La pérdida de un bebé no nacido es una experiencia devastadora, un duelo silenciado que a menudo se enfrenta en soledad. La sociedad, en ocasiones, minimiza el dolor de quienes atraviesan esta tragedia, invalidando sus sentimientos y negando la existencia de esa vida que, aunque breve, dejó una huella imborrable.
Este artículo busca ofrecer palabras de consuelo, reflexión y empatía a quienes han perdido un bebé durante el embarazo o poco después de nacer. También pretende sensibilizar sobre la importancia de reconocer y validar este tipo de duelo, brindando herramientas para afrontarlo y acompañar a quienes lo sufren.
El impacto emocional del duelo perinatal
El duelo es un proceso emocional difícil y lento que todos, en algún momento, debemos transitar. Tal como se recoge en el estudio “Modelos psicológicos del duelo: una revisión teórica” publicado en la revista Calidad de Vida y Salud (CdVS) de la Universidad de Flores, el proceso emocional del duelo puede abarcar:
- Sentimientos como la tristeza, el enfado, la rabia, la culpa, el autorreproche, la ansiedad, la impotencia, la soledad…
- Pensamientos como la incredulidad, la preocupación e incluso las alucinaciones.
- Conductas como trastornos del sueño o alimentarios, distracción, aislamiento social, llanto…
- Sensaciones físicas como el vacío en el estómago, la opresión en el pecho o garganta, hipersensibilidad al ruido, falta de energía…
Las frases sobre el duelo suelen ayudarnos a sentirnos comprendidos ante estas emociones, y a ver lo que nos sucede desde otro punto de vista.
El duelo varía de una persona a otra. Algunas personas pueden sentir una profunda tristeza, mientras que otras experimentan sensaciones como el vacío o la incredulidad. Estas emociones forman parte del proceso de sanación. Aceptar y permitirnos sentir ayuda a avanzar en el duelo.
La naturaleza del duelo y su impacto emocional
El duelo no es un estado permanente, se trata de un proceso (largo en ocasiones) que nos permite adaptarnos a la nueva realidad sin la presencia de esa persona. Igual que debemos saber cuándo los niños deben ir al psicólogo o al psiquiatra, también nosotros podemos ir cuando lo necesitemos.
Las emociones en el duelo: llanto, tristeza y nostalgia
El llanto es una de las expresiones más comunes del duelo. Es una forma natural de procesar la tristeza. El llanto es una respuesta saludable al dolor, y por tanto no debe ser nunca algo de lo que avergonzarse. Mostrar nuestras emociones y hablar de ellas nos puede ayudar a sanar y a avanzar en el proceso de duelo.
La tristeza es otra emoción común durante el duelo. Puede manifestarse de diferentes maneras, desde la melancolía hasta la desesperanza. Esta tristeza es una respuesta normal a la pérdida, de hecho, muchas frases sobre el duelo se centran en ella.
Con el tiempo, la tristeza se transforma en una nostalgia que nos permite recordar con cariño a nuestro ser querido. La nostalgia, por su parte, nos recuerda los momentos felices compartidos. A medida que avanzamos en el duelo, la nostalgia nos recuerda que, aunque la persona ya no esté físicamente con nosotros, su legado y su amor siempre están presentes en nuestras vidas.
Frases que tocan el alma
Las palabras tienen un poder inmenso para consolar y aliviar el dolor durante el duelo. Frases como "El tiempo lo cura todo" pueden sonar a clichés, pero nos ofrecen una perspectiva de esperanza. Estas palabras nos recuerdan que el duelo es un proceso.
Algunas de las frases de autores célebres pueden proporcionar esa sensación de consuelo. Por ejemplo, William Shakespeare dijo: "Llorar es hacer menos profundo el duelo", recordándonos que el llanto forma parte del proceso de sanación. Pablo Neruda, con su frase "Mis pies querrán caminar hacia donde estás durmiendo, pero seguiré viviendo", nos habla de la lucha al enfrentar la ausencia de un ser querido, pero también de seguir adelante.
El consuelo también puede venir de la comprensión de que no estamos solos en nuestro dolor. Helen Keller expresó esta idea al decir: "Los que estamos de luto no estamos solos. Pertenecemos a la compañía más grande del mundo: la compañía de quienes han conocido el sufrimiento". Saber que otros han pasado por experiencias similares nos da una sensación de conexión con otros seres humanos en momentos de soledad.
La memoria y el amor son fundamentales, y hay frases que reflexionan sobre ello. Sigmund Freud dijo: "Recordar es el mejor modo de olvidar", sugiriendo que al mantener vivos los recuerdos de la persona que ya no está podemos encontrar una forma de consuelo para seguir adelante. La memoria puede ser nuestra aliada para que nadie se vaya nunca del todo.
Frases como la de Anne Lamott, que compara el duelo con "una pierna rota que nunca se recupera del todo", nos ayudan a entender que siempre habrá una parte de nosotros que sienta la ausencia. Sin embargo, también nos alientan a seguir adelante y a encontrar formas de vivir plenamente.
Frases como "El duelo es un proceso, no un estado" de Anne Grant, nos ayudan a entender que el duelo es una etapa transitoria en nuestras vidas que, aunque ahora nos parezca increíble, acabará pasando.
Finalmente, frases que reconocen la humanidad del duelo, como "El duelo no te hace imperfecto. Te hace humano", nos recuerdan que no somos los únicos que pasan por ello, y que es una experiencia de la que todos y todas aprendemos en la vida para ser más fuertes y resilientes.
Aquí hay algunas frases que pueden ofrecer consuelo y comprensión:
- "¿Cómo se puede extrañar a alguien que nunca conociste? Sinceramente, no creí que esto era posible, hasta que me pasó a mi también."
- "Cuando perdí a mi bebé, tenía 2 meses de embarazo y aunque haya gente que diga que "2 meses no es nada, no es vida, que exageración para tomarlo en cuenta, o lo que fuese", para mí como [Nombre], de acuerdo a mi experiencia completamente personal: mi hijo o hija si existió, si estuvo ahí, si me hizo cambiar mi apetito, mis hormonas, mi vida."
- "El o ella me eligió por [Número] meses de alquiler y luego se fue, no hubo una explicación clara de lo que sucedió y a pesar de que te hagan mil exámenes, no hay argumentos claros para saber por qué el corazón de [Nombre] dejó de latir en la segunda ecografía."
- "Tampoco olvidaré ése momento de vulnerabilidad en donde estas ahí en el consultorio, con las piernas abiertas, mirando la pantalla 7d y esperando a que el doctor te diga algo como: "la máquina está malograda, déjame resetearla" o algo así, pero no fue así, la máquina no estaba mal, mi hijito se había ido al cielo y yo tenía que irme a hacer un [Procedimiento médico]..."
- "No estoy escribiendo éste artículo para ser más popular en mis redes, colgarme del tema para "ser viral" (NO LO NECESITO), ni tampoco necesito usar el día de la madre para pincharle el globo a toditas ellas, o para que me comentes "lo siento", no sirve de nada, te lo aseguro. Entonces ¿ qué escribirle a alguien que ha perdido un bebé? simple: dale palabras de amor y ten empatía, pero no lástima."
- "Y a ti [Nombre], quiero decirte que yo te amaré y recordaré siempre, no porque cómo te fuiste, si no por el gran amor que me hiciste sentir , que aún y hayas sido un ser tan pequeñito, dejaste una huella eterna en mi alma."
- "Los bebés mueren, pero solo saben una de cada cuatro familias, es decir, el 25% de las que se han quedado embarazadas alguna vez."
- "Esta es sin duda la frase que más familias identifican como la más dolorosa de todas las que escuchan después de haber perdido a su bebé."
- "No son necesarias las frases de consuelo cuando no hay consuelo ni son necesarias repetir las frases que se suelen decir en estas ocasiones sin ser conscientes ya que, en ocasiones, no estamos ayudando o, incluso, estamos empeorando la recuperación."
- "Hay que dar espacio, sobre todo al principio, pero hay que hacer saber que se sigue ahí cuando todo el mundo da por hecho que aquello ya se ha terminado."
- "Permanecer cerca, observar con atención y acompañar en silencio y mediante gestos. Una mano, un abrazo, un beso. Un “oye, estoy aquí."
- "Para la madre existe una dificultad añadida ya que ha desarrollado un vínculo aún más estrecho durante la gestación a través de su cuerpo."
- "Probablemente la frase más devastadora que escucharemos jamás es: “no hay latido” refiriéndose a nuestro bebé."
- Muchos creen que, porque el bebé no ha nacido a término esta terrible experiencia, pasará rápido y no generará tanto dolor, nada parecido a la realidad, es un suceso muy difícil de asimilar y provoca muchísimo sufrimiento. Recuerda que no estás sola y que muchas mujeres han pasado por esta terrible experiencia.
- "En cuanto se relajaron se quedaron embarazados”.
- No hay peor duelo que aquel el que no habla. - Henry Wadsworth
- El duelo suprimido sofoca. Hace estragos dentro del pecho y está forzado a multiplicar su fuerza. - Ovidio
- El dolor compartido es dolor disminuido. - Rabbi Grollman
- Las lágrimas son el lenguaje silencioso del dolor. - Voltaire.
- El duelo no te hace imperfecto. Te hace humano. - Sarah Dessen
- No llores porque haya terminado; sonríe porque ocurrió. - Dr. Seuss
Consejos para afrontar el duelo perinatal
La pérdida de un bebé es una experiencia única y personal, por lo que no existe una fórmula mágica para superarla. Sin embargo, algunos consejos pueden ser de ayuda:
- Permítete sentir: No reprimas tus emociones. Llora, grita, escribe, habla... Expresa tu dolor de la manera que te resulte más natural.
- Busca apoyo: No te aísles. Comparte tus sentimientos con tu pareja, familiares, amigos o grupos de apoyo.
- Crea recuerdos: Guarda objetos que te recuerden a tu bebé, como ecografías, fotos o un diario. Si te sientes cómodo, ponle un nombre y habla de él.
- Cuida de ti mismo: Aliméntate bien, descansa lo suficiente y haz ejercicio. Prioriza tu bienestar físico y emocional.
- Busca ayuda profesional: Si sientes que el dolor te supera, no dudes en buscar el apoyo de un psicólogo o terapeuta especializado en duelo perinatal.
¿Qué aprendemos de la pérdida de un bebé? | Ana Almansa | TEDxPuertadePurchena
Qué decir (y qué no decir) a alguien que ha perdido un bebé
Si conoces a alguien que ha sufrido la pérdida de un bebé, es posible que te sientas inseguro sobre qué decir o cómo actuar. Aquí tienes algunas sugerencias:
- "Siento mucho tu pérdida."
- "Estoy aquí para ti."
- "No puedo imaginar lo que estás sintiendo, pero quiero que sepas que te apoyo."
- "¿Te gustaría hablar de ello?"
- "¿Hay algo que pueda hacer por ti?"
- "Al menos puedes volver a intentarlo."
- "Todo sucede por una razón."
- "Sé cómo te sientes." (A menos que hayas pasado por una experiencia similar)
- "Deberías estar agradecido por lo que tienes."
- "Tienes que ser fuerte."
Recursos de apoyo
Existen numerosas organizaciones y profesionales que ofrecen apoyo a padres que han perdido un bebé. Aquí tienes algunos recursos:
- Grupos de apoyo: Compartir experiencias con otras personas que han pasado por lo mismo puede ser de gran ayuda.
- Terapeutas especializados: Un profesional puede ayudarte a procesar el duelo y desarrollar estrategias para afrontarlo.
- Organizaciones de duelo perinatal: Estas organizaciones ofrecen información, recursos y apoyo a padres en duelo.
Algunas organizaciones ofrecen la posibilidad de ver al recién nacido, de hacer fotografías, de "despedirse" del bebé que se ha perdido con la idea de empezar a elaborar el proceso de duelo. Si los padres no quieren ver al bebé, lo puede hacer un familiar cercano. “También ofrecemos una caja de recuerdos elaborada por el personal sanitario de Sala de Partos con la frase "contiene mucho amor".
Buen ejemplo del reconocimiento y puesta en valor del duelo perinatal es el grupo 'Compartim', creado gracias a la labor de Fundación Medicina Fetal Barcelona, que nace como un espacio de orientación y apoyo emocional para madres y padres que han perdido un bebé. “Es un espacio para compartir vivencias y emociones, para sentir y recuperarse”, explica Cobo. El grupo está dirigido por una psicóloga especialista en el duelo perinatal, Rosana Moyano, y con amplia experiencia clínica. En todos los casos se realiza un seguimiento de cada familia, a la vez que se proporcionan herramientas terapéuticas como técnicas de relajación, lecturas etc.
El poder de las palabras en el proceso de duelo
Los seres humanos formamos nuestro pensamiento y entendemos el mundo mucho mejor a través de las palabras. Son las palabras las que nos conectan con otras experiencias, con nuevos puntos de vista, con nosotros. Por eso, las frases para duelo tienen mucho poder en sí mismas, pero también nos ayuda catalogarlas por su utilidad.
Frases motivadoras para aceptar la pérdida
Las frases motivadoras nos ayudan en el proceso de aceptación de la pérdida a encontrar la fuerza para enfrentar el dolor y seguir adelante.
Frases como "No sabes lo fuerte que eres hasta que ser fuerte es la única opción que tienes" de Bob Marley, nos inspiran a descubrir nuestra resiliencia y a descubrir una nueva faceta sobre nosotros mismos.
Hay frases que nos animan a aceptar el dolor como parte de la vida, como "El dolor es momentáneo. Es tu enemigo, pero también es tu aliado" de Albert Espinosa, nos ayudan a ver el duelo desde una perspectiva diferente: la de crecimiento y aprendizaje vital.
Las frases motivadoras también nos alientan al autodescubrimiento. Frases como "Cambia la forma en que piensas y cambiarás la forma en que sientes" de Charmaine Smith Ladd, nos invitan a reflexionar sobre cómo nuestras percepciones pueden influir en nuestra experiencia, y sobre cómo la manera en la que verbalizamos las cosas sí importa.
Reflexiones para aceptar la muerte de un ser querido
Frases como "Que haya consuelo sabiendo que alguien tan especial jamás será olvidado" de Julie Hébert, nos recuerdan que el legado y el amor siempre perduran cuando queda el recuerdo.
Hay otras reflexiones que nos animan a encontrar fortaleza y al crecimiento personal, como "Cada vida tiene una medida de dolor. Y a veces esto es lo que nos despierta" de Steven Tyler, Estas palabras nos inspiran a utilizar la situación como una fuente de fortaleza.
Cómo compartir y expresar el dolor
Siempre ante una situación que nos sobrepasa debemos buscar ayuda profesional de psicólogos o psiquiatras que nos acompañen en este camino. Estos consejos son genéricos, pero pueden servir de orientación.
La importancia de compartir el duelo con otros
Frases como "El dolor compartido es dolor disminuido" nos recuerdan la importancia de el apoyo del entorno en momentos difíciles.
El apoyo social es fundamental durante el duelo. Compartir nuestras experiencias y emociones con amigos, familiares o grupos de apoyo nos y saber que no estamos solos en el dolor nos puede ofrecer consuelo.
Además, compartir el duelo permite conectar con otros que han pasado por experiencias similares.
Frases para expresar y comunicar el sufrimiento
Frases como "Las lágrimas son el lenguaje silencioso del dolor" de Voltaire, nos recuerdan que a veces las palabras no se quedan cortas, y que el llanto puede ser una forma válida de comunicación.
Comunicarnos través de palabras nos permite procesar y comprender mejor nuestras emociones.
Frases que nos animan a ha...
La autorización o desautorización de los duelos se enfoca directamente en el espacio que deja la sociedad para el dolor que lo ha ocasionado en concreto.
La sociedad considera que hay que dar un tiempo prudencial para recuperarse y no se tiene en cuenta que a las personas que han perdido un bebé se les para el mundo en el momento que reciben la noticia y para el resto de la sociedad sigue dando vueltas.
Y cuando se considera que hay que dejar de llorar por aquella criatura, de manera inconsciente o incluso de buena fe porque es algo arraigado a nivel social, se trata el dolor de las familias con menosprecio y se niega la existencia de aquella vida y el rol de madre o padre.
Esta manera de actuar en silencio, lo único que trae a las madres y padres es silencio y dolor, ya que: ¿Si no has compartido con el resto la noticia por si pasa algo, qué se hace cuándo pasa algo? Y esta situación es la otra gran olvidada.
Las familias que están intentando quedarse embarazadas y no lo consiguen.
Durante meses, durante años. Cuando se hace hincapié en la obsesión, en la intranquilidad, en el estrés… inconscientemente se culpa a los padres, más en concreto a la madre, de que por sus ansias y obsesiones no se está consiguiendo la fecundación.
Es muy común escuchar una falacia que consiste en hacer de un caso la norma general. Las falacias en Lógica son argumentos que parecen válidos, pero que no lo son, y en este caso la más escucha es la siguiente:
Es cierto que los primeros días son de recogimiento y en muchas ocasiones se prefiere la soledad sobre todo por no tener que revivir y contestar a la pregunta: “¿Qué ha pasado?”.
Al inicio del duelo, las madres y parejas pueden sentir que no van a poderse recuperar nunca. “Les explicamos que es saludable permitirse llorar, compartir las emociones con otras personas de confianza o con otras parejas afectadas y darse espacio y tiempo para aceptar los pensamientos, emociones y reacciones que aparezcan”, explica Teresa Cobo, especialista en prematuridad en el Hospital Clínic - BCNatal.
Inevitablemente hay que pasar el proceso de duelo, para recuperarse emocionalmente y para mantener vivo en el recuerdo al hijo/a que han perdido.
“Para la madre existe una dificultad añadida ya que ha desarrollado un vínculo aún más estrecho durante la gestación a través de su cuerpo”, explica Rosana Moyano, psicóloga especialista en duelo perinatal.
Y añade: "En realidad el proceso de duelo y recuperación de cada persona es muy individual y propio.
Para tener un proceso de duelo saludable los expertos recomiendan el contacto ‘post mortem’ y la elaboración de recuerdos mediante objetos y fotografías.
En BCNatal ofrecen a los padres la posibilidad de ver al recién nacido, de hacer fotografías, de "despedirse" del bebé que se ha perdido con la idea de empezar a elaborar el proceso de duelo.
Si los padres no quieren ver al bebé, lo puede hacer un familiar cercano. “También ofrecemos una caja de recuerdos elaborada por el personal sanitario de Sala de Partos con la frase "contiene mucho amor"”, nos explica Cobo.
Con una idea parecida nació Petits amb llum, una asociación que ofrece grupos de ayuda mutua para padres que se encuentran en situaciones similares.
Buen ejemplo del reconocimiento y puesta en valor del duelo perinatal es el grupo 'Compartim', creado gracias a la labor de Fundación Medicina Fetal Barcelona, que nace como un espacio de orientación y apoyo emocional para madres y padres que han perdido un bebé.
“Es un espacio para compartir vivencias y emociones, para sentir y recuperarse”, explica Cobo.
El grupo está dirigido por una psicóloga especialista en el duelo perinatal, Rosana Moyano, y con amplia experiencia clínica. En todos los casos se realiza un seguimiento de cada familia, a la vez que se proporcionan herramientas terapéuticas como técnicas de relajación, lecturas etc.
Hablar de la pérdida es importantísimo. Así lo hacen cada vez más mujeres conocidas. Incluso hay las que quieren expresarla mediante el arte o la escritura y compartirla con gente más allá de su familia.
Probablemente la frase más devastadora que escucharemos jamás es: “no hay latido” refiriéndose a nuestro bebé.
Muchos creen que, porque el bebé no ha nacido a término esta terrible experiencia, pasará rápido y no generará tanto dolor, nada parecido a la realidad, es un suceso muy difícil de asimilar y provoca muchísimo sufrimiento.
Recuerda que no estás sola y que muchas mujeres han pasado por esta terrible experiencia.
Tras una muerte perinatal, es habitual que la madre y el padre tarden en recuperarse. Es normal que la parte más intensa del duelo dure varios meses y hasta un año o incluso más.
Mantener el contacto: es normal que haya un cambio importante en la vida social de la familia durante bastante tiempo y que la madre y su pareja no quieran ver a mucha gente durante varias semanas o meses.
Hablar del bebé: cuando hables del bebé, llámalo por su nombre. Es posible que tengan alguna foto o recuerdo de su bebé en su casa; no sientas que es macabro tenerlo a la vista.
Tener paciencia con los sentimientos: es normal durante el duelo que la madre o su pareja sientan enfado o culpa y tengan días buenos y malos.
