como explicó la concursante de OT en el pódcast El Tabú(rete), el instinto maternal despertó tarde en ella. "Yo no quería ser madre, tenía muy claro que no quería ser madre, que era una responsabilidad muy grande. El mundo como está, cambio climático, las personas cada vez son más individualistas… No sé, no quería que fuera… es un mundo demasiado hostil", confesó en esa charla. Hasta que encontró a José Ángel.
"Luego, bueno, encontré una pareja, se me estabilizó la vida emocional, la vida laboral y empezó a despertarse el instinto. Tampoco lo dije a nadie porque siempre había sido la abanderada de no tener hijos, pues pensé: 'Van a pensar que estoy loca como una cabra, así que no digas nada'. Y así fue un poquito la historia y tampoco quería que nadie me dijera que iba tarde", explicó.
A José Ángel, su pareja y padre de su hijo, lo conoció en 2012 durante la grabación del videoclip Serie B del que él formó parte del equipo como fotógrafo, aunque no tuvieron su primera cita hasta tres años después.
En 2016 Gisela presentó públicamente en redes sociales a su chico, con una bonita foto y una conmovedora dedicatoria: "¿Sabéis esos abrazos que cuando te los dan sientes que nada malo puede pasarte? Pues eso es lo que siento cada vez que me abrazas tú. Gracias por estar en mi vida... Te quiero".
A partir de entonces, la pareja ha compartido viajes, fiestas, domingos de paseos, rodajes… El fotógrafo y fundador de la productora audiovisual Madshoots, aunque discreto y siempre en segundo plano, no ha dejado de dedicarle cariñosas publicaciones en redes. Él fue su principal apoyo cuando tuvo que enfrentar la muerte de su padre en 2019 y también lo fue a lo largo de todo el embarazo. Ella se lo reconoció con unas bonitas declaraciones: "José es muy trabajador. Es muy buena persona, que es lo más importante, y es generoso y familiar.
Tras más de cinco años en un sinvivir, intentando quedarse embarazada, el pasado mes de marzo Gisela cumplió lo que siempre había deseado: ser madre. Lo hizo a los 45 años y de la mano de su actual pareja, José Ángel Ortega, con quien dio la bienvenida a Indiana, su bebé más deseado. Sin embargo, esas ganas locas de empezar a vivir miles de primeras veces no siempre fueron así.
La artista ha visitado el podcast El Tabú(rete) y ha reconocido que le costó tiempo que se le despertará ese instinto maternal, tanto que hasta más allá de los 30 no lo vio. Unas palabras que desvelaba cuando le preguntaron por cuándo supo que quería ser madre: "En mi caso, tarde. Yo no quería ser madre, tenía muy claro que no quería ser madre, que era una responsabilidad muy grande. El mundo como está, cambio climático, las personas cada vez más individualistas... No sé, no quería que fuera... es un mundo demasiado hostil", reconocía.
"Yo tenía esa cosa de decir, no, yo no voy a hacerle esa 'aportación' a nadie, pero luego bueno, encontré una pareja, se me estabilizó la vida emocional, la vida laboral y empezó a despertárseme el instinto", añadía, asegurando que más o menos empezó a buscar quedarse embarazada a los 37 años.
"Yo creo que empecé a buscar con 37 años, más o menos. Tampoco lo dije a nadie porque siempre había sido la abanderada de no tener hijos pues pensé van a pensar que estoy loca como una cabra así que no digas nada. Y así fue un poquito la historia y tampoco quería que nadie me dijera que iba tarde. No quería sentir esa presión porque me había llegado el instinto en ese momento, también por algo vital, profesional, pues he vivido una experiencia en mi vida muy grande que me ha llevado a muchos sitios y quería disfrutarlo al máximo también, y por eso fue un poco tarde el instinto. La decisión y el instinto maternal, porque realmente sí se me despertó el instinto, si no no creo que hubiera llegado a ser madre", ha afirmado la artista.
Durante la grabación del pódcast, también sale a relucir los problemas de fertilidad que tienen muchas mujeres que, como a Gisela, les llevan a someterse a procesos de fecundación in vitro para lograr cumplir su sueño de ser madres. ¿El hecho de no poder conseguir fácilmente el objetivo de quedarse embarazada hace que se acrecienten las ganas o ese deseo de ser madre? Gisela tiene claro que sí, que sí que pasa, y que puede ser muy frustrante.
“Cuando quieres algo y no lo puedes conseguir, pues muchas veces la frustración te lleva a sentirlo mal y a quererlo más”.
Gisela, tras varios intentos fallidos, decidió someterse a un proceso de fecundación in vitro (FIV), un método que consiguió que la cantante quedase embarazada y con el que pudo cumplir su deseo de ser madre junto a su pareja. “Yo pensaba, bueno, lo intento pero tampoco me quiero volver loca ni quiero que sea algo traumático si no lo puedo conseguir, porque hacer una FIV tampoco te garantiza que puedas conseguir ser madre. Al final a veces sucede y a veces no, por muchos tratamientos y muchos intentos, a veces no se puede”. Afortunadamente, Gisela sí consiguió ese sueño que, aunque fue un deseo tardío, no por ello es menos intenso e ilusionante.
Era un sueño. Uno de esos que Gisela persiguió hasta lograr. La cantante, a quien conocimos de la mano de la primera edición de 'Operación Triunfo', siempre quiso ser madre. Lo consiguió el 30 de marzo de 2024. Fue ese día cuando dio a luz a Indiana. Ese bebé al que se ha ido adaptando con el paso de los meses, tal y como nos ha mostrado en las redes sociales. Está feliz, a pesar de las horas de sueño que le roba, de los efectos del postparto y de tener que acoplarse a esa nueva vida que, como decíamos, ella misma deseó una y mil veces.
Ahora, mientras participa en 'Tu cara me suena' -siendo una de esas concursantes destacadas por la capacidad para adaptar su voz a cada uno de los retos que el pulsador le pone por delante cada semana-, ha concedido una pequeña entrevista a la revista 'Hola'. Una charla en la que da unas pinceladas de ese proceso de gestación que no estuvo exento de turbulencias. La propia artista da detalles de cómo fue lidiar con ello, sobre todo, en el plano mental y emocional. Entré en una fase de miedo y tristeza pensando que la única oportunidad que tenía la iba a perder… pero gracias a Dios no pasó", abre su corazón sobre ese tiempo en el que estuvo más delicada y tuvo que extremar las precauciones. A sus 45 años, tiene claro que Indiana va a ser hijo único: "Por edad, ya no me siento dispuesta para un segundo embarazo. Si fuera más joven me encantaría…".
Además, lanzaba un mensaje con el que tratar de concienciar a la gente de que, cómo se trate a una persona que está intentando quedarse embarazada, es uno de los pilares fundamentales sobre los que se sostiene el proceso: "Los seres humanos estamos compuestos por tres partes, una biológica, una social y una psicológica, y las tres deberían estar en equilibrio para favorecer un embarazo. Si una de ellas están desequilibrio según los profesionales afecta a la hora de poder quedarse embarazada".
Su talento en 'tu cara me suena' Como decíamos, en el tiempo que lleva emitiéndose la edición en curso de 'Tu cara me suena', la hemos visto atreviéndose a retos de lo más variopintos. Desde ese original y copia para cantar, nada menos que al lado de Edurne, el 'Mírame', hasta la sensualidad desplegada para meterse en el pellejo de Lola Índigo. O ese 'mood' mucho más reivindicativo dando vida a Rigoberta Bandini.
Aunque lo que la llevó a la victoria de una de las galas fue el número metiéndose en el papel de Dusty Springfield. Concretamente con un tema de finales de los 60, 'Son of a preacher man', que conquistó a jurado y público. Hay quienes dicen, entre los miembros del jurado, que le favorece ese meterse en la máquina del tiempo para interpretar a mujeres del pasado. Lo cierto es que, tal y como se ha puesto de manifiesto en estas semanas, es capaz de adaptarse a absolutamente todo.
Quedarse embarazada no siempre es fácil. A algunas parejas les cuesta más que a otras; algunas pueden estar años buscando el embarazo sin éxito. Es lo que le ocurrió a la cantante Gisela Lladó, que llegó a sufrir dos abortos espontáneos en medio de esa búsqueda infructuosa. Hoy es feliz junto a su hijo, Indiana, que ahora tiene poco más de un año, y reconoce que acudió a una clínica de fertilidad para poder gestar a su bebé.
Hemos hablado con ella tras la jornada Fertilidad sin tabúes. Lo que nadie te cuenta y deberías saber, organizada por Merck, compañía en ciencia y tecnología que elabora tratamientos de fertilidad, y nos ha dado todos los detalles acerca de cómo ha sido su proceso hasta lograr quedarse embarazada, así como las dificultades que atravesó durante el embarazo de su pequeño Indiana.
En una entrevista a ¡HOLA! confesabas lo duro que había sido para ti el proceso de ser madre. Cuando, por fin, te quedas embarazada de Indiana, ¿en qué momento te empiezas a creer que es verdad?
Pues bastante avanzado el embarazo porque, los tres primeros meses, tuve que hacer reposo absoluto por un problema por el que podía perderlo… Y, después de eso, tuve la mala suerte de tener un cólico nefrítico que, como consecuencia, me dejó un catéter entre mi vejiga y mi riñón, algo muy doloroso y difícil de llevar estando embarazada, así que prácticamente hasta que no lo tuve en mis brazos no me lo creí.
¿En qué momento decidiste que lo mejor era acudir a una clínica de fertilidad?
Después de haber tenido dos abortos, pensé que no era necesario volverlo a intentar de manera natural porque el tiempo iba en contra.
¿Qué tratamiento fue el que te ayudó a lograr el embarazo?
Una fecundación in vitro con la implantación de nuestro embrión.
¿Qué le dirías a otras mujeres que estén buscando el embarazo sin éxito de forma natural?
Pues depende de la edad, en la que lo estén intentando… porque, según los expertos, la edad es uno de los temas determinantes para tener éxito a la hora de quedarse embarazada… pero básicamente les diría, de manera generalizada, que se hicieran las pruebas que tenemos a nuestra disposición para saber qué reserva ovárica tienen…
Que se informen de todos los tratamientos que hay… que se miren bien que no tengan ningún virus o infección interna o endometriosis o algo físico que les esté impidiendo quedarse embarazada. Que se miren la hormona antimulleriana… que, aunque los valores que dan no son definitorias para la fertilidad, sí que te da pistas de ciertas cosas que pueden guiarte hacia un sitio u otro.
¿Y a aquellas que, a pesar de haberse sometido a varios tratamientos o a varias FIV (fecundación in vitro), siguen sin conseguirlo?
Pues les mando todo mi apoyo, mi amor, mi fuerza, mucha paciencia y luz… porque algunas veces, a pesar de ponerlo todo de nuestra parte, es muy difícil de conseguir. Aquí creo que entra en juego la empatía. Pero entiendo que, de alguna manera, el deseo incompleto o inacabado genere tristeza y las comparaciones a veces son inevitables.
¿Consideras que puede llegar a ser perjudicial que la madre o la pareja se obsesionen con lograr el embarazo? ¿Puede influir negativamente?
Por supuesto que sí… los seres humanos estamos compuestos por tres partes, una biológica, una social y una psicológica, y las tres deberían estar en equilibrio para favorecer un embarazo. Si una de ellas están desequilibrio según los profesionales afecta a la hora de poder quedarse embarazada.
También el embarazo de Indiana ha sido complicado, con un desprendimiento del saco gestacional y con un ingreso hospitalario por una piedra en el riñón. ¿Cuál ha sido el mayor susto?
Creo que con el que lo pasé peor fue con el desprendimiento del saco… porque ni se sabe por qué sucede y no hay tratamiento alguno para evitar que avance ese hematoma… Lo único que puedes hacer es reposar y esperar, y eso me consumió. Entré en una fase de miedo y tristeza pensando que la única oportunidad que tenía la iba a perder… pero gracias a Dios no pasó.
Si ahora que ya eres madre, decidieras tener un segundo bebé, ¿qué harías diferente?
Por edad, ya no me siento dispuesta para un segundo embarazo… si fuera más joven me encantaría… En otro mundo ideal, lo que haría diferente, en mi caso, sería ir directamente a un tratamiento de fertilidad o una ovodonación o una donación de embriones obviando el duelo genético.
En la siguiente tabla, se presenta un resumen de los principales eventos y desafíos que Gisela enfrentó en su camino hacia la maternidad:
| Evento/Desafío | Descripción |
|---|---|
| Intentos de embarazo | Más de cinco años intentando concebir. |
| Abortos | Dos abortos espontáneos. |
| Fecundación in vitro (FIV) | Cinco estimulaciones y un embrión viable. |
| Desprendimiento del saco gestacional | Reposo absoluto durante dos meses. |
| Cólico nefrítico | Hospitalización y colocación de un catéter. |
| Nacimiento de Indiana | 30 de marzo de 2024, a los 45 años de Gisela. |
