Gestación Subrogada: Dilemas Éticos y Explotación

La gestación subrogada se ha convertido en un asunto candente en los últimos años, aunque su práctica no sea de reciente data. El tema ha sido ventilado en recordadas series de televisión como Friends, con los trillizos de Phoepe para su hermana y el sketch de Mónica y Chandler por la imposibilidad de ser padres. También en Aquí no hay quien viva, en la que se abordó en varias ocasiones.

Pero más allá de los aspectos éticos, lo cierto es que sí hay un negocio de miles de millones de dólares en franco progreso, impulsado por los avances científicos y los cambios sociales. Global Market Insights prevé que el mercado mundial de gestación subrogada, valorado en 14.000 millones de dólares en 2022, llegue a los 129.000 millones de dólares en 2032. En otras palabras, un futuro de mucho dinero, bebés y mujeres jóvenes alquilando sus cuerpos a otras personas.

Son muchas las posibilidades que ofrece no solo a parejas heterosexuales con problemas para procrear, sino a las homosexuales y a hombres solos que buscan crear o ampliar una familia. Especialistas aseveran que el baby boom de la subrogación está siendo impulsado en gran medida por personas en Occidente que luchan contra la infertilidad o se preocupan por los riesgos para la salud debido a embarazos previamente difíciles. La Organización Mundial de la Salud calcula que más del 17% de las personas en los países de altos ingresos padecen infertilidad.

La gestación subrogada, también conocida como "vientre de alquiler", es un proceso mediante el cual una mujer se queda embarazada y, una vez da a luz al bebé, éste pasa a ser de otra persona o pareja. Esta práctica puede realizarse de dos maneras. Por un lado, existe la gestación subrogada comercial: la persona o pareja interesada en tener un bebé paga a la mujer gestante para que lleve a cabo el embarazo. Esta práctica se considera ilegal en muchos países.

Maternidad subrogada: la nueva esclavitud del s. XXI. Un análisis ético y jurídico.

Tipos de Subrogación

Existen diferentes tipos de subrogación, aunque la más practicada es la que utiliza un óvulo de la madre intencional o de una donante. El embrión se implanta a la gestante mediante una técnica de fecundación in vitro. En la menos utilizada, la gestante pone su propio óvulo, lo que la convierte en la madre biológica.

En cuanto a la parte económica solo hay dos. La maternidad subrogada es legal en Ucrania, Georgia, India, Rusia, Canadá, Australia, Sudáfrica o Tailandia y algunos estados de Estados Unidos. Y es a estos lugares donde acuden los demandantes de varios países, por la permisividad que allí existe y donde se ha denunciado como nueva forma de esclavitud normalizada con mujeres pobres.

Mapa mundial que muestra el estado legal de la gestación subrogada en diferentes países. Verde: Legal y regulada. Amarillo: Legal, pero no regulada. Rojo: Ilegal.

Estados Unidos es el país con mayor flexibilidad a la hora de llevar a cabo la gestación subrogada, pero su legislación depende del estado donde quiera llevarse a cabo. Por este motivo, en algunos se permite prácticamente todo mientras en otros está prohibida. En Florida, California, Arkansas, Delaware, New Hampshire, Nevada e Illinois está permitida para cualquier modelo de familia: heterosexuales, homosexuales o solteros.

Ventajas y Desventajas para los Padres Intencionales

La subrogación puede significar algo positivo para los futuros padres, pues podrán construir o ampliar su familia y tendrán un vínculo genético con el bebé. Además, les permite estar involucrados en cada paso del camino.

Los padres intencionados pueden comunicarse con la madre sustituta, asistir a citas médicas y estar presentes en el parto. Es un proceso es sencillo a pesar del papeleo y pueden elegir a la madre sustituta. Sin embargo, deben tomar en cuenta que no es gratuita. Hay muchos gastos que la pueden hacer costosa, desde los honorarios legales hasta el procedimiento de inseminación artificial y todo lo relacionado con los gastos médicos. La logística puede ser abrumadora.

Trabajar con abogados, profesionales de la medicina y una madre sustituta puede ser mucho para algunos. También hay complejidades emocionales, porque la fertilidad y la planificación familiar son un tema emocional y pone en primer plano todo tipo de sentimientos.

Ventajas y Desventajas para la Madre Sustituta

Para la madre que presta su vientre la razón más importante es que dará a otra familia la oportunidad de criar a un hijo propio. Es emocionalmente satisfactorio. Muchas madres sustitutas forman un vínculo bastante especial con sus futuros padres. Esta conexión a menudo se traduce en amistades de por vida con toda la familia. Puede darle un impulso financiero.

Los contratos suelen imponer limitaciones graves a la libertad de las mujeres subrogantes. Hay controles médicos exhaustivos, prohibición de relaciones sexuales y dietas específicas para garantizar que el producto final sea satisfactorio. Los contratos pueden rescindirse por inadecuación del «producto» o por causas sobrevenidas, como el divorcio de los contratantes. La subrogación puede generar sentimientos complicados. Es un gran compromiso.

Se invierte una parte significativa de su tiempo en el proceso. Para pruebas de laboratorio preparatorias, visitas al médico o citas legales previas al eventual procedimiento de FIV. Es físicamente exigente, pues llevar al bebé de alguien es una tarea enorme. Es vivir un embarazo y dar a luz. La subrogación puede generar sentimientos complicados. Es natural tener una sensación de vínculo con el bebé.

Críticas y Dilemas Éticos

Para los movimientos feministas es un hecho social que cosifica el cuerpo de las mujeres y mercantiliza el deseo de ser padres-madres. Especialistas aseguran que se condena a las mujeres a vivir un embarazo en la indiferencia emocional. Además no se repara en las secuelas físicas y psicológicas que le acarrean. Y aun cuando estuviera limitada a la forma altruista y con estrictos controles, siempre hay un contrato.

Como enfermera pediátrica vio una y otra vez la realidad del vínculo madre-bebé, y los riesgos de las gestaciones con embriones ajenos al cuerpo de la gestante. Después ha constado la condición de esclavitud de la muchacha gestante que se ve en los contratos y la mentalidad de compra-venta del sector.

En 2018 estuvo en España invitada por la Fundación +Vida presentando el espeluznante documental Big Fertility , que cuenta el caso real de Kelly Martinez, una joven madre de EEUU que fue contratada como gestante por una familia rica de España… que luego no quiso quedarse los bebés y quería hacerla abortar (vea aquí la historia).El documental Big Fertility hace visible a la parte invisible, es decir, a Kelly, la mujer gestante.

¿Alguien ha visto o conoce a la madre gestante de los bebés que compraron ricos famosos y poderosos como Ricky Martin, Cristiano Ronaldo o Miguel Bosé? Son mujeres invisibles, cuyos problemas, circunstancias y tragedias se nos esconden. Miguel Bosé y su pareja gay «adquirieron» dos pares de gemelos… ¿dónde están las madres? ¿Qué piensan, qué sienten ellas? Quizá les prometieron un hogar «unido» para los bebés… ¿Y si ellas quisieran recuperarlos? ¿Tienen derecho los niños a conocer a sus madres?

En Madrid Jennifer Lahl habló con La Contra TV y explicó los problemas de esta práctica, que en España está prohibida, aunque el país importa bebés encargados, comprados y producidos en el extranjero y regularizados en España. Es un negocio internacional (como lo fue en su momento la esclavitud) y requiere de una prohibición global, como se da con la compra-venta y tráfico de órganos.

Quince razones por las que el vientre de alquiler debe ser ilegal en todo el mundo, como la esclavitud o el tráfico de órganos

  1. «Es tráfico de bebés» y no se parece a la adopciónNo se parece a la adopción, que busca una solución a un bebé que ya hay. Se contrata a una mujer para que engendre o geste el bebé y hay un contrato con condiciones por medio. El contrato le da un sentido de compra-venta innegable.
  2. Ser «paridora a sueldo» no es éticoHay riesgo físico y psíquico para la gestante y también para el bebé engendrado en estas técnicas tecnológicas especialmente arriesgadas… y lo que mueve este riesgo es un negocio, dinero. No es ético pedir a una joven que arriesgue su cuerpo y salud por este negocio. Muchas veces son madres jóvenes que ya tienen otros niños pequeños… niños que ven a su madre arriesgarse en algo inmoral y peligroso.
  3. Los bebés en «limbos» pueden ser objeto de tráfico, también de órganosSi una pareja contratante decide que no quiere quedarse el bebé que ha encargado en el Tercer Mundo, ¿quién se queda el bebé? Ese bebé nació por un encargo, para producir un beneficio económico… y en países del tercer mundo la «empresa» (o el entorno de la gestante) puede intentar lograr el beneficio vendiendo el bebé a otros usos.
  4. Hay riesgos extra en la salud, como en una donación de órganosUn cuerpo femenino no está diseñado para llevar un embrión que no sea engendrado por la mujer misma. Trata al embrión implantado artificialmente (el que quieren los compradores, supuestamente rubio, alto, listo, etc…) como un cuerpo extraño, el sistema inmunológico intenta rechazarlo. Hay que dar dosis de hormonas y medicamentos muy fuertes. Hay más riesgo de preeclampsia, hipertensión, diabetes… También los niños tienen más riesgos a largo plazo.
  5. A las madres gestantes no se las informa bien… y las pobres accederían igualIncluso si a una madre gestante se le informa de los riesgos, puede tender a valorarlos como menos graves o probables de lo que son en realidad, porque en realidad necesita el dinero y correrá los riesgos que sea. Pero la sociedad internacional no permite la compra-venta de órganos precisamente por eso mismo: los pobres, por dinero, siempre estarían incentivados a arriesgarse para satisfacer a los ricos…
  6. No permitimos la compra-venta de órganos ni en casos de vida o muerte…La sociedad internacional es justamente estricta contra el negocio de la compra-venta de órganos: no la permite ni siquiera para salvar a alguien que se esté muriendo. Pero hay países que sí permiten poner en riesgo a gestantes y crear todo un negocio alrededor cuando no es ni siquiera tema de vida o muerte, sino que simplemente hay compradores que quieren comprar un bebé, o una parejita, o de una caracteristica especial, etc…
  7. Va contra los derechos humanos«Creo que el vientre de alquiler es una violación de los derechos humanos. Le robas a una mujer su dignidad, usas su cuerpo instrumentalmente, por contratos y dinero… Es una violación de Derechos Humanos también para el niño, que ni siquiera tienen capacidad de consentir en un contrato que van a nacer así…» ¿Quién representa o defiende el mejor interés del bebé en gestación en un contrato de vientre de alquiler?
  8. Daña a madre e hijo rompiendo el vínculo materno-infantil«Fui enfermera pediatra casi 20 años, hay algo llamado el vínculo materno-infantil, que es algo bueno. Pero en la subrogación dicen que no importa. Al nacer el bebé, lo separan de la única persona que ha conocido. Un bebé solo sabe una cosa al nacer, nadie se lo ha enseñado: sabe quién es su madre. Ha estado en su vientre 9 meses. No podemos decir que ese vínculo no importa.
  9. El niño, al crecer, sabrá que fue comprado, un producto comercialLos bebés comprados en vientre de alquiler crecen, y aprenden que fueron encargados como parte de un contrato, entregados y vendidos, adquiridos en un intercambio económico.«Su primera foto es de cuando su madre de alquiler la entrega a los padres en la oficina de un abogado donde se finaliza el contrato y se le entregan 10.000 dólares». Esta persona ve la foto y se considera un producto por encargo.Además, el niño al crecer se preguntará: ¿quién fue la mujer que me entregó? ¿Cuántos niños más como yo gestó? ¿Quizá murió en un encargo posterior? ¿Quizá es muy pobre en un país muy duro?
  10. Al pasar el tiempo, la gestante también quiere saber de los hijos que parió…El vínculo madre-hijo es muy fuerte, pasa el tiempo, la mujer quiere saber qué sucedió con los bebés que entregó por dinero (o a veces por altruismo). ¿Están bien? ¿Los padres que los adquirieron siguen juntos o ya se han separado? ¿Los seguirán queriendo? ¿No podría visitarlos? ¿No podría retomar la relación y contacto con ellos, hacerles conocer sus abuelos, familia, herencia…?
  11. No existe el «derecho a tener un hijo»Los Derechos Humanos recogen el derecho de los niños a crecer con sus padres, pero no existe ningún «derecho a tener hijo» ni a «adquirir hijo», ni a poner en riesgo el cuerpo y la salud de otra mujer para que conseguir un hijo.
  12. Los contratos de subrogación crean esclavas por 9 mesesLahl lleva años leyendo y estudiando los contratos de subrogación de Estados Unidos: «la mujer es una esclava durante 9 meses». El contrato establece lo que come, cuánto se puede mover, si puede viajar, sus relaciones sexuales, su perfume… Un contrato puede pedir que la mujer muestre toda su historial médico, sin privacidad. Hay una dominación total y absoluta.
  13. Es una industria movida por dinero… y por dinero hará lo que haga faltaEnriquecerse es una buena motivación para todo tipo de engaños y abusos que luego se han de tapar. Y la industria del vientre de alquiler es eso: un negocio, que usará el marqueting, abogados y publicidad para tapar sus trapos sucios.Eso sucede en cualquier sector empresarial… pero aquí el negocio, la mercancía dañada, son bebés por encargo y mujeres jóvenes en riesgo.
  14. Una sociedad de divorcio fácil, frecuente… que compra niñosPareja muy maja, rica, quizá famosa, encarga bebé (o gemelos, o dos pares de gemelos) y asegura a las gestantes (siempre invisibles, pobres y lejanas) que los bebés estarán muy bien. Luego se separan, se pelean, se reparten los bebés como productos… bebés que una mujer pobre gestó porque ellos pagaban.
  15. El cliente quiere devolver la mercancía… ¿qué dice el contrato?Los compradores querían un niño… y salieron gemelos. O querían de un sexo y salieron de otro. O el niño tiene un pequeño defecto físico… y lo rechazan. O los compradores, durante los 9 meses, se han divorciado, y ya no quieren el bebé. O uno lo quiere y otro no y la gestante ve que los bebés no tendrán el hogar unido y hermoso que le dijeron.

Argumentos Éticos en Contra de la Gestación Subrogada

La gestación subrogada plantea una serie de problemas éticos significativos que merecen una consideración profunda:

  • Explotación de la mujer: Uno de los principales argumentos en contra es que la gestación subrogada puede ser una forma de explotación de la mujer, especialmente en países con bajos ingresos donde las mujeres pueden sentirse presionadas a convertirse en madres sustitutas por razones económicas.
  • Comercialización de la vida: La gestación subrogada comercial se considera a menudo como la mercantilización de la vida y la reproducción, lo que plantea preguntas sobre el valor intrínseco de la vida humana.
  • Derechos del niño: Existe preocupación por los derechos del niño nacido a través de la gestación subrogada, incluyendo su derecho a conocer su origen genético y a tener una relación con la madre gestante.
  • Impacto psicológico: Tanto la madre gestante como los padres intencionales pueden experimentar un impacto psicológico significativo durante y después del proceso de gestación subrogada.

Legislación Internacional sobre Gestación Subrogada

La legislación sobre gestación subrogada varía significativamente de un país a otro. Algunos países la permiten y la regulan, mientras que otros la prohíben por completo.

País Estado Legal Notas
España Ilegal La Ley 14/2006 sobre Técnicas de Reproducción Humana Asistida no permite la gestación subrogada.
Rusia Legal (con restricciones) Prohibida para parejas homosexuales.
Ucrania Legal (con restricciones) La madre solicitante debe ser incapaz de gestar por razones médicas.
Suecia Ilegal Avanzó hacia la prohibición en 2016.

La Autonomía en Debate

El argumento de los defensores de la gestación subrogada radica en la autonomía de la mujer que va a quedar embarazada, en su voluntariedad, junto a otras consideraciones relativas a la libertad reproductiva y a la propiedad del cuerpo. Sin embargo, constatamos una paradoja: un supuesto libre consentimiento, vía contrato o acuerdo, que anula, con respecto al futuro inmediato, la misma autonomía reproductiva de la mujer. Invocar la autonomía para luego, acto seguido, suspenderla, es lógicamente contradictorio, y desde el punto de vista de la ética, simplemente aberrante, pues liquida la propia autonomía como principio.

Kant nos explicó que ceder la libertad y someterse a la tutela y los fines de otros no es una opción en la medida en que atenta contra la dignidad y degrada la humanidad en cada uno de nosotros. No es una cuestión interpretable: la autonomía no puede cancelarse temporalmente; debe actualizarse en cada momento porque el consentimiento informado es un proceso y no un mero resultado.

En la gestación subrogada, la versión que se da de la autonomía de las mujeres es una anomalía bioética de gran calado, porque la autonomía no es nunca hipotecable. Ningún contrato o acuerdo puede cancelarla. Asimismo, la indicación médica de una gestación subrogada frente a la infertilidad, agotadas otras vías, pero no la de la adopción, enfrenta el núcleo duro de la ética médica: la no maleficencia, el no dañar.

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