El mundo del fútbol está lleno de historias fascinantes y figuras que han dejado una huella imborrable. A menudo, exploramos los récords de goleadores y los grandes nombres contemporáneos, pero es igualmente importante recordar a aquellos pioneros que sentaron las bases de este deporte global. En este contexto, vale la pena destacar a algunos jugadores nacidos en agosto que, aunque menos conocidos, contribuyeron significativamente a la historia del fútbol.
Pioneros Británicos Nacidos en India
Contrario a lo que se cree popularmente, Paulino Alcántara Riestrá no fue el primer jugador de origen no europeo en destacar en el fútbol europeo. Antes que él, varios futbolistas británicos nacidos en la India compitieron en Europa, dejando su marca en los inicios del deporte.
William Lindsay (3 de agosto de 1847)
William Lindsay nació en Benares (hoy Varanasi) el 3 de agosto de 1847. Su vida estuvo marcada por la tragedia familiar durante la Rebelión India de 1857. Tras ser admitido en el colegio de Winchester, Inglaterra, destacó como jugador del Wanderers F.C., ganando la Copa inglesa en 1876, 1877 y 1878. También formó parte de otros clubes como Crystal Palace F.C., Gitanos F.C., South Norwood F.C. y Civil Service F.C. Además, tuvo una presencia internacional en 1877.
William S. Kenyon-Slaney (24 de agosto de 1847)
Otro destacado futbolista nacido en agosto es William S. Kenyon-Slaney, nacido en Rajkot el 24 de agosto de 1847. Fue un notable futbolista, militar y político. Su año de gloria deportiva fue 1873, cuando ganó la Copa con The Wanderers y marcó el gol inicial en el segundo partido internacional oficial, donde su selección venció a Escocia por 4 a 2. Este gol es considerado el primero en la historia de las selecciones nacionales.
Otros Jugadores Notables
Además de Lindsay y Kenyon-Slaney, otros jugadores nacidos en la India contribuyeron al desarrollo del fútbol en sus primeros años:
Henry W. Renny-Taylour (9 de octubre de 1849)
Aunque no nació en agosto, es relevante mencionar a Henry W. Renny-Taylour, nacido en Mussoorie el 9 de octubre de 1849. Militar de carrera, representó al Royal Engineers F.C., con el que ganó la Copa inglesa de 1875. Fue el único deportista en representar a Escocia tanto en fútbol como en rugby. En la derrota escocesa de 1873, fue el autor del primer gol de su Selección.
Elphistone Jackson (9 de octubre de 1868)
Elphistone Jackson, nacido en Calcuta el 9 de octubre de 1868, jugó para el Corinthians londinense y tuvo una única aparición con la selección inglesa en 1891. Tras finalizar sus estudios, regresó a la India y fue uno de los fundadores de la Indian Football Association en 1893.
Tabla Resumen de Jugadores
Para resumir la información presentada, la siguiente tabla muestra los jugadores mencionados y sus datos más relevantes:
| Nombre | Fecha de Nacimiento | Lugar de Nacimiento | Logros Destacados |
|---|---|---|---|
| William Lindsay | 3 de agosto de 1847 | Benares (Varanasi), India | Ganador de la Copa Inglesa (1876, 1877, 1878) |
| William S. Kenyon-Slaney | 24 de agosto de 1847 | Rajkot, India | Ganador de la Copa Inglesa (1873), Primer gol en la historia de las selecciones nacionales |
| Henry W. Renny-Taylour | 9 de octubre de 1849 | Mussoorie, India | Ganador de la Copa Inglesa (1875), Representó a Escocia en fútbol y rugby |
| Elphistone Jackson | 9 de octubre de 1868 | Calcuta, India | Fundador de la Indian Football Association |
Estos jugadores, nacidos en agosto y en otros meses cercanos, representan una parte importante de la historia del fútbol.
Jose María Echevarria Ayestaran
Jose María Echevarria Ayestaran, futbolista nacido en Algorta (Bizkaia) en el barrio de Alango -en concreto, en la calle Alangoeta- el 30 de octubre de 1920 y fue bautizado en la iglesia parroquial de san Nicolás de Bari, Algorta, el 7 de noviembre. Fue el tercero y único varón de los cuatro descendientes que tuvo el matrimonio compuesto por Hilario Echevarría y Goitia (Bermeo, 1888 - Algorta, 1940) y Eugenia Ayestarán y Arrieta (Algorta, 1894-Algorta, 1950).
Este algorteño de pro fue uno de los pilares más importantes del nuevo Athletic Club recompuesto tras el desastre provocado por la Guerra Civil. Tanto es así que el mismo José María Mateos, periodista y entrenador de la selección española en el periodo 1922-1933, escribió sobre él lo siguiente: “[…] un gran portero de corta trayectoria pero brillante” y “[…] el formidable portero, que hubo de abandonar el fútbol […]” (Mateos y Larrucea, J. M. (1948). Los cincuenta años del Atlético de Bilbao. 1898-1948. 1.ª ed. Bilbao: Escuelas J. de P. de Menores, p. 146.).
Primeros Años y Formación
Echevarría realizó sus estudios primarios en las escuelas de san Ignacio donde permaneció desde los seis hasta los catorce años. Una vez acabados los estudios primarios en dichas escuelas, inició estudios de contabilidad a fin de prepararse para la vida profesional.
Le empezó a gustar el fútbol desde muy niño. Comenzó jugando de portero y no cambió nunca de puesto. El primer equipo que integró, teniendo siete u ocho años, fue el de la escuela de San Ignacio. Echevarría se fue haciendo portero jugando contra los equipos de las escuelas de Romo, Lamiako y La Plaza de Algorta.
Era tal su valor y desprecio por su integridad física que los de su barrio le pusieron el sobrenombre de ‘Pellejoduro’.
Inicios en el Fútbol
Sus pinitos deportivos, sin gran formalidad, los realizó en el campo de Fadura (Getxo), acudiendo puntualmente a los entrenamientos del primer equipo del Getxo, cuyo entrenador le dejaba participar en los mismos y en los que actuaba siempre de portero, blocando o despejando los disparos a puerta de grandes jugadores como Luis Bergareche -jugador que marcó el primer gol de los rojiblancos en la historia de la Liga (febrero de 1929) en un partido disputado en Atocha contra la Real Sociedad, partido que acabó con empate a uno-,Tomás Aguirre -hermano del lehendakari José Antonio Aguirre-, Arin, etc.
Posteriormente, en 1935 -tenía a la sazón tan solo quince años de edad- jugó un torneo con los de Acción Católica de San Ignacio contra los Agustinos de Portugalete, el Patronato de Sestao, la Catequesis de Santurce, Acción Católica de las Arenas, Acción Católica de Erandio y los Diablos Azules de Lamiako. Fue en este torneo donde se reveló como portero de porvenir. Quedaron los de Algorta los terceros después de haber marchado en cabeza hasta el sexto partido. Alternando con este torneo, multiplicándose, jugó otro más en el que participaron equipos de sólo los pueblos de Getxo y Leioa. Este segundo torneo se disputó por el sistema de eliminaciones a un partido y como valía pasar de cada equipo eliminado a otro que quisiese tomarle a uno, Echevarría cambió hasta ocho veces de equipo, jugando la final con el Puerto contra el Arsenal de la Cadena, que ganó aquél por cuatro a uno.
En 1936, año en que se produjo el Alzamiento Nacional que trajo consigo la Guerra Civil, del equipo de Acción Católica de San Ignacio pasó a ser portero titular del Neguri en la categoría de juveniles.
Torneo Amateur Organizado por el Athletic Club
Después de la ocupación de Bizkaia por las tropas franquistas, la vida iba poco a poco ‘normalizándose’ y, poco más tarde, el Athletic Club -que había celebrado el 27 de setiembre Junta Ordinaria de la Directiva y tomado una serie de decisiones de índole deportivo y político- organizó el torneo amateur de noviembre del año 1937 con el claro objetivo de recomponer el equipo. En este torneo tan sólo podían participar equipos de Bizkaia compuestos por jugadores mayores de quince años y menores de diecinueve.
Atentos a la llamada, Echevarría junto a otros amigos constituyeron un equipo con la intención de inscribirse en el torneo. No contaban con equipaje para competir por lo que acudieron en petición de ayuda al presidente del Getxo. Éste les suministró el equipo necesario para competir dignamente y decidieron participar con el nombre de Getxo. No obstante, ya asentadas las nuevas autoridades municipales, fieles al nuevo régimen, no les permitieron la inscripción independiente y les obligaron, bajo la amenaza de no dejarles participar en el torneo, a integrarse en el ya existente SEU de Getxo. No les quedó otro remedio y aceptaron, pero consiguieron participar en el torneo no con la vestimenta del SEU de Getxo, sino con la que ellos utilizaban en el equipo de Acción Católica de San Ignacio.
Se apuntaron un total de 39 equipos y, tras una serie de tandas eliminatorias, el SEU de Getxo, después de dejar en la cuneta al Deportivo Basauri, Huracán Balompié y Deusto F. C., logró clasificarse para jugar la liguilla final, alcanzando en la misma la última posición. Con relación a esta liguilla, y en concreto con motivo del partido disputado por el SEU de Getxo contra el AET de Bilbao, José Luis Isasi, cronista deportivo del vespertino diario Hierro de Bilbao, dedicó las siguientes palabras a Echevarría: “Del S.E.U. destacaron, entre otros, Echevarría, que, indiscutiblemente, es el mejor portero de los que juegan este campeonato.”
A pesar de haber quedado en última posición, la participación de Echevarría en el citado torneo fue crucial para el futuro de su carrera deportiva.
Temporada 1937-38
En la temporada 1937-38 y, entre tanto, la Junta Directiva del Athletic Club reconstruía su equipo con muchachos jovencísimos reclutados del torneo amateur, concertando, a modo de entrenamiento, partidos de presentación del nuevo Athletic Club. Mientras, Echevarría no perdió el tiempo y, tras haber participado en todas las jornadas -excepción hecha de la correspondiente a la final- de la Copa del Abra, torneo organizado por el SEU de Guecho, y haber sido preseleccionado por José Mª Peña para rehacer el Arenas, ingresó -en honor a la verdad, gracias a la insistencia de su amigo y compañero del SEU de Guecho Valentín Pomposo- en el club rojiblanco como aficionado en el segundo trimestre del año 1938.
Una vez incorporado a la disciplina rojiblanca fue convocado para los dos últimos partidos de presentación del nuevo equipo de cachorros:
- Athletic Club 3 - Racing de Santander 6 (22-05-38): Jugado en San Mamés, fue el partido de presentación de Echevarría con el nuevo equipo.
- Racing de Santander 5 - Athletic Club 2 (29-05-38). Disputado en El Sardinero, supuso su debut oficioso, jugando en el segundo tiempo en sustitución de Idígoras.
A partir de este último partido aquel equipo juvenil, casi infantil, fue muy solicitado, pero la directiva creyó prudente que descansasen y ya no organizaron más partidos hasta la próxima temporada, dándose ésta (1937-38) por finalizada.
Desde el punto de vista de José Mª Mateos “[…] de todos los muchachos que integraron el equipo fue Justel quizás el que más destacó. Tenía cosas de fenómeno, a pesar de que sólo jugaba con una pierna. […]” (MATEOS, J. M.: Los cincuenta años del Atlético de Bilbao, 1898-1948. 1.ª ed. Bilbao: Talleres Escuelas J. de P. de Menores, 1948, p.p. 81 y 145).
Esta selección de jugadores se deshizo, tristemente, en parte por la movilización de las quintas del 40 y 41. Algunos de los componentes de ese joven equipo continuaron en el Athletic Club, otros ficharon por otros equipos, otros se alejaron por el servicio militar y también no faltó quien tuvo que desistir de jugar por falta de salud y, por último, otros se fueron a clubes más modestos.
Temporada 1938-39
Este nuevo Athletic Club, tras el descanso veraniego, comenzó nuevamente sus entrenamientos el día 2 de setiembre, a las órdenes del masajista Perico Birichinaga. Todos ellos estaban dispuestos a conseguir que el Athletic Club tuviera un equipo digno de su nombre.
Seguía retumbando, entretanto, el cañón en los campos de batalla, y Echevarría, como muchos de sus compañeros de equipo, fue movilizado. Si bien es cierto que esto sucedió en el cuarto trimestre de 1938 y que fue destinado, tras pasar una corta estancia en el cuartel de Garellano (Bilbao), inicialmente a Estella y, posteriormente, al Regimiento América con base en Pamplona, también lo es el hecho de que, incomprensiblemente, fue licenciado como lo demuestra su presencia en las alineaciones de los partidos jugados por el Athletic Club contra el Alavés en San Mamés el 12 de octubre de 1938, contra la Real Sociedad en Bilbao el 6 de noviembre de 1938, contra el Admiral Graf Spee en el mismo terreno de juego el 17 de noviembre de 1938, contra la Real Sociedad, también en San Mamés, el 6 de enero de 1939 y, por último, su participación en el Campeonato Regional que transcurrió en el periodo comprendido entre el 15 de enero de 1939 y el 4 de abril del mismo año.
Mientras el Athletic Club disputaba esta pequeña serie de partidos mencionada anteriormente, la Federación Vizcaína de Fútbol, presidida por José Mª Mateos, anunció la celebración del Campeonato Regional de Bizkaia de 1939. Aunque España seguía sumida en el desastre de la Guerra Civil, se trataba, desde el comienzo de la tragedia nacional, de la primera competición oficial organizada por la Federación Española de Fútbol -con sede en San Sebastián y con autoridad única y exclusivamente en la zona nacional- reconocida por la FIFA.
Se inscribieron en el campeonato 5 equipos: el Athletic -bajo el nombre de Bilbao Athletic Club, nombre que se encontraba inscrito en la Federación Vizcaína-, el Arenas, el Sestao, el Erandio y el Oriamendi.
El Bilbao A. C., con 15 puntos, consiguió el primer puesto seguido del Oriamendi, con 12. La actuación de Echevarría en este campeonato podemos resumirla de la manera siguiente: el Bilbao Athletic Club, con Echevarría como guardameta titular -a excepción del último partido en el que la portería del Bilbao fue defendida por Idígoras- fue el equipo menos goleado. Tan sólo encajó 5 goles (0,7 goles/partido), quedando siguiente el Oriamendi con 7 goles encajados. Echevarría consiguió incluso detener un penalti en el partido jugado en San Mamés frente al Oriamendi en la primera vuelta el día 12 de febrero de 1939.
A pesar de su excelente actuación, la titularidad del Bilbao Athletic Club a partir de ese último partido del Campeonato Regional la ostentó Idígoras, quedando Echevarría relegado a la suplencia.
Tanto el Bilbao Athletic Club como el Oriamendi quedaron clasificados para jugar la Copa del Generalísimo del año 1939 siguiendo cada uno de ellos caminos completamente diferentes; el Bilbao Athletic Club fue eliminado en los octavos de final por el Deportivo Alavés, ganando este último por un cómputo final de ocho a tres, mientras que el Oriamendi -tras dejar en la cuneta en los octavos a la Juventud Unión Montañesa y en cuartos al Zaragoza- llegó hasta las semifinales, siendo eliminado por el Racing de Ferrol.
La eliminación del Bilbao Athletic Club de la Copa del Generalísimo, aunque parezca mentira, no supuso ninguna decepción para la afición bilbaína. Se trataba de un equipo de muchachos con apenas un año de experiencia y habían caído derrotados ante un grande del fútbol de la época. Lo importante era continuar entrenando, jugando partidos y, así, poco a poco, lograr crear un equipo que diera imagen de seguridad, de decisión y conjunto. En definitiva, crear un equipo que fuera admirado y respetado como lo fuera el anterior a la Guerra Civil.
Temporada 1939-40
Tras el paréntesis bélico, los clubes, entre ellos el Athletic Club, debieron reestructurar sus plantillas. La ciudad de Bilbao se hallaba en plena reconstrucción y el Athletic Club buscaba piezas de calidad que igualaran los triunfos de la década de los 30.
El 9 de agosto fue nombrado entrenador Roberto Echevarría, exjugador del club y antiguo componente de la Selección Vasca de Fútbol, que fue el encargado de llevar el barco a buen puerto.
Se consideró ya normalizada la situación del fútbol y los jugadores que, por unas u otras circunstancias, estaban formando parte de clubes que no eran los suyos, volvieron a los que pertenecían.
El 1 de octubre de 1939, dio comienzo el Campeonato Regional correspondiente a la temporada 1939-40. Por aquellas fechas la situación deportiva de Echevarría no era del todo halagüeña. En efecto, a pesar de su magnífica actuación en el anterior Campeonato Regional jugado a principios de año -recordemos que, a excepción del último, jugó el resto de los 7 partidos y fue el portero menos goleado del campeonato-, la reincorporación al equipo de Barrie y la entrada en el mismo de Llorente -el excelente guardameta proveniente del Sestao- le relegaron a ocupar, junto con Leicea, el puesto de guardameta del Bilbao Athletic Club, equipo que, a pesar de ser la cantera del Athletic Club, había pasado a la categoría de aficionados.
Mientras se disputaba el Campeonato Regional, Echevarría, no obstante, no permaneció inactivo y disputó una serie de encuentros amistosos con su equipo, esperando el gran momento de su debut en el Athletic Club dentro de las competiciones oficiales.
Aunque el Athletic Club se proclamó Campeón Regional de Bizkaia, tanto los aficionados como los cronistas deportivos no se atrevían a precisar las posibilidades que el once rojiblanco más genuinamente representativo tenía en la próxima competición nacional, es decir: en la Liga.
Bien es cierto y de todo punto incontrovertible que en Bizkaia, el Athletic había sido el campeón indiscutible e indiscutido. Pero… la Liga… era otra cosa.
Campeonato de Liga 1939-40
La historia del Club rojiblanco cobró un realce especial tras el paréntesis bélico. El nuevo Athletic Club -que continuaba bajo la presidencia de Luis Casajuana Curiel- se mostraba dispuesto a engalanar su prestigiosa trayectoria en la Liga, que se reanudó con inevitable incertidumbre.
Se encargó Roberto Echevarría (exjugador del Athletic y de la Selección Vasca), de dar entrada en el equipo a una serie de jugadores a los que faltaba experiencia, pero sobraba la calidad, fuerza e ilusión.
Cuando Echevarría dio el paso definitivo al Athletic Club, tenía ya éste formado su equipo y contaba hasta con tres porteros: Barrie, Llorente y Leicea.
Primera vuelta de la Liga
Por de pronto, tuvo Echevarría que contentarse con hacer de tercer portero cuando se jugó el primer partido de la Liga de la temporada 1939-40. El primer partido, con Llorente de guardameta, lo perdió el Athletic Club en San Mamés, jugando contra el Atlético de Aviación. El resultado fue de uno a tres.
A la vista de este resultado, para el segundo partido en Sevilla Roberto Echevarría convocó a Barrie, de titular, y a Echevarría de suplente, empatando el Athletic Club a tres.
Pasaba el tiempo y transcurrían las jornadas ligueras, y Echevarría tuvo que esperar tres meses a que llegase su oportunidad. Siguió como suplente de Barrie hasta ...
Marcelo Trobbiani
TROBBIANI UGHETTO, Marcelo Antonio Argentino, nacido en Casilda en el año 1955. Marcelo Trobbiani es una de las grandes leyendas del Elche CF. Mediapunta exquisito formado en la inagotable cantera de Boca Juniors, equipo con el que debutó en 1973.
Tras militar durante tres temporadas en el club xeneize se decidió a dar el salto a Europa, fichando por su primer club extranjero, el Elche CF. Era el año 1.976 y Marcelo Trobbiani llegó junto a otros tres argentinos: Mario Finarolli, Orellana y el entrenador, Felipe Mesones. En aquella época el club franjiverde militaba en Primera División y estrenaba su ‘Nuevo Estadio’.
Trobbiani pasa por ser uno de los jugadores más grandes que nunca pasaron por el Elche, un medio de clase, técnica depurada y con facilidad goleadora. Un jugador que podría haber alcanzado mayores cotas si no hubiera sido por su carácter rebelde que le jugó más de una mala pasada. Según Santiago Gambín en su libro del 75 aniversario:"Trobbiani no tardó en convertirse en verdadero ídolo. Sus fintas, quiebros, recortes y pases milimétricos no tardaron en consagrarlo como uno de los mejores jugadores extranjeros del fútbol español".
En su primera temporada en el Elche el club alcanza la salvación en la última jornada del campeonato de Liga. Su segunda campaña se saldó con un descenso traumático, durante la campaña Marcelo se enfrenta al que era su entrenador, Roque Olsen, que fue sustituido por Lezcano. El único hito reseñable de esa campaña fue que Trobbiani convirtió el gol 600 del Elche en Primera División.
En la 78-79, ya en Segunda, Trobbiani volvió a protagonizar un enfrentamiento con el entrenador, Heriberto Herrera, tras culparle éste de la derrota del equipo por una pérdida de balón cerca de su propia área. Marcelo estuvo una semana sin aparecer por los entrenamientos, dando muestras, una vez más, de su carácter díscolo. La campaña culminó con una de las grandes decepciones de la historia del Elche, el ascenso frustrado en el Estadio de las Margaritas en Getafe en el último partido de liga.
La siguiente temporada tampoco culminó con el ansiado ascenso a Primera y, al final de la misma, Trobbiani dejó el equipo para marcharse al Real Zaragoza. Sin embargo, su paso por el club maño fue bastante discreto lo que propició su regreso a Boca.
Trobbiani no consigue asentarse en el Boca y es traspasado a Estudiantes de la Plata. con el Pincha, a las órdenes de Bilardo, se proclama campeón de dos temporadas consecutivas (1982 y 1983). Sus triunfos con Estudiantes propician un nuevo traspaso, esta vez al Millonarios de Colombia, club al que perteneció durante dos temporadas.
Durante este periodo fue convocado por la selección argentina para disputar la fase final del mundial México’86. En la cita mundialista Trobbiani consigue el mayor hito de su carrera, proclamarse campeón del mundo con la albiceleste pese a que tuvo una presencia testimonial, sólo disputó dos minutos en el campeonato, en la final y tocó un sólo balón.
Ya con 30 años, decide retornar a Elche, el club franjiverde milita en Segunda División y vuelve a reclutar a viejas glorias como Marcelo o Gilberto Yearwood. Sin embargo esta segunda andadura fue efímera, Trobbiani era un jugador ya veterano y no rindió como de él se esperaba. Llegó mediada la temporada 86-87 y se marchó a mitad de la siguiente al verse relegado al banquillo.
Tras su segunda etapa en el Elche, volvió a otro de sus ex-clubs el Estudiantes. Y de nuevo a hacer las maletas para formar parte de Cobreloa (Chile), donde consiguió ser campeón en la temporada 1988. De nuevo dejó Cobreloa para probar el fútbol de un 5º país, Ecuador, donde ficha por el Barcelona de Guayaquil. Con el Barcelona llegó a ser subcampeón de la Libertadores en 1990.
Se retiró a los 38 años en Talleres de Córdoba. Tras su ajetreado periplo como jugador pasó a ser entrenador. Paradojas de la vida. Como entrenador no ha cosechado éxitos reseñables, entrenando con discreto resultado en Perú (Universitario) y siendo segundo de Miguel Á. Russo en Boca.
Trobbiani tiene su actual residencia en Elche, donde vive su hijo, también futbolista, y durante este tiempo ha colaborado durante unos años con diversos medios de comunicación y fue Director del fútbol base del máximo rival del Elche CF, el Hércules CF.
Actualmente es entrenador del Cienciano de Cuzco peruano tras renunciar a su cargo en el Cobreloa de Chile.
Estadísticas en el Elche CF
- 1976-77 32 partidos jugados, 4 goles.
- 1977-78 33 partidos jugados, 6 goles.
- 1978-79 37 partidos jugados, 13 goles. (2ªdivisión)
- 1979-80 25 partidos jugados, 8 goles.
