El quinto mes de embarazo marca una etapa muy especial en la gestación. Es el momento en el que muchas mujeres comienzan a sentir con claridad los movimientos del bebé y su cuerpo experimenta transformaciones evidentes. Aunque cada embarazo tiene su ritmo, generalmente se considera que los 5 meses de embarazo abarcan desde la semana 17 hasta la semana 20.
Muchas mujeres también se preguntan: ¿la semana 17 de embarazo cuántos meses son? o ¿cuántos meses son 20 semanas de embarazo? La semana 17 de embarazo se corresponde con el inicio del quinto mes de embarazo. La mujer se encuentra inmersa en el segundo trimestre de gestación y cada vez queda menos para llegar a la mitad del embarazo.
A partir de la semana 17, el cuerpo de la mujer gestante comienza a mostrar señales visibles del embarazo.
Desarrollo del Feto en la Semana 17
El desarrollo del feto de 17 semanas es vertiginoso. En las próximas tres semanas el feto va a crecer tanto que duplicará su peso y altura, aunque aún se le ve muy flaco.
En esta semana 17 de embarazo, el feto mide unos 13 cm y puede pesar alrededor de 140 g. A esta altura, tu bebé mide aproximadamente 13 a 14 cm (de la cabeza a las nalgas) y pesa cerca de 140 gramos. Con el paso de las semanas de gestación, el feto es cada vez más similar a un bebé recién nacido.
Entre los cambios más importantes que ocurren para el feto en la semana 17, podemos mencionar los siguientes:
- Los distintos órganos y sistemas continúan desarrollándose.
- El esqueleto cartilaginoso va poco a poco endureciéndose. Sus huesos se están formando y se endurecen.
- Sus latidos cardiacos pueden ser ahora escuchados con un estetoscopio. Su corazón palpita entre 120-140 latidos por minuto.
- Va acumulando tejido adiposo, importante para el calor corporal. La grasa empieza a aparecer en todo su cuerpo. Aún está muy flacucho porque todavía no ha generado grasa subcutánea.
- Es posible que el feto reaccione a sonidos fuertes, ya que es capaz de percibir estos estímulos por el grado de desarrollo que va adquiriendo el oído. Tu bebé puede ya oler, oír y saborear, y el desarrollo de sus células sensoriales en diferentes partes de su cuerpo hace que ya tengan sensibilidad por todo el cuerpo y empiecen a sentir. Puede que se asusten al sentir ruidos fuertes como resultado de este aumento de la conciencia.
- Comienza a aparecer pelo en las pestañas, cejas y encima del labio superior. Físicamente el bebé se va poniendo guapo: ya tiene algo de pelillo en la cabeza, así como cejas y pestañas. Poco a poco su cuerpo se irá cubriendo de un pelillo muy fino llamado lanugo, que semanas antes del parto desaparece.
- En los dedos de manos y pies tiene uñas. Una fina lámina cubre casi por completo el lecho ungueal, es decir la parte que hay debajo de las uñas y por donde crecen.
- El bebé empieza a desarrollar el sentido del oído. Eso no quiere decir que sea capaz de oír tal y como lo entiende un adulto.
- En esta semana, el espacio en el útero le permite a tu bebé realizar movimientos más coordinados y frecuentes. Ya coordina movimientos.
- Aparece la vérnix caseosa. Se trata de una sustancia grasa de aspecto blanquecino que recubre y protege la piel del feto. La función de esta capa de grasa consiste en proteger la piel del bebé de la irritación causada por el líquido amniótico y la deshidratación. Normalmente, el vérnix caseoso se mantiene hasta el momento del parto, aunque no todos los bebés nacen con ello.
- Aunque la propiocepción no madura por completo hasta después del parto, ahora aparecen los primeros indicios: por ejemplo el bebé empieza a juntar las manos, y si bien en un primer momento en cuanto se aproximan se separan, finalmente consigue unir sus dedos.
Por otro lado, es posible que, si la embarazada se realiza una ecografía en esta semana 17, puedan decirle el sexo de su bebé y podrá saber ya si es niño o niña.
¿Cómo es la semana 17 de embarazo? 🤰 cambios en la mujer y en el bebé
Cambios en la Madre Durante la Semana 17
El quinto mes de embarazo está comenzando y, durante la semana 17 de gestación, es muy posible que la mujer ya haya observado ciertos cambios en su cuerpo, así como otros signos. Mientras tu bebé se vuelve más activo, tu cuerpo también sigue transformándose.
Cambios Corporales
Durante la semana 17, la embarazada habrá empezado a notar cambios en su cintura o abdomen. La cintura de la embarazada se suele ensanchar y va desapareciendo. Además, la parte baja del abdomen estará más voluminosa.
Esto quiere decir que a la mujer se le habrá empezado a notar que está embarazada, sobre todo si es muy delgada. Incluso puede que la mujer haya comenzado a cambiar su postura para mantener el equilibrio con el aumento de la barriga. Sin embargo, otras mujeres no presentan síntomas tan notorios aún en la semana 17 de gestación. El útero se ensancha después de 17 semanas de gestación.
Debido a estos cambios que está experimentando el cuerpo, es buen momento para empezar a utilizar ropa de embarazada. Quizá este tipo de pantalones es todavía un poco ancho, pero la gestante irá más cómoda porque es posible que comience a tener problemas para ponerse su ropa habitual.
La embarazada en este momento también notará más el desarrollo de sus pechos. Las mamas aumentan de tamaño y recibirán más irrigación sanguínea, por lo que las venas se hacen más visibles. El pecho se está preparando para producir leche y amamantar al bebé en unos meses. Cambios en los pechos: mayor volumen, sensibilidad y red vascular más visible.
Debido a esto, es posible que la embarazada comience a necesitar sujetadores con una talla mayor de copa. También es habitual notar un aumento del tamaño de los pechos. Las hormonas están preparando los pechos para la producción de leche; la irrigación de sangre hacia las mamas es mayor y las glándulas que producen leche crecen y se preparan para amamantar. Por eso es que el tamaño de sus pechos aumenta (puede incluso aumentar uno o dos números el tamaño de las copas del sostén) haciendo que las venas sean visibles.
A partir de esta semana, la placenta empieza a producir el lactógeno humano placentario, que estimula el desarrollo de los alvéolos del pecho, donde se fabrica la leche materna. "El calostro empieza a fabricarse en el pecho materno desde las 12-16 semanas de gestación (precalostro o calostro gestacional). Puede que la embarazada tenga pérdidas de alguna gota de calostro o puede que no. Pero que no tenga pérdidas no significa que no esté ahí, esperando para alimentar a un bebé al nacer.
Otros Cambios y Síntomas
Además de los cambios corporales, es posible que la embarazada empiece a notar otros signos como los siguientes:
- Ciertas molestias en el abdomen debido a que el útero va aumentando su tamaño. Algunas posiciones pueden ser más molestas que otras porque tensan demasiado los ligamentos que están sujetando el útero. El útero está unido a la pared pélvica por unos ligamentos llamados ligamentos redondos. Estos ligamentos se elongan y engruesan con el embarazo a medida que el útero va creciendo lo que puede producir dolor o molestias a nivel abdominal.
- Ganas más frecuentes de orinar, ya que el útero es más grande, presiona y deja menos espacio a la vejiga.
- Calambres, sobre todo, en las piernas. Estos síntomas pueden deberse a que los nervios son comprimidos por el útero. Otra posible causa de estas molestias es la alteración en el flujo sanguíneo periférico, junto con la retención de líquidos y la disminución de los niveles de potasio y calcio. A partir de ahora, es decir, en la segunda mitad del embarazo, son frecuentes los calambres en piernas y manos, que pueden llegar a despertar a la embarazada cuando está durmiendo. En las piernas estas molestias son debidas a la compresión de los nervios por el crecimiento del útero, al empeoramiento en la circulación sanguínea, al incremento progresivo de la retención de líquido y a una disminución del potasio y del calcio.
- A veces puedes notar que algunas venas de tus piernas se vuelven visibles. Son las conocidas venas varicosas o varices. Esto es completamente normal y no es motivo de preocupación.
- La progesterona, muy presente en la semana 17 de embarazo para el desarrollo del feto, provoca una cierta ralentización del sistema digestivo. El resultado es el estreñimiento, que puede llegar a ser muy molesto.
Por otro lado, es frecuente que durante este periodo comience la aparición de estrías en la piel de la embarazada. Las estrías son muy habituales en la barriga y el pecho y será muy importante empezar a prevenirlas con cremas adecuadas para ello.
La semana 17 es un momento de sentimientos encontrados para las mujeres embarazadas, similar a la montaña rusa emocional de la pubertad. Las mujeres que esperan ansiosas por conocer a sus hijos y por planificar su vida familiar también experimentarán momentos de felicidad indescriptible. «Obviamente querrás que todo sea perfecto para tu bebé, ¡pero no tienes que comprarlo todo a la vez! En esta etapa relativamente temprana, no se necesita tanto como se piensa. Tendrás tiempo para comprar lo que necesites una vez que nazcan, cuando te des cuenta de lo que realmente necesitas».
En la semana 17, las personas a tu alrededor ya podrán ver que estás esperando un bebé. Durante este mes, seguirás cogiendo alrededor de 250 gramos de peso por semana. Con el aumento del tamaño de los pechos, el ensanchamiento de las caderas y que la tripa ya es visible, ya tendrás apariencia de mujer embarazada.
Una sensación de olvido que experimentan a veces las futuras madres. Esto se debe a la sobrecarga que tienes encima. Si este es tu segundo embarazo, estarás a punto de poder sentir a tu bebé moviéndose partir de la semana 17. Si es tu primer hijo, tendrás que esperar un poco más.
Recomendaciones para la Semana 17 de Embarazo
En la semana 17 de gestación, al igual que a lo largo de todo el embarazo, es muy importante cuidar la alimentación. La dieta debe ser variada, equilibrada y aportar los diferentes tipos de nutrientes, así como otras moléculas necesarias para la madre y el desarrollo del feto. Además, se hace especialmente importante mantener una buena hidratación. Esto se puede conseguir no solo bebiendo agua, sino también con la ingesta, por ejemplo, de frutas que también aportarán nutrientes y vitaminas.
Hay que evitar beber zumos industriales o refrescos, ya que contienen muchos azúcares y aportan muchas calorías. Las proteínas son necesarias para que el bebé crezca. Las del pescado o el pollo son de igual calidad que las de la carne roja, pero tiene menos grasa.
“Hay que consumir alimentos ricos en fibra como las frutas, verduras, frutos secos y cereales completos. Hay verduras como la col, la coliflor, el brócoli, la col de Bruselas, las cebollas o la alcachofa que pueden causar flatulencias si se consumen en exceso. Además, conviene limitar los alimentos que no contienen fibra. Son alimentos astringentes el membrillo, el plátano, la manzana rallada, el pomelo y el limón. Nunca hay que ignorar el reflejo de defecar.
También es recomendable realizar ejercicio, adaptado al embarazo y siempre que no esté contraindicado, o, al menos, que la embarazada pasee. Pregunta a tu matrona qué ejercicios puedes hacer para fortalecer el suelo pélvico. Pide a tu médico o matrona si pueden revisarte las venas varicosas, pues ellos podrán decirte si están en niveles normales para el embarazo o no. Pide a tu matrona recetas sencillas, idealmente para comidas llenas de fibra y nutrientes.
Una dieta rica en fibra, una correcta hidratación y el ejercicio ayudarán a reducir el estreñimiento que a estas alturas del embarazo ha podido aparecer y a evitar la presencia de hemorroides.
Tal y como nos dice Silvia: En esta semana, el aumento de peso y los cambios corporales que está experimentando la mujer cada vez son más notorios y es posible que ya se le note a la mujer que está embarazada.
Control del Embarazo en la Semana 17
Una de las pruebas que se pueden hacer cuando un embarazo ha alcanzado la semana 17 es la amniocentesis. Se trata de una prueba invasiva que recoge mediante una aguja, a través del abdomen, una muestra del líquido amniótico que rodea al bebé.
Este líquido amniótico contiene células que proceden del feto y que se pueden analizar para comprobar si el feto presenta, sobre todo, alguna alteración genética.
Esta prueba diagnóstica, la amniocentesis, se realiza entre la semana 16 y la semana 18 de embarazo. Consiste en la extracción de líquido amniótico (unos 15 cc) bajo control ecográfico a través de una aguja fina que se introduce en el abdomen llegando hasta dentro del útero. El resultado sirve para descartar las tres trisomías más frecuentes (13 o Patau, 18 o Edwards y 21 o síndrome de Down) y tarda unas 72 horas. En este resultado también te dirán el sexo del bebé.
Es importante indicar que la amniocentesis no genética, es decir, la que se realiza para diagnosticar infecciones fetales, no debe hacerse antes de las 20 semanas de gestación. El porcentaje de abortos de la amniocentesis es menor del 1%. Es necesario firmar un consentimiento informado antes de realizarse esta prueba.
Si no lo ha hecho antes, el médico puede sugerirle a la mujer que se haga el triple test o triple screening. Esta prueba consiste en un análisis de sangre que determina la posibilidad de que existan alteraciones cromosómicas en el bebé.
La semana 20 de embarazo es un buen momento para poder realizarte la ecografía de alta resolución. Esta prueba médica consiste en una ecografía convencional, pero con una imagen mucho más nítida del bebé.
Es esencial que sigas las indicaciones del especialista que realiza el seguimiento del embarazo, para que todo se desarrolle de una manera correcta y evitar riesgos. Conectar con tu cuerpo y tu bebé: si aún no has empezado, es un buen momento para practicar técnicas de relajación o vínculo prenatal, como hablarle al bebé o escuchar música suave. Cuida tu esfera emocional: regálate momentos para ti, habla con personas de confianza y, si lo necesitas, busca apoyo profesional. Es parte del cuidado prenatal.
