La Gastroenteritis Aguda (GEA) infecciosa es una patología frecuente y de alto impacto, especialmente en niños menores de cinco años y adultos mayores. Se define como aquel cuadro de menos de dos semanas de evolución caracterizado por diarrea (deposiciones de menor consistencia y mayor frecuencia que la habitual; operacionalmente se define como ≥3 deposiciones anormales en 24 hrs.), que puede o no ir acompañado de vómitos, dolor abdominal y/o fiebre (1).
La diarrea se define como el aumento en el número de deposiciones y/o la disminución de su consistencia habitual (heces más líquidas). Cada niño realiza deposiciones a un ritmo determinado y con una consistencia diferente. Durante las primeras semanas del recién nacido las heces son líquidas y de color entre amarillo y verde; a veces pueden observarse algunos grumos.
Si bien en los últimos 30 años la mortalidad por GEA Infecciosa (GEAI) ha disminuido significativamente producto de mejorías en las condiciones sanitarias, nutricionales y terapia de rehidratación, en la actualidad esta entidad sigue siendo causa importante de morbilidad. Este impacto es particularmente relevante en los extremos de la vida.
Es una enfermedad muy frecuente, y motivo de un gran número de hospitalizaciones en nuestro medio1. La GEA es más frecuente y potencialmente grave en niños menores de 5 años, especialmente en países en vías de desarrollo.
GASTROENTERITIS en bebés y niños | Reina Madre💜
Causas de la Gastroenteritis en Recién Nacidos
Existen dos causas principales de la diarrea en bebés recién nacidos: la gastroenteritis (normalmente producidas por virus) y las alergias a la proteína de la leche de vaca.
Los agentes más frecuentemente involucrados varían de acuerdo a las condiciones socioeconómicas y sanitarias de la región y con la edad del paciente (6,7). En países con mejores condiciones sanitarias, como sería el caso de Chile, tiende a predominar la etiología viral, mientras que las bacterias y parásitos son más frecuentes en zonas menos desarrolladas (1,6).
De acuerdo a la información disponible en nuestro país, podemos decir que Rotavirus y Norovirus son la principal causa de GEAI endémica en niños menores de cinco años (10, 23); en niños mayores y adultos Escherichia coli diarreogénica, Salmonella sp., Shigella sp., Campylobacter jejuni y Norovirus serían las causas más frecuentes (24, 25); en adultos mayores se agrega a estas causas Clostridium difficile (26, 27).
En aproximadamente 45-60% de los casos no es posible identificar el agente infeccioso responsable (1).
En la tabla 1 se muestran los agentes más frecuentes según grupo etario y según presentación clínica (diarrea acuosa vs disentería) (1, 6-9). En la tabla 2 se resumen los principales elementos epidemiológicos y clínicos que orientan a la sospecha de cada agente (10-22).
Tabla 1. Agentes causales de la GEA según grupo etario y presentación clínica.
Síntomas de la Gastroenteritis en Recién Nacidos
La consecuencia más grave de la diarrea en el neonato es la deshidratación, sobre todo, si se acompaña de vómitos.
La presencia de vómitos y síntomas respiratorios asociados orienta a una etiología viral. La fiebre por encima de 40ºC, la aparición de sangre en las heces, el dolor abdominal intenso y los signos de afectación del SNC (irritabilidad, decaimiento, convulsiones) son signos sugestivos de etiología bacteriana.
La principal causa de GEA son las infecciones entéricas, aunque se pueden considerar otras causas (Tabla I). El rasgo que define a la GEA es el cambio en la consistencia de las deposiciones y un aumento en el número de las mismas.
La diarrea aparece cuando el volumen de agua y electrolitos presente en la luz intestinal supera la capacidad de absorción del colon, con la consecuente eliminación aumentada por las heces(5). Esto ocurre fundamentalmente por dos motivos: por un aumento de la secreción y/o una disminución de la absorción.
Otros síntomas de la enfermedad incluyen:
- Fiebre
- Sangre o moco en la caca del bebé
- Hinchazón
- Náuseas
- Vómitos
- Pérdida de apetito
- Pérdida de peso
- Deshidratación
- Calambres o dolor abdominal
- Sensación urgente de defecar
¿Cuándo Consultar al Pediatra?
En los recién nacidos se aconseja consultar siempre al pediatra pero estos son los síntomas que debes vigilar:
- Si hace muchas deposiciones al día y se acompañan de vómitos
- Si en las heces aparecen sangre, pus o mucosidad
- Si el bebé tiene fiebre
- Si el bebé rechaza completamente la alimentación y los líquidos
- Si el bebé tiene signos de deshidratación: sequedad de piel, boca y ojos (no hay lágrimas ni babea), está pálido, el pulso le va muy deprisa y orina poco
- Si se tienen dudas sobre el estado de salud del niño y cómo tratarlo
Tratamiento Recomendado para la Gastroenteritis en Recién Nacidos
Para prevenir la gastroenteritis infecciosa en los neonatos es eficaz la lactancia materna y extremar las medidas de higiene en la familia si hay alguien infectado.
En el caso de diarrea por gastroenteritis infecciosa lo más importante es reponer los líquidos y las sales que el bebé pierde por las heces. El bebé que amamanta debe continuar haciéndolo; probablemente mamará con más frecuencia para reponer los líquidos que pierde.
Se puede recurrir a ofrecerle el pecho a demanda y/o suplementar la lactancia con sueros de rehidratación.
No se aconseja hacer el cambio a leche sin lactosa sin la prescripción del Pediatra ni preparar biberones diluidos. Si el Pediatra sospecha una alergia a proteínas de leche de vaca, realizará al bebé las pruebas oportunas para diagnosticarlo y dará al bebé una leche especial (en el caso de la madre que amamanta, ella hará una dieta de exclusión de lácteos).
En los casos más graves de deshidratación puede ser necesario ingresar al bebé y administrarle un suero endovenoso.
En casos graves, puede ser necesaria la administración de suero intravenoso.
Manejo Hidroelectrolítico
Para planificar la terapia debe determinarse el estado de hidratación y tolerancia oral del paciente. En los casos en que se ha mantenido una hidratación adecuada, las pérdidas deben reponerse con cualquier líquido que el paciente tolere, idealmente con solución para...
En casos de deshidratación leve, se deberían ofrecer de 30-50 ml/kg durante unas 4 horas, para recuperar el déficit, más 10 ml/kg por cada deposición líquida. Si hay signos de deshidratación moderada, 75-100 ml/kg para compensar el déficit más pérdidas. En caso de mala tolerancia por vía oral, es preferible la administración de SRO a través de sonda nasogástrica (reduce el número de complicaciones y el tiempo de estancia hospitalaria) que pasar a la vía intravenosa (IV).
Alimentación Durante la Gastroenteritis
No existe ninguna evidencia científica que justifique la realización de cambios significativos en la dieta del niño para el tratamiento de una diarrea aguda. En los lactantes alimentados con lactancia materna, se debe continuar con esta de manera normal, ya que varios estudios han demostrado que la lactancia disminuye la intensidad y la duración de la GEA. En niños lactados con fórmula, no se deben hacer cambios en su fórmula normal, ni dar biberones con la fórmula más diluida.
¿Qué Hacer Para Controlar la Diarrea?
- Los bebés se deshidratan fácilmente, ofrécele el pecho o el biberón con frecuencia.
- Debe reponer los líquidos y las sales que está perdiendo. En casos leves a través de la alimentación y los líquidos. En los casos más severos, por suero intravenoso.
- Extrema las medidas higiénicas en la familia para enviar contagios.
- Las defensas presentes en la leche de la madre le ayudarán a recuperarse
- No cambies la alimentación del bebé sin contar antes con la aprobación del pediatra.
- Presta atención alas señales de alarma: deposiciones más frecuentes, sangre. pus o mucosidad, fiebre, rechazo a la alimentación y los líquidos.
- Pide información a tu pediatra acerca de las vacunas contra el rotavirus, uno de los virus que causan más diarreas en el bebé
Controlar las deposiciones del bebé es importante para saber cómo se encuentra internamente. La diarrea en bebés recién nacidos no es lo habitual. Es cierto que las heces de los recién nacidos serán muy blanditas, pero no son líquidas, que es lo que sucede cuando un recién nacido tiene diarrea.
Si tu bebé tiene diarrea y vómitos, deberás procurar ofrecer una buena hidratación para evitar que pierda demasiada agua y sales minerales. Es importante que el bebé tome pequeñas cantidades de líquido cada poco tiempo.
Si es menor de seis meses y estáis inmersos en la lactancia materna, ofrécele el pecho con más frecuencia.
