La respiración de un recién nacido puede ser motivo de preocupación para los padres, especialmente durante los primeros meses de vida. Es fundamental comprender los patrones respiratorios normales y saber identificar posibles signos de alarma. Los recién nacidos respiran por la nariz y realizan una respiración abdominal.
Patrones Respiratorios Normales
Los recién nacidos, sobre todo los prematuros, respiran de manera irregular. De hecho, pueden combinar respiraciones rápidas y profundas con otras más lentas y superficiales, incluso pueden suspirar de vez en cuando. Es lo que se denomina respiración periódica y es debido a la inmadurez del aparato respiratorio, por lo que el ritmo de sus respiraciones se regulará a medida que madure su sistema respiratorio.
Respiración Periódica
La respiración periódica o cíclica del recién nacido aparece normalmente durante el sueño y consiste en episodios en los que la respiración es irregular, hace pausas y no sigue el ritmo inspiración-espiración habitual. Esto se produce debido a que, durante el sueño, la presión sanguínea, el ritmo cardiaco y la respiración se ralentizan. No obstante, se trata de un patrón respiratorio normal en los recién nacidos, sobre todo en los prematuros, sin repercusión cardiocirculatoria y con recuperación espontánea.
Es muy importante saber que es una característica normal de la respiración del neonato, que no tiene importancia, no pone en riesgo su salud y que desaparecerá con el tiempo. El bebé presenta buen aspecto, buen color y el episodio se normaliza sin realizar ninguna maniobra especial.
Frecuencia Respiratoria Normal
La frecuencia respiratoria normal oscila entre 40 y 60 rpm. La frecuencia respiratoria de un bebé está sobre las 40-60 respiraciones por minuto en condiciones basales, por lo que si llora o está irritable pueden aumentar.
Apnea y Otras Respiraciones Anormales
Durante la respiración periódica, el bebé realiza pequeñas pausas en la respiración llamadas apneas. Son de corta duración, no más de 15 segundos, seguidas de una serie de respiraciones muy seguidas y a un ritmo muy rápido durante otros 10 o 15 segundos. En principio, son algo normal, pero hay que estar atentos a su duración.
Una pausa en su respiración de más de 20 segundos es patológica y debes reaccionar rápidamente, moviéndolo para estimular el centro respiratorio o, si no responde, iniciar maniobras de reanimación y llamar al 112.
Otras señales de alarma que te deben preocupar y justificarán ir a urgencias son detectar cianosis en el bebé, esto ocurre cuando los labios, piel y lengua se vuelven de color azulado. Lo mismo ocurre si detectas que tiene dificultad para respirar, por ejemplo, si oyes en su respiración jadeos, ruedos anormales o detectas que tiene dificultad para coger aire, esto último se denomina aleteo nasal o retracción costal. Por último, si descubres que respira a más de 60 respiraciones por minuto debes acudir al médico por si pudiera sufrir taquipnea.
Test de Silverman-Andersen
Para valorar si el neonato tiene dificultad respiratoria, se emplea el test de Silverman-Andersen. Este test valora 5 parámetros.
Causas de Dificultad Respiratoria en Recién Nacidos
Existen diversas causas que pueden provocar dificultad respiratoria en recién nacidos, entre ellas:
- Apnea del prematuro: Son frecuentes (1 de cada 3) en prematuros de menos de 1500 gramos. Se trata de pausas de 15 a 20 segundos que pueden acompañarse o no, de cianosis, bradicardia, o palidez. Comportan riesgo de hipoxia. Se inician entre el 2º-5º día tras el nacimiento, tienen su zenit en el final de la segunda semana y se acaban en la sexta semana.
- Taquipnea transitoria del recién nacido: Esta taquipnea es también conocida como síndrome del pulmón húmedo. Se produce por falta de vaciamiento total del líquido del pulmón. Se da en niños postmaduros nacidos por cesárea. Se prolonga durante 1 ó 2 semanas. Se pueden auscultar crepitantes. En la radiografía se pueden observar signos de edema intersticial, veladura de ambos hemitórax, derrames pleurales, ensanchamiento de los hilios.
- Síndrome de aspiración de meconio (SAM): El Síndrome de aspiración de meconio (SAM), sucede cuando los bebés inhalan meconio en sus pulmones durante o después del parto. El meconio son las primeras heces del bebé, compuestas por materiales ingeridos durante el tiempo en el que el bebé pasa en el utero: células epiteliales, intestinales, lenugo, moco, líquido amniótico, bilis y agua.
- Enfermedad de la membrana hialina (EMH): La enfermedad de la membrana hialina (EMH) es un trastorno encontrado en recién nacidos prematuros, provocado por la insuficiencia en la producción de surfactante.
Curiosidades de la Respiración del Bebé
- Los bebés respiran más rápido: La frecuencia respiratoria de un bebé está sobre las 40-60 respiraciones por minuto en condiciones basales.
- Los bebés respiran solo por la nariz: Hasta los 6 meses los bebés respiran sólo por la nariz.
- Los bebés pueden roncar: Los ronquidos están muy relacionados con la mucosidad en vías altas, otro aspecto muy frecuente en los bebés.
El mejor aliado para aliviarlos son los lavados nasales con suero fisiológico o agua de mar.
Test de Apgar
Descubre en qué consiste y cómo se valora al recién nacido con el Test de Apgar. Se publicó por primera vez en 1953 en la revista Current Reasearches in Anesthesia and Analgesia con el título “A Proposal for a New Method of Evaluation of the Newborn Infant”, empezando a usarse en casi todas las maternidades.
La puntuación final del test será la suma total del valor obtenido en 5 parámetros, cada uno de ellos puntuados del 0 al 2 (siendo 0 la más desfavorable). Es decir, a mayor puntuación en el Test de Apgar, mejor estará siendo la adaptación a la vida extrauterina del recién nacido.
La frecuencia respiratoria normal oscila entre 40 y 60 rpm. La irritabilidad refleja se puede valorar según la respuesta del recién nacido a ciertos estímulos, como podría ser en caso de necesitar aspiración nasogástrica, puntuándola según la reactividad del RN, pudiendo no reaccionar (0), hacer una ligera mueca (1) o reaccionar con tos o un estornudo ante la introducción (2).
¡Apuntad este truco! La puntuación para un niño que al primer minuto de vida está llorando, será siempre como mínimo 9/10 (quitándole un punto únicamente de la deficiente coloración distal en manos y pies).
Es imposible que un niño que está llorando, tenga menos de 100 latidos por minuto, respire mal, no responda a estímulos.
En la gran mayoría de los nacimientos, independientemente de la forma de nacimiento, parto eutócico, instrumental ó cesárea, el Test de Apgar se debe realizar con el recién nacido en contacto piel con piel sobre el abdomen de su madre.
Ya hemos comentado que es una escala que se puntúa a través de la observación y que no requiere la aplicación de ningún aparato o técnica especial, por lo que se debe primar los beneficios de puntuar al recién nacido mientras realiza el contacto precoz sobre su madre y solo separar a aquellos que precisen medidas de reanimación.
A pesar también del tiempo transcurrido desde su implantación, sigue vigente y es de gran utilidad en la práctica clínica.
En una tesis doctoral 1 de 2017, donde se comparaba la relación entre los registros carditocográficos intraparto, el ph de arteria umbilical y el test de Apgar, se concluye que es “significativa la relación entre los RCTG y el test de Apgar al minuto de vida, en las gestantes con un RCTG normal es 8,6 veces más frecuente un test de Apgar que muestre ausencia de depresión neonatal que en las gestantes con RCTG patológico.
Es fundamental recordar que ante cualquier duda o señal de alarma, es crucial consultar con un profesional de la salud para obtener un diagnóstico y tratamiento adecuados.
